Hay un lugar dimensional donde sucede el ver

El código Tzolkin nos presenta al águila, o sea el VER, como algo que se encuentra la primera vez que aparece y por tanto en su formulación primera, asociado al mago.
El sello del águila aparece como tono 2 o regalo del mago, de aquel que voluntariamente quiere ser instruido o guiado hacia la transcendencia de la solidaridad. Es decir, admite la propuesta contenida en la primera onda del Tzolkin, que va del dragón al caminante del cielo y corresponde en forma expandida al recorrido que va del dragón 1 al sol 13, que es un poco lo que corresponde a la segunda onda, donde aparece por primera vez el águila.

Pero en la expansión de las 20 ondas, el águila va a aparecer con su color azul, que significa el tiempo real, como la tercera onda del castillo verde y onda 19.
El águila, como tercera onda del castillo verde es el tiempo de ver la sociedad de la estrella, que es la cuarta onda, y, por su resonancia con el 19, es similar a la tormenta, es decir hay un ver que es resucitador.
En el ver también se encuentra la resurrección, que es cuando VES lo óptimo, la sociedad de la estrella.

Esa resurrección es de lo que habla la nave de Isis, la pascua de la libertad, la pascua de la resurrección y el arca de Noé.
Sabemos que igual que en la pascua de la libertad hay un periodo de confrontación, que es el que se relata en las plagas, y otro periodo posterior de concentración, donde se viaja por el desierto, también en el caso de Noé vemos que hay un periodo de confrontación, donde no obtienes sentido a lo que haces desde la aprobación exterior, que quizá sea incluso beligerante contigo o simplemente se ría de ti, sino que sacas tu fuerza de tu interior, y a continuación hay un periodo de alta concentración, que es el que se describe en los 40 días dentro del arca.

Bueno, sí, creo que el ver necesita un cierto aprendizaje.
Pero en realidad se trata de un lugar; hay un lugar dimensional donde sucede el ver.

El sentido fluyente te lleva hacia el tiempo real en todos los códigos, pero el sentido retrógrado sirve para reparar los errores, es decir para limpiar el karma

Igual que hay 20 sellos y 20 ondas, podemos encontrar 20 columnas del venado azul. Nos estamos refiriendo a 20 columnas resonantes personalizadas.

Solo necesitas saber cuál es tu onda personal, es decir en qué onda se encuentra tu kin natal, y darle a esa onda el valor de onda 1.
En el Tzolkin tipo la columna resonante es donde se une la onda 10 del espejo con la onda 11 del mono, y en tu Tzolkin personal será donde se unen tus ondas 10 y 11 desde la primera natal.

Entonces, solo tienes que leerlas como si fuesen los ocultos uno de otro, como sucede entre las ondas 10 y 11. Así, meditativamente vas recitando tu onda 10, comenzando por el primer sello, y en sentido inverso tu onda 11, es decir empezando por el sello 13, hasta que confluyan en el equivalente del perro 13 y mono 1. Y luego sigues avanzando hasta donde has empezado.

Ahí has recitado cuatro ondas, dos en sentido fluyente y dos de forma retrógrada. Si observas el sello del espejo y su resonancia con la cruz chacana, encontrarás que aparecen 4 escaleras, cuyo sentido en unos casos es ascendente y en otros descendente. Hay dos tramos ascendentes y dos descendentes a contar desde el centro, y eso es lo que haces cuando recitas las ondas 10 y 11 del Tzolkin tipo o tus ondas 10 y 11 personal.

El sentido fluyente te lleva hacia el tiempo real en todos los códigos, pero el sentido retrógrado sirve para reparar los errores, es decir para limpiar el karma.
Las cuatro escaleras formadas por la recitación ascendente-descendente y descendente-ascendente de tus 2 ondas que componen el lugar resonante en tu Tzolkin personal, contienen esos dos valores posibles meditativamente, permitiéndote un maravilloso peregrinaje en busca del venado azul; de búsqueda y encuentro.

Gracias y perdón. Salvar Wirikuta, o sea salvar lo sagrado.