Si quieres ser un mago y entrar en esa vivencia, el camino es la solidaridad

Contemplando el Tzolkin y manteniendo resaltada la primera onda, que es la onda del dragón y la onda tipo, encontramos cómo después de esa secuencia de 13 sellos todavía faltan 7 para completar la primera columna, columna tipo donde se presentan los 20 sellos.

Entonces, nos damos cuenta de que la solidaridad, que es la base y la expresión del dragón, es precisamente la que al llegar a su nivel transcendente produce el mago.
El sello 14, que contiene el mago, justamente aparece como continuación de la vivencia que propone la onda tipo, partiendo de la solidaridad y de la luz cumpliendo una misión.
La onda tipo te va a llevar al caminante del cielo; de la solidaridad te va a llevar al cielo, y a continuación aparece el mago, por lo que si quieres ser un mago y entrar en esa vivencia, el camino es la solidaridad.

Conviene resaltar al contemplar esta primera columna, que consideramos expresión de un programa, que aparecen tres magnitudes o herramientas con las que trabajar. Por un lado está la secuencia 20, que contiene los 20 sellos siempre en el mismo orden; por otro lado está la secuencia 13, que también es una herramienta en sí y algo con lo que se puede trabajar para extraer contenidos; y por otro lado está la secuencia 7.

En la secuencia 20, que expresa la totalidad al estar todos los sellos, aparece una división que crea dos tipos de realidad, siendo la primera la expresada por la secuencia 13, que es una onda encantada y algo activo que al completarse va a dar origen a un nuevo nacimiento y a la aparición de un nuevo uno, entrando en escena a partir de ahí un nuevo agrupamiento o realidad, que expresa la secuencia 7.

Si esto es una propuesta dentro de un diálogo, traducido a términos simples podría querer decir que este diálogo contiene la forma de pasar de un tipo de realidad a otro. El primer tipo de realidad, que es en el que se encuentra la persona que inicia el diálogo, tiene como finalidad conducir la vivencia al encuentro de lo transcendente, expresado por el tono 13, de modo que durante un tiempo ese es el principal objetivo para el ser que conscientemente responde a ese diálogo.

Llegado a ese nivel transcendente, en el número 14 nos encontramos con el mago, sello 14, que traducido al nivel de las ondas es el perro, amor incondicional y onda 14, que como Anubis en el código de la mitología egipcia, es el que ayuda al alma a deshacerse del peso de su ego traducido en sus faltas al amor.

De alguna manera es imprescindible esa tarea consciente hacia la transcendencia y posteriormente hacia la incondicionalidad, ya que el amor no es un egoísmo como puede ser la vivencia obsesiva de algo que se quiere denominar amor cuando en realidad es dominación. Hay algo que se quiere denominar enamoramiento y que está cargado de emociones del tipo celos, sospechas y delirios, y que llevan fácilmente a cohibir, reprimir y claramente maltratar, que hacen infelices a las dos personas y no hacen feliz a ninguna.
El amor es un estado de conciencia elevado, que conecta y traduce realidades superiores, produciendo emociones y vivencias de armonía, gozo, sabiduría y paz.

Esto en la secuencia de los 20 sellos aparece en la nueva dimensión de la realidad que se describe después de la primera secuencia de 13 y dentro de la segunda secuencia que comienza en el número 14, con su culminación en la columna primera con el nombre de sol 7-sol resonante.
Las 7 vivencias que aparecen después de la transcendencia, tono 13, son resonantes, ya que su guía tipo, que también podemos llamar guía arquetipo, pertenece a la columna 7 resonante. Las secuencias de los 20 sellos y las 20 ondas van juntas hasta el sello 13, pero a partir del sello 14 la continuación de la herramienta del 20, formada por las 20 ondas, aparece en la columna resonante.
Eso contiene parte del salto y del acceso a una nueva dimensión, que es lo que se expresa con el paso del caminante del cielo 13 al mago 1, mostrando así que el acceso a la segunda realidad sucede en la resonancia. Te transforma en una persona resonante, es decir, canalizas la luz, sol 7, y eres resonante.
Primero el asunto sucede asociado a la solidaridad, y cuando la solidaridad se transforma en amor incondicional, la columna que lleva las ondas y que también son los guías, se divide y aparece en la columna resonante.

La resonancia es tiempo de oportunidad, de conciencia, de abandono del miedo, o sea tiempo de amor

Si comparas el Tzolkin de los sellos con el de las ondas, encuentras que todo el Tzolkin está transportando, hacia quien quiera mirar en esa dirección, la fuerza que aparece en la resonancia. Es decir, desde un determinado enfoque, el Tzolkin es resonante.

El Tzolkin no se puede poner de cualquier forma, porque la secuencia de los 20 sellos siempre es la misma, la secuencia de los tonos es siempre la misma y como consecuencia, la secuencia de las ondas siempre es la misma.
La primera onda, onda del dragón, ocupa la primera columna, que es programática porque expresa en sí el programa.

Al situar los sellos y las ondas en sentido horizontal en lugar de en sentido vertical, aparece lo que llamamos Tzolkin evolutivo, que es una disposición donde no se ve alterada la secuencia de los sellos, ni la de los tonos y la de las ondas. Lo único que cambia es que en lugar de ir de arriba abajo va de izquierda a derecha. Así, esta disposición es posible manteniendo los mismos contenidos.
De la comparación de los dos Tzolkin se pueden extraer consecuencias, una de las cuales es que se transforma la secuencia +1 en una secuencia + 7.

En el Tzolkin de sellos, va apareciendo cada sello siempre con el ritmo de +1: primero el sello 1, a continuación el sello 2 (1+1), después el sello 3 (2+1), y así hasta el sello 20, donde vuelve a comenzar (20+1=21, que sería el 1).
Sin embargo, la secuencia que aparece en las columnas vemos que sigue un ritmo de +7, porque la primera columna aparece con el dragón 1, la segunda está iniciada por el dragón 8 (1+7), la tercera por el dragón 2 (8+7=15, 15-13=2), la cuarta por el dragón 9 (2+7), y así las 13 columnas irían siempre con el ritmo +7.

Vemos que la onda del dragón ocupa en vertical los 13 primeros lugares, asociándose de esa manera los sellos a los tonos: el viento, sello 2, adquiere el tono 2; la noche el valor equivalente del 3; la semilla el valor 4; la serpiente el valor 5, es decir aquello que da fuerza al propósito.
Este valor está actuando en el sello, impregnando toda su actividad por la analogía del tono. Por ejemplo, el enlazador va a tener una característica de portal, al corresponder el 6 a la columna donde están los portales; el perro siempre va a tener una característica que incluya la perfección; y el caminante del cielo, como sello 13, va a tener una característica que incluya la vivencia transcendente.

Cuando estos mismos sellos los situamos asociados al +7 se añade un nuevo contenido, de modo que el viento, que se asocia al 2, es decir al 1+1, cuando está como onda se sitúa en el 8, 1+7. Así la actividad del viento aparece asociada a lo resonante cuando la vivencia de la comunicación contiene integridad.

La noche, que es el ensueño, aparece con el contenido de servicio, lo cual significa que ensoñar siempre es un servicio al resto de los seres humanos y también al resto de la realidad. Pero a su vez, aparece en forma resonante cuando da contenido al tono 2, que es el resultado del 8+7.
El dos, que es el otro, te da la oportunidad de experimentar la resonancia cuando te sitúas en la actitud de soñar la abundancia para el otro, no para ti. Tú eres el uno pero te sitúas como 2 en la otreidad cuando simplemente de forma anónima, invisible, deseas cosas buenas para “otro”, es decir cuando dejas que el otro expanda su uno, su “ser el sujeto de la acción”.
Cuando desde la actitud meditativa del ensueño das fuerza al otr@ como héroe o heroína de la acción mientras tú te quedas en lo invisible, estás actuando en forma resonante, es decir activando programas que no pertenecen a la lógica sino a la maravilla.
La lógica no es la maravilla, porque la maravilla es supra-lógica, y cuando a través del ensueño entras a ocupar el papel del otro, del que no es el sujeto de la acción, permites que se active la resonancia de la maravilla en ti, lo cual en sí es una experiencia solamente apta para la conciencia del voluntario.

La semilla, que aparece como 3+1 en la exposición de la onda del dragón, transforma al 4 en un 9. Cuando actúas como tú programa, es decir, sin interferencias, entras en un nivel de poder que te lleva a la transcendencia, a ti pero también a todo. El tono 9 es soporte del descenso de la fuerza para lograr la plenitud de la transcendencia.
Encontrar el programa, que proviene de dimensiones superiores, es conectar con la fuerza que te impulsa a la transcendencia, y contigo a todo tu mundo.

La serpiente, que es un 4+1, se convierte en un 9+7 en la resonancia, o sea la expansión de la kundalini forma parte de un servicio resonante.

El enlazador, que ya hemos dicho que es una puerta, se convierte, al transformarse en 3+7, en una expresión del amor incondicional. Claro, el enlazador es la expresión emocional blanca de la luz cumpliendo una misión al adoptar una forma, o sea del dragón.

La mano, que es ese 6+1, aparece como el 4 en la columna resonante, que está asociada a la resonancia y es donde sucede el nuevo nacimiento. La mano está asociada con el contenido del venado azul, expresando la comunicación con dimensiones superiores y también la necesidad de reconocer, para favorecer esa conexión, los momentos en que una persona ha actuado sin amor.
De modo que en el inicio de la columna resonante, o sea en el inicio de la vivencia que lleva al nuevo nacimiento, encontramos esos contenidos.

La estrella 8 va a situarse como dragón 11 (4+7), de modo que la integridad, la ética y la estética son una forma de aproximarse de modo resonante a esa liberación que contiene el tono 11 como expresión de cumplimiento de un servicio, donde no buscas el reconocimiento exterior y la gratificación, sino la gratificación interior propia de la conexión con el corazón del cielo.

La luna 9, como 8+1, va a aparecer en el lugar donde está el dragón 5 (11+7), de modo que la emoción de la luna, que te impulsa como vivencia personal a encontrar en ti la experiencia del caminante del cielo transcendente, como una forma de la solidaridad (dragón 1), aparece también con la formulación donde la solidaridad del dragón 5 da fuerza y refuerza los contenidos del voluntario, es decir de la tierra.
Cuando has experimentado y te sitúas como voluntario ante todos los acontecimientos, estás viviendo una experiencia distinta de cuando vives los acontecimientos como víctima o como verdugo, o sea desde el depredador, y ese reconocimiento del voluntario ya te instala en unas vivencias que son resonantes.
Ese dragón 5, esa fuerza de la solidaridad consciente, por un lado te refuerza como voluntario pero por otro te impulsa hacia la transcendencia del caminante del cielo.

El perro 10, el amor incondicional, aparece como 12. Recordamos que el 10 y el 12 son dos de los sellos presentes en la chacana que dibuja la estrella en el centro del telar. Contienen elementos que te introducen vivencialmente en el nuevo nacimiento.
Colaborar con todo lo existente y el amor incondicional se traducen, y los matices nutren la conciencia.

El 10+1 hace aparecer al mono y el 12+7 hace aparecer el 6, asociando a las características del osar, la inocencia y la alegría propios del mono, las características de puerta. Es decir, cuando actúas con inocencia más que con malicia, con alegría más que con juicio, o con osar más que con miedo, estás abriendo una puerta a vivencias resonantes.

El 11+1 hace aparecer al humano como 12, pero el 6+7 asocia al humano, cuando está actuando en favor de todo lo existente, con los contenidos del 13 de transcendencia.
De esta manera, los contenidos del 13 y de la transcendencia aparecen asociados a la solidaridad en el dragón 13.

Por último, el 12+1, que da lugar al caminante del cielo 13, aparece como dragón 7, es decir que la transcendencia también es una canalización. Esa fuerza de la resonancia que está en el 7, en la canalización, siempre nos lleva en este tiempo al reconocimiento del diálogo que establece el venado azul, que hace imprescindible la expansión de la conciencia hasta que reconoce en su indagación dónde puede estar escondido el depredador, o sea cuándo has actuado desde el depredador. Si eso no lo desactivas, puede estar durmiendo hasta que quiera despertar. Por eso, la resonancia, la canalización y la sanación, en este nivel precisan el recuerdo del venado azul y de esos caminantes huicholes en su peregrinaje sagrado, es decir transcendente.

Gracias huicholes, gracias madre tierra y gracias oportunidad. El 7, en su asociación con la mano también es azul, es decir la resonancia es tiempo de oportunidad, tiempo de conciencia, de abandono del miedo, o sea tiempo de amor.

El dragón 4 expresa que la solidaridad y lo que denominamos energía femenina como energía de acogimiento es lo que propicia el surgimiento de la realidad

¿Qué significa el dragón 4?
El dragón 4, por su sello es la solidaridad y la energía femenina en un sentido amplio. Si añadimos el tono 4, significa que dentro del enlazamiento que es la onda encantada, la solidaridad y la energía femenina aparecen en el cuarto lugar, respondiendo a CÓMO conseguir el propósito, que es el espejo.
El dragón 4 expresa que la solidaridad y lo que denominamos energía femenina como energía de acogimiento es lo que propicia el surgimiento de la realidad, ya que el espejo lo que significa es la realidad, cuya ley es el amor.

El dragón 4 tiene como realidad oculta lo que está expresado como sol 10, aportando otro contenido en relación a la profundidad de la realidad que denominamos oculto, porque uno es la realidad superficial y el otro la realidad en profundidad. Es decir, uno es ver a una persona y poder reconocerla por sus rasgos, lo cual supone un cierto nivel de conocimiento pero superficial, y otro es conocer a una persona en cuanto a gustos, capacidades, opiniones y sentimientos. Toda esa realidad es una realidad que no se ve.

Para que realmente el dragón aparezca como 4 en plenitud, en su interior tiene que expresar el sol 10, donde el sol es la energía de la luz en su forma más expandida y el 10 significa perfección. Pero no significa que la luz esté totalmente expandida en favor de la propia luz sino que aparece como décimo lugar del mono, es decir como perfección emanada del propósito que es el mono.
Entonces, en ese sol 10 lo que está apareciendo es algo nuevo. No es que produzcas más luz, sino que tu actitud interior está favoreciendo que entre más luz en tu sistema, de modo que tu actitud de propiciar el cómo lograr el propósito del surgimiento de la realidad amorosa, es decir de la realidad del in lak’ech, interiormente está llevando a su máxima perfección la expansión de la luz en el interior, lo cual se traduce en la entrada en lo nuevo.

De esta manera el dragón 4 con su oculto el sol 10 están expresando algo en relación a cómo encontrar esa realidad amorosa cuya ley es la ley del espejo, o sea la ley del in lak’ech, y cómo abrirte a la luz.

Pero eso sería así simplemente si solo existieran sellos y tonos. Si además existen columnas y filas, hay un contenido en el dragón 4-sol 10 por superposición espacial.
No todos los Tzolkin, calendarios o cuentas del tiempo donde figuran los 20 sellos que llamamos mayas, se expresan con la figura de las 13 columnas y 20 filas.
De hecho la mayoría no lo hacen, y si en algún caso sucede no es por la transmisión de una tradición, sino como consecuencia de la energía que se movió a finales del siglo XX y las enseñanzas del señor Arguelles.

En la posición en que aparecen el dragón 4 y el sol 10 ya no hay dos espejos sino uno solo. Corresponde a la posición de un hombre de pie sobre la tierra, cuando un rayo de luz emanando del centro del sol al corazón de la tierra le atravesara perpendicularmente de cabeza a pies.
Es decir que la posición en que se une el corazón del sol y el corazón de la tierra es exactamente la misma en la que un solo rayo de sol puede situarse ocupando la mayor parte del cuerpo de un ser humano.
Eso también parece un lugar especial en la relación entre el hombre y la luz.

Si vamos a la figura de Pacal Votan en su sepulcro y suponemos que Pacal Votan es la tierra, esa sería la posición en que se encontraría la cruz, de tal manera que Pacal Votan nos está indicando justamente la columna resonante, pareciendo que está invitando a cada persona a encontrar su columna resonante.
Por un lado, Pacal Votan, adoptando la posición de la tierra, señala la tierra, que nosotros interpretamos como voluntario, como actitud adecuada, pero por otra parte también al sostener desde la tierra esa línea vertical, que es la que comunica el centro de la tierra con el centro del sol, está indicando la columna resonante. Precisamente parece como si la actitud del voluntario fuese donde apareciese como real la resonancia, o sea el nuevo nacimiento.

La secuencia de los 13-20 con sus líneas de portales, que nosotros llamamos Tzolkin, es un objeto similar a los mandalas, es decir una representación simbólica del macrocosmos y el microcosmos. No es un calendario; no es que no solo sea un calendario, sino que no es un calendario. Es una representación de la totalidad, es decir del microcosmos y macrocosmos donde también aparece el tiempo.

Esa representación del macrocosmos y del microcosmos está en forma de arquetipo, pero también existe asociada a una persona concreta, que quizá seas tú o yo.
Cada persona concreta tiene su propio acceso y su propio escenario, y cuando estás utilizando el Tzolkin 13-20 aparece una columna resonante adecuada a cada persona.
Esa columna resonante que sostiene Pacal Votan, o sea el voluntario, está muy relacionada con el número 4, que significa el cómo. La actitud del voluntario te lleva a encontrar el cómo.
El CÓMO tipo de la columna resonante, que se produce desde la onda del dragón, se abre con el dragón 4, de la onda del espejo, es decir con la actitud del in lak’ech, lo cual produce la perfecta iluminación interior.

El dragón 4 y el sol 10 son ocultos entre sí, pero en el resto de posibilidades de las columnas resonantes personalizadas no son ocultos de la misma manera, aunque sí son ocultos resonantes.
Las personas que nacen en la onda del mago van a crear una columna resonante que se inicia con el mago 4 (onda del mono) y acaba con el caminante del cielo 10 (onda semilla). Es decir que estas personas entran en la resonancia cuando su interior expresa el caminante del cielo 10, que es la realidad oculta resonante del mago 4.
El mago 4 sería lo que explicaría el cómo lograr el propósito del osar, de la alegría y del nuevo nacimiento, y al considerar la luz que sostiene Pacal Votan, encontraríamos que es la actitud del caminante del cielo perfecto, que no tiene límites y cuyo explorar perfecto es un osar y un gozar perfecto, porque esa exploración perfecta que se le puede atribuir al caminante del cielo, en realidad expresa el gozo de la plenitud.

El venado azul te propone la perfección en la quinta dimensión

Asociamos el venado azul con la columna resonante y proponemos encontrar la columna resonante personalizada, que se encuentra, contando a partir de la onda natal, al final de la onda décima y al principio de la undécima.
Ese espacio es el que consideramos expresado bajo el concepto de venado azul, porque propone un nuevo nacimiento, y parte de la ceremonia que realizan permanente, religiosa y ministerialmente los huicholes está expresando conceptos y contenidos del nuevo nacimiento dimensional.

Hay un obstáculo que es el propio miedo, la propia dependencia de la depredación.
Si no hay una liberación de esos contenidos tóxicos no podemos avanzar hacia el nuevo nacimiento dimensional, pero hay un antídoto que es el perdón: pedir perdón, revisar la calidad amorosa de los actos y perdonar.

Esos contenidos tóxicos están basados en una concentración sobre el aislamiento defensivo y el ego, sustentados en un programa claramente en favor de la supervivencia y de la vida, cumpliendo una función en un momento concreto, pero que hay que soltar y desapegarse para poder enlazar con el territorio de lo óptimo y de la sociedad de la estrella, donde no hay contenidos en contra de la supervivencia sino en favor de la expansión.
Por eso la persona necesita abrir los ojos a una nueva realidad. Quizá cuando estás buceando no respiras y esto sea útil, pero fuera de ahí si no respiras, no prosperas, es decir no puedes vivir. Por eso parte de abrir los ojos y respirar está en pedir perdón.
El proceso de desembarazarse de la depredación se realiza de forma inmediata, porque igual que hay un programa para la supervivencia, hay uno para la expansión, que se activa a través del voluntario.
El voluntario, en la terminología Tzolkin es la tierra y el programa es la semilla. La semilla en la tierra florece, que es algo implícito en la imagen que custodia el sepulcro de Pacal Votan, que identificamos como tierra 4, cuyo espejo en la primera columna es semilla 4.
La primera manifestación de semilla es semilla 4 y la primera de la tierra es tierra 4, ambas en la primera columna, de modo que se produce en espejo y siempre están asociadas, aunque no sea de forma manifiesta.
Tierra 4 es el guía que da inicio a la columna resonante. El guía significa que necesitas tenerlo en cuenta y escucharlo porque automáticamente pone en marcha un programa en la dirección adecuada.

La columna resonante en el Tzolkin tipo comienza con el tono 4, siendo el sello siempre el mismo que en la primera onda.
En el caso de la primera onda u onda tipo es el dragón, que también abre la columna resonante en un tono 4, y si lo que abre la onda natal de una persona es el mago, entonces la columna resonante comenzaría con el mago 4, que sería el número 4 de la décima onda a partir de la del mago. Eso es constante y tiene un significado del cómo, pero en este caso de cómo ser resonante.

En el otro extremo, viniendo en sentido retrógrado, aparece un 10. El 10 es el 4 retrógrado a partir del final de la onda 11; es el 10 en sentido fluyente de la onda 11, pero en sentido retrógrado también es un 4, un cómo, cómo ser resonante.

El dragón tiene la perfección dentro de su onda en el amor incondicional (el perro es el sello décimo de la onda del dragón), pero el dragón 4 está asociado dentro de la columna resonante con el sol 10, que es su oculto. En las demás ondas personalizadas no va a ser su oculto, pero tiene un contenido de cómo va a ser resonante.

El dragón expresa la perfección de la solidaridad a través del amor incondicional, pero expresa la perfección de la resonancia con el contenido del sol 10, es decir cuando ilumina de forma perfecta.
O sea hay una perfección de la solidaridad, que sería el perro 10 y hay una perfección de la solidaridad resonante, que sería el sol 10.
Claro, en la sociedad de la estrella es importante la luz, y aquello que hace aparecer la luz perfecta en las personas está asociado con el dragón.
El amor incondicional es una expresión en cuarta dimensión, pero ser activo en la iluminación de las personas es una resonancia en quinta dimensión.

Eso se va a ir repitiendo en cada onda, de tal manera que en la onda del mago, el cómo ser resonante aparece con el mago 4 asociado al caminante del cielo 10, de tal manera que la perfección de la resonancia del mago va a venir expresada cuando su comportamiento es el de un caminante del cielo perfecto.

No accedes al nuevo nacimiento desde algo que pueda significar sol 10, como perfección o iluminación, sino desde la solidaridad

Encontramos que la forma del número 7, es decir el guarismo que expresa el 7, es similar en su aspecto formal a la columna 7, de modo que contiene una información auxiliar del contenido de la columna resonante 7.

La columna resonante número 7 desciende desde el dragón 4 hasta el sol 10, proviniendo de la columna 6 que está visualmente a su izquierda.
Y en el guarismo 7 también vemos que hay una línea que desciende pero que proviene de su izquierda. Enlaza en la parte superior, proviniendo de su izquierda, y desciende tan abajo como llega el número 7.

En el prototipo existe ese trazo, es decir que la línea que ingresa en la columna 7 proviene de la columna anterior, sin que sea imprescindible hacer presente a toda la columna anterior, o sea a la columna 6, mientras que sí conviene presentar a la columna 7 en su totalidad.

La información que contiene el guarismo 7 es que para entrar en la columna 7 tienes que venir con tu conciencia desde lo que expresa la columna 6, que es la línea de portales que están expresando el ascenso de la kundalini. Es decir la luz interior sale de su oscuridad, pero es la luz que está dentro de ti, es tu luz.
De modo que para entrar en el espejo, que es lo que representa la columna 7, tienes que haber vivido la experiencia del ascenso de tu kundalini, y entonces conectas con el espejo.
Y el pequeño trazo horizontal representa los 3 primeros sellos de la onda que va a dar contenido a la columna resonante pero que todavía está fuera, en la columna 6.

Para entrar en el 7, provienes del 6. Está claro, cuando aprendes a contar, es lo que haces: 1,2,3,4,5,6 y 7. Eso es lo primero que aprenden todos los niños, pero muchas personas lo que aprendemos cuando niños no lo procesamos, y a veces lo sustituimos por engaños, o sea el tipo de engaños que te hacen sentir bien, pero que no nutren al ser real sino al ego. Traducido esto a conceptos explícitos, es que no accedes al nuevo nacimiento desde algo que pueda significar sol 10, como perfección o iluminación, sino desde lo que significa dragón 4, es decir, desde la solidaridad, encontrando aquello que te une a las demás personas, a la realidad y a lo que hay más allá de la realidad, y no aquello que te hace sentir perfecto.

El 4 también significa algo asociado a una manera de vivir, a un “cómo” donde encuentras la autoexistencia como expresión de que todo está bien, es decir que tú no eres un mejorador sino un voluntario, quizá entregado a la maravilla que intuyes.
El guía del dragón 4, donde se hace presente esa solidaridad que tiene su origen en el espejo, es la tierra 4, donde el “cómo” expresa que eres un voluntario que está aprendiendo, porque es el tono 4 de la onda del 4. “Está aprendiendo” quiere decir que no impones tu conocimiento, sino que lo recibes a través de tu proceder entregado, observante y respetuoso, es decir amoroso.
Y eso es lo que da sentido al trazo superior que da origen a la línea que desciende.

También en el 7 existe, aunque muchas veces se omite, ese pequeño trazo en el centro que cruza la línea que desciende, y que justamente corresponde al lugar del nuevo nacimiento donde el perro 13 se convierte en mono 1 porque son lo mismo.
Es decir, la pequeña línea horizontal que cruza la vertical del 7 es la cruz donde se sitúa el nuevo nacimiento.

También tenemos que resaltar que la estrella de David es una estrella 6 –decimos estrella 6 para relacionarlo con la columna 6, simplemente porque es una estrella de 6 puntas, es decir que es estrella y 6-, pero sí miramos bien vemos que está compuesta por sietes. Es decir que David contiene algo similar a la columna 6, es decir que es una puerta.
Sí, David es una puerta al nuevo nacimiento; como arquetipo, es una puerta para el nuevo nacimiento, donde el nuevo nacimiento es el rey de la paz.
David expresa un nivel dimensional, y Salomón otro nivel dimensional y un nacimiento, y lo importante es que tú lo vivas, que seas David y que seas Salomón.

Ahí está la columna resonante. Pero el secreto de David no es que sea rey, que gane batallas o ni siquiera que sea elegido, sino reconocer su culpa. Allí donde David ve al ángel matando a los habitantes de Jerusalén es donde su hijo construye el templo. Y el ángel exterminador cesa en su exterminio cuando David dice “yo pequé”. Cuando lo dice, cesa el castigo, y allí donde ve al ángel, su hijo construye el templo.

Es decir, en el lugar y en el momento en que la persona reconoce su culpa, se inicia el arquetipo y la construcción del templo. No se gana ni se inicia por la acumulación de las obras de la perfección o de lo que podamos llamar amor incondicional, o sea que no se inicia con el 10 sino con el 4.
El oponoh-oponoh no comienza con el “te amo”, sino con “el perdón”. Hay algo primero que no es lo último, y lo último no será lo último sin lo primero, a no ser que el 7 esté equivocado, y aun así habría que comprobarlo.
Sí, el sol allá en el cielo ha empezado como una serpiente postrada en la tierra.

Gracias y perdón.

Libro segundo de Samuel, capítulo 24, versículo 17: “Cuando David vio al ángel que hería al pueblo dijo a Yahvé: yo fui quien pequé, yo cometí el mal…”.
Capítulo 24, versículo 25: “Levantó allí David un altar a Yahvé… Entonces Yahvé atendió a las súplicas en favor del país y la peste se apartó de Israel”.