Saber quién eres te da fuerza para serlo

SABER QUIÉN ERES TE DA FUERZA PARA SERLO (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

A veces saber quién eres te da fuerza para serlo.
Pero saber quién eres no es ver tu vida como una película, ya que entonces serías personaje de una película, sino el resultado de oír, porque saber quién eres es algo vibracional.

A veces, saber quién eres se despierta como resultado de oír algo; oyes unas palabras, como resonancias que entran en lo profundo, y despiertan en ti al ser.

A veces, oyes unas palabras y desde entonces se despierta el conocimiento de quién eres, poniendo todo en su sitio.
Aparece un convencimiento que te asegura que todo está bien, que la vida tiene sentido, que te estás dirigiendo en una dirección, y que eso que estás haciendo lo estás haciendo bien.
Eres fuerte, puedes y eres capaz.

No tengas miedo a vivir bellamente

NO TENGAS MIEDO A VIVIR BELLAMENTE (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

El espíritu te invita a vivir bellamente, encontrando la estrella como experiencia y viviendo en la estrella como realidad.
El espíritu te invita a vivir bellamente, a encontrar lo óptimo y vivir desde lo óptimo, porque detrás de lo óptimo, la ética, la armonía, la belleza y la poesía no está la ruina sino la abundancia.
La abundancia está detrás de vivir con corazón, asumiendo tus emociones, porque hay muchos ángeles colaborando en esa realidad dimensional.
Detrás de la acción con corazón no hay ruina sino prosperidad y abundancia, ya que no necesitamos todo lo que nos ofrece la complicidad comercial.
La realidad del ser humano es luminosa cuando vive desde la emoción y el amor incondicional en forma transcendente. Su emoción es luz y su cuerpo emite e intercambia fotones. Eso es gozo.

Pero además, se abren oportunidades y puertas, y la realidad que aparece es consistente. No tengas miedo a vivir bellamente.

El poder creador del ser humano

EL PODER CREADOR DEL SER HUMANO (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Si el todopoderoso quisiera matar a un ser humano no lo crearía.
Si el todopoderoso quisiera destruir a alguien, previamente no le habría permitido nacer. No habría deseado su nacimiento y existencia, y entonces no hubiese aparecido esa persona.

Por eso encontramos que el hombre no es más fuerte porque pueda matar a alguien, sino al contrario, es más fuerte porque puede hacerle vivir. Si el hombre puede resucitar a otro hombre, es más fuerte ese poder que el de matarle o destruirle.
Siendo esto válido para ambos géneros, masculino y femenino, es importante decirlo y reconocerlo para los humanos masculinos, donde muchas veces está ese error de que es más fuerte quien más daño puede hacer. La mayor conexión con la vida propia del despertar de la conciencia ha alejado aquel tiempo en que eso pudiera ser útil. La telepatía omnisciente y la realidad espiritual hacen inútiles esos planteamientos.

Es conveniente repetir esto: el hombre no es más fuerte porque pueda matar, sino porque puede producir vida, es decir, porque puede amar, ya que la vida es el amor. La destrucción solo responde al miedo y no nos interesa.

En un momento en que la vida se abre, como en el actual; en un momento en que la maravilla se abre, como en la época actual; donde las potencialidades creadoras y creativas del ser humano se abren, como en el tiempo actual; donde la conexión con la parte espiritual expande la realidad del ser humano y sitúa en lo posible cosas hace poco imposibles… En ese momento el poder creativo o creador del ensueño es cada vez más activo y más reconocido.
El poder sanador de reconocimiento de la falta al amor es cada vez más activo, y la reconexión con la realidad más profunda de la vida es cada vez más activa y más real.

Honrar la vida

HONRAR LA VIDA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Es tiempo de honrar. Es tiempo de honrar a la vida. No se puede decir nada malo de la vida, porque es maravillosa. Solo que no es maravillosa del tipo del niño malcriado “quiero esto y lo quiero ya”, sino maravillosa mientras profundiza en la realidad y la hace amplia.

A veces, lo que parece que necesitas en realidad te está haciendo amplio el corazón.
A veces lo que parece que te hace sufrir, te está haciendo amplio el corazón.
A veces la tardanza te está haciendo amplio el corazón.
A veces el aparente abandono y la aparente soledad te están haciendo amplio el corazón.

Es importante hacer amplio y expandir el corazón, entrando en la realidad expandida, donde habla el viento y el corazón no pesa, ampliando el corazón para que el ego se salga por las rendijas.

La vida es el amor y el amor es la vida

LA VIDA ES EL AMOR (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

La vida es el amor y el amor es la vida. Por eso cuando te alejas del amor, te alejas de la vida.
Cuando te alejas de vivir desde el amor, dejas de vivir desde la vida, viviendo la no vida, o sea la muerte; cuando lo que haces no está fundamentado ni nutrido en el amor, entonces te adentras en la no vida, que es la muerte.

Por eso es importante reconocer en qué momento estás alejado de la vida, para volver a reintegrarte en ella. Por eso es importante reconocer cuándo has actuado desde el miedo, dándole de comer, porque es lo contrario del amor. Cuando reconoces que estás dando de comer al miedo y que te has alejado de la vida y del amor, puedes reintegrarte otra vez en la vida y en el amor.

Es como si viviéramos muchas vidas a la vez y estuviéramos presentes en muchas realidades, siendo la iluminación descartar aquellas realidades que no pertenecen a la vida, por no estar fundamentadas en el amor, entrando con plenitud en aquella realidad que reconoces fundamentada en el amor.
Cada vez que te das cuenta de que tu actitud no está basada en el amor, se produce una iluminación que deshace el hechizo. Por eso, la iluminación es integración; te hace más íntegro porque te hace cada vez más real, porque tú eres amor.

Cuando eres vida, eres amor, porque el amor es la vida y la vida es el amor. Por eso no se trata de un juicio sino de una iluminación. Se trata de ser libre, libre para amar.

Reflexión sobre el tiempo

REFLEXIÓN SOBRE EL TIEMPO (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Quizá un día esté compuesto de muchos días en lugar de muchas horas.
Normalmente se dice que el día tiene 24 horas, pero en realidad quizá el día tiene muchos días y te despiertas muchas veces en el mismo día.
Quizá ayer es el mismo día que hoy y quizá mañana también.
Quizá ayer y muchos ayeres sean el mismo día en que estamos.

Quizá haya muchos cambios que hacer en la consideración del tiempo.

El pasado es algo cambiante

EL PASADO ES ALGO CAMBIANTE (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

El pasado y la historia no son algo fijo e inmóvil sino cambiante. La historia se reinventa constantemente, desde la conciencia.
Cada vez que “sanas” algo en tu vida personal estás “sanando” algo en la historia de tu linaje. Muchas veces “sanar” es cambiar de actitud. Por eso es tan importante la gratitud, el perdón, la aceptación, la bendición, la honra y tantas cosas así.
Son importantes porque desde la trascendencia modifican la historia y le dan sentido. También el ensueño modifica la historia desde lo óptimo.

La realidad del tiempo es que tiene un sentido fluyente desde la dimensión de la tierra, pero desde la dimensión de lo óptimo, que traduce la kundalini del cielo, el sentido es retrogrado, y puede ir al pasado y sanar el pasado.

Lo óptimo es el amor y el amor todo lo puede.

Es el tiempo del preguntador

ES EL TIEMPO DEL PREGUNTADOR (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Es el tiempo del preguntador. Es el tiempo del que determina tu linaje. Es el tiempo del que te dice quién eres. Es el tiempo del espejo.

Es el tiempo en que los que cortan cabezas tienen que decir por qué lo hacen, porque ese es su linaje.
Es el tiempo en que los que propagan la guerra digan por qué lo hacen, porque ese es su linaje.
Es el tiempo en que los que maltratan a la mujer digan por qué maltratan a la mujer.
Es el tiempo en que los que trafican con seres humanos digan por qué lo hacen.
Es el tiempo en que los que engordan con el sufrimiento de otros digan por qué son insensibles al sufrimiento de otros.

Es el tiempo en que digas en qué utilizas tu tiempo.

Las personas no envejecen de la misma manera

LAS PERSONAS NO ENVEJECEN DE LA MISMA MANERA (Extracto del libro en preparación “Tiempo de ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Es muy visible. Las personas no envejecen de la misma manera. “Envejecer” quiere decir cómo te afecta el paso del tiempo, y claro, con esto ya estamos expresando un punto de vista, que también es una creencia, es decir algo que pertenece a un sistema de creencias y que crea la realidad.
Según esa creencia, donde envejecer es la forma en que te afecta el paso del tiempo, estamos diciendo que el tiempo es algo que pasa, no que está.
¿El tiempo pasa y se marcha? o ¿el tiempo está y ES, y tú estás en el tiempo y eres en el tiempo?
Eso serían dos consideraciones diferentes.

Si el tiempo pasa, puedes sentir angustia porque no lo puedes retener, activando y reforzando en ti la emoción de no poder, la incapacidad y la emoción del abandono, puesto que se va.
Los niños abandonados y en general las personas abandonadas han vivido algo que se ha ido; han vivido una conexión maravillosa con alguien que se va y les deja solo.

Estas emociones refuerzan la carencia y generan miedo y sentido de incapacidad. También se puede considerar que el tiempo pasa como algo agresivo, como los coches que pasan por una carretera y te tienes que apartar. En ese caso el tiempo es una fuerza que genera miedo, atropella y arrolla.

Si volvemos a la primera frase “las personas no envejecen de la misma manera”, encontramos que las personas que envejecen más rápido que otras que lo hacen más lentamente o que casi no envejecen en muchos sentidos, viven en el tiempo de fuera y en el tiempo de hacer cosas. Se sienten obligadas por una pulsión interior, quizá un programa impuesto o una exigencia en la que te han educado y que siempre tienes que cumplir. Están bajo el estrés, porque tienen que hacer muchas cosas asociadas a una obligación, y si no las hacen, está mal y la gente va a decir algo o va a pasar algo, siendo este algo siempre negativo y que asusta.

En el otro tipo de personas el tiempo estadísticamente no les produce un envejecimiento. Se ve en su rostro, con menos arrugas y tensión. Son personas que llevan una vida más interiorizada, por ejemplo, personas que meditan.
Las personas que meditan, pero no solo un día sino durante un tiempo, tienen una actitud diferente y envejecen diferente. Se puede comprobar que no tienen el mismo deterioro que otras personas que siempre están con ideas exteriores, obligaciones, viviendo cosas obligatorias o en conflictos, que pueden incluir evitar la pobreza o las enfermedades, donde tienen que ganar o están perdiendo, etc.

En fin, cuando vives estresadamente tu cuerpo envejece de una forma quemante, porque estás en el tiempo que pasa.
Las personas que meditan, es decir, que se adentran en el tiempo que ES, tiempo del ser u otro tiempo que ni siquiera necesita ser útil, tienen otra actitud ecuánime. La meditación es una fuerza que sugiere y pone en marcha el programa interior. No es que tenga que venir de fuera una idea -eso es la educación, te educan y dicen cómo son las cosas-, sino que la meditación te pone en contacto con tu programa interior, que está creado en otro tiempo al representar otra dimensión de la vida. No hace falta que te vengan ideas de fuera, pero si vienen y son concordantes, refuerzan tu propio programa.

La conexión con el propio programa a través de la meditación lleva a las personas a no buscar una satisfacción a través de la alimentación, sino que ésta va a ser más alimenticia y no tanto con componentes que solo generan excitación por el gusto o por la agitación que producen al cuerpo. De esta manera están más en consonancia con ellos.
Hay alimentos que impiden la meditación. Todo lo que te intoxica impide la meditación, pero si apuestas por la meditación vas a empezar a eliminarlos, porque la meditación armoniza y lo que te desarmoniza, lo olvidas.

El tercer elemento, que también es favorecido por la meditación, es el respeto al cuerpo. Algunas prácticas de ejercicios energéticos están relacionadas con mover y estirar el cuerpo, la respiración, etc. Cuando la meditación te lleva a la conciencia corporal, desde ahí puedes actuar con respeto al cuerpo, favoreciendo que no esté encogido, que tenga tono, fuerza y energía. Eso lleva fácilmente al encuentro con disciplinas energéticas que favorecen la respiración, circulación, etc.
El encuentro del tiempo interior, del tiempo del ser, favorece el ser.

Las personas que interiorizan tienen normalmente un aspecto más joven. Eso se ve por ejemplo en las personas que se dedican a la música, donde una de las profesiones más longevas es la de director de orquesta, con personas que siguen en activo con más de 90 años, o las profesiones asociadas con actividades religiosas. Las personas con una creencia religiosa, que normalmente exige una interiorización, estadísticamente están asociadas a una vida más larga.

La conexión con el tiempo interior

LA CONEXIÓN CON EL TIEMPO INTERIOR (Extracto del libro en preparación “Tiempo de ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

Se trata de conectar con el tiempo interior, que a su vez te conecta con otros tiempos, o sea con otras dimensiones, porque hay una relación entre el tiempo, que es donde estás, y la dimensión, que también es donde estás.

La dimensión humana, cuando no es transcendente, es efímera, y la persona de repente se da cuenta de que la vida ha pasado.
Los dos tiempos coexisten en cada persona, que puede vivir la vida de los hechos efímeros, que es un poco como hacen los periódicos, y si no tiene problemas, se los inventa. Se los inventa porque se compara y desea cosas, o porque se ofende o engaña.

Pero cuando conectas con tu interior, aparecen momentos iluminatorios y la vida se transforma. Fácilmente te das cuenta de que no necesitas nada porque tienes de todo, y pasas a ser un soporte de la vida. Por supuesto no es una situación estresante ni fastidiosa, porque entonces la vida no es estresante ni fastidiosa, sino gozosa.

En el interior de cada persona conectada con esa vida gozosa, existe “tu ángel o ser interior”, que también eres tú. Si lo llamamos “tu ángel” es porque te ayuda, aunque desconoces que ese también eres tú.
Y decimos “ser interior o doble espiritual” cuando reconoces que ese también eres tú, y que tu recurso no es la guerra sino la paz; no es la competición sino el compartir; no es el odio ni la exclusión, sino el amor y la inclusión; no es la maldición sino la bendición; no es el conflicto sino la paz.

Pero no se trata de voluntarismo y de querer hacer eso, sino que eso es así y fluye así. Lo incómodo sería no fluir, ya que entonces aun tendrías un amarre. Quizá no has perdonado o quizá algún ancestro tuyo necesita que sanes algo o necesita tu luz. Es decir, tú aún necesitas luz.

Por eso conectar con el tiempo de los sucesos efímeros es conectar con el tiempo quemante. Conectar con el tiempo de la vida es conectar con el tiempo no quemante, algo que supone una integración de la persona.