El sufrimiento es una elección

El sufrimiento y el sufrimiento emocional son elecciones. Puede parecer que no, puede parecer que son consecuencia del peso de la vida, de las circunstancias, pero en realidad el sufrimiento es una actitud emocional, porque con daño físico puedes no tener sufrimiento.

Eso lo saben muy bien tanto los hombres como las mujeres. Los hombres a lo mejor lo pueden saber fácilmente si son medio peleones, se están dando de tortas con alguien y no tienen dolor ni sufrimiento hasta que no encuentran que han vencido o que les han vencido.
En el momento, no sientes el dolor, aunque luego aparece el dolor y el sufrimiento en el nivel físico.

Y la mujer, como madre a lo mejor atraviesa dolores físicos para rescatar a su hijo, pero en el momento no lo siente. El amor te sufraga todos esos dolores. Luego aparece sufrimiento.
Tanto en un caso como en otro hay un dolor posterior, pero en el momento, cuando estás mirando en una dirección determinada, no te estás permitiendo sufrir.

En el momento en que te empiezas a permitir sufrir, te paras. Eso en el nivel físico, donde parce inevitable el sufrimiento. Hay personas que se rompen una pierna y siguen durante un tiempo sin resentirse, porque están haciendo algo, están salvando a alguien que aman o lo que sea.
Y en el nivel emocional, psíquico o espiritual, sucede lo mismo. En el nivel inmaterial sucede lo mismo. La prueba está en que, si tú estás en este momento triste, deprimido o lleno de conjeturas dolosas, donde ves que todo va en contra tuya, simplemente con que digas “elijo ser feliz, elijo estar alegre, elijo ver la maravilla, elijo la ecuanimidad”, entonces un momento después estás alegre.
No sabes cuánto tiempo pasa entre uno y otro, pero de repente te das cuenta de que entre un tiempo y otro aquellos fantasmas que te atosigaban se han ido.
Esto es una prueba experimental. Hazlo y entonces serás científico. Compruébalo,

Sobre el cáncer y el sufrimiento

Sobre el cáncer y el sufrimiento.
Sobre el cáncer no puedo decir que sepa cómo salir de ahí. He conocido personas que han salido de un cáncer terminal, pero no puedo decir que sepa cómo salir de esa situación.
Solo puedo decir que todo tiene sentido y que las situaciones extremas son puertas a lo óptimo, oculto tras lo normal.
Bajo el nombre de cáncer se pueden encontrar cosas muy diversas. Las células cancerosas parecen tener algo similar a las células madre y por tanto algo relacionado con lo eterno.

El dolor. Mi experiencia en un choque frontal con politraumatismo, incluido cráneo encefálico, no es de dolor, ya que estuve en coma durante varios días. El dolor parece tener alguna vinculación con el pensamiento, y entonces también parece subjetivo.
Los pensamientos generan hormonas. Los pensamientos negativos generan hormonas anti vida y los pensamientos de alegría y amor generan hormonas en favor de la vida.

También mi experiencia de la muerte, que es algo que se vincula a través del miedo con el cáncer, es que uno no se muere cuando quiere sino cuando ya se ha terminado su tiempo. Cuando se ha terminado el tiempo se van los sanos igual que los enfermos, por la misma puerta y de forma inevitable.
La “lucha” contra el cáncer no puede ser contra la muerte, sino a favor de la vida. Las personas vivas no siempre están tan vivas ni las enfermas tan poco vivas como se puede creer.

Para algunas personas esos momentos extremos son los momentos en los que han estado más vivos, porque en lo que llamamos vida hay mucha inercia, mucha repetición e incluso mucho disgusto mantenido. Y de repente, algo indeseado despierta todo tu potencial de vida. También hay personas cuya misión, es decir, el motivo por el cual se han encarnado, no es el de estar vivos, comprarse coches, ir a los bares, trabajar, pagar letras o ser buenos o malos ciudadanos, sino que su misión es estar enfermos y despertar lo mejor en las personas con las que conviven e interactúan.
Hay algo de efímero en la vida, incluso en la vida más poderosa, y algo de maravilloso, algo de extraordinario en vidas aparentemente poco significativas. Simplemente estar vivo es un momento extraordinario. Permitir aparecer lo óptimo, lo sagrado a través tuyo en el tiempo, te sitúa en lo extraordinario.
Gracias Francisco.

No hay prima por sufrir. No hay sobresueldo por sufrir. Quizá lo haya por vivir con plenitud.

7/04/2014
No hay prima por sufrir. No hay sobresueldo por sufrir.
Quizá lo haya por vivir con plenitud.
La propuesta es encontrar qué te da plenitud, aunque en realidad ya lo sabemos, porque el amor es plenitud, de tal manera que quizá se trata de encontrar qué es el amor y qué es vivir traduciendo el amor.

Sin embargo el sufrimiento cumple una misión, en muchos casos encaminada al despertar.
Todo está bien y todo tiene sentido.

Los tiempos de la iluminación y sus estados intermedios son tiempos de limpiar los karmas.
Hay personas que están cumpliendo una misión, soportando el sufrimiento. Pero tú no eres uno de ellos, porque si no, lo sabrías.
Por ello, si tienes sufrimiento es algo que forma parte de un diálogo. El sufrimiento te ayuda a pararte y limpiar tus karmas ancestrales tan lejos como puedas y adentrarte en cualquier situación en que te encuentres, por compleja que sea, como un voluntario.