Cuando el sol deja de estar solo es cuando recupera su condición de estrella

Cuando el sol deja de estar solo es cuando recupera su condición de estrella; cuando descubre experimentalmente el “in lakech” o “tú eres otro yo”.

Cuando el sol deja de estar solo, encuentra que es una estrella en el cielo, o sea una realidad o dimensión donde todas las personas son estrellas. Eso es lo que traduce la sociedad de la estrella.
El sol deja de estar solo cuando entra en el cielo o sociedad de la estrella, donde todas las personas son estrellas.
Esto corresponde a la profecía del regreso de los seres estelares que denominamos “mayas cósmicos”. Decimos “regreso” como venida a tu realidad, porque el sol eres tú. Cuando hablamos del sol estamos hablando de ti, iluminado, una vez descubres tu luz libre de obstáculos y hechizos, irradiando hacia fuera, hacia la búsqueda de la luz de los otros.
Eso es la iluminación.

En ese proceso tu luz en expansión encuentra otras luces u otra luz. Es “otra luz”, en singular, pero compuesta de un plural, que es la luz de la sociedad de la estrella, donde todas las personas han expandido su luz, eliminando sus obstáculos a la luz y recuperando su alma en plenitud.
Eso es lo que se describe como el momento en que el sol deja de estar solo e ingresa en la sociedad de las estrellas, de la luz, que también puede ser reconocido como el regreso de los mayas cósmicos.

Cuando tú, que eres luz, vuelves a encontrar la luz -en singular, procedente del grupo-, entonces el grupo, los mayas cósmicos o seres iluminados vienen a ti.
Es la forma en que el tiempo va en una dirección y en su contraria. El tiempo fluyente y el tiempo retrógrado confluyen en ese presente que es la inmortalidad. La inmortalidad es el tiempo que da la plenitud.
En ese tiempo que va en un sentido y otro hacia el tiempo expandido, de lo que estamos hablando es de la emoción que te lleva al cielo, que forma parte del azul y la inmortalidad.

De modo que cuando el sol deja de estar solo, lo que contiene en su interior es el resultado de la luz que te lleva al cielo. Como vivencia experiencial se expande en un tiempo que te da plenitud, que es lo que sucede cuando liberas al alma de todos los hechizos que la mantienen atada en el aislamiento.
Ese es el tema del rencuentro, de la venida de los mayas cósmicos o del momento en que el sol deja de estar solo.