Hay una lógica, que es la que construye ese terreno de lo correcto, lo adecuado, lo sabido

Sí, hay una lógica, que es la que construye ese terreno de lo correcto, lo adecuado, lo sabido. Lo sabido también pertenece al mundo de lo lógico.
Pero también hay otra lógica que se mueve en el mundo de las sincronías. Nadie puede inventar las sincronías, pero lo que sí se puede es intentar forzarlas.
Eso puede hacerse o intentar hacerse. Aun ahí, en ese caso, habría que ver qué es lo que hay más allá de ese intento que parece lógico, qué hay más allá de esa lógica, porque cuando te preguntas qué hay más allá, significa que intentas mirarlo de otra forma y entonces ya estás en aquello que rompe las paredes. Todo tiene sentido.

Todo lo que entra en el rango de lo real está conectado con otra dimensión y esa dimensión no necesita ser lógica, porque la lógica no pertenece a la maravilla; la lógica solamente pertenece a la precariedad. En la maravilla todo es posible.
En la precariedad, que es el mundo de la enfermedad, de la muerte y de la frustración, el intento de la lógica es sacarte de todo eso. Pero al mismo tiempo mantiene esa dimensión de la realidad. No quiere que la realidad se expanda, porque cuando la realidad se expande su lógica ya no le sirve, porque no conoce qué hay más allá de aquello que le parecía lógico.

Hay personas que rompen la lógica y abren el acceso a otras realidades que parecen ilógicas. Hay algunas personas que son llevadas a transitar esos caminos a través de situaciones extremas. Y hay otras personas que son llamadas a transitar esos caminos más allá de la lógica, desde su vocación interior, desde su conciencia.

Hoy invitamos a escuchar tu interior, a conectar con tu conciencia.

Hay personas encargadas de romper las paredes

Hay personas encargadas de romper las paredes. Hay personas encargadas de hacer agujeros en las paredes, para que todos puedan en algún momento de su vida ver qué hay más allá de la pared, ver que hay otra realidad.

Normalmente el mundo de lo conocido está como encapsulado, como rodeado de paredes, que determinan lo correcto, lo adecuado, lo lógico y lo seguro, que muchas veces es aquello que sabes hacer. Y lo que sabes hacer te da tranquilidad y fuerza, y no quieres salir de ahí; no quieres situarte en un territorio donde no puedes predecir y donde no sabes hacer. Son otras leyes, otras reglas, otras circunstancias.

Hay personas encargadas de abrir agujeros en la lógica, que muchas veces son agujeros de gusano, es decir, caminos que conectan con otras dimensiones, rompiendo las paredes de lo conocido y ampliando la realidad
Esa ampliación de la realidad es una ampliación de la realidad para todas las personas y también es una ampliación de la libertad, un salir del averno que te limita, como realidad limitante. Y siempre se trata de leyes, es decir de decretos, de frases que decretan cómo es la realidad. Romper esos decretos es explorar la realidad más allá, y entonces es libertad.

Una de estas personas encargadas de ampliar la realidad no sabemos cómo se llamaba, pero decía llamarse Cristóbal, cuya traducción es “portador de lo divino”, y con esto se mostraba como alguien que está cumpliendo una misión. También decía llamarse “uno más”, es decir, uno más de un grupo.

Todas las personas podemos despertar a la conciencia de vehiculizar lo divino, cuando despierta tu conciencia y te conectas con tu misión. De esta manera es un nombre genérico.
También cuando despiertas a tu misión, te encuentras que eres uno más del todo, estás unido a todas las demás personas. Entonces, encuentras que lo que es bueno para ti es lo que es bueno para todos, y que lo que es bueno para todos también es bueno para ti.

De esta manera, sales de una realidad hostil, propia del cerebro reptil, que busca siempre el poder para ponerse a salvo, y encuentras tu conexión con la luz que crea la materia y con el agua cósmica.

Si la realidad que te rodea es un espejo

Si la realidad que te rodea, es decir lo que ves, es un espejo, y lo que ves es enfermedad, comportamientos extraños de violencia, de corrupción, de falta de amor, incluso de ego, entonces quizás hayas encontrado el escenario, el escenario maravilloso, que te estaba esperando.
Si la realidad es un espejo y lo que ves en el espejo, te alarma y no te gusta, estás viviendo la experiencia de Quetzalcóatl. Estás viviendo una experiencia mágica de nuevo nacimiento.

Puedes ser científic@, es decir, experimentar, o sea ser Quetzalcóatl.
Eso es hacer cambios en tu interior y ver cómo la realidad cambia. No se trata de forzar la realidad a cambiar. Ni se trata de obligar a las personas a ser buenas. Eso es integrismo, y te obliga a MATAR a los malos, o a sufrir como una “víctima”, dónde tú eres buen@ y los demás no.
Se trata de ser tú. Se trata de encontrar lo óptimo en ti, en tu interior. Se trata de encontrar que todo está bien. Todo está bien cuando ganas y todo está bien cuando pierdes, porque todo tiene sentido.

Cambios en el interior producen cambios en la realidad exterior. Si cambias algo en tu interior, en tu valoración de la realidad y en tu actitud, se producen cambios en la realidad que te rodea. Los cambios son del tipo “los ciegos ven, los cojos andan”.
Entonces reencuentras tu poder, el poder de colaborar con la maravilla.

Para eso has nacido y es importante que lo encuentres. Si para eso te has encarnado, es importante que lo encuentres.

La forma en que traduces las vivencias

La forma en que traduces las vivencias en una realidad material no es la misma en que traduces esas mismas vivencias en una realidad espiritual.
Las vivencias son las mismas, en el sentido de que las energías que mueven, que provocan y dan soporte a esas vivencias son los mismas, pero lo que es diferente es la traducción.
Cuando estás en una dimensión material, la forma en que traduces lo que sucede es totalmente diferente de cómo traduces lo que sucede cuando tu conciencia se ha expandido y está en una dimensión espiritual.

Cuando estás viviendo en una dimensión material todo lo que sucede es causado por fuerzas enemigas, mala suerte y buena suerte, o poder personal, mientras que cuando te sitúas a través de la expansión de tu conciencia, entonces aquello que decías que eran acciones enemigas, la acción de la gente que te envidia, te odia o que simplemente te ignora, o sea no te reconoce y quiere lo tuyo, esa energía no la atribuyes a fuerzas enemigas, sino a fuerzas extremadamente maravillosas, que te mueven y te empujan de tu sitio porque quieren que te despiertes.

Aquello que en una dimensión parecen fuerzas enemigas se transforman en fuerzas maravillosas, precisamente para que accedas a la maravilla. Por eso, alguna tradición maravillosa dice “ama a tu enemigo”.

¿La realidad es temporal o atemporal?

¿La realidad es temporal o atemporal?
Esta pregunta podríamos transformarla en otra, cuando estamos vivos, ¿estamos muriendo o estamos viviendo?
Si la realidad fuera temporal, un instante, en el momento en que el ser humano hubiera adquirido algún nivel de conciencia ya habría transcurrido una parte de su vida y se estaría encaminando hacia su final.

¿La realidad es temporal, es una serie de instantes, o es atemporal y entonces estamos despertando a lo atemporal, saliendo de lo temporal a lo atemporal?
Podemos preguntarnos ¿morimos o vivimos?, ¿cada vez hay más o cada vez hay menos?, ¿la vida es como un bostezo?
Hablamos de un bostezo porque Caos en la terminología griega era algo parecido a un bostezo. Era como un vacío, como abrir la boca, como un vacío sonoro, y cuando decimos sonoro también podríamos asociarlo con otras sonoridades flatulentas.

El significado de Caos era ese vacío parecido a un bostezo. Y junto a Caos, que era uno de los hijos de Dios, aparecía otro hijo, que era Eros. Ese vacío sonoro se contraponía con el amor, la plenitud.
Entonces, podemos preguntarnos acerca de qué querían decir estas personas cuando en su tradición de conocimiento hablaban de Caos y Eros.

La expansión de la conciencia es una iluminación

Muchas veces podemos creer o podemos imaginar que expandir la conciencia es conocer el funcionamiento o la naturaleza de la realidad, pero la realidad como algo externo.
Muchas veces podemos creer que expandir la conciencia significa tener una iluminación acerca de cómo funcionan las cosas, cómo es la realidad más allá de la apariencia, es decir conocer lo que te rodea, lo externo.
Sin embargo, sería conveniente situarse ante el hecho de que expandir la conciencia es saber quién eres tú, es decir, un conocimiento hacia dentro. Saber quién eres, reconocer por qué vives, por qué te has encarnado, te libera de la irrealidad, de los roles falsos y de los papeles que haces no desde ti, desde tu propio programa, sino de los papeles que vives desde el ensueño de otra persona, desde la configuración de la realidad que otra persona ha conceptualizado para ti.

La expansión de la conciencia es encontrar la realidad de ti mismo, y entonces eso es lo que te permite ser absolutamente eficaz y entonces mágico, porque conectas con tus dones, con tus capacidades. Conectas con la realidad Dios, que ha decidido crearte para un fin específico, y entonces es cuando permites el florecimiento y la abundancia de ese proyecto.

Entonces, claro, la expansión de la conciencia, ese momento de iluminación, es el momento inicial del despertar.

La magia es el sistema de creencias

La magia es el sistema de creencias. Haces real aquello que crees, sobre todo haces aparecer como real aquello que crees sin saber que lo crees.
Hay cosas que crees como un descubrimiento. De repente empiezas a creerlo. Hay cosas que crees, pero las crees de tal forma inconsciente que ni siquiera te das cuenta de que es una creencia y entonces esa es la realidad.
La realidad es todo lo que crees que es la realidad, sin saber que es una creencia. Lo crees de una forma tan inconsciente, que crees que es así porque es así. Posteriormente, con el trabajo personal vas encontrando nuevas formas de la realidad y esas ya las crees de forma consciente.

Entonces, lo que aparece como real es aquello que consideras que es real. Por eso el sistema de creencias es la magia.
Hay un momento en que quizá despiertas a que otra realidad es posible. Solo necesitas situar los valores, no en la materia sino en la parte espiritual. Parece que hay una dicotomía entre la materia y el espíritu, cuando en realidad tampoco es así, porque la materia es espíritu, solo que es el espíritu que da soporte a la realidad a través de la forma.
Entonces, lo que conecta, lo que llamamos espíritu es la parte energía y hablar con la energía permite hacer aparecer una realidad. Dialogar con la energía permite descubrir una realidad que estaba plegada, y entonces la despliegas.

En realidad, el espíritu es dialogante. Te escucha y también se manifiesta. Por eso es eficaz la oración en todas las culturas. El espíritu, la realidad espiritual es dialogante, solo que muchas personas no lo saben, no lo sabemos, hasta que no hacemos la comprobación.
Quizá estamos normalmente imbuidos de la creencia de que “si yo no lo hago, no lo va a hacer nadie por mí” y entonces estamos centrados en conseguir los objetivos por nuestras fuerzas, y eso nos mantiene únicamente en la dimensión de la materia. La materia es como la realidad con la cual no hablas. Pero cuando despiertas a la realidad dialogante, todo cambia, porque esa realidad que se abre, la realidad espiritual, es la de los hechos milagrosos, del amor, de la plenitud.

La realidad parece árida, difícil, carente o peligrosa solamente para que puedas discernir y encontrar el camino de las puertas abiertas. Aun si no dialogas, hay un diálogo entre puertas abiertas y puertas cerradas. La llave que abre las puertas es el diálogo.
Este es un tiempo donde la humanidad está madura. Hemos experimentado a lo largo de muchas vidas qué sucede siendo un bandido y qué sucede simplemente siendo cumplidor, siendo avaro, siendo generoso…
Es un momento para elegir.

Ra: La realidad te defiende

La realidad te defiende. Quizá parezca que la realidad te está agrediendo, que las cosas no son como tú quieres, pero la realidad te está defendiendo. Todos los conflictos te llevan a buscar soluciones y están dirigiendo tu barca. Es como si tú estuvieras en una barca, flotando en un mundo hostil y la realidad te defendiera, porque te lleva a adentrarte en esa realidad, buscando soluciones, aunque antes aparecían como dificultades.

Allí donde aparecen como dificultades es donde aparecen como soluciones. Eso es la barca de Ra en el inframundo, que está gobernada por Set, que es aquel que mata a Osiris.
Osiris y Ra en el inframundo son lo mismo, pero Set es quien dirige la barca. Las dificultades te dirigen a encontrar soluciones. Y dirigirte a encontrar soluciones es dirigirte a abrir las puertas de la realidad, ya que a este lado de la realidad no te puedes quedar. No puedes permanecer en la realidad de lo inexistente. Solo tienes un momento para ello, para abrir la puerta, para entrar en la realidad de lo existente.

Junto a Ra van otras tres fuerzas cercanas a él. Pero Ra eres tú. Tú tienes tres consejeros, tres aliados, tres fuerzas. Una es tu palabra. Si dices que pasan cosas malas, pasan cosas malas. Si dices que pasan cosas buenas, pasan cosas buenas. Cuanto antes aprendas eso, antes aprendes a que pasen cosas buenas, porque el inframundo es el lugar de los chamanes, es el despertar del mago, y tu palabra convierte tu realidad en una u otra cosa. ¿Qué dices que pasa? Eso es lo que pasa. Di maravillas y sucederán maravillas.

Otro de los aliados que tienen todos los seres humanos es la mente. La mente está creando imágenes de lo que sucede. Si lo que sucede son imágenes de catástrofe, de miedo, etc., sucede eso. Si tus imágenes son de maravilla, sucede eso.
La imagen y la palabra van juntas. El mago dice qué quiere que suceda y lo ve, y entonces sucede.

Y el tercer aliado es Heka, que se traduce como magia. Heka es la manifestación de la luz. Es el Ka, el cuerpo material o la materialización de Ra, que es la luz.
La palabra, la mente y la visión convocan, y entonces aparece. Esos tres elementos o consejeros van juntos.

Luego hay un quinto elemento, una quinta fuerza que te acompaña siempre. Igual que la realidad te defiende, te defiende la energía. Mientras estás vivo tienes energía y tu energía te defiende; es tu defensor. La realidad, que parece el obstáculo, es tu defensor, pero es para que encuentres soluciones a través de la palabra y la visualización, y entonces suceda la magia y tengas energía. La realidad y la energía son tus grandes valedores, los que te dan sustento y dan soporte a tu vida.
Esa energía aparece como una serpiente. Hay una imagen según la mitología egipcia de lo que te ataca, que es Apofis, una serpiente, pero tienes en tu interior algo tan fuerte como lo que te ataca. En la barca de Ra va una tremenda serpiente tan fuerte como la que te ataca y eso significa que esa energía es tu soporte.

La realidad te defiende, la energía te defiende y tienes tres aliados: la palabra; la visualización, la mente y la imaginación; y la magia.

Es necesario soñar. Si no, no vives, solo subvives

Es necesario soñar. Si no, no vives, solo subvives. Para estar vivo, es necesario soñar; es necesario para la estructura corporal entrar en el sueño.
Por eso hay un tiempo de actividad y un tiempo de sueño. Hay un tiempo en que predomina la activación del sistema nervioso simpático y un tiempo en que es necesario la activación del sistema nervioso parasimpático, durante el cual te reconstruyes.

Pero dentro del periodo de relajación y de activación de la actividad, es necesario fisiológicamente conectar con otra dimensión, es decir, no solo descansar, relajarte y dormir.
Si interrumpen tu sueño antes de que entres en el nivel profundo, se produce un grave deterioro de la vitalidad. Y, ¿qué sucede en el nivel más profundo del sueño? Ahí conectas con otras dimensiones, recibiendo una nutrición especial para afrontar aquella tarea que estás desempeñando o una instrucción para situarte en la disposición adecuada para lo que tienes que hacer. Puede ser que recibas una instrucción que te permita recolocarte y resituarte, y entonces hacer aquello para lo cual eres un voluntario.

Todo eso sucede en el nivel profundo, no de la relajación sino del sueño, cuando las imágenes de aquello que parece constituir la realidad desaparecen y entonces aparecen otras imágenes. Hay una realidad donde las cosas parece que son de una determinada manera, pero hay una realidad profunda donde las cosas son de otra.
Entonces, es imprescindible soñar para estar vivo. Es imprescindible soñar para encontrar aquel nivel de la realidad que constituye la plenitud. Eso no solo está asociado a esa relajación. El cine, el teatro, la música, la contemplación, el amor, el enamoramiento, el ensueño, todas aquellas situaciones donde parece que te vas a otro sitio, son imprescindibles, necesarias y fundamentales.

Gran parte del despertar consiste en reconsiderar y reubicar esa necesidad que te revitaliza, y al hacerlo encontrar tu conexión con tu ser espiritual; encontrar y reforzar esa conexión que de alguna manera está recolocando las líneas del tiempo, haciendo transmutar aquello que parecía un karma y que de repente se está convirtiendo en una plenitud, en una maestría.
Es necesario soñar para que la realidad se haga cada vez más real.

La dualidad pertenece a la realidad en la que el ser humano está presente

De alguna manera estamos instalados en la dualidad. La dualidad pertenece a la realidad en la que el ser humano está presente.

Conviene saber que es totalmente adecuado y necesario expresar tu verdad, decir claramente cuál es tu interior, qué es lo que crees, desde dónde creas la realidad. Es conveniente expresar tu realidad, tu creencia.
Pero también es importante honrar. Expresar tu realidad es como el uno, mientras que honrar, respetar y escuchar la otra posibilidad, otra posibilidad u otras posibilidades, es el dos. Entonces, te instalas fácilmente en la dualidad. No intentas huir. Estás, expresas tu verdad y honras. Escuchas otra posibilidad.

Porque si quisieras trascender la dualidad solamente afirmando tu realidad, te estarías instalando en la rigidez y estarías obligando al dos, es decir, a la otra opinión, a camuflarse, simplemente a no ser detectada.

Es importante expresar, pero también es importante honrar.