La vida es el amor y el amor es la vida

LA VIDA ES EL AMOR (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

La vida es el amor y el amor es la vida. Por eso cuando te alejas del amor, te alejas de la vida.
Cuando te alejas de vivir desde el amor, dejas de vivir desde la vida, viviendo la no vida, o sea la muerte; cuando lo que haces no está fundamentado ni nutrido en el amor, entonces te adentras en la no vida, que es la muerte.

Por eso es importante reconocer en qué momento estás alejado de la vida, para volver a reintegrarte en ella. Por eso es importante reconocer cuándo has actuado desde el miedo, dándole de comer, porque es lo contrario del amor. Cuando reconoces que estás dando de comer al miedo y que te has alejado de la vida y del amor, puedes reintegrarte otra vez en la vida y en el amor.

Es como si viviéramos muchas vidas a la vez y estuviéramos presentes en muchas realidades, siendo la iluminación descartar aquellas realidades que no pertenecen a la vida, por no estar fundamentadas en el amor, entrando con plenitud en aquella realidad que reconoces fundamentada en el amor.
Cada vez que te das cuenta de que tu actitud no está basada en el amor, se produce una iluminación que deshace el hechizo. Por eso, la iluminación es integración; te hace más íntegro porque te hace cada vez más real, porque tú eres amor.

Cuando eres vida, eres amor, porque el amor es la vida y la vida es el amor. Por eso no se trata de un juicio sino de una iluminación. Se trata de ser libre, libre para amar.

Reflexión sobre el tiempo

REFLEXIÓN SOBRE EL TIEMPO (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Quizá un día esté compuesto de muchos días en lugar de muchas horas.
Normalmente se dice que el día tiene 24 horas, pero en realidad quizá el día tiene muchos días y te despiertas muchas veces en el mismo día.
Quizá ayer es el mismo día que hoy y quizá mañana también.
Quizá ayer y muchos ayeres sean el mismo día en que estamos.

Quizá haya muchos cambios que hacer en la consideración del tiempo.

El pasado es algo cambiante

EL PASADO ES ALGO CAMBIANTE (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

El pasado y la historia no son algo fijo e inmóvil sino cambiante. La historia se reinventa constantemente, desde la conciencia.
Cada vez que “sanas” algo en tu vida personal estás “sanando” algo en la historia de tu linaje. Muchas veces “sanar” es cambiar de actitud. Por eso es tan importante la gratitud, el perdón, la aceptación, la bendición, la honra y tantas cosas así.
Son importantes porque desde la trascendencia modifican la historia y le dan sentido. También el ensueño modifica la historia desde lo óptimo.

La realidad del tiempo es que tiene un sentido fluyente desde la dimensión de la tierra, pero desde la dimensión de lo óptimo, que traduce la kundalini del cielo, el sentido es retrogrado, y puede ir al pasado y sanar el pasado.

Lo óptimo es el amor y el amor todo lo puede.

Es el tiempo del preguntador

ES EL TIEMPO DEL PREGUNTADOR (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Es el tiempo del preguntador. Es el tiempo del que determina tu linaje. Es el tiempo del que te dice quién eres. Es el tiempo del espejo.

Es el tiempo en que los que cortan cabezas tienen que decir por qué lo hacen, porque ese es su linaje.
Es el tiempo en que los que propagan la guerra digan por qué lo hacen, porque ese es su linaje.
Es el tiempo en que los que maltratan a la mujer digan por qué maltratan a la mujer.
Es el tiempo en que los que trafican con seres humanos digan por qué lo hacen.
Es el tiempo en que los que engordan con el sufrimiento de otros digan por qué son insensibles al sufrimiento de otros.

Es el tiempo en que digas en qué utilizas tu tiempo.

Las personas no envejecen de la misma manera

LAS PERSONAS NO ENVEJECEN DE LA MISMA MANERA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Es muy visible. Las personas no envejecen de la misma manera. “Envejecer” quiere decir cómo te afecta el paso del tiempo, y claro, con esto ya estamos expresando un punto de vista, que también es una creencia, es decir algo que pertenece a un sistema de creencias y que crea la realidad.
Según esa creencia, donde envejecer es la forma en que te afecta el paso del tiempo, estamos diciendo que el tiempo es algo que pasa, no que está.
¿El tiempo pasa y se marcha? o ¿el tiempo está y ES, y tú estás en el tiempo y eres en el tiempo?
Eso serían dos consideraciones diferentes.

Si el tiempo pasa, puedes sentir angustia porque no lo puedes retener, activando y reforzando en ti la emoción de no poder, la incapacidad y la emoción del abandono, puesto que se va.
Los niños abandonados y en general las personas abandonadas han vivido algo que se ha ido; han vivido una conexión maravillosa con alguien que se va y les deja solo.

Estas emociones refuerzan la carencia y generan miedo y sentido de incapacidad. También se puede considerar que el tiempo pasa como algo agresivo, como los coches que pasan por una carretera y te tienes que apartar. En ese caso el tiempo es una fuerza que genera miedo, atropella y arrolla.

Si volvemos a la primera frase “las personas no envejecen de la misma manera”, encontramos que las personas que envejecen más rápido que otras que lo hacen más lentamente o que casi no envejecen en muchos sentidos, viven en el tiempo de fuera y en el tiempo de hacer cosas. Se sienten obligadas por una pulsión interior, quizá un programa impuesto o una exigencia en la que te han educado y que siempre tienes que cumplir. Están bajo el estrés, porque tienen que hacer muchas cosas asociadas a una obligación, y si no las hacen, está mal y la gente va a decir algo o va a pasar algo, siendo este algo siempre negativo y que asusta.

En el otro tipo de personas el tiempo estadísticamente no les produce un envejecimiento. Se ve en su rostro, con menos arrugas y tensión. Son personas que llevan una vida más interiorizada, por ejemplo, personas que meditan.
Las personas que meditan, pero no solo un día sino durante un tiempo, tienen una actitud diferente y envejecen diferente. Se puede comprobar que no tienen el mismo deterioro que otras personas que siempre están con ideas exteriores, obligaciones, viviendo cosas obligatorias o en conflictos, que pueden incluir evitar la pobreza o las enfermedades, donde tienen que ganar o están perdiendo, etc.

En fin, cuando vives estresadamente tu cuerpo envejece de una forma quemante, porque estás en el tiempo que pasa.
Las personas que meditan, es decir, que se adentran en el tiempo que ES, tiempo del ser u otro tiempo que ni siquiera necesita ser útil, tienen otra actitud ecuánime. La meditación es una fuerza que sugiere y pone en marcha el programa interior. No es que tenga que venir de fuera una idea -eso es la educación, te educan y dicen cómo son las cosas-, sino que la meditación te pone en contacto con tu programa interior, que está creado en otro tiempo al representar otra dimensión de la vida. No hace falta que te vengan ideas de fuera, pero si vienen y son concordantes, refuerzan tu propio programa.

La conexión con el propio programa a través de la meditación lleva a las personas a no buscar una satisfacción a través de la alimentación, sino que ésta va a ser más alimenticia y no tanto con componentes que solo generan excitación por el gusto o por la agitación que producen al cuerpo. De esta manera están más en consonancia con ellos.
Hay alimentos que impiden la meditación. Todo lo que te intoxica impide la meditación, pero si apuestas por la meditación vas a empezar a eliminarlos, porque la meditación armoniza y lo que te desarmoniza, lo olvidas.

El tercer elemento, que también es favorecido por la meditación, es el respeto al cuerpo. Algunas prácticas de ejercicios energéticos están relacionadas con mover y estirar el cuerpo, la respiración, etc. Cuando la meditación te lleva a la conciencia corporal, desde ahí puedes actuar con respeto al cuerpo, favoreciendo que no esté encogido, que tenga tono, fuerza y energía. Eso lleva fácilmente al encuentro con disciplinas energéticas que favorecen la respiración, circulación, etc.
El encuentro del tiempo interior, del tiempo del ser, favorece el ser.

Las personas que interiorizan tienen normalmente un aspecto más joven. Eso se ve por ejemplo en las personas que se dedican a la música, donde una de las profesiones más longevas es la de director de orquesta, con personas que siguen en activo con más de 90 años, o las profesiones asociadas con actividades religiosas. Las personas con una creencia religiosa, que normalmente exige una interiorización, estadísticamente están asociadas a una vida más larga.

La conexión con el tiempo interior

LA CONEXIÓN CON EL TIEMPO INTERIOR (Extracto del libro en preparación “Tiempo de ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Se trata de conectar con el tiempo interior, que a su vez te conecta con otros tiempos, o sea con otras dimensiones, porque hay una relación entre el tiempo, que es donde estás, y la dimensión, que también es donde estás.

La dimensión humana, cuando no es transcendente, es efímera, y la persona de repente se da cuenta de que la vida ha pasado.
Los dos tiempos coexisten en cada persona, que puede vivir la vida de los hechos efímeros, que es un poco como hacen los periódicos, y si no tiene problemas, se los inventa. Se los inventa porque se compara y desea cosas, o porque se ofende o engaña.

Pero cuando conectas con tu interior, aparecen momentos iluminatorios y la vida se transforma. Fácilmente te das cuenta de que no necesitas nada porque tienes de todo, y pasas a ser un soporte de la vida. Por supuesto no es una situación estresante ni fastidiosa, porque entonces la vida no es estresante ni fastidiosa, sino gozosa.

En el interior de cada persona conectada con esa vida gozosa, existe “tu ángel o ser interior”, que también eres tú. Si lo llamamos “tu ángel” es porque te ayuda, aunque desconoces que ese también eres tú.
Y decimos “ser interior o doble espiritual” cuando reconoces que ese también eres tú, y que tu recurso no es la guerra sino la paz; no es la competición sino el compartir; no es el odio ni la exclusión, sino el amor y la inclusión; no es la maldición sino la bendición; no es el conflicto sino la paz.

Pero no se trata de voluntarismo y de querer hacer eso, sino que eso es así y fluye así. Lo incómodo sería no fluir, ya que entonces aun tendrías un amarre. Quizá no has perdonado o quizá algún ancestro tuyo necesita que sanes algo o necesita tu luz. Es decir, tú aún necesitas luz.

Por eso conectar con el tiempo de los sucesos efímeros es conectar con el tiempo quemante. Conectar con el tiempo de la vida es conectar con el tiempo no quemante, algo que supone una integración de la persona.

Tiempos de alta intensidad

TIEMPOS DE ALTA INTENSIDAD (Extracto del libro en preparación “Tiempo de ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

El tiempo parece que va cada vez más rápido. Cada vez los cambios se producen de forma más rápida, más inmediata. Hay cosas que están cambiando inmediatamente.
Esto lleva a muchas personas a decir que el tiempo va cada vez más rápido, que cada vez tienen menos tiempo para sí mismos y que todo está cambiando muy rápidamente. Incluso a algunas personas parece que les cuesta adaptarse a esos cambios tan rápidos.

Sin embargo, siendo cierto que los cambios son rápidos y que el tiempo va cada vez más rápido, también lo es que el tiempo va cada vez más lento.
El tiempo va cada vez más rápido, pero al mismo tiempo va cada vez más lento.
Por eso alguien tiene que decir, como para contrarrestar el efecto estresante de la afirmación de que el tiempo va cada vez más rápido, porque las afirmaciones crean una realidad, que también el tiempo va cada vez más lento.

Hay cada vez más intensidad en el tiempo y te está pidiendo que cada vez te adaptes más. Es una llamada a la conciencia, a abrir tus escáneres espirituales y a conectar con tu energía espiritual, con tu yo espiritual y con tu doble espiritual. Se trata simplemente de eso.
Esa especie de estrés e inseguridad de los cambios está favoreciendo encontrar tu doble espiritual, que está situado en un tiempo lento y no en uno rápido. No está situado en un tiempo rápido y quemante sino en uno que te crea, te realiza y te expande, cuya característica es ser lento.

Podemos ver que hay personas que envejecen a un ritmo normal y otras que no lo hacen de la misma manera. Eso está siendo incluso utilizado por la publicidad comercial.
Cualquiera puede observar que no todas las personas envejecen con el mismo ritmo, sino que unas lo hacen con un ritmo más lento y otras con un ritmo más rápido. Pero no estamos hablando de cirugía estética.

La llave de este asunto está en los pensamientos maravillosos, cuando abandonas los del ego, que son estresantes, competitivos y quemantes, y te adentras en el mundo espiritual, basado en el amor incondicional, la ecuanimidad y el acogimiento frente a la exclusión, y sobre todo cuando entras en los pensamientos de reconocimiento de la vida espiritual, con sus energías amorosas indiscriminadas, que no te juzgan.

Entonces puedes empezar a generar unos pensamientos maravillosos.
Los pensamientos maravillosos que crean, co-crean y permiten una realidad, se sitúan en un tiempo que no es quemante sino iluminante. Ya no estás dentro del fuego, o el fuego no te quema, sino que estás dentro de la luz.

Esa rapidez que era necesaria para incomodarte, ya no sucede. Es un tiempo lento de alta intensidad, lo cual ahora significa de alto gozo frente a alta intensidad que te incomoda, estresa y obliga a moverte.
Cuando haces el movimiento de abrir tus escáneres, conectar con tu ser espiritual y entrar en los pensamientos maravillosos, entras en el tiempo adecuado, del ser, del gozo y del amor.

No todos los tiempos son iguales

NO TODOS LOS TIEMPOS SON IGUALES (Extracto del libro en preparación “Tiempo de ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Hay algunas personas distraídas que creen que todos los minutos son iguales.
Y sin embargo tarde o temprano se dan cuentan de que hay minutos largos y minutos breves, porque el tiempo en realidad no hace caso a las maquinarias.
El tiempo es una fuerza de las que sostienen la vida. Es parte de la naturaleza creadora o naturaleza de dimensiones superiores donde se encuentra la realidad Dios.

Casi todo el mundo experimenta en algún momento de su vida los minutos largos, que permiten la aparición de la realidad maravillosa justo en el momento adecuado, y también los minutos cortos, que permiten igualmente que suceda algo extraordinario o que no suceda algo catastrófico.
En realidad, el tiempo es el tiempo de la oportunidad y el tiempo de la conciencia. El tiempo y la conciencia van de la mano.

Es adecuado honrar al tiempo y esperar el tiempo favorable como posible en cualquier momento.

El tiempo tiene varios niveles simultáneos

EL TIEMPO TIENE VARIOS NIVELES (Extracto del libro en preparación “Tiempo de ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)
El tiempo tiene varios niveles simultáneos. Creemos que estamos en un tiempo que es siempre el mismo, en el presente donde estamos, pero no es así. Hay distintos tiempos simultáneamente.
Muchas veces para ayudar a una persona, ésta necesita conectar con tiempos profundos, donde está haciendo algo distinto de lo que hace en el tiempo actual.

Hay tiempos superpuestos. Hay una superposición de tiempos que son igualmente válidos, incluso podríamos decir que son más válidos los tiempos que no vemos, donde estamos haciendo cosas que desconocemos, y que no es el tiempo donde estamos ahora mismo. Se trata de ampliar la conciencia hasta conectar con este tiempo.

Es un manejo del tiempo diferente. Es importante saber que coexisten distintos tiempos a la vez, porque entonces la persona puede resolver cuando conecta con esos tiempos profundos.

El pasar del tiempo es como el pasar de las hojas de un libro.

EL PASAR DEL TIEMPO (Extracto del libro en preparación “Tiempo de ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)
El pasar del tiempo es como el pasar de las hojas de un libro.
En muchos sentidos las personas son como libros, porque en ese pasar del tiempo y rellenar de las hojas del libro reciben y conservan mucha sabiduría. Solo que algunas personas parece que no saben leer su propio libro.

Pero ese no es el caso de las personas más o menos despiertas, porque la lectura del propio libro es un asunto de conciencia.
Todas las personas que buscan despertar su conciencia lo hacen porque están despiertas. Buscan despertar su conciencia precisamente porque su conciencia ya está despierta, en algunos casos como consecuencia de sus vivencias en otras vidas y en otros del despertar de sus ancestros, de los que son representantes de alguna manera en el tiempo actual.

La santidad de los ancestros está en la base de las conciencias despiertas, entendiendo por “santidad” la elección por lo ético y por la integridad de personas en otros tiempos, de las que recibes amor y salud, que atesoraron en otro tiempo.

Esa conciencia despierta te pide que abras todos tus escáneres espirituales, es decir que te abras a todas las posibilidades del espíritu. Haciendo esto como una decisión, desde tu libertad y tu entrega, recibes una ayuda y una claridad cierta.
No es tiempo de sentimiento o amenaza de carencia, que es un hechizo y bloquea como tal la integridad. Es tiempo de integridad.