El cuerpo del ser humano es como la tierra

El cuerpo del ser humano es como la tierra. El cuerpo del ser humano, como la tierra, está compuesto por átomos, por partículas subatómicas y es expresión de distintas leyes similares, como la fuerza de la gravedad o las distintas fuerzas que hacen que se unan las partículas subatómicas, formen átomo y a su vez los átomos configuren moléculas.
La tierra, la madre tierra, y el cuerpo del ser humano son similares.

El cuerpo y la tierra son lo mismo, están en la misma dimensión. El cuerpo del ser humano es como la tierra, solo que se mueve, tiene un movimiento autónomo. Eso aparece en los pies. Los pies del ser humano permiten un movimiento autónomo.
El ser humano es como la tierra, solo que abraza.
La tierra para abrazar ha creado al ser humano.

El ser humano, gracias a sus manos y a sus brazos puede abrazar. Es la tierra la que abraza.
El ser humano es la tierra que habla, la tierra que bendice, la tierra que expresa sentimientos a través de su palabra.
El ser humano es la tierra que contempla, que ve la maravilla y empatiza, que es consciente del amor.

Lo material sustenta lo inmaterial

Hay una imagen arquetípica, que es la de Isis con Horus en brazos, que también es María con el niño Jesús en brazos, y también es lo que se expresa con el yin y el yang.
En nuestra dimensión el yin, que es la tierra, la materia, tiene en brazos al yang, sostiene al yang, que es la parte no material, lo inmaterial. Lo material sustenta lo inmaterial.

La kundalini de la tierra asciende, y en su elevación y ascensión crea las alas del águila

La kundalini de la tierra asciende, y en su elevación y ascensión crea las alas del águila.
La kundalini del cielo desciende como el agua. La kundalini amorosa del cielo desciende despertando las emociones, desciende como agua cósmica, y es esa kundalini amorosa del cielo que desciende como agua la que genera y crea la kundalini ascendente de la tierra, que en su evolución crea las alas del águila que se elevan.

Desciende el amor y la emoción. Es una energía que va buscando la debilidad, va descendiendo. El amor te va a buscar en el inframundo, el amor te va a buscar en el mundo de la muerte, donde crees que no hay vida, y cuando crees que no hay vida, el amor te está buscando, para llevarte a la elevación, para llevarte al cielo. Esa elevación genera alas.

Los antiguos egipcios hablaban de esto, los antiguos mayas hablaban de esto, y el descenso de Dios en forma de su hijo a la tierra también habla de esto. Entrar en el agua de la muerte, que es de lo que habla el bautismo, también habla de esto.

La dualidad contiene una energía que desciende, que es el amor, y una energía que asciende, que necesita la conciencia, la determinación de la conciencia, el despertar de la conciencia. Supone desplegar las alas del águila. Recuperar tu inocencia te sitúa en la elevación.

En este día se celebra que la parte mortal se hace inmortal

Los antiguos griegos celebraban el 12 de octubre la fiesta de la Herakleia, donde conmemoraban la muerte de Hércules y su entrada en el Olimpo. Hércules era un semidios, hijo del dios supremo Zeus y de una mortal, es decir, un poco como todos los seres humanos, que somos a la vez hijos de Dios e hijos de una mujer mortal.
Entonces, aquí lo que se celebra es que la parte mortal se hace inmortal. De alguna manera se celebra la iluminación, el Satori, el despertar pleno de la divinidad en el ser humano, el Buda, el Cristo, el Quetzalcóatl.

También sucede que en 1492 uno de los hombres que se habían adentrado en el mar TENEBROSO, que es como llamaban en aquel tiempo a ese mar, grito “tierra”, porque vio tierra. Y sucede que ese día, en la forma de contar de los humanos que habitaban al otro lado del mar tenebroso, era Tierra.
Si hoy miramos la fecha según el calendario maya, en la versión yucateca, encontramos que hoy es mano. Si profundizamos, vemos que el 12 de octubre va a aparecer como mano, al año siguiente como humano, al siguiente como viento y al otro como tierra, de forma que el 12 de octubre es tierra, además de ser humano, viento y mano.
En ese año, ese día era tierra. El año 2012 es el año 520 desde el año 1492. Exactamente, el año 2012 era tierra 7, que está en la columna resonante del Tzolkin, dirigiéndose hacia la experiencia del nuevo nacimiento.

De esta manera aparece una extraordinaria sincronía múltiple. A la singularidad del momento se une que, en el año 2012 por estas fechas, un tal Félix Baumgartner descendió desde el espacio exterior hasta la tierra. El nombre de Félix Baumgartner puede ser traducido por el de “feliz jardinero de los árboles”, pero también está estableciendo una sincronía:
Hércules viajando hacia el Olimpo, el feliz jardinero de los árboles llegando a la tierra desde el espacio exterior y el enlazamiento, el reencuentro de los hermanos, que era como el regreso de Quetzalcóatl.

Respuesta a una pregunta sobre la evolución planetaria actual

Compartimos la respuesta a una pregunta, por si es de interés.

PREGUNTA:
Estoy muy conciente de este cambio de esta evolución de la fusion y cada dia los signos de ello son mas evidentes.Vivo en el Peru y mi ciudad esta al pie de los Andes, siento la muy urgente necesidad de encontrar algo muy diferente , despierto con la enorme sensación de que estoy por encontrarme con alguien o algo muy diferente que me espera. El Perú en general ha despertado y se torna diferente, estamos con mas energia, fuerza, optimismo y union a pesar de tanta atrocidad que vemos todos los dias . Veannos en el MUndial de Rusia por ejemplo.Necesito saber mas al respecto.

RESPUESTA:
Estamos en un momento donde se están produciendo muy grandes cambios para la humanidad, que van precedidos de grandes cambios para cada una de las personas.
En ese nivel de las personas concretas, hay algunas que son llamadas a producir esos cambios, porque van a dar soporte al resto de la humanidad; van a ayudar a dar el salto a la humanidad. Es como si la cogiese en brazos y saltase; como un bebé que no se da cuenta de cómo está siendo transportado.

Usted parece ser una de esas personas que está llamada a la conciencia del cambio y así transportar al resto. Y en este año, que es luna cósmica y habla del agua cósmica, es importante que usted conecte con su agua. Las circunstancias personales van a ir surgiendo cada día, pero la parte que usted puede hacer es mantener despierta su conciencia.

La elevación de la kundalini de la tierra también es la forma en que el agua de manera invisible sube al cielo. Nosotros vemos el agua caer en la lluvia desde el cielo, pero no la vemos subir. Eso es parte de la elevación de la kundalini y en cada persona hay un agua que tiene que elevarse. Encontrar los valores del agua es importante y uno de ellos es que es de todos los sitios y no de un lugar. Es cósmica y está descendida en un lugar para cumplir una misión.
El agua de los Andes contiene actualmente la mayor cuenca si encontramos que tanto el Amazonas como el Río de la Plata y muchos otros ríos provienen de ahí.
Pero sucede que el Amazonas, siendo el de mayor caudal visible, tiene un caudal también subterráneo que le duplica y eso sin contar el resto de los ríos, de los cuales el Río de la Plata también maneja un caudal extraordinario. Entonces eso nos lleva de nuevo a lo que le decíamos al principio: es importante conectar con el agua personal y encontrar que es cósmica.

Sin duda que usted tendrá un maravilloso encuentro en este tiempo, porque cuando conecta con su agua cósmica se vuelve magnética y atrae.
Este año es luna cósmica y el próximo es mago magnético. Esa es una propuesta para que cada persona pueda vivirlo.

Onda evolutiva de la tierra

ONDA EVOLUTIVA DE LA TIERRA:

La onda de la tierra es la número 13 y por tanto, al colocar el Tzolkin por ondas se instala sobre los kin del caminante del cielo en el Tzolkin tipo.
La onda 13 es la tierra y el sello 13 es el caminante del cielo. Por ese motivo, sobre cada lugar que ocupa un kin del caminante del cielo se va a instalar un kin que pertenece a la onda de la tierra.

De alguna manera, los contenidos asociados al caminante del cielo se suman a los de la tierra. Podemos decir claramente que la tierra es un caminante del cielo.
Pero también se suman los contenidos asociados al 13 como transcendencia, como final de un proceso, donde la conciencia se ha visto implicada porque ha querido hacer ese proceso y es el momento en que ese proceso llega a su culminación.
El caminante del cielo es una expresión de la transcendencia, como lo es también la onda de la tierra.

Por lo tanto, en la onda de la tierra están presentes los contenidos del caminante del cielo y del tono 13 de la transcendencia.

COLUMNAS 8 Y 9:
Además, en el posicionamiento por ondas, también están presentes los contenidos asociados a las columnas 8 y 9. La onda de la tierra está presente en el final de la octava columna, en los cuatro últimos lugares, y en la novena columna, en los nueve primeros lugares.

Esto le confiere a la tierra por una parte los significados asociados al 8. El 8 como tono es una manifestación de la integridad. El 8 como sello (la estrella) es la ética, la estética y la sociedad de la estrella, y el 8 como onda es el humano.
La integridad es una forma de belleza y de comportamiento con las demás personas. Es algo humano, propio de la sociedad de la estrella. Todo eso está asociado al 8, y la onda de la tierra ocupa los lugares finales de la columna 8.
La columna 8 está ocupada por la onda completa de la semilla, que significa el programa. La integridad forma parte del programa. El ser humano intrínsecamente es íntegro, bello y ético, con un comportamiento que agrada y gusta. Te gustan las personas que se comportan de una determinada manera y te sientes bien interactuando con las demás personas, y eso es propio de la sociedad de la estrella, que es el tono 8, y forma parte del programa.
Cuando el programa llega a su máxima maduración, a su final, es cuando a esos contenidos del programa se añade el que la persona lo vive como un voluntario, que es lo propio de la tierra. La tierra le aporta a esa columna 8 la voluntariedad.

El ser humano puede tener un comportamiento íntegro, pero la integridad también supone que tú lo estás eligiendo. Una bola redonda cae por su propio peso por una pendiente, pero eso no es integridad. Eso forma parte del programa, pero no es la integridad humana.
En la integridad humana hay una consciencia que quiere hacerlo así, y cuando aparece esa consciencia para actuar en unión con el impulso interior del programa, aparece para la persona una plenitud.
Eso forma parte del caminante del cielo, que actúa voluntariamente. Por eso se asocia con la tierra, que es esa plenitud que proviene de la integridad, y que te va a conceder lo que significa el tono 9, que es un poder que te impulsa a la transcendencia. La realidad te empodera.

Ese contenido está expresado en la onda de la tierra, porque el voluntario de repente se empodera. Por eso es Quetzalcóatl, con su contenido de rey y voluntario, y eso es lo que está expresado en la tierra, el empoderamiento.
La semilla, en la columna 8, significa el programa, pero cuando el asunto es voluntario hay un empoderamiento. Cuando te sitúas en tu centro alineado, sientes el poder, porque eres íntegro.
El íntegro no es víctima sino un humano con poder. Ese poder quizá le hace estar presente en una situación adversa, pero donde él no es víctima sino voluntario; es necesario pasar por ahí para otras personas, para el arquetipo.
Esos son partes de los contenidos de la tierra, ese empoderamiento.

La onda 13 de la tierra está uniendo la onda 12 del programa (semilla) con la onda 14 del amor incondicional (perro). El empoderamiento permite vivir la incondicionalidad; es el eslabón que te permite entrar en la vivencia del amor incondicional; es el empoderamiento del amor. Eso forma parte de la tierra, como onda desde el Tzolkin.

SELLO 17 Y ONDA 17:
La tierra (sello 17) tiene como transcendencia a la luna, por lo que también podemos asociar la tierra con el inicio del castillo verde, cuando está en forma transcendente como luna (onda 17, comienzo del castillo verde). Cuando la persona que está situada en la tierra, sea o no su sello, porque el Tzolkin está abierto a todas las personas, está viviendo como voluntario, alineado y en forma transcendente, es cuando vivencia el castillo verde.

Los cuatro primeros pasos de la tierra como onda suceden con una vibración similar a la que contiene el castillo verde, porque la integridad y ese empoderamiento son una pertenencia al castillo verde; son un empoderamiento que te faculta para posteriormente vivir la incondicionalidad; es un paso.

ONDA DE LA TIERRA: Del 14 al 26 de julio

ONDA DE LA TIERRA: Del 14 al 26 de julio

Una de las características de la tierra es la alineación, y el sol, en el tono 4, nos indica cómo conseguirlo, mediante la elevación de conciencia y la luz.

El final de la onda es la luna, asociada a la purificación de las emociones.
El vehículo terrestre está formado por la tierra y la luna como planeta doble. El Tzolkin muestra la onda 13 comenzando en la tierra y terminando en la luna. Es un 13, un caminante del cielo (sello 13) y un lugar de transcendencia.
La tierra y la luna están unidas como un principio y un final.
A partir de ese momento comienza la onda 14, pasando más allá del velo a través del amor incondicional.

En el centro de la onda aparece como exposición de lo que viene canalizado la capacidad de crear a través de la visualización y el ensueño.
Si logras situarte a través de tu intento en la tierra-luna como vehículo celeste, te abres totalmente al ensueño y a la canalización (noche, tono 7).

El tono 2 es el espejo, la realidad como regalo.
Como servicio, tono 3, están los grandes cambios de la tormenta, la resurrección, la transformación y el reinventarse. Si te adentras en esta meditación es para producir cambios en tu entorno, en las personas que quieres, y sobre todo en las que no quieres, porque estamos en territorio del hombre y del tejido de luz.

La forma en que estás trabajando en esta onda a favor de todo lo que existe, tono 12, es a través de la estrella, la belleza, la armonía y la sociedad celeste.
Para ti es totalmente sanador, porque el tono 11 o “cómo puedo liberarme” presenta a la mano y la sanación. Esta actividad en beneficio de cualquier persona, de potenciar la red humana de cariño y amor, te sana.

Esta onda es la del enlazador perfecto, es decir el enlazador en tono 10.

La tierra, según el sentido que le damos, es fundamentalmente el voluntario.

Inicialmente lo primero que sucede es que quieres interactuar con el Tzolkin. No es que hayas oído hablar del Tzolkin y hasta ahí llegue la cosa, sino que algo ha resonado en ti que ha despertado tu interés, y ese interés ha ido creciendo hasta que de alguna forma ha establecido un diálogo con esos contenidos, que son como el whatsapp, donde puedes volver a ellos y continúan, ya que no se van.
Es fácil que, haciendo tu vida normal en los momentos de tranquilidad, de sosiego y de calma, interactúes con esas informaciones y observes cómo, por su simple presencia, te modifican formas de ver la vida, de considerar las cosas y hasta de alguna forma de ser. Te hacen más real y te abren más posibilidades y enfoques para considerar las cosas, con lo cual también influye sobre las demás personas de tu entorno.
De manera que el interés puede haber ido creciendo y entonces te encuentras ante situaciones que se resuelven modificando tu actitud inicial, donde te niegas o te peleas, presentándote una solución o salida cuando actúas con una actitud de voluntario.

La tierra se asocia con la conexión y alineación con el centro. Podemos darle un nombre, ya que da la impresión de que para determinadas personas el nombre es lo más importante del asunto. Sin embargo lo mejor es experimentalmente poner la conciencia, aunque no lo puedas expresar con palabras y menos aún poseas el mantra o el nombre, que pueden ser muchos nombres, porque hay muchas lenguas e idiomas.
Aun sin el nombre puedes conectarte con ello, porque es vibracional. El nombre puede ser vibracional, pero desde luego lo que es vibracional es el alma.

Entonces, cuando el alma percibe y entra en ese terreno vibracional, con nombre o sin nombre el asunto sucede. Cuando te alineas con el corazón amoroso del cielo, por decirlo de alguna manera, y con el centro de la realidad, que siempre es amorosa, estás expresando la tierra.
Pero esa alineación supone una actitud de voluntario. Te colocas voluntariamente en ese lugar, enfocando tu voluntad de encajar en ese punto vibracional.
Eso es lo que determina la propuesta del sello de la tierra.

Por otra parte, la onda 13 de la tierra se puede traducir como caminante del cielo, sello 13.
Caminante del cielo también contiene como otro nombre posible a Quetzalcóatl, claro que nosotros podemos usar el nombre o podemos serlo, porque serlo, aún sin nombre, es más importante, pero el nombre ya tiene esa vibración.
Quetzalcóatl está hablando de despertar algo que existe en el humano como posible y que sucede cuando llega a la transcendencia y se coloca en esa alineación.
Eso en una terminología puede ser Quetzalcóatl, un nombre celeste, un vuelo más allá de las formas, es decir que no vives pegado a la materialidad, sino que puedes desplazarte más allá, donde las cosas no te afectan y no son lo más importante en tu vida.
Puedes volar cuando entras en una dimensión donde lo más importante no son las cosas sino los asuntos espirituales; donde hay realidad pero no rigidez.

Una de las características de las partículas subatómicas, de los átomos y de la materia en general es la rigidez. La forma necesita una cierta dureza e inmovilidad, porque si no, no serían formas sino algo cambiante.
En niveles transcendentes uno puede ser voluntario para ser muy rígido, pero en el nivel evolutivo que está la humanidad en estos momentos la alineación con el corazón del cielo no pone a la conciencia del ser humano en la rigidez, sino en la evolución.

Onda de la tierra: El voluntario ocupa su sitio de poder

ONDA DE LA TIERRA:

Una de las características de la tierra es la alineación, y el sol, en el tono 4, nos indica cómo conseguirlo, mediante la elevación de conciencia y la luz.

El final de la onda es la luna, asociada a la purificación de las emociones.
El vehículo terrestre está formado por la tierra y la luna como planeta doble. El Tzolkin muestra la onda 13 comenzando en la tierra y terminando en la luna. Es un 13, un caminante del cielo (sello 13) y un lugar de transcendencia.
La tierra y la luna están unidas como un principio y un final.
A partir de ese momento comienza la onda 14, pasando más allá del velo a través del amor incondicional.

En el centro de la onda aparece como exposición de lo que viene canalizado la capacidad de crear a través de la visualización y el ensueño.
Si logras situarte a través de tu intento en la tierra-luna como vehículo celeste, te abres totalmente al ensueño y a la canalización (noche, tono 7).

El tono 2 es el espejo, la realidad como regalo.
Como servicio, tono 3, están los grandes cambios de la tormenta, la resurrección, la transformación y el reinventarse. Si te adentras en esta meditación es para producir cambios en tu entorno, en las personas que quieres, y sobre todo en las que no quieres, porque estamos en territorio del hombre y del tejido de luz.

La forma en que estás trabajando en esta onda a favor de todo lo que existe, tono 12, es a través de la estrella, la belleza, la armonía y la sociedad celeste.
Para ti es totalmente sanador, porque el tono 11 o “cómo puedo liberarme” presenta a la mano y la sanación. Esta actividad en beneficio de cualquier persona, de potenciar la red humana de cariño y amor, te sana.

Esta onda es la del enlazador perfecto, es decir el enlazador en tono 10.

INTERPRETACIÓN:
La tierra, según el sentido que le damos, es fundamentalmente el voluntario.

Inicialmente lo primero que sucede es que quieres interactuar con el Tzolkin. No es que hayas oído hablar del Tzolkin y hasta ahí llegue la cosa, sino que algo ha resonado en ti que ha despertado tu interés, y ese interés ha ido creciendo hasta que de alguna forma ha establecido un diálogo con esos contenidos, que son como el whatsapp, donde puedes volver a ellos y continúan, ya que no se van.
Es fácil que, haciendo tu vida normal en los momentos de tranquilidad, de sosiego y de calma, interactúes con esas informaciones y observes cómo, por su simple presencia, te modifican formas de ver la vida, de considerar las cosas y hasta de alguna forma de ser. Te hacen más real y te abren más posibilidades y enfoques para considerar las cosas, con lo cual también influye sobre las demás personas de tu entorno.
De manera que el interés puede haber ido creciendo y entonces te encuentras ante situaciones que se resuelven modificando tu actitud inicial, donde te niegas o te peleas, presentándote una solución o salida cuando actúas con una actitud de voluntario.

La tierra se asocia con la conexión y alineación con el centro. Podemos darle un nombre, ya que da la impresión de que para determinadas personas el nombre es lo más importante del asunto. Sin embargo lo mejor es experimentalmente poner la conciencia, aunque no lo puedas expresar con palabras y menos aún poseas el mantra o el nombre, que pueden ser muchos nombres, porque hay muchas lenguas e idiomas.
Aun sin el nombre puedes conectarte con ello, porque es vibracional. El nombre puede ser vibracional, pero desde luego lo que es vibracional es el alma.

Entonces, cuando el alma percibe y entra en ese terreno vibracional, con nombre o sin nombre el asunto sucede. Cuando te alineas con el corazón amoroso del cielo, por decirlo de alguna manera, y con el centro de la realidad, que siempre es amorosa, estás expresando la tierra.
Pero esa alineación supone una actitud de voluntario. Te colocas voluntariamente en ese lugar, enfocando tu voluntad de encajar en ese punto vibracional.
Eso es lo que determina la propuesta del sello de la tierra.

Por otra parte, la onda 13 de la tierra se puede traducir como caminante del cielo, sello 13.
Caminante del cielo también contiene como otro nombre posible a Quetzalcóatl, claro que nosotros podemos usar el nombre o podemos serlo, porque serlo, aún sin nombre, es más importante, pero el nombre ya tiene esa vibración.
Quetzalcóatl está hablando de despertar algo que existe en el humano como posible y que sucede cuando llega a la transcendencia y se coloca en esa alineación.
Eso en una terminología puede ser Quetzalcóatl, un nombre celeste, un vuelo más allá de las formas, es decir que no vives pegado a la materialidad, sino que puedes desplazarte más allá, donde las cosas no te afectan y no son lo más importante en tu vida.
Puedes volar cuando entras en una dimensión donde lo más importante no son las cosas sino los asuntos espirituales; donde hay realidad pero no rigidez.

Una de las características de las partículas subatómicas, de los átomos y de la materia en general es la rigidez. La forma necesita una cierta dureza e inmovilidad, porque si no, no serían formas sino algo cambiante.
En niveles transcendentes uno puede ser voluntario para ser muy rígido, pero en el nivel evolutivo que está la humanidad en estos momentos la alineación con el corazón del cielo no pone a la conciencia del ser humano en la rigidez, sino en la evolución.

Podemos decir que somos la supernova

Podemos decir que la tierra es una supernova que ha explotado, como quien dice que es una supernova que se ha destruido o roto. O podemos decir que la tierra es una supernova que ha dado un paso más allá en su evolución supernova, pero no más allá hacia la ruptura y la destrucción, sino más allá hacia lo maravilloso.
En realidad, en algún momento podemos elegir qué es lo que decimos, pero quizá no siempre lo sabemos. Quizá podemos durante mucho tiempo creer que solamente se puede decir una cosa y esa cosa es la que todo el mundo dice.
Pero también quizá en algún momento te puedes dar cuenta de que puedes elegir conscientemente qué es lo que quieres decir, qué es lo que has visto, como Moisés cuando sube al monte y ve algo y recibe la orden “díselo a los demás”, precisamente porque lo que se dice en esa realidad ordinaria y parece la verdad, es solamente la verdad de esa realidad ordinaria. Pero justamente el despertar de la conciencia te lleva a la montaña. La montaña es el lugar privilegiado donde ir. Hay un momento donde la montaña te llama y decides acudir a la llamada. Por eso podemos decir que estamos en la supernova, evolucionada. Estamos en la supernova que ha dado un paso más allá hacia la maravilla.
Y también podemos decir que somos la supernova.

El agua y el polvo cósmico

EL AGUA Y EL POLVO CÓSMICO (Extracto del libro en preparación “Tiempo de Ser”)

Normalmente asociamos al agua con las plantas -regar las plantas hace que crezcan-, pero no asociamos el agua con la tierra -regar la tierra no hace que crezca-.
Sin embargo, la tierra ha crecido gracias al agua. No solo ha crecido, sino que ha nacido y se ha formado gracias al agua.

Se considera que la tierra comenzó a existir a partir de polvo cósmico procedente de la explosión de una supernova. Este polvo cósmico procedente de la explosión de una supernova está compuesto por metales que son el resultado del viaje del átomo más simple (un protón y un electrón) hasta su máxima expansión, lo cual sucede en este nivel en la supernova.

El átomo más simple, donde un solo electrón da vueltas al núcleo, tiene un camino, igual que las personas. Pasa de tener un protón a más. En ese viaje va pasando del hidrógeno al helio, carbono, nitrógeno, oxígeno, siendo las formas más complejas las que tienen más protones, como por ejemplo el oro y el platino, que son metales que no se oxidan y que solamente se forman con la temperatura de la supernova.
Hay un determinado momento en que la supernova explosiona, quizá porque ya ha llegado a un número suficiente o a una masa crítica de átomos muy evolucionados.

Se ve claramente que hay una relación entre la persona y el átomo, porque el átomo evoluciona hacia la luz y hacia una mayor complejidad, y la persona evoluciona hacia la luz y hacia un aumento energético que supone también el aumento de la telepatía y del poder creativo de su visualización.
Hay un momento en que la visualización se vuelve extraordinariamente creativa. Sin embargo, tu cara no ha cambiado, ni tus manos ni tus pies. Pero algo ha cambiado porque desde tu interior conectas con fuerzas energéticas que configuran la realidad.

A partir de ese polvo procedente de la supernova, que es extraordinariamente material puesto que está compuesto por átomos, y a su vez los átomos por partículas subatómicas, cada vez más denso y más pesado, se configura la tierra.
Pero no se configura desde ese polvo, como una fuerza propia de ese polvo, sino que necesita de la presencia de agua que oxida los metales. Pero esa agua no lo forma el polvo, sino que proviene de más allá del sistema solar; es agua cósmica.
El agua se va depositando sobre ese polvo metálico y va formando óxidos, haciendo aparecer la materia, cada vez más materia, que se va uniendo hasta formar la tierra.

Primero necesita formar algo que recoja la tierra, como un cuenco, y quizá por eso los antiguos pensaban, quizá telepáticamente, que la tierra era como un plato. Pero realmente es una esfera, aunque antes ha necesitado ser un recipiente en la forma que fuese, capaz de almacenar ese agua.

Es el agua el que crea la tierra, utilizando el polvo cósmico, pero es el agua. “Es el agua el que crea la tierra” significa que crea el soporte material de la realidad.
Por eso, es importante mirar en el interior, reconocer que tú también, como el átomo, estás evolucionando, y que en tu interior también hay agua, asociado a las emociones.
La naturaleza emocional va a crear las facultades superiores del ser humano. Pero hay que restituirle su valor de agua-emoción.
El primer valor está en la palabra, el viento, que es quien crea las imágenes. Las imágenes responden a las palabras. Cuando tú dices la palabra, aparece la imagen, aunque estés con los ojos cerrados, o diciendo cosas que no haces.
Tu puedes decir “Doy un salto y me siento en la luna. La luna es una bola y me he sentado encima, y al sentarme se ha hecho como un sofá y puedo mirar las estrellas”. Y aunque esto no esté sucediendo en el nivel donde está tu cuerpo, sí se crea una imagen.
La imagen acude corriendo cuando la llamas con una palabra. Es conveniente saberlo. Es conveniente crear con la palabra un mundo maravilloso y bendecir.

El agua crea la realidad. El agua, que es la emoción, crea la realidad. Tienes un gran don dentro de ti. Tienes un gran poder dentro de ti. Cuanto más, mejor. Cuanto más bendigas, más bendición atraes. Con la palabra creas tu mundo.

Por eso es importante ver que el agua hace crecer la planta.
La emoción te hace crecer a ti como semilla, haciendo desplegar tu programa. Pero también el agua crea la realidad donde vives, haciendo grande la tierra. Te hace más voluntario.

El problema del agua es que esté contaminada. Pero, ¿cuál es la contaminación del agua? La envidia, el miedo, el ego…
¿Qué lo descontamina? El agradecimiento, el perdón y la bendición.