Todo es de una relatividad abrumadora

Todo es de una relatividad abrumadora, pero en el sentido de apisonadora, una relatividad que no deja pistas. Todo es de una relatividad aplastante, abrumadora. Si quieres dejar una pista para volver a la no relatividad, es decir, si quieres dejar una pista para volver a la lógica, entonces nunca has salido de la lógica.
Todo es posible en cualquier momento, o en el lenguaje negativo, nada es posible nunca. Entonces, si todo es posible siempre, porqué dejar conexión con “nunca”. Si todo es posible siempre porqué dejar conexión con lo imposible.

Hay un momento en que el karma se acaba. Ninguna ley, ninguna obligación, ninguna imposibilidad se mantiene. Hay un momento en que ninguna cosa es obligatoria.
¿Quién puede estar en ese lugar?, ¿quién puede ser vida de manera permanente? El que encuentra que la vida y el amor son lo mismo, porque en última instancia, en el momento de la confrontación, el amor todo lo excusa. No tiene en cuenta el mal.

Por eso sabemos que hay un momento donde todas las leyes terminan y entonces estás en la plenitud, en el amor, en la eternidad. Puedes equivocarte, solo que te equivocas sin equivocarte

Decimos que el espacio es curvo

Decimos que el espacio es curvo, incluso aparece esa afirmación como uno de los últimos hallazgos de la ciencia asociados a la teoría de la relatividad.
Sin embargo, el espacio solamente es curvo ante un espectador, ante una conciencia que está contemplando, mirando conscientemente. Si no hubiera un espectador, es decir, en todos los lugares y dimensiones donde no hay un espectador, el espacio no es curvo ni nada. No hay espacio. Solamente hay espacio ante una conciencia que lo contempla.

En este último periodo de la humanidad nos hemos dado cuenta de que el espacio es curvo, mejor dicho, que no existe la línea recta. Esto también es una convención, que es útil para determinadas ecuaciones y determinadas formas de tratar la realidad en un aspecto práctico, como pueden ser los viajes espaciales u otros.

Decimos que no hay línea recta, y al decirlo pudiera ser incluso que invalidáramos la experiencia de otra dimensión, más cercana y menos expandida, donde sí aparece la línea recta, es utilizable y la matemática y la física responden a su existencia. Pero en otra dimensión espacial, no; si no estás considerando ese espacio, no existe.

El espacio aparece asociado al espectador; es como lo que rodea al espectador. Si lo consideramos como inerte, o sea como tont@, y nuestra conciencia como list@, entonces podemos decir que es curvo o no existe la línea recta. Pero quizá el espacio, que no existe sin espectador, no sea tont@.
Esto que estaba diciendo como una forma hipotética de que “quizá el espacio no sea tonto” en realidad para mi es una afirmación: el espacio no es tonto, ni siquiera más inteligente, sino que es totalmente sabio, y la forma en que se presenta es adaptado a ti.
Cuando miras girando sobre los pies, estás describiendo lo que puede ver tu ojo. Si tu ojo tiene una capacidad de ver a 20 km, lo que puedes ver es un círculo con un radio de 20km. Eso quiere decir que el espacio que puedes ver siempre es circular, porque tú eres el centro, con un radio de la distancia que puedes ver, o esférico si pudieras mirar en todas las direcciones de la esfera. Pero no quiere decir que el espacio sea curvo, sino que lo que es curvo es lo que tú puedes ver.

Por eso, el espacio, que sería la realidad existente, se presenta de forma adaptada a ti y dialoga contigo. El espacio dialoga contigo y se adapta a ti, y es sabio, porque sabe adaptarse inmediatamente, mientras que a ti, seas como seas, siempre te cuesta adaptarte. Pero la realidad se adapta a ti perfectamente, incluso cuando te equivocas.

Si el espacio se adapta y es inteligente y sabio, se abren muchas posibilidades de evolución, a través de una interiorización, es decir de una actitud meditativa y no reactiva, y de establecer un diálogo interno acerca de las posibilidades de las cosas.