La frontera donde la luz aparece como amor

Podemos decir que el ser humano es aquella frontera donde la luz aparece como amor. El ser humano es esa expansión de la luz, y esa expansión de la luz es el amor.
Entonces, toda la creación es el trayecto, el camino que ha desarrollado la luz para convertirse en amor.
También el ser humano, al despertar su
conciencia a la conexión con la energía Dios, abre el camino para reintegrarse a la plenitud.

A través del amor el humano reconecta con Dios.

La vertiginosa carrera de las partículas subatómicas

Cuando las partículas subatómicas, después de toda su eterna atemporalidad, consiguen construir un átomo, comienzan una vertiginosa carrera de miles de millones de años, hasta que consiguen configurar el platino dentro de la supernova.
Y entonces, maravillosamente estallan y se superdesconfiguran para permitir iniciar la vida orgánica.
Ahí comienza una vertiginosa carrera de miles de millones de tiempos hasta conseguir configurar al ser humano, o sea tú, yo, aquel, aquella, la otra, los otros.
Y entonces, comienza una vertiginosa carrera, entre atemporal y temporal como todas estas carreras, hasta llegar a reintegrarse o hasta -versión b- llegar a producir ese salto cuántico que trasciende la dimensión ordinaria de las cosas, para entrar en la dimensión extraordinaria de la maravilla.

Cuando las partículas subatómicas, después de toda su eterna atemporalidad, consiguen construir…

Cuando las partículas subatómicas, después de toda su eterna atemporalidad, consiguen construir un átomo comienzan una vertiginosa carrera de miles de millones de años, hasta que consiguen configurar el platino dentro de la supernova.
Y entonces, maravillosamente estallan y se superdesconfiguran para permitir iniciar la vida orgánica.
Ahí comienza una vertiginosa carrera de miles de millones de tiempos hasta conseguir configurar el ser humano, o sea tú, yo, aquel, aquella, la otra, los otros.
Y entonces, comienza una vertiginosa carrera, entre atemporal y temporal como todas estas carreras, hasta llegar a reintegrarse o hasta (versión b) llegar a producir ese salto cuántico que trasciende la dimensión ordinaria de las cosas, para entrar en la dimensión extraordinaria de la maravilla.

El ser humano tiene un poder que desconoce

Empezar a creértelo es empezar a estar. Empezar a creértelo y verlo es empezar a vivir algo, es abrirle la puerta a una realidad, que era nuestra pero la desconocíamos.

El ser humano tiene un poder que desconoce. El ser humano tiene el poder de ser feliz y sin embargo lo desconoce. Lo tiene dentro y cree que está fuera. El ser humano tiene un poder maravilloso, gracias a Dios, gracias a la vida, bendito sea.
Bendito sea ese poder, que puede ser expresado como masculino o como femenino. El ser humano tiene un poder dentro que cree que está fuera, y solo cuando lo encuentra empieza a ser humano en plenitud. Cuando encuentra ese poder encuentra la razón de su existencia en esta dimensión: el poder de ser feliz y el poder de hacer felices a las personas.

El ser humano en su interior tiene un poder, que simplemente proyectándolo sin que ocurra nada material, empieza a transformar la realidad.
El ser humano tiene el poder de hacer felices a las personas simplemente mirándolas desde su corazón y amándolas, porque el amor es una vibración que transmite vida.
Gracias.

Todas las personas están en ti

Todas las personas están en ti. Parece una afirmación fuerte o quizá para algunas personas pueda parecer una afirmación excesiva y entonces vacía, o sea, mera palabra. Sin embargo, lo volvemos a afirmar, todas las personas están en ti, si tú quieres. Todas las personas están en ti, si tú lo permites, si tú lo activas, si tú lo potencias. Eso significa que todas las personas pueden asomarse y mirar a través de tus ojos, y entonces sentir, o sea, ser, y en algunos momentos justamente encontrar lo que necesitan.
Puede parecer para algunas personas una afirmación fuerte, pero que les ayuda a tomar conciencia de sí mismos, y para otras personas, que incluso pueden ser la absoluta mayoría, les puede parecer una palabra insensata, sin sentido.
Nosotros nos dirigimos a las personas que al escuchar o leer esa frase de alguna manera les remueve y les llama la atención. Nos dirigimos a las personas que resuenan con esa posibilidad. Y volvemos a repetirlo, todas las personas están en ti, si tú quieres.

Eso significa que todas las personas, incluso las que ya no están en el tiempo que transcurre creando el aquí y el ahora, sino las que ya han transcendido, y también las personas que todavía no se han asomado al tiempo, todas están dentro de ti.
Eso expresa un poder, algo que tú puedes activar, algo que puedes actualizar, que puedes usar, y al hacerlo, aprender a optimizarlo, porque como ser humano eres una expresión del arquetipo del ser humano, es decir de todos los seres humanos.
Y aquí la primera utilidad va a revertir sobre las personas más cercanas a ti, las que comparten información genética contigo y que entonces comparten un proyecto, quizá desconocido o no reconocido, porque cada persona, cuando estamos transcurriendo en el aquí y el ahora, nos movemos en la civilización actual siguiendo nuestros proyectos personales, desvinculados de los demás seres humanos.

Por eso, en nuestra sociedad está permitido engañar para conseguir los objetivos, aunque sea a través de la publicidad, de prometer cosas, de crear falsas necesidades. Por eso en esta sociedad el proyecto personal es prioritario, de tal manera que tú pues conseguirlo desplazando a otras personas, o sea privando a otras personas.
Sin embargo, todos los seres humanos estamos unidos y de alguna manera representamos a lo mismo, somos lo mismo, somos uno. Entonces, reconocer ese poder de que todas las personas están dentro de ti, al primero que beneficia es a ti, porque expande tu conciencia y te permite conectar con lo mejor de ti, si haces un uso en favor del arquetipo, de ese poder que está dentro de ti. Al hacer un uso en favor del arquetipo, conectas con tu ser espiritual, con tu ser multidimensional. Eso siempre te va a producir gozo.

Entonces, decimos que las primeras personas que se pueden beneficiar de ese despertar tuyo a tu propio poder, que te conecta con tu ser multidimensional y con tu ser espiritual, son las personas que comparten tu información genética, las personas de tu familia y tu entorno más cercano.
La recomendación es, en los momentos de gozo, de plenitud e incluso de éxtasis, enumerar y recordar a tus seres queridos, en el orden que quieras, a tus padres, hermanos, hijos, abuelos, etc. Incluso puedes nombrar a personas desconocidas y permitirles compartir aquello que te produce plenitud y gozo, algo que también puedes hacer con personas que todavía no existen, por el mismo sistema de nombrarlas.
Incluso puedes nombrar personas que no existen. La forma más simple es decir “descendientes”: descendientes de dentro de 100 años, de 50 años, descendientes de mi hermano, de mi hijo. Incluso en ese momento, si estableces conexión, al nombrarlos ellos te pueden decir su nombre.
También puedes utilizar ese poder para permitir asomarse a esa plenitud que tú gozas en algún momento, a personas que pueden estar pasándolo mal y tú eres conocedor. Pueden ser vecinos o simplemente personas que aparecen en las noticias como sufriendo alguna adversidad, y así ayudarles a encontrar alguna solución, o personas que han vivido en otras épocas.

Todas las personas están dentro de ti y tú tienes un poder que te impulsa hacia lo óptimo.

Podemos decir que somos la supernova

Podemos decir que la tierra es una supernova que ha explotado, como quien dice que es una supernova que se ha destruido o roto. O podemos decir que la tierra es una supernova que ha dado un paso más allá en su evolución supernova, pero no más allá hacia la ruptura y la destrucción, sino más allá hacia lo maravilloso.
En realidad, en algún momento podemos elegir qué es lo que decimos, pero quizá no siempre lo sabemos. Quizá podemos durante mucho tiempo creer que solamente se puede decir una cosa y esa cosa es la que todo el mundo dice.
Pero también quizá en algún momento te puedes dar cuenta de que puedes elegir conscientemente qué es lo que quieres decir, qué es lo que has visto, como Moisés cuando sube al monte y ve algo y recibe la orden “díselo a los demás”, precisamente porque lo que se dice en esa realidad ordinaria y parece la verdad, es solamente la verdad de esa realidad ordinaria. Pero justamente el despertar de la conciencia te lleva a la montaña. La montaña es el lugar privilegiado donde ir. Hay un momento donde la montaña te llama y decides acudir a la llamada. Por eso podemos decir que estamos en la supernova, evolucionada. Estamos en la supernova que ha dado un paso más allá hacia la maravilla.
Y también podemos decir que somos la supernova.

El poder creativo y creador del ser humano

EL PODER CREATIVO Y CREADOR DEL SER HUMANO (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)
Si el todopoderoso quisiera matar a un ser humano no lo crearía.
Si el todopoderoso quisiera destruir a alguien, previamente no le habría permitido nacer. No habría deseado su nacimiento y existencia, y entonces no hubiese aparecido esa persona.

Por eso encontramos que el hombre no es más fuerte porque puede matar a alguien, sino al contrario, es más fuerte porque puede hacerle vivir. Si el hombre puede resucitar a otro hombre, es más fuerte ese poder que el de matarle o destruirle.
Siendo esto válido para ambos géneros, masculino y femenino, es importante decirlo y reconocerlo para los humanos masculinos, donde muchas veces está ese error de que es más fuerte quien más daño puede hacer.
La mayor conexión con la vida propia del despertar de la conciencia ha alejado aquel tiempo en que eso pudiera ser útil. La telepatía omnisciente y la realidad espiritual hacen inútiles esos planteamientos.

Es conveniente repetir esto: el hombre no es más fuerte porque pueda matar, sino porque puede producir vida, es decir, porque puede amar, ya que la vida es el amor.
La destrucción solo responde al miedo y no nos interesa.

En un momento en que la vida se abre, como en el actual; en un momento en que la maravilla se abre, como en la época actual; donde las potencialidades creadoras y creativas del ser humano se abren, como en el tiempo actual; donde la conexión con la parte espiritual expande la realidad del ser humano y sitúa en lo posible cosas hace poco imposibles… En ese momento el poder creativo o creador del ensueño es cada vez más activo y más reconocido.
El poder sanador de reconocimiento de la falta al amor es cada vez más activo, y la reconexión con la realidad más profunda de la vida es cada vez más activa y más real.
Cada vez que reconoces dónde y cuándo has actuado en contra del amor, te sanas; te sanas tú y también sanas al arquetipo, porque entras a formar parte de esa masa crítica de personas que se reconectan con el amor como propósito.

Las emociones te introducen en el ser humano y te llevan hacia el cielo

Conviene pararte a considerar tus emociones, dándoles espacio y atención, sin ignorarlas, huir de ellas o utilizarlas para manipular las situaciones en favor tuyo.
Conviene primero escucharlas, conociendo esa energía que es un regalo que está en ti desde siempre, que te ha permitido evolucionar y empezar a ser humano, ya que el humano que no tiene emociones no es humano.
Las emociones te han introducido en lo que es el ser humano, donde está la semejanza de Dios. La realidad Dios como imagen en un espejo, expresa tu semejanza.
Lo que te introduce como ser humano no es el conocimiento, que puede estar como programa en una máquina, sino la emoción.
Entonces, este tiempo es el momento de reconocer la emoción, que, una vez te ha introducido en el ser humano, está dispuesta a llevarte hacia el cielo.

Al actuar como máquina te alejas de ser humano


Estamos los seres humanos, y cuando nacemos, nacemos en una realidad que en parte es visual y en parte es hablada, o sea, responde a la palabra y puede ser expresada a través de palabras.

Los seres humanos nos encontramos primero en la realidad que vemos. Si no viéramos los objetos materiales de la realidad donde estamos, nos golpearíamos contra ellos.
De modo que… iba a decir “evidentemente”, pero ese mismo adverbio ya demuestra que estamos en una realidad “evidente”. Lo que quiero decir es que “evidentemente”, si no vemos, nos golpeamos, despeñamos o caemos. Es “evidente” que el ver nos permite situarnos en medio de todas las cosas y también crear cosas.
De modo que es “evidente” que vivimos en una realidad visual, que, al mismo tiempo, aprendemos a convertirla en palabras, y así podemos dar instrucciones, explicaciones o descripciones, aprendiendo a hacer cosas que no hemos visto.

También podemos elaborar conceptos abstractos, que expresan la realidad más allá de lo visible. Puedes hablar de emociones, que no necesariamente son visibles, ya que se pueden fingir u ocultar. También puedes hablar de lo que te une a otras personas, que tampoco es visible, como la procedencia, raza, nacionalidad, creencia o cultura, donde entra la filosofía y la religión.
Todo esto son realidades que se crean o aparecen a través de palabras, porque no son visibles. Tus creencias no son visibles. Es visible el color de tu pelo o tu estatura, pero no son visibles cuáles son tus valores.

Entonces, por un lado hay cosas que son visibles y a través de nombrarlas se aprende un lenguaje. El lenguaje permite construcciones invisibles que expresan tu interior. Pero es que tu interior es tan real como tu exterior, porque va a condicionar tus actos. Si tu interior tiene miedo, va a condicionar cómo te relacionas con las personas. Si tu interior tiene amor, va a condicionar cómo te relacionas con las personas y también con la vida y con las plantas. Si tienes respeto u orgullo, también va a condicionar cómo vives.

En un momento determinado es importante ser consciente de cómo se generan esos valores, esos conceptos que no son cosas. Es importante ver qué imágenes mentales, no ya físicas, dan soporte a esos valores, y cómo se generan y aparecen ante tu conciencia. Esos valores mentales tienen también imágenes, como las cosas, ya que con los ojos cerrados también aparecen las imágenes de las cosas que no estás viendo.

Hay un momento determinado en que la persona puede preguntarse por qué aparecen en su interior imágenes de injusticia o de inseguridad. “¿Por qué creo lo que creo?, ¿cómo construyo la imagen de la víctima o la imagen del desprecio o la inseguridad?
Esas imágenes pueden aparecer de forma reactiva, por procesos donde no ha entrado la conciencia. Entonces, estás actuando reactivamente, y en esos casos no eres libre, sino máquina o engranaje. Eso te hace perder humanidad al perder libertad.

Al actuar como máquina te alejas de ser humano, entendiendo que como humano estás traduciendo la realidad Dios en esta dimensión.

El ser humano puede elegir mientras que las cosas, en nuestra dimensión al menos, no

Las cosas tienen cuerpo. El ser humano tiene cuerpo y en ese sentido es igual que las cosas. Pero el ser humano puede elegir, y las cosas, en nuestra dimensión al menos, no. Las cosas no pueden tomar decisiones ni elegir.
A una piedra su inercia le hace obedecer las leyes físicas (gravedad, etc.), sin embargo, el ser humano puede elegir. Si está dormido sigue la inercia, pero cuando está despierto elige.

Se trata de ocupar ese espacio, donde estás despierto y eliges. Puedes tener una tendencia a sentirte rodeado de peligros, quizá porque en tu infancia te trataran descuidadamente o te hubieran sobreprotegido. Las dos cosas te llevan a lo mismo. Muchos castigos y amenazas, o mucha sobreprotección te pueden hacer sentir inseguro.

Puedes estar en esa inercia toda tu vida, defendiéndote de peligros inexistentes, solo porque no has crecido espiritualmente y sigues siendo un niñ@ asustad@.
Saber que puedes elegir es fundamental.
PUEDES ELEGIR. Comprueba la realidad.

Al comprobar la realidad muchos encantamientos desaparecen, porque no son reales.
A partir de ahora puedes elegir cómo hablar; elegir no expresar peligros. Ten en cuenta que muchas veces hay un engaño cuando hablas de peligros y luego te valoras si los resuelves. Eso es un engaño.
Cuando miras lo que ha pasado quizá te des cuenta de que todos los peligros han representado la posibilidad de una mejoría o un aprendizaje. En ocasiones era algo para atraerte a la realidad, para despertar y demostrarte que podías vivir cosas y pasar a través de grandes dificultades.
Puedes estar depresivo cuando no estás eligiendo, pero cuando eliges, nunca lo estás. Aunque te equivoques, no importa. Siempre te sentirás bien.