Las personas vivimos en la tierra no para ignorarnos sino para conocernos, y al reconocernos, amarnos

12 de abril
Todos los años el 12 de abril se repite el sello con el que ha comenzado el año, según lo que denominamos calendario maya.
Todos los años, el 12 de abril es lo mismo que el 26 de julio del año anterior, es decir que la segunda repetición de los sellos que abren el año viene asociada al cambio que muestran los astros objetivamente y que los astrónomos denominan equinoccio.

Es un momento importante, porque vuelves a recibir la misma influencia con la cual comenzó el periodo temporal. Es decir, desde el 26 de julio al 12 de abril pasan 260 días, que exactamente corresponden a un Tzolkin.
La segunda vez que ves algo ya lo conoces. La primera vez quizá te sorprende, porque no lo conoces, pero la segunda vez ya lo conoces. Quizá has estado distraído, pero objetivamente la segunda vez que ves algo, ya lo has visto, y así lo puedes RE-CONOCER.

El equinoccio está asociado a varios momentos fundacionales de la humanidad. En la cultura del Egipto de los faraones, el momento para reconocer y festejar la energía mágica y amorosa, dadora de vida y resucitadora de la mujer, y con la mujer de toda la humanidad, era el primer día de luna llena después del equinoccio. Ese día era considerado la nave de Isis.
De modo que la nave de Isis y la repetición del Tzolkin, es decir, la reconsideración del Tzolkin, aparecen asociados.

También, la salida de Egipto del pueblo de Israel sucede la noche dedicada a Isis en la primera luna llena después del equinoccio, y eso es denominado PASO, o sea Pascua, es decir que la nave o barco de Isis favorecía o producía el paso dimensional.
Estamos hablando de un pueblo que vivía en Egipto hasta ese momento, por lo que eran egipcios.
Al mismo tiempo sabemos por otras informaciones, es decir por otro “ojo”, que la característica de ese grupo humano era que había abierto la comunicación directa con la realidad Dios, y lo que iniciaban con la nave de Isis era una MISIÓN.
Cuando la misión de Isis resuena, en su resonancia se expande a todo el mundo, y hoy vemos cómo en todo el mundo se celebra, todos los días, en lo que se denomina eucaristía o santa misa.

La nave de Isis, además de con la pascua y la eucaristía, encuentra su resonancia también en el Tzolkin, ya que la segunda vez que reaparece el Tzolkin en el transcurso del año lo hace asociado a la primera luna llena después del equinoccio, que solo puede transcurrir entre el 22 de marzo y el 18 de abril. La luna llena siempre tiene que aparecer en alguno de esos días.

Si utilizamos el Tzolkin tipo como muestra, numerando los 260 días que separan el 26 de julio y el 12 de abril, los días anteriores al 12 de abril van a corresponder a alguno de los días finales del Tzolkin, que transcurren en la columna 13. Y a partir del 12 de abril, los días que transcurren son los equivalentes a los primeros del Tzolkin tipo, que están en la columna 1.
Pero los días que aparecen en la columna 13 son los ocultos de los que aparecen en la columna 1, de forma que de alguna manera se trata de los mismos días.

Este año, la nave de Isis y la luna llena después del equinoccio suceden el 4 de abril, de modo que si el 12 de abril es el equivalente a dragón 1 como inicio en el Tzolkin tipo, el 4 de abril es el equivalente al caminante del cielo 6, en la onda de la estrella, siendo su oculto numéricamente el día 19 de abril con el guerrero 3 según los sellos de este año, y al ser el octavo día del nuevo Tzolkin, estrella 8 en el Tzolkin tipo.

Así, todos los años la aparición de la segunda repetición está asociada a ese momento donde los ocultos se juntan, no como días sino con la fuerza de la onda.

El momento señalado por el equinoccio y por la primera luna llena es resonante en las culturas prehistóricas de Egipto y en toda la evolución posterior, que es enlazadora, porque las personas vivimos en la tierra no para ignorarnos sino para conocernos, y al reconocernos, amarnos.