La indignación es un retraso. La solución es la magia

LA INDIGNACIÓN ES UN RETRASO. LA SOLUCIÓN ES LA MAGIA (Extracto del libro “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

La indignación es un retraso. La solución es la magia.
Indignarse ante las injusticias puede parecer una expresión de solidaridad y de sabiduría que proviene del corazón. Pero quizá indignarse sea comprobar que esa puerta que abres no te lleva a ningún sitio, solamente al cuarto de los trastos viejos.

Claro, estamos hablando en un tiempo en que sabemos que todas las cosas y todo lo que vemos está compuesto de luz y creado por la luz, desde su intención de dialogar contigo, en un momento además en que la realidad se ha presentado compuesta por múltiples espejos, dándote la oportunidad de modificar algo que te resulta necesario, pero no rompiendo el espejo sino buscando qué cosa es la real y qué cosa es el espejo, es decir, encontrando el asunto de que se trata y no peleándote con sus proyecciones.

En realidad, a veces moviendo pequeñas cosas en tu interior la realidad cambia completamente. Ese es el camino de la magia.
La magia no es ilusión, ni tampoco un poder en favor del ego, sino un diálogo con la luz desde la luz que hay en ti, es decir, desde la solidaridad, la sinceridad, el amor, el desapego, el agradecimiento y la conexión con el corazón amoroso de la vida.

El mago no se pelea, porque sabe y ha experimentado que, al pelearse, odiar e indignarse le está dando fuerza justamente al problema, y que es el camino de la paz, del amor y de la entrega el que permite encontrar la maravilla oculta detrás del miedo.

¿La previsión es una muestra de sabiduría?

¿Qué pasa con la previsión? Prevenir es intentar evitar riesgos y acontecimientos indeseados. Pero, ¿eso es decretar? Al intentar prevenir, ¿estás atrayendo lo que quieres evitar, como dice una de las tendencias actuales de la nueva era?
Para la humanidad, prevenir es una muestra de sabiduría. ¿Es esto una contradicción?

Entendemos que prevenir expresa efectivamente una sabiduría útil en la dimensión material y por tanto es válida en esa dimensión. En la dimensión material es útil y sabio prevenir, catástrofes, accidentes, riesgos, infortunios, enfermedades, etc.
Sin embargo, también existen otras dimensiones de la realidad, a las que han accedido místicos y seres iluminados. En general la humanidad se está acercando a esa frontera, lo que podríamos llamar el salto evolutivo, donde tiene que elegir entre la guerra y la paz, el amor y el miedo, y cosas así.
De hecho, el diálogo y la meditación con el Tzolkin sería una de las formas en que sucede de forma individual con cada persona, gestando y preparando una masa crítica, suficiente para sostener el cambio evolutivo y el paso de la dimensión material a la dimensión espiritual, donde ya no tendrá oportunidad el miedo y por tanto la previsión.

Podemos considerar que la dimensión material donde la previsión es sabiduría, es justamente el estado anterior al inicio de este diálogo encaminado al despertar del ser espiritual, cuyo despertar pleno te sitúa en la dimensión espiritual de lo óptimo.
Pero hay un estado intermedio entre la realidad material y la realidad espiritual, que podríamos denominar cuarta dimensión. Frente a esa sabiduría que intenta prevenir los acontecimientos desafortunados, la persona que está en el proceso de despertar a través del diálogo, en ese estado intermedio se encuentra con hechos milagrosos, sucesos maravillosos que no siguen el cauce lógico de los acontecimientos. En ese espacio intermedio la persona comprueba que además de las leyes del devenir de los acontecimientos, cuya forma sabia es la evitación y la prevención de conflictos, hay otras leyes espirituales que determinan otros sucesos.

Ocurre igual que con la materia, que tiene unas leyes en esta dimensión material. Sin embargo, en la dimensión del plasma, que también es un estado de la materia, las leyes son diferentes. Hay otras leyes y las partículas subatómicas se asocian, o sea viven, de una forma diferente, soportando una realidad cuyo entramado es distinto, pero es real.
De la misma manera que hay una realidad de la materia, hay una realidad de la materia como plasma.
La forma en que esto se traduce en el devenir de los acontecimientos es a través de hechos milagrosos, asociados a tu vibración interior, de amor, odio, miedo o entrega. En este estado intermedio compruebas qué sucede cuando actúas desde el amor puramente por entrega y también cuando actúas en contra del amor, que a lo mejor te está dictando la sabiduría de la prevención.

Pero tú estás en una prueba, y esa prueba es para que compruebes, no para que seas evaluado. Ese es el tema. Todo tiene su momento y todo tiene su espacio. Algunas personas están en el momento de comprobar la realidad espiritual.

La mujer se expande al escuchar su sabiduría interior y cumplir su misión

Hay una sabiduría interna en la mujer, que la introduce cuando actúa desde su integridad en un “hacer” sagrado. El conflicto proviene de la negación de esa resonancia interior de la energía femenina, que impide precisamente ese hacer sagrado.

En estos tiempos, que nos gusta llamar del espíritu santo, se trata de poder hablar en todas las lenguas para poder entender a todas las personas, porque las lenguas y las culturas son fronteras. El espíritu santo no tiene fronteras y por eso traduce a la sociedad de la estrella.

En el taoísmo, la mujer es yin y el hombre es yang, la tierra es ying y el cielo es yang.
En el código Tzolkin la tierra y lo sólido es lo rojo. Por eso el dragón expresa la energía femenina. El dragón, que es la energía femenina, es también la luz entrando en la forma, pero para cumplir una misión, no para ser un objeto propiedad de nadie.

En los sólidos platónicos lo rojo es el cubo y corresponde al momento en que las partículas están muy unidas.
En el código Tzolkin lo rojo está unido a lo amarillo, ya que los sellos rojos y los amarillos son ocultos entre sí, y lo oculto expresa una realidad unida. Lo visible, que es lo rojo, tiene una realidad oculta que está expresada por lo amarillo.
También lo rojo es inicio y lo amarillo maduración.
Lo amarillo vuelve a conectar con el contenido expresado en lo rojo como luz que entra en la forma para cumplir una misión, porque como expansión expresa el momento del cumplimiento de la misión.

Lo rojo y lo amarillo expresan conjuntamente la energía femenina, solo que en dos etapas diferentes.
Si lo rojo-amarillo representa la tierra y la energía femenina, lo blanco y lo azul representaría lo masculino y lo yang.

Actualmente vemos que la mujer está constreñida, dominada, o sea no expandida, en la mayor parte de las sociedades. Y en las sociedades donde está más expandida, solo es así desde hace relativamente poco tiempo, porque realmente no es que se haya expandido totalmente, sino que se está expandiendo.

Así, el color blanco, que representa el agua y por tanto la emoción, y el azul, que representa el tiempo, la conciencia y el fuego, corresponderían al hombre.
Parece coincidente encontrar en lo azul, si lo consideramos como fuego, o por lo menos como calor, lo yang, y entonces considerarlo también como el hombre.
Pero el agua no parece coincidir como expresión de lo yang, y la expansión y el aire del amarillo tampoco parecen coincidir con el yin. Sin embargo estos conceptos son relativos; algo puede ser yang en un contexto y ying en otro.

Aquí estamos utilizando únicamente el concepto de tierra, y solo situamos a la energía femenina como rojo. Lo rojo es más yin que todo lo demás, y nos sirve para considerar a la luz tomando forma como expresión de la energía femenina y de lo sólido, conteniendo en su interior un conocimiento, o sea una sabiduría que es la misión para la que ha tomado forma y que busca expandirse, porque esa expansión es el cumplimiento de la misión, y por tanto indica un regreso, cumplida la misión, al origen.
Por eso, esa expansión contiene el fruto de esa sabiduría, que es una elevación dimensional de toda la humanidad.

La parte donde aparece el hombre ya no estaría en este cumplimiento, en esta luz que toma forma para cumplir una misión, sino que estaría asociada a la conciencia, es decir a lo azul, y también a lo blanco, es decir, a la emoción.
Mientras la mujer se está expandiendo al escuchar su sabiduría interior y cumplir su misión, que como tal misión es un hacer sagrado, la parte masculina se despierta en la conciencia, o sea en el tiempo de la oportunidad, que es un tiempo diferente del de ganar dinero, colocarse o conseguir trofeos, y viene asociado con el descubrimiento de la emoción, o sea del agua.

Pero el agua también expresa a la mujer. Podemos dividir los cuatro colores en la parte femenina del rojo y del blanco y la parte masculina del azul y el amarillo.
De la misma manera que la mujer necesita expandirse haciendo desde lo sagrado, porque el hacer supone algo en el mundo de la materia, el hombre necesita encontrar aquello que complementa su azul, que es la emoción.
Así como las mujeres están reprimidas en la realidad sólida y necesitan expandirse, los hombres suelen estar reprimidos en su parte emocional, que en general la desconocen, y lo que necesitan es reconectar con ella.
Ahí es donde las mujeres son maestras, y su hacer sagrado consiste en introducir al hombre en la emoción. Pero eso no lo puede hacer en estos momentos no ocupando su espacio, sino ocupando físicamente su espacio; no siendo invisibles, sino en lo rojo.

Muchos hombres, en las sociedades cuyas leyes ya no son restrictivas con la mujer, quisieran ser solidarios y favorecer la expansión de la mujer.
Es imprescindible eliminar las leyes restrictivas pero más aun las conductas no escritas de dominación. De modo que no solo es necesario que haya leyes “favorables”, ya que las leyes normalmente están hechas para ser incumplidas. Hay una parte vibracional, que si no sucede no hay ley que valga.
La forma en que los hombres, en estos lugares donde las leyes ya son “favorables” a la mujer, pueden colaborar con la expansión de la mujer, es escuchando sus emociones, viviendo sus emociones y escuchando a las mujeres concretas con las que dialogan en momentos concretos.
Cuando un hombre escucha conscientemente la sabiduría de una mujer, permite la expansión del arquetipo femenino, que no es más que la luz que ha adoptado una forma para cumplir una misión.
Da igual qué aspecto o qué jerarquía tenga esa mujer. Para muchos hombres escuchar a una mujer HOY puede ser como escuchar a su ángel y el comienzo de otro mundo posible para todos.

Hay una sabiduría en la repetición, que es la de la supervivencia, pero en este presente hay una sabiduría abierta para la transformación

En el centro del Tzolkin se inicia el mono 1.
Decimos que en el centro del Tzolkin se inicia el mono 1, ya que en el centro-centro del Tzolkin no se encuentra el mono 1, porque entonces tendríamos que decir que en el centro del Tzolkin se encuentra el mono 1, y lo que decimos es que “se inicia”, al ser el centro del Tzolkin la frontera entre el perro 13 y el mono 1.
Ese es de modo puntual el centro-centro del Tzolkin. Sin embargo, como dándonos a entender que la verdad admite formulaciones diversas y no solamente una única y absoluta formulación, también podemos decir que en el centro del Tzolkin se encuentra el mono 1.

El mono 1 tiene una unión con el perro 13 ya que ambos son ocultos y expresan la misma realidad desde dos enfoques diferentes, externa e internamente. De esta manera podemos decir que en el centro del Tzolkin se encuentra el mono 1; también podríamos decir que en el centro del Tzolkin se encuentra el Perro 13; o también, utilizando la fórmula con la que hemos iniciado esto decir que en el centro del Tzolkin se inicia, o sea comienza, el mono 1.
Aunque también sería válido y en algunos momentos pudiera ser de lo más instructivo, reconocer que el centro del Tzolkin hace presente la máxima expresión del amor incondicional.

En estos momentos hay algunas personas por ahí matando a la gente por algo que quieren denominar “verdades”, y sin embargo la verdad no tiene nada que ver con el terror. Nosotros creemos que lo más importante es entenderse y que lo que sobra para entenderse son fórmulas rígidas.
El mono que encontramos en el centro del Tzolkin puede recibir la característica conceptual de ciencia. El mono puede significar “ciencia”, pero ciencia a través de la experimentación, porque mono también significa osar, o sea atreverse a hacer algo diferente de lo habitual.

Lo habitual aparece muchas veces como sabiduría. La repetición, que es sinónimo en algún grado de lo habitual, supone un cierto conocimiento, ya que instintivamente repites algo productivo, es decir algo que te aporta algo, y sin embargo no repites o excluyes lo que es lesivo o te daña.
De esta manera podríamos considerar que lo repetitivo, o sea lo habitual, contiene sabiduría. Ciertamente, creemos que lo repetido subsiste porque contiene sabiduría. Sin embargo, el Tzolkin propone que hay más sabiduría, y concretamente una sabiduría máxima, en salir de lo repetido y osar y experimentar.
Además, para las personas que consideran que hay sabiduría en el diálogo con dimensiones superiores que sucede en el escenario del Tzolkin, esto sucede o aparece bajo el color azul, cuyo significado es presente, o sea que es el momento de hacerlo, y también conciencia y transformación.

Hay una sabiduría en la repetición, que es la sabiduría de la supervivencia, pero ahora, en este presente y tiempo actual, hay una sabiduría abierta para la transformación.
Este es el tiempo de la oportunidad al nuevo nacimiento, lo cual sucede imprescindiblemente con la conciencia presente en hacer algo que no es repetido sino nuevo.
De alguna manera, amplías la conciencia, que es el auténtico saber. La auténtica sabiduría es la conciencia, y en parte la conciencia solo la puedes ampliar desde la ignorancia, es decir entrando en el territorio de lo desconocido.

El mago blanco expresa una sabiduría que une amorosamente

El mago 1.
Puede haber muchos contenidos en el mago en el nivel de los adjetivos, como sabiduría, atemporalidad y poder, y puede que todos esos adjetivos, aunque incluso quizá no lo sean, expresen en alguna dimensión al mago

Un mago puede ser un sabio, pero en el código Tzolkin siempre es blanco y por eso, sabio o no sabio, une, porque lo blanco une. Pudiera ser que la sabiduría sea UNIR, como Isis, que con su amor vuelve a reunir los fragmentos del cuerpo de su marido Osiris, troceado y esparcido por Seth.
Hay un momento, aun siendo cierto que en el mago haya sabiduría, en el que quizá sea importante ENCONTRAR que el mago une, y que ese unir es lo que expresa sabiduría, simplemente porque en el código Tzolkin no es el mago, sino el mago blanco.
En el caso de Isis la sabiduría que le permite volver a unir el cuerpo desmembrado de su esposo Osiris es la proveniente del amor.
En el manejo de los términos es conveniente en este año 2014 hacer un poco lo que hace el ángel del arcano de la templanza, que pasa el agua de una vasija a otra, es decir considerar el asunto desde el pensamiento y considerar el asunto desde el sentimiento.

Hablando del mago podemos obviar que sea blanco, pero recapitulando lo primero que encontramos es que precisamente el ser blanco es lo que en su raíz contiene la máxima información, porque unir es el acto del amor.
Consecuentemente encontramos que esa sabiduría no es de esta dimensión, donde sí se encuentran los colegios, los diplomas y las universidades, que quizá te llevan a una sabiduría que trocea las cosas para saber cómo están hechas por dentro; quizá las rompe y las mata pero desde luego no necesita respetarlas, porque cree que su saber es lo primero y da igual el sufrimiento que produzcan a sus animales de laboratorio, que pueden ser también los seres humanos usados como cobayas en tantos casos y que añaden aun un criterio más destructor, que es el criterio de la rentabilidad, que incluso puede ser denominado como benéfica.
Pero lo blanco, y por tanto la raíz del mago que siempre es blanca, expresa una sabiduría que une, y que une amorosamente, traduciendo una sabiduría de dimensiones superiores que es la que construye la vida.

Entonces, nos encontramos con que necesitamos discernir si aplicamos la sabiduría al estudio con el objetivo que sea, o la aplicamos a los contenidos que se atribuyen al blanco, como emoción, agua, lo que une, y que en el ejemplo arquetípico de Isis produce luz, ya que el hijo de Isis con el cuerpo reconstruido de Osiris es Horus, que es el sol y por tanto la luz, y para ello no ha necesitado nada físico ni leyes físicas, ya que el troceamiento de Osiris y su reconstrucción lo único que deja fuera porque no se encuentra es su pene. Osiris es troceado en 14 porciones e Isis solo recupera 13, siendo la porción que falta el pene. Sin embargo, la fuerza de la que estamos hablando no solo reconstruye a Osiris sino que produce una nueva generación, un hijo que es Horus, que no lo saca de nada material, mostrando así que esa fuerza blanca pertenece a otra dimensión de las cosas.

El nivel del estudio es siempre en la dimensión de las cosas. Por eso el aprendizaje que se asocia al mago se refiere a otras dimensiones. Podemos decir que ya lo tienes, porque en lo atemporal existe todo, pero podemos decir que en la conciencia es un aprendizaje en el cual no estudias cosas de esta dimensión ni tienes maestros de esta dimensión, y es un aprendizaje porque es una expansión de la conciencia.
Aprender significa recibir y guardar conocimientos. En ese sentido, el aprendizaje tiene relación con la memoria, que recibe conocimientos y los conserva.
Puede ser que el recibir los conocimientos sea a través del recordar, que es traer a la conciencia algo, y entonces a lo mejor es una sabiduría de otras vidas, pero que la traes a esta conciencia y la guardas.
Por eso en casi todas las cosas se puede tener una imagen fija como una foto, y entonces puedes decir que el mago es la sabiduría, pero en tu experiencia personal, en la medida que tu avanzas en esa dimensión, no es algo fijo sino que estás abierto a recibir esas informaciones.

Cuando un hombre escucha conscientemente la sabiduría de una mujer, permite la expansión del arquetipo femenino

Hay una sabiduría interna en la mujer, que la introduce cuando actúa desde su integridad en un “hacer” sagrado. El conflicto proviene de la negación de esa resonancia interior de la energía femenina, que impide precisamente ese hacer sagrado.

En estos tiempos, que nos gusta llamar del espíritu santo, se trata de poder hablar en todas las lenguas para poder entender a todas las personas, porque las lenguas y las culturas son fronteras. El espíritu santo no tiene fronteras y por eso traduce a la sociedad de la estrella.

En el taoísmo, la mujer es yin y el hombre es yang, la tierra es ying y el cielo es yang.
En el código Tzolkin la tierra y lo sólido es lo rojo. Por eso el dragón expresa la energía femenina. El dragón, que es la energía femenina, es también la luz entrando en la forma, pero para cumplir una misión, no para ser un objeto propiedad de nadie.

En los sólidos platónicos lo rojo es el cubo y corresponde al momento en que las partículas están muy unidas.
En el código Tzolkin lo rojo está unido a lo amarillo, ya que los sellos rojos y los amarillos son ocultos entre sí, y lo oculto expresa una realidad unida. Lo visible, que es lo rojo, tiene una realidad oculta que está expresada por lo amarillo.
También lo rojo es inicio y lo amarillo maduración.
Lo amarillo vuelve a conectar con el contenido expresado en lo rojo como luz que entra en la forma para cumplir una misión, porque como expansión expresa el momento del cumplimiento de la misión.

Lo rojo y lo amarillo expresan conjuntamente la energía femenina, solo que en dos etapas diferentes.
Si lo rojo-amarillo representa la tierra y la energía femenina, lo blanco y lo azul representaría lo masculino y lo yang.

Actualmente vemos que la mujer está constreñida, dominada, o sea no expandida, en la mayor parte de las sociedades. Y en las sociedades donde está más expandida, solo es así desde hace relativamente poco tiempo, porque realmente no es que se haya expandido totalmente, sino que se está expandiendo.

Así, el color blanco, que representa el agua y por tanto la emoción, y el azul, que representa el tiempo, la conciencia y el fuego, correspondería al hombre.
Parece coincidente encontrar en lo azul, si lo consideramos como fuego, o por lo menos como calor, lo yang, y entonces considerarlo también como el hombre.
Pero el agua no parece coincidir como expresión de lo yang, y la expansión y el aire del amarillo tampoco parecen coincidir con el yin. Sin embargo estos conceptos son relativos; algo puede ser yang en un contexto y ying en otro.

Aquí estamos utilizando únicamente el concepto de tierra, y solo situamos a la energía femenina como rojo. Lo rojo es más yin que todo lo demás, y nos sirve para considerar a la luz tomando forma como expresión de la energía femenina y de lo sólido, conteniendo en su interior un conocimiento, o sea una sabiduría que es la misión para la que ha tomado forma y que busca expandirse, porque esa expansión es el cumplimiento de la misión, y por tanto indica un regreso, cumplida la misión, al origen.
Por eso, esa expansión contiene el fruto de esa sabiduría, que es una elevación dimensional de toda la humanidad.

La parte donde aparece el hombre ya no estaría en este cumplimiento, en esta luz que toma forma para cumplir una misión, sino que estaría asociada a la conciencia, es decir a lo azul, y también a lo blanco, es decir, a la emoción.
Mientras la mujer se está expandiendo al escuchar su sabiduría interior y cumplir su misión, que como tal misión es un hacer sagrado, la parte masculina se despierta en la conciencia, o sea en el tiempo de la oportunidad, que es un tiempo diferente del de ganar dinero, colocarse o conseguir trofeos, y viene asociado con el descubrimiento de la emoción, o sea del agua.

Pero el agua también expresa a la mujer. Podemos dividir los cuatro colores en la parte femenina del rojo y del blanco y la parte masculina del azul y el amarillo.
De la misma manera que la mujer necesita expandirse haciendo desde lo sagrado, porque el hacer supone algo en el mundo de la materia, el hombre necesita encontrar aquello que complementa su azul, que es la emoción.
Así como las mujeres están reprimidas en la realidad sólida y necesitan expandirse, los hombres suelen estar reprimidos en su parte emocional, que en general la desconocen, y lo que necesitan es reconectar con ella.
Ahí es donde las mujeres son maestras, y su hacer sagrado consiste en introducir al hombre en la emoción. Pero eso no lo puede hacer en estos momentos no ocupando su espacio, sino ocupando físicamente su espacio; no siendo invisibles, sino en lo rojo.

Muchos hombres, en las sociedades cuyas leyes ya no son restrictivas con la mujer, quisieran ser solidarios y favorecer la expansión de la mujer.
Es imprescindible eliminar las leyes restrictivas pero más aun las conductas no escritas de dominación. De modo que no solo es necesario que haya leyes “favorables”, ya que las leyes normalmente están hechas para ser incumplidas. Hay una parte vibracional, que si no sucede no hay ley que valga.
La forma en que los hombres, en estos lugares donde las leyes ya son “favorables” a la mujer, pueden colaborar con la expansión de la mujer, es escuchando sus emociones, viviendo sus emociones y escuchando a las mujeres concretas con las que dialogan en momentos concretos.
Cuando un hombre escucha conscientemente la sabiduría de una mujer, permite la expansión del arquetipo femenino, que no es más que la luz que ha adoptado una forma para cumplir una misión.
Da igual qué aspecto o qué jerarquía tenga esa mujer. Para muchos hombres escuchar a una mujer HOY puede ser como escuchar a su ángel y el comienzo de otro mundo posible para todos.

Hay un elogio de la ignorancia que es un elogio de la sabiduría

Hay un elogio de la ignorancia que es un elogio de la sabiduría, cuando ésta no es el fruto de la recopilación.
Hay una sabiduría resultado de la recopilación, o sea de la memorización de datos, que muchas veces ni siquiera han sido comprobados sino solo recopilados, puesto que aparentemente son valiosos.
Este tipo de sabiduría está basada en la memoria, que se sitúa a nivel cerebral básicamente en el hemisferio lógico. Ese es el tipo de sabiduría que puede ser aumentada a base de recopilar datos. Se trata de una sabiduría respecto a lo conocido, normalmente erróneo, y por eso es posteriormente modificado dando una sensación de progreso, cuando en realidad no está ni siquiera demostrado que se trate de un progreso, sino simplemente de acumulación.

Hay una memoria, que es la habitual en la dimensión más básica, donde la persona todavía no ha realizado un auténtico despertar y una auténtica expansión, que está basada en el recuerdo.
Sin embargo, a la vez que existe una memoria del recuerdo, también existe una memoria del futuro, que accede a archivos donde lo que contiene es el futuro. Esa memoria del futuro no está basada en la recopilación; no precisa de la recopilación, sino en todo caso de la disponibilidad, del desarrollo y del encuentro de la visión interior, expandida, deslocalizada y desidentificada, porque en gran parte esa visión está basada en el espejo de las neuronas espejo que conectan a todos los seres humanos.
Cuando te integras en el arquetipo humano tienes acceso a memoria del futuro con mayor claridad y a memoria del pasado con auténtica certeza.

Estamos hablando de un movimiento dimensional que te sitúa donde eres más real. Por eso hay un elogio de la ignorancia, que se deslocaliza, desubica y desrelaciona en relación a conceptos rígidos basados en el pasado y en la acumulación de datos del recuerdo del pasado.
Porque la emoción es superior a la sabiduría lógica.

Esta memoria del futuro tiene una gran relación con lo expresado en el castillo verde, porque la sociedad celeste, de la estrella, de seres luminosos, que reconocen que su procedencia y su realidad es luz cumpliendo una misión, está enlazada a través de las neuronas espejo.
Esta sociedad de la estrella ocupa el CUARTO lugar en la forma expandida del castillo verde, de la quinta dimensión.
El castillo verde también contiene como TERCERA onda que implica el tiempo, al ver, que es el águila. El águila como color azul expresa el tiempo, que, en el castillo verde, es de una dimensión de personas que ven.
En el SEGUNDO lugar se encuentra como onda el viento, la comunicación.
La comunicación y el viento ocupan el segundo lugar del castillo verde y el número 18 de las ondas, superponiéndose claramente sobre el sello 18, que es el espejo.

La comunicación del espejo, de las ondas, de las neuronas espejo, asociado al ver, a la estrella, y con un cuerpo emocional que es el que está expresado por la luna y la emoción (PRIMERA onda) expresan el castillo verde de la quinta dimensión.