La secuencia de los 20 sellos

Los 20 sellos del Tzolkin forman una secuencia, de modo que cada sello da paso al siguiente. Cada sello tiene un contenido conceptual además de visual. El símbolo se reconoce visualmente, pero si quieres extraer la sabiduría de ese archivo, porque cada sello es un archivo ya que representa un concepto, es decir, una sabiduría, una iluminación, entonces tienes que formar palabras que lo expliquen para que tu conciencia lo asuma.

Se trata de una secuencia, donde lo que significa cada sello es lo que da paso al siguiente. Por eso es un camino iniciático. La formulación básica en la tradición que se sitúa en el ciclo anual, es decir, en el año, comienza con el dragón y termina con el sol.
Esa secuencia propone cómo llegar a la iluminación, sol, y sitúa la parte de entrada de inicio en la solidaridad, que se atribuye al dragón, como concepto. Sería el camino desde la solidaridad hasta la iluminación.
La otra propuesta, donde lo importante es el giro de la tierra sobre sí misma, es decir, el día, comienza con el mono y termina con el perro. Es decir, cuenta algo acerca de cómo desde la inocencia (mono) accedes al amor incondicional, a la incondicionalidad.
Dado que esta tradición cuenta días, sitúa esa tarea de vivir el amor incondicional como en el ritmo de los días, pidiéndote que te sitúes en la inocencia para iniciarlo.
Mientras, la otra propuesta, la del camino a la iluminación, es de larga duración, ya que requiere todo un proceso de maduración, basado en el ritmo del año.

Si nos situamos en esta propuesta y colocamos la luz (el sol) como inicio y quizás con valor cero, ya que el auténtico inicio sería el dragón, encontramos que en el quinto lugar desde cualquier sello de la familia del sol (serpiente, perro, águila y sol) siempre aparece un sello de la familia que inicia el año, ya que el año en esta tradición siempre se inicia con un sello de la familia portal (semilla, luna, mago, tormenta). Esa es la relación entre la familia de la luz y la familia del tiempo.
El valor 5 está representando la quinta energía, la energía del día sin tiempo, la energía verde, del castillo verde, que es la energía de lo óptimo, la energía que hace visible lo invisible. Vemos que el 5 desde el sol es el tiempo, de tal manera que la luz es la que está dando intencionadamente origen al tiempo. De esta manera el tiempo es aliado del ser humano en su tarea de avanzar hacia la iluminación.

El transcurso de los sellos corresponde al trabajo interno de una persona, decisiones, prioridades, sus motivaciones, pero también hay una ordenación de los sellos como representación de las ondas.
Si colocamos de nuevo el sol, la luz, como inicio en la secuencia de las ondas, el tiempo va a aparecer en cuarto lugar, como fase de maduración. El cuarto color corresponde al amarillo, de la misma manera que el quinto lugar correspondía al verde.
El tiempo aparece como algo que intencionadamente crea la luz para que la humanidad pueda madurar, y de la misma manera el tiempo aparece como expresión de lo óptimo, la energía de la quinta dimensión, en la meditación o en el intento individual del ser humano.
El tiempo es oportunidad para que el ser humano conecte con lo óptimo y como maduración del arquetipo.