En este día se celebra que la parte mortal se hace inmortal

Los antiguos griegos celebraban el 12 de octubre la fiesta de la Herakleia, donde conmemoraban la muerte de Hércules y su entrada en el Olimpo. Hércules era un semidios, hijo del dios supremo Zeus y de una mortal, es decir, un poco como todos los seres humanos, que somos a la vez hijos de Dios e hijos de una mujer mortal.
Entonces, aquí lo que se celebra es que la parte mortal se hace inmortal. De alguna manera se celebra la iluminación, el Satori, el despertar pleno de la divinidad en el ser humano, el Buda, el Cristo, el Quetzalcóatl.

También sucede que en 1492 uno de los hombres que se habían adentrado en el mar TENEBROSO, que es como llamaban en aquel tiempo a ese mar, grito “tierra”, porque vio tierra. Y sucede que ese día, en la forma de contar de los humanos que habitaban al otro lado del mar tenebroso, era Tierra.
Si hoy miramos la fecha según el calendario maya, en la versión yucateca, encontramos que hoy es mano. Si profundizamos, vemos que el 12 de octubre va a aparecer como mano, al año siguiente como humano, al siguiente como viento y al otro como tierra, de forma que el 12 de octubre es tierra, además de ser humano, viento y mano.
En ese año, ese día era tierra. El año 2012 es el año 520 desde el año 1492. Exactamente, el año 2012 era tierra 7, que está en la columna resonante del Tzolkin, dirigiéndose hacia la experiencia del nuevo nacimiento.

De esta manera aparece una extraordinaria sincronía múltiple. A la singularidad del momento se une que, en el año 2012 por estas fechas, un tal Félix Baumgartner descendió desde el espacio exterior hasta la tierra. El nombre de Félix Baumgartner puede ser traducido por el de “feliz jardinero de los árboles”, pero también está estableciendo una sincronía:
Hércules viajando hacia el Olimpo, el feliz jardinero de los árboles llegando a la tierra desde el espacio exterior y el enlazamiento, el reencuentro de los hermanos, que era como el regreso de Quetzalcóatl.

Respuesta a una pregunta sobre la evolución planetaria actual

Compartimos la respuesta a una pregunta, por si es de interés.

PREGUNTA:
Estoy muy conciente de este cambio de esta evolución de la fusion y cada dia los signos de ello son mas evidentes.Vivo en el Peru y mi ciudad esta al pie de los Andes, siento la muy urgente necesidad de encontrar algo muy diferente , despierto con la enorme sensación de que estoy por encontrarme con alguien o algo muy diferente que me espera. El Perú en general ha despertado y se torna diferente, estamos con mas energia, fuerza, optimismo y union a pesar de tanta atrocidad que vemos todos los dias . Veannos en el MUndial de Rusia por ejemplo.Necesito saber mas al respecto.

RESPUESTA:
Estamos en un momento donde se están produciendo muy grandes cambios para la humanidad, que van precedidos de grandes cambios para cada una de las personas.
En ese nivel de las personas concretas, hay algunas que son llamadas a producir esos cambios, porque van a dar soporte al resto de la humanidad; van a ayudar a dar el salto a la humanidad. Es como si la cogiese en brazos y saltase; como un bebé que no se da cuenta de cómo está siendo transportado.

Usted parece ser una de esas personas que está llamada a la conciencia del cambio y así transportar al resto. Y en este año, que es luna cósmica y habla del agua cósmica, es importante que usted conecte con su agua. Las circunstancias personales van a ir surgiendo cada día, pero la parte que usted puede hacer es mantener despierta su conciencia.

La elevación de la kundalini de la tierra también es la forma en que el agua de manera invisible sube al cielo. Nosotros vemos el agua caer en la lluvia desde el cielo, pero no la vemos subir. Eso es parte de la elevación de la kundalini y en cada persona hay un agua que tiene que elevarse. Encontrar los valores del agua es importante y uno de ellos es que es de todos los sitios y no de un lugar. Es cósmica y está descendida en un lugar para cumplir una misión.
El agua de los Andes contiene actualmente la mayor cuenca si encontramos que tanto el Amazonas como el Río de la Plata y muchos otros ríos provienen de ahí.
Pero sucede que el Amazonas, siendo el de mayor caudal visible, tiene un caudal también subterráneo que le duplica y eso sin contar el resto de los ríos, de los cuales el Río de la Plata también maneja un caudal extraordinario. Entonces eso nos lleva de nuevo a lo que le decíamos al principio: es importante conectar con el agua personal y encontrar que es cósmica.

Sin duda que usted tendrá un maravilloso encuentro en este tiempo, porque cuando conecta con su agua cósmica se vuelve magnética y atrae.
Este año es luna cósmica y el próximo es mago magnético. Esa es una propuesta para que cada persona pueda vivirlo.

Onda evolutiva de la tierra

ONDA EVOLUTIVA DE LA TIERRA:

La onda de la tierra es la número 13 y por tanto, al colocar el Tzolkin por ondas se instala sobre los kin del caminante del cielo en el Tzolkin tipo.
La onda 13 es la tierra y el sello 13 es el caminante del cielo. Por ese motivo, sobre cada lugar que ocupa un kin del caminante del cielo se va a instalar un kin que pertenece a la onda de la tierra.

De alguna manera, los contenidos asociados al caminante del cielo se suman a los de la tierra. Podemos decir claramente que la tierra es un caminante del cielo.
Pero también se suman los contenidos asociados al 13 como transcendencia, como final de un proceso, donde la conciencia se ha visto implicada porque ha querido hacer ese proceso y es el momento en que ese proceso llega a su culminación.
El caminante del cielo es una expresión de la transcendencia, como lo es también la onda de la tierra.

Por lo tanto, en la onda de la tierra están presentes los contenidos del caminante del cielo y del tono 13 de la transcendencia.

COLUMNAS 8 Y 9:
Además, en el posicionamiento por ondas, también están presentes los contenidos asociados a las columnas 8 y 9. La onda de la tierra está presente en el final de la octava columna, en los cuatro últimos lugares, y en la novena columna, en los nueve primeros lugares.

Esto le confiere a la tierra por una parte los significados asociados al 8. El 8 como tono es una manifestación de la integridad. El 8 como sello (la estrella) es la ética, la estética y la sociedad de la estrella, y el 8 como onda es el humano.
La integridad es una forma de belleza y de comportamiento con las demás personas. Es algo humano, propio de la sociedad de la estrella. Todo eso está asociado al 8, y la onda de la tierra ocupa los lugares finales de la columna 8.
La columna 8 está ocupada por la onda completa de la semilla, que significa el programa. La integridad forma parte del programa. El ser humano intrínsecamente es íntegro, bello y ético, con un comportamiento que agrada y gusta. Te gustan las personas que se comportan de una determinada manera y te sientes bien interactuando con las demás personas, y eso es propio de la sociedad de la estrella, que es el tono 8, y forma parte del programa.
Cuando el programa llega a su máxima maduración, a su final, es cuando a esos contenidos del programa se añade el que la persona lo vive como un voluntario, que es lo propio de la tierra. La tierra le aporta a esa columna 8 la voluntariedad.

El ser humano puede tener un comportamiento íntegro, pero la integridad también supone que tú lo estás eligiendo. Una bola redonda cae por su propio peso por una pendiente, pero eso no es integridad. Eso forma parte del programa, pero no es la integridad humana.
En la integridad humana hay una consciencia que quiere hacerlo así, y cuando aparece esa consciencia para actuar en unión con el impulso interior del programa, aparece para la persona una plenitud.
Eso forma parte del caminante del cielo, que actúa voluntariamente. Por eso se asocia con la tierra, que es esa plenitud que proviene de la integridad, y que te va a conceder lo que significa el tono 9, que es un poder que te impulsa a la transcendencia. La realidad te empodera.

Ese contenido está expresado en la onda de la tierra, porque el voluntario de repente se empodera. Por eso es Quetzalcóatl, con su contenido de rey y voluntario, y eso es lo que está expresado en la tierra, el empoderamiento.
La semilla, en la columna 8, significa el programa, pero cuando el asunto es voluntario hay un empoderamiento. Cuando te sitúas en tu centro alineado, sientes el poder, porque eres íntegro.
El íntegro no es víctima sino un humano con poder. Ese poder quizá le hace estar presente en una situación adversa, pero donde él no es víctima sino voluntario; es necesario pasar por ahí para otras personas, para el arquetipo.
Esos son partes de los contenidos de la tierra, ese empoderamiento.

La onda 13 de la tierra está uniendo la onda 12 del programa (semilla) con la onda 14 del amor incondicional (perro). El empoderamiento permite vivir la incondicionalidad; es el eslabón que te permite entrar en la vivencia del amor incondicional; es el empoderamiento del amor. Eso forma parte de la tierra, como onda desde el Tzolkin.

SELLO 17 Y ONDA 17:
La tierra (sello 17) tiene como transcendencia a la luna, por lo que también podemos asociar la tierra con el inicio del castillo verde, cuando está en forma transcendente como luna (onda 17, comienzo del castillo verde). Cuando la persona que está situada en la tierra, sea o no su sello, porque el Tzolkin está abierto a todas las personas, está viviendo como voluntario, alineado y en forma transcendente, es cuando vivencia el castillo verde.

Los cuatro primeros pasos de la tierra como onda suceden con una vibración similar a la que contiene el castillo verde, porque la integridad y ese empoderamiento son una pertenencia al castillo verde; son un empoderamiento que te faculta para posteriormente vivir la incondicionalidad; es un paso.

ONDA DE LA TIERRA: Del 14 al 26 de julio

ONDA DE LA TIERRA: Del 14 al 26 de julio

Una de las características de la tierra es la alineación, y el sol, en el tono 4, nos indica cómo conseguirlo, mediante la elevación de conciencia y la luz.

El final de la onda es la luna, asociada a la purificación de las emociones.
El vehículo terrestre está formado por la tierra y la luna como planeta doble. El Tzolkin muestra la onda 13 comenzando en la tierra y terminando en la luna. Es un 13, un caminante del cielo (sello 13) y un lugar de transcendencia.
La tierra y la luna están unidas como un principio y un final.
A partir de ese momento comienza la onda 14, pasando más allá del velo a través del amor incondicional.

En el centro de la onda aparece como exposición de lo que viene canalizado la capacidad de crear a través de la visualización y el ensueño.
Si logras situarte a través de tu intento en la tierra-luna como vehículo celeste, te abres totalmente al ensueño y a la canalización (noche, tono 7).

El tono 2 es el espejo, la realidad como regalo.
Como servicio, tono 3, están los grandes cambios de la tormenta, la resurrección, la transformación y el reinventarse. Si te adentras en esta meditación es para producir cambios en tu entorno, en las personas que quieres, y sobre todo en las que no quieres, porque estamos en territorio del hombre y del tejido de luz.

La forma en que estás trabajando en esta onda a favor de todo lo que existe, tono 12, es a través de la estrella, la belleza, la armonía y la sociedad celeste.
Para ti es totalmente sanador, porque el tono 11 o “cómo puedo liberarme” presenta a la mano y la sanación. Esta actividad en beneficio de cualquier persona, de potenciar la red humana de cariño y amor, te sana.

Esta onda es la del enlazador perfecto, es decir el enlazador en tono 10.

La tierra, según el sentido que le damos, es fundamentalmente el voluntario.

Inicialmente lo primero que sucede es que quieres interactuar con el Tzolkin. No es que hayas oído hablar del Tzolkin y hasta ahí llegue la cosa, sino que algo ha resonado en ti que ha despertado tu interés, y ese interés ha ido creciendo hasta que de alguna forma ha establecido un diálogo con esos contenidos, que son como el whatsapp, donde puedes volver a ellos y continúan, ya que no se van.
Es fácil que, haciendo tu vida normal en los momentos de tranquilidad, de sosiego y de calma, interactúes con esas informaciones y observes cómo, por su simple presencia, te modifican formas de ver la vida, de considerar las cosas y hasta de alguna forma de ser. Te hacen más real y te abren más posibilidades y enfoques para considerar las cosas, con lo cual también influye sobre las demás personas de tu entorno.
De manera que el interés puede haber ido creciendo y entonces te encuentras ante situaciones que se resuelven modificando tu actitud inicial, donde te niegas o te peleas, presentándote una solución o salida cuando actúas con una actitud de voluntario.

La tierra se asocia con la conexión y alineación con el centro. Podemos darle un nombre, ya que da la impresión de que para determinadas personas el nombre es lo más importante del asunto. Sin embargo lo mejor es experimentalmente poner la conciencia, aunque no lo puedas expresar con palabras y menos aún poseas el mantra o el nombre, que pueden ser muchos nombres, porque hay muchas lenguas e idiomas.
Aun sin el nombre puedes conectarte con ello, porque es vibracional. El nombre puede ser vibracional, pero desde luego lo que es vibracional es el alma.

Entonces, cuando el alma percibe y entra en ese terreno vibracional, con nombre o sin nombre el asunto sucede. Cuando te alineas con el corazón amoroso del cielo, por decirlo de alguna manera, y con el centro de la realidad, que siempre es amorosa, estás expresando la tierra.
Pero esa alineación supone una actitud de voluntario. Te colocas voluntariamente en ese lugar, enfocando tu voluntad de encajar en ese punto vibracional.
Eso es lo que determina la propuesta del sello de la tierra.

Por otra parte, la onda 13 de la tierra se puede traducir como caminante del cielo, sello 13.
Caminante del cielo también contiene como otro nombre posible a Quetzalcóatl, claro que nosotros podemos usar el nombre o podemos serlo, porque serlo, aún sin nombre, es más importante, pero el nombre ya tiene esa vibración.
Quetzalcóatl está hablando de despertar algo que existe en el humano como posible y que sucede cuando llega a la transcendencia y se coloca en esa alineación.
Eso en una terminología puede ser Quetzalcóatl, un nombre celeste, un vuelo más allá de las formas, es decir que no vives pegado a la materialidad, sino que puedes desplazarte más allá, donde las cosas no te afectan y no son lo más importante en tu vida.
Puedes volar cuando entras en una dimensión donde lo más importante no son las cosas sino los asuntos espirituales; donde hay realidad pero no rigidez.

Una de las características de las partículas subatómicas, de los átomos y de la materia en general es la rigidez. La forma necesita una cierta dureza e inmovilidad, porque si no, no serían formas sino algo cambiante.
En niveles transcendentes uno puede ser voluntario para ser muy rígido, pero en el nivel evolutivo que está la humanidad en estos momentos la alineación con el corazón del cielo no pone a la conciencia del ser humano en la rigidez, sino en la evolución.

Onda de la tierra: El voluntario ocupa su sitio de poder

ONDA DE LA TIERRA:

Una de las características de la tierra es la alineación, y el sol, en el tono 4, nos indica cómo conseguirlo, mediante la elevación de conciencia y la luz.

El final de la onda es la luna, asociada a la purificación de las emociones.
El vehículo terrestre está formado por la tierra y la luna como planeta doble. El Tzolkin muestra la onda 13 comenzando en la tierra y terminando en la luna. Es un 13, un caminante del cielo (sello 13) y un lugar de transcendencia.
La tierra y la luna están unidas como un principio y un final.
A partir de ese momento comienza la onda 14, pasando más allá del velo a través del amor incondicional.

En el centro de la onda aparece como exposición de lo que viene canalizado la capacidad de crear a través de la visualización y el ensueño.
Si logras situarte a través de tu intento en la tierra-luna como vehículo celeste, te abres totalmente al ensueño y a la canalización (noche, tono 7).

El tono 2 es el espejo, la realidad como regalo.
Como servicio, tono 3, están los grandes cambios de la tormenta, la resurrección, la transformación y el reinventarse. Si te adentras en esta meditación es para producir cambios en tu entorno, en las personas que quieres, y sobre todo en las que no quieres, porque estamos en territorio del hombre y del tejido de luz.

La forma en que estás trabajando en esta onda a favor de todo lo que existe, tono 12, es a través de la estrella, la belleza, la armonía y la sociedad celeste.
Para ti es totalmente sanador, porque el tono 11 o “cómo puedo liberarme” presenta a la mano y la sanación. Esta actividad en beneficio de cualquier persona, de potenciar la red humana de cariño y amor, te sana.

Esta onda es la del enlazador perfecto, es decir el enlazador en tono 10.

INTERPRETACIÓN:
La tierra, según el sentido que le damos, es fundamentalmente el voluntario.

Inicialmente lo primero que sucede es que quieres interactuar con el Tzolkin. No es que hayas oído hablar del Tzolkin y hasta ahí llegue la cosa, sino que algo ha resonado en ti que ha despertado tu interés, y ese interés ha ido creciendo hasta que de alguna forma ha establecido un diálogo con esos contenidos, que son como el whatsapp, donde puedes volver a ellos y continúan, ya que no se van.
Es fácil que, haciendo tu vida normal en los momentos de tranquilidad, de sosiego y de calma, interactúes con esas informaciones y observes cómo, por su simple presencia, te modifican formas de ver la vida, de considerar las cosas y hasta de alguna forma de ser. Te hacen más real y te abren más posibilidades y enfoques para considerar las cosas, con lo cual también influye sobre las demás personas de tu entorno.
De manera que el interés puede haber ido creciendo y entonces te encuentras ante situaciones que se resuelven modificando tu actitud inicial, donde te niegas o te peleas, presentándote una solución o salida cuando actúas con una actitud de voluntario.

La tierra se asocia con la conexión y alineación con el centro. Podemos darle un nombre, ya que da la impresión de que para determinadas personas el nombre es lo más importante del asunto. Sin embargo lo mejor es experimentalmente poner la conciencia, aunque no lo puedas expresar con palabras y menos aún poseas el mantra o el nombre, que pueden ser muchos nombres, porque hay muchas lenguas e idiomas.
Aun sin el nombre puedes conectarte con ello, porque es vibracional. El nombre puede ser vibracional, pero desde luego lo que es vibracional es el alma.

Entonces, cuando el alma percibe y entra en ese terreno vibracional, con nombre o sin nombre el asunto sucede. Cuando te alineas con el corazón amoroso del cielo, por decirlo de alguna manera, y con el centro de la realidad, que siempre es amorosa, estás expresando la tierra.
Pero esa alineación supone una actitud de voluntario. Te colocas voluntariamente en ese lugar, enfocando tu voluntad de encajar en ese punto vibracional.
Eso es lo que determina la propuesta del sello de la tierra.

Por otra parte, la onda 13 de la tierra se puede traducir como caminante del cielo, sello 13.
Caminante del cielo también contiene como otro nombre posible a Quetzalcóatl, claro que nosotros podemos usar el nombre o podemos serlo, porque serlo, aún sin nombre, es más importante, pero el nombre ya tiene esa vibración.
Quetzalcóatl está hablando de despertar algo que existe en el humano como posible y que sucede cuando llega a la transcendencia y se coloca en esa alineación.
Eso en una terminología puede ser Quetzalcóatl, un nombre celeste, un vuelo más allá de las formas, es decir que no vives pegado a la materialidad, sino que puedes desplazarte más allá, donde las cosas no te afectan y no son lo más importante en tu vida.
Puedes volar cuando entras en una dimensión donde lo más importante no son las cosas sino los asuntos espirituales; donde hay realidad pero no rigidez.

Una de las características de las partículas subatómicas, de los átomos y de la materia en general es la rigidez. La forma necesita una cierta dureza e inmovilidad, porque si no, no serían formas sino algo cambiante.
En niveles transcendentes uno puede ser voluntario para ser muy rígido, pero en el nivel evolutivo que está la humanidad en estos momentos la alineación con el corazón del cielo no pone a la conciencia del ser humano en la rigidez, sino en la evolución.

Podemos decir que somos la supernova

Podemos decir que la tierra es una supernova que ha explotado, como quien dice que es una supernova que se ha destruido o roto. O podemos decir que la tierra es una supernova que ha dado un paso más allá en su evolución supernova, pero no más allá hacia la ruptura y la destrucción, sino más allá hacia lo maravilloso.
En realidad, en algún momento podemos elegir qué es lo que decimos, pero quizá no siempre lo sabemos. Quizá podemos durante mucho tiempo creer que solamente se puede decir una cosa y esa cosa es la que todo el mundo dice.
Pero también quizá en algún momento te puedes dar cuenta de que puedes elegir conscientemente qué es lo que quieres decir, qué es lo que has visto, como Moisés cuando sube al monte y ve algo y recibe la orden “díselo a los demás”, precisamente porque lo que se dice en esa realidad ordinaria y parece la verdad, es solamente la verdad de esa realidad ordinaria. Pero justamente el despertar de la conciencia te lleva a la montaña. La montaña es el lugar privilegiado donde ir. Hay un momento donde la montaña te llama y decides acudir a la llamada. Por eso podemos decir que estamos en la supernova, evolucionada. Estamos en la supernova que ha dado un paso más allá hacia la maravilla.
Y también podemos decir que somos la supernova.

El agua y el polvo cósmico

EL AGUA Y EL POLVO CÓSMICO (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)

Normalmente asociamos al agua con las plantas -regar las plantas hace que crezcan-, pero no asociamos el agua con la tierra -regar la tierra no hace que crezca-.
Sin embargo, la tierra ha crecido gracias al agua. No solo ha crecido, sino que ha nacido y se ha formado gracias al agua.

Se considera que la tierra comenzó a existir a partir de polvo cósmico procedente de la explosión de una supernova. Este polvo cósmico procedente de la explosión de una supernova está compuesto por metales que son el resultado del viaje del átomo más simple (un protón y un electrón) hasta su máxima expansión, lo cual sucede en este nivel en la supernova.

El átomo más simple, donde un solo electrón da vueltas al núcleo, tiene un camino, igual que las personas. Pasa de tener un protón a más. En ese viaje va pasando del hidrógeno al helio, carbono, nitrógeno, oxígeno, siendo las formas más complejas las que tienen más protones, como por ejemplo el oro y el platino, que son metales que no se oxidan y que solamente se forman con la temperatura de la supernova.
Hay un determinado momento en que la supernova explosiona, quizá porque ya ha llegado a un número suficiente o a una masa crítica de átomos muy evolucionados.

Se ve claramente que hay una relación entre la persona y el átomo, porque el átomo evoluciona hacia la luz y hacia una mayor complejidad, y la persona evoluciona hacia la luz y hacia un aumento energético que supone también el aumento de la telepatía y del poder creativo de su visualización.
Hay un momento en que la visualización se vuelve extraordinariamente creativa. Sin embargo, tu cara no ha cambiado, ni tus manos ni tus pies. Pero algo ha cambiado porque desde tu interior conectas con fuerzas energéticas que configuran la realidad.

A partir de ese polvo procedente de la supernova, que es extraordinariamente material puesto que está compuesto por átomos, y a su vez los átomos por partículas subatómicas, cada vez más denso y más pesado, se configura la tierra.
Pero no se configura desde ese polvo, como una fuerza propia de ese polvo, sino que necesita de la presencia de agua que oxida los metales. Pero esa agua no lo forma el polvo, sino que proviene de más allá del sistema solar; es agua cósmica.
El agua se va depositando sobre ese polvo metálico y va formando óxidos, haciendo aparecer la materia, cada vez más materia, que se va uniendo hasta formar la tierra.

Primero necesita formar algo que recoja la tierra, como un cuenco, y quizá por eso los antiguos pensaban, quizá telepáticamente, que la tierra era como un plato. Pero realmente es una esfera, aunque antes ha necesitado ser un recipiente en la forma que fuese, capaz de almacenar ese agua.

Es el agua el que crea la tierra, utilizando el polvo cósmico, pero es el agua. “Es el agua el que crea la tierra” significa que crea el soporte material de la realidad.
Por eso, es importante mirar en el interior, reconocer que tú también, como el átomo, estás evolucionando, y que en tu interior también hay agua, asociado a las emociones.
La naturaleza emocional va a crear las facultades superiores del ser humano. Pero hay que restituirle su valor de agua-emoción.
El primer valor está en la palabra, el viento, que es quien crea las imágenes. Las imágenes responden a las palabras. Cuando tú dices la palabra, aparece la imagen, aunque estés con los ojos cerrados, o diciendo cosas que no haces.
Tu puedes decir “Doy un salto y me siento en la luna. La luna es una bola y me he sentado encima, y al sentarme se ha hecho como un sofá y puedo mirar las estrellas”. Y aunque esto no esté sucediendo en el nivel donde está tu cuerpo, sí se crea una imagen.
La imagen acude corriendo cuando la llamas con una palabra. Es conveniente saberlo. Es conveniente crear con la palabra un mundo maravilloso y bendecir.

El agua crea la realidad. El agua, que es la emoción, crea la realidad. Tienes un gran don dentro de ti. Tienes un gran poder dentro de ti. Cuanto más, mejor. Cuanto más bendigas, más bendición atraes. Con la palabra creas tu mundo.

Por eso es importante ver que el agua hace crecer la planta.
La emoción te hace crecer a ti como semilla, haciendo desplegar tu programa. Pero también el agua crea la realidad donde vives, haciendo grande la tierra. Te hace más voluntario.

El problema del agua es que esté contaminada. Pero, ¿cuál es la contaminación del agua? La envidia, el miedo, el ego…
¿Qué lo descontamina? El agradecimiento, el perdón y la bendición.

Los cuatro tipos de músculos y el Tzolkin


LOS CUATRO TIPOS DE MÚSCULOS (Parte II)
El Tzolkin escenifica exactamente esos 4 tipos de movimientos que decimos que existen en el cuerpo del ser humano.

Si nos situamos en la familia del humano, que es justamente quien hace los movimientos, encontramos a la tierra, la mano, el humano y el viento.

La TIERRA puede ser asociada con el movimiento LENTO y los músculos de la estática. En el código Tzolkin la tierra se asocia con fluir, como fluye la tierra en sus movimientos cósmicos. Evidentemente fluir no es ir rápido, sino acompasado con lo que sucede; es ir pasivamente, transportado por el movimiento en cuestión. El agua tiene un movimiento descendente, de manera que siempre va bajando, pero se convierte en ascendente cuando se transforma en vapor de agua. No es que quiera ir a un sitio concreto, sino que a veces quiere ir abajo y a veces, arriba. De modo que fluir es instalarse en la situación y dejarse llevar, sin oponerse, o sea, sin pelearse.

Además, la tierra tiene como oculto a la semilla, que es exactamente la demostración de la estática y la verticalidad, con un crecimiento constante, pero lento.
También asociamos a la tierra con la alineación, que es lo que hace la semilla y todos los seres humanos, porque se extienden en la verticalidad. Eso es lo que hacen los músculos de la estática.

A la tierra le damos el valor de músculos lentos y a la MANO el de músculos rápidos EXTRA RÁPIDOS, porque es en los brazos donde se encuentran la mayor parte de músculos extra rápidos. Los brazos no están haciendo fuerza para mantener su posición; no necesitan que haya músculos de contracción lenta, de la estática, funcionando. Además permiten la expresión de los actos muy rápidos desde la voluntad. Por eso el mago va a aparecer como su oculto. Los dedos expresan completamente la voluntad a través de movimientos muy rápidos y precisos.

Por otro lado, tenemos al HUMANO, que está entre la tierra y la mano. El humano está en medio. Toca la tierra con sus pies, y la mano toca al humano, pero no a la tierra.
El humano aparece como la parte intermedia entre la tierra y la mano, y por tanto expresa los músculos INTERMEDIOS.
Así como la tierra expresa los músculos de contracción lenta, que simplemente te permiten estar, y en eso son iguales a las rocas, el humano es similar a los animales con sus movimientos que pueden ser mantenidos durante mucho tiempo.

De esta forma, en esta familia tenemos a la tierra, que es la base de todo, asociada a los músculos de contracción lenta, que son los primeros que es necesario aprender. Los músculos de la estática son la base de todo.
Luego tenemos al humano, que con sus pies está tocando la tierra; está encima de la tierra. Expresa los músculos rápidos o intermedios, los músculos que no se cansan y permiten movimientos continuados.
Luego en esta familia está la mano, que no está en contacto con la tierra, sino con el aire y con el humano, el cual sí está en contacto con la tierra.

Como decimos, el humano expresa los músculos intermedios, que en parte son similares a los músculos lentos y se van a nutrir de grasa, y en parte son similares a los músculos extra rápidos, para lo cual se nutren de azúcares. Pero, al contrario de los músculos extra rápidos, le permiten mantenerse en movimiento durante mucho tiempo sin agotarse. Son músculos para hacer. Y resulta que el humano tiene algo que hacer, ya que, junto con la luna, el perro y el mono, pertenece a los 4 sellos que expresan el centro del telar. El humano en la tierra tiene algo que hacer, llegar al centro del telar, al nuevo nacimiento.
En eso son similares a los animales, que poseen músculos muy fuertes, como los músculos lentos, y que además pueden hacer un esfuerzo continuado durante mucho tiempo; pueden cumplir su misión.

Pero ningún animal posee una mano capaz de hacer movimientos tan precisos como el ser humano. Esos movimientos precisos y extra rápidos, que convierten a la mano en mágica (la mano es el oculto del mago), ocupan un gran lugar en el cerebro. Y lo más mágico que se expresa con el sello de la mano es reconocer cuándo no has actuado en favor del amor. Eso es una intuición, una visión extra rápida que sucede como experiencia y el resultado es absolutamente mágico, porque te recoloca y reconecta con la vida.
Una gran parte del cerebro está representando la mano, por lo cual, los movimientos de la mano van a expresar de manera muy especial a la persona; muchas de sus cualidades y dones se expresan a través de la mano. Por eso los músculos extra rápidos se relacionan con el ser de la persona, de la misma manera que los músculos lentos le permiten estar.

Finalmente, si asociamos a la tierra con los músculos lentos, al humano con los músculos intermedios y a la mano con los músculos extra rápidos, encontramos un cuarto elemento que es el VIENTO, asociado a la tormenta, que es su oculto. En el viento encontramos esta energía de la que hablábamos, ESPIRITUAL, donde se ha comprobado que, a través de tus imágenes, la recuperación de las lesiones es más rápida y los resultados deportivos son mejores. Una gran parte de este entrenamiento consiste en realizar decretos, manifestando “estoy superando esta marca”, “estoy alcanzando esta meta”, etc.
Ese es el cuarto tipo de músculo, el que responde a las imágenes y a la palabra. Y está asociado al viento y a la tormenta, ya que a través del decreto del viento, con la palabra, permites que aparezca esa fuerza extraordinaria de hechos milagrosos que asociamos con la tormenta.

Atlas está sosteniendo la bóveda celeste, pero ¿qué significa sostener la bóveda celeste?

Atlas está separando-uniendo el cielo y la tierra. Depende de cómo lo mires. Desde una perspectiva une y desde otra perspectiva separa, pero es lo mismo.
Atlas aparece en las imágenes como un hombre que sostiene con su cuerpo una gran bola, que pudiera ser el globo terrestre, o sea la tierra, pero que en realidad parece ser que es el cielo, la bóveda celeste.
Esta imagen soló puede ser un símbolo. Esta imagen de un hombre corpulento llevando una gran bola, posiblemente de piedra, cuenta algo, pero solo te lo cuenta si te enfocas en ello. Si te interesa. Si escuchas. Si dialogas.

Pero si lo que sostiene es el cielo, ¿dónde esta es la tierra? Él está en la tierra. Esta donde estás tú. La explicación lógica es que está castigado o penando por algo y obligado a sostener el cielo.
Evidentemente esto es cuento, pero un cuento didáctico que conserva o guarda un mensaje de sabiduría, una iluminación para los que se interesen en ello.

Si nos olvidamos de la lógica y simplemente investigamos, exploramos o comprobamos podemos decir que Atlas es algo sólido, y sólido puede significar real, que toca y une la tierra donde tú estás, sus pies están donde tú, y el cielo, la sabiduría, lo óptimo, donde tu quizás quisieras estar. De modo que aparece como algo real existente, palpable y accesible a tus sentidos, que conecta donde está con lo óptimo y lo elevado, de modo que trepando por su cuerpo, una hormiga por ejemplo, un ser humano podría subir al cielo.
Es decir, materialmente existe un camino que une cielo y tierra. Pero ¿cómo subirlo?, ¿cómo encontrarlo?

Esa historia te la cuenta Hércules.
Hay que verlo todo no como asunto de dioses y cosas así sino como conceptos.
Todas esas historias de dioses de la mitología no son religión sino conceptos dentro de un diálogo.
El diálogo entre el ser humano y el espíritu quizás siempre ha existido o quizás solo existe si TU dialogas con la realidad espiritual. Todo sucede para que se establezca ese diálogo. Todo lo que está en el pasado y todo lo que está en el presente está dirigido a que se establezca ese diálogo.

Entonces, si consideramos que Atlas es un concepto, vemos que contiene un elemento que es la guerra y otro que es el sufrimiento como consecuencia de la guerra.
Atlas es un inmortal, un dios, porque es hijo del dios Cronos, o sea es hijo de dios y además inmortal.
El concepto de hijo de dios le hace igual que todos los humanos, o sea tú, yo, etc., si te reconoces como hijo de dios. También tiene el concepto de inmortal, cosa que tal vez la reconozcas ya en ti.
Entonces este hijo de dios, del dios máximo entonces llamado con la palabra Cronos, a su vez está peleado y en guerra con el dios supremo, que entonces es llamado Zeus. Es decir, la historia de Atlas es la de alguien que se sabe hijo de dios pero que es enemigo de dios. Simplemente.

Sucede que alguien llamado inicialmente Alceo, que luego será conocido como Hércules, que también es un hijo de dios porque es hijo de Zeus, pero que no se reconoce como inmortal y por tanto no lo es, se cambia con Atlas en su tarea de sostener la bóveda celeste, o sea de permitir que la vida exista, de permitir que ese espacio entre el cielo y la tierra no se cierre.

Hércules se convierte en Atlas. Hércules, en cumplimiento de una de sus doce tareas, se convierte en Atlas; aparece como Atlas sosteniendo la bóveda celeste, para que Atlas le traiga las manzanas del jardín de las Hespérides.
Esto muestra como concepto que son iguales. Atlas y Hércules, los dos, son hijos de dios y los dos sostienen la bóveda celeste. Todos los humanos como concepto somos hijos de dios, o sea de la vida, de la creación. Otra cosa es que reconozcas que la vida es amor o que luches contra lo que sucede porque no creas que la vida es amor.

Sin embargo, el concepto Atlas contiene lucha contra dios, pero el concepto Hércules, no. ¿Qué sucede?
Sucede que Hércules está cumpliendo esos doce trabajos porque ha matado a su mujer, a sus hijos, a su sobrino, etc. O sea, es un asesino.
Hércules, arrepentido de lo que ha hecho va a un santuario, y para expiar sus culpas le dicen que tiene que realizar esos doce trabajos, uno de los cuales es aparecer como Atlas sosteniendo la bóveda celeste, o sea haciendo que la vida sea.
Hércules y Atlas se igualan. Es decir, luchar contra dios es lo mismo que tus acciones no produzcan vida sino muerte. Este es el concepto. Si luchas contra la vida tratando de crear tú la vida, desde tu ego, porque no reconoces que la vida es amor, entonces sucede que luchas contra dios y matas.

¿Qué es sostener la bóveda celeste?
Sostener la bóveda celeste es encontrar a dios dentro de ti y hacer las acciones de dios de amor, perdón, belleza y armonía.

El castigo de Atlas es sencillamente ser dios, porque dios separa el cielo y la tierra creando ese espacio para la vida, o sea para que tu estés ahí viviendo.
Así como Atlas y Hércules se intercambian en esa tarea, en la mitología egipcia el que separa el cielo de la tierra es el dios Shu. Shu, dios creador, aparece en los documentos egipcios separando el cielo de la tierra. El castigo es un premio.

Si en tu corazón hay guerra y por tanto no vida, entonces es un castigo. Ser tú, en guerra con la vida, crees que es un “castigo”. Ser tú, como un voluntario para la vida tal y como es, desde el amor, amando todo lo que te sucede, es un premio. O sea, un gozo.

La energía electromagnética y la madre tierra

Utilizando el código de energía eléctrica y energía electromagnética, podemos encontrar que lo que nos ofrece la tierra es la energía electromagnética, como traducción de esa otra energía que recibe del corazón del cielo, que sería la energía eléctrica.
La tierra nos ofrece armonía, nutrición, espacio para vivir, belleza… Podemos encontrar en ella un montón de cosas maravillosas, como agua dulce, aire limpio, etc. Pero también podemos encontrar que actuamos con la madre tierra como un depredador, esquilmando y destruyendo su armonía y belleza en beneficio propio, como si nos fuera a faltar.

Nos encontramos ante algo que está dirigido al despertar de la conciencia. Dice la sabiduría hermética que “como es arriba es abajo” y “como es abajo es arriba”, de modo que si abajo actuamos como depredadores por miedo fundamentalmente a que te falte algo que te regalan, arriba hacemos lo mismo mientras no cambiemos esa actitud. Por ese motivo, no estás arriba, sino abajo. Y solo cuando cambias y reconoces esa energía madre, de entrega para ti, puedes elevarte.

La energía electromagnética que traduce la madre tierra, para hacerse comprensible ante el ser humano, toma forma. El ser humano, al aprender los nombres de las cosas, empieza a dialogar con esa energía que la madre tierra traduce. Primero pone nombre a las cosas, que en los lenguajes más elementales son cosas materiales, reconocibles por su cuerpo.
Pero con la evolución de la humanidad, las palabras no traducen cosas con cuerpo, sino, en un porcentaje muchísimo mayor, pensamientos, ideas y sentimientos, así como el lenguaje de la ciencia, medicina, informática, economía o publicidad. Todo eso traduce cosas que no son de índole material porque no tienen cuerpo, pero sí realidad.

Esa complejidad nos lleva a la situación actual, donde descubrimos que las palabras no solo traducen la realidad, sino también crean la realidad material.
Eso lo vemos, por ejemplo, a través de los estudios sobre el cáncer, donde aparece como un conflicto no expresado y vivido en aislamiento. Y ese conflicto no expresado, esas palabras no dichas, se convierten en una energía que puede acabar contigo.
Por otra parte, también se ha experimentado con un grupo de voluntarios que van a ser monitorizados, cómo, si se dicen palabras desagradables que expresan horror, violación y frustración, al hacerles un análisis de sangre se ve, por ejemplo, que está llena de cortisol. El efecto del cortisol es bloquear glóbulos rojos, con lo cual se producen al cabo del tiempo muchas enfermedades y carencias. Pero cuando lo que se están recitando son palabras bellas y armoniosas, aparecen hormonas del tipo de la serotonina, que está considerada como la hormona de la felicidad y la armonía.

Entonces, vemos que las palabras crean realidad, de forma constatable y medible. Esto nos lleva a la consideración de dónde proceden las palabras. Vemos que detrás de las palabras hay actitudes que favorecen la forma en que vives. La realidad traduce una actitud, que es como una antena que recibe informaciones defectuosas. Por ese motivo tus palabras también contienen ese efecto.
De modo que parte del trabajo personal es observar desde dónde estás hablando; observar qué es lo que dices, para encontrar el origen con el que conectas y ver qué tipo de energía es la que estás vehiculizando y traduciendo electromagnéticamente en palabras, porque las palabras convierten en energía electromagnética, utilizando esto como un símil, otra energía que viaja y une dos puntos.