Hay escenarios físicos y escenarios mentales/espirituales

Hay escenarios físicos y escenarios mentales/espirituales. En los escenarios físicos es donde está instalado el cuerpo, pero en los escenarios mentales o espirituales las imágenes no son soportadas por objetos. No tienen cuerpo, aunque sí realidad, que es espiritual, o sea inmaterial. Pueden ser descritas con palabras, porque las palabras pertenecen a la realidad espiritual y hacen como un puente entre la realidad espiritual y la física.

El reconocimiento de esos escenarios mentales es fundamental para el cuerpo, porque están actuando sobre él, solo que de forma no consciente. Es importante reconocer en qué escenario mental, o sea espiritual, te encuentras, porque si es en uno restringido, tu cuerpo se verá también restringido de energía vital. Sentirá la carencia y entonces creerá que la realidad es una realidad de carencia y de necesidad. Querrá sentirse fuerte y eso le hará actuar en contra de las demás personas, porque si se siente más débil que los demás, creerá estar rodeado de enemigos potenciales.
Por eso es importante reconocer cuáles son los escenarios mentales restringidos y cómo puedes expandirlos, saliendo de ese escenario mental que te lleva a sentirte débil en el escenario material.

Ahí es donde es importante la palabra. La palabra te ayuda a restituir tu conexión con la vida. Te devuelve tu lugar en la vida y eso es parte de lo que se denomina despertar. Cuando te das cuenta de cómo está restringida tu realidad material, a causa de los escenarios mentales y espirituales en que te encuentras restringido, entonces la palabra te permite restituir la conexión con la vida. La palabra puede iluminar tu realidad y, al hacerlo, se despierta tu ser espiritual pleno.
En esos escenarios mentales de restricción simplemente estabas dormido, y te despiertas a través de la iluminación.

Eliminando restricciones

ELIMINANDO RESTRICCIONES (Tiempo de gracias, tiempo de perdón)

Quizá has vivido muchas vidas, quizá has estado en muchos tiempos y lugares diferentes, quizá has pasado por muchas reencarnaciones. O quizás no, y eres como un zapato, que alguien ha hecho, alguien está usando y un día tirarán al santo lugar al que van todos los desechos, volviendo a la santidad o a la inocencia, solo que sin consciencia-conciencia.

Quizá simplemente puedes elegir, conectando con conciencia-consciencia. No sé con cuantas eses se escribe eso; en todo caso es un lugar donde conectas con una realidad atemporal pero que eres tú y al mismo tiempo también todos se asoman a través tuyo.
Afortunadamente parece ser que estos aparatos tienen un corrector y ponen una rayita roja cuando lo escribes mal. Por eso no importa mucho con cuantas eses o ces se escriba el tema del viaje del tú a la plenitud del yo, y la apertura de la expansión de la multicidad que ofrecen desde el centro del yo todas las células espejo ocupadas por tú.

De nuevo encontramos la conciencia-consciencia o como quiera que se diga o se escriba, asociada a una energía unitiva y amorosa que se ocupa de todo y no le sobra nada; se interesa por todo y nada le roba nada, porque no actúa desde la carencia sino desde la abundancia.
El sentimiento de carencia empieza y va asociado a poner restricciones, y eso parece que también tiene suceso y lugar en ese territorio de la conciencia-consciencia.

Entonces, puedes vivir con conciencia-consciencia, eligiéndolo, ampliando el rango de las percepciones, sensaciones e imágenes mentales. Si eliminas restricciones a la realidad, una de las cuales es la lógica, permites ampliar la conciencia-consciencia, y entonces el enemigo es el miedo. Eso lo saben muy bien los maestros huicholes -gracias maestros huicholes-.

El miedo tiene su origen en la falta de amor. Hay que encontrar esos agujeros, porque la actuación sin amor es una actuación sin conciencia. Es una fuga. Solo se trata de eso.
Antes de lo atemporal hay que tapar las fugas de lo temporal. La meditación en todas sus variantes permite la conexión con otras realidades ya vividas, con otras vidas sobre las que puedes poner solución y armonía. Y si no sabes cómo, solo necesitas decir “quiero hacer esto” y “me voy a sentar aquí como muestra de que quiero hacerlo”.
Decirlo es importante. A lo mejor te aburres o te olvidas, pero si lo has dicho de verdad, desde la conciencia-consciencia, o sea desde tu corazón y con esa intención, da igual lo que hagas en los siguientes momentos, porque el momento sincrónico de alta intensidad aparecerá en el momento sagrado.

En realidad, tú quieres hacerlo, porque ya estás preparad@. Todos tus escáneres espirituales ya están activos más allá de toda lógica y solo existe el éxito. Lo que pasa es que todavía estamos utilizando un esquema de éxito/fracaso basado en el miedo y en el fracaso. Pero ya está desactivado.
Sí, gracias y perdón.

(http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/tiempo-de-gracias-tiempo-de-perdon/)