Quizá algunas personas quisieran que todos los días fuesen iguales

Quizá algunas personas quisieran que todos los días fuesen iguales, que el sol siempre saliese a la misma hora, se pusiese a la misma hora e hiciese el mismo calor. Pero esa no es la opción que ha elegido el constructor del reloj cósmico.

Quizá algunas personas les gustaría que todos los días fuesen iguales, creyendo que hay más armonía en lo previsible que en lo imprevisto.

Quizá algunas personas sientan que es más bello lo que se repite de manera incansable, como la fábrica de tuercas que siempre fabrica la misma tuerca, pero ese no es el modelo que ha elegido el creador de la realidad y el creador de los relojes cósmicos, sino que parece que ha elegido la singularidad. Parece que elige asomarse desde lo diverso.

Si la tierra no estuviese inclinada y se moviese siempre de la misma manera, en órbitas circulares alrededor del sol, el cual también se moviese en órbitas circulares y no elípticas, etc., etc., quizá eso produjese días exactamente iguales.
Pero sucede que la tierra está un poco inclinada y no solamente hace ese movimiento circular, que tampoco es circular sino elíptico, sino que además tiene otros muchos movimientos, ya que se mueve de forma más similar a una peonza, y además incluso en ocasiones puede ir más rápido y en ocasiones más lento según aumente su cercanía al sol o a la luna.

Se ve claramente que el modelo elegido contiene singularidad más que repetición.

La sabia es la risa de los árboles

La sabia es la risa de los árboles, porque los árboles siempre se ríen.

El agua de los ríos es risa.
El agua de los ríos es la risa de la madre tierra.
La madre tierra siempre se ríe. Siempre hay risa, siempre hay río. Si no hay río no hay risa.
Pero la madre tierra sabe reír. Siempre habrá río.

La madre tierra se comerá el microplástico.
La madre tierra eruptará. La madre tierra dejará escapar el gas y seguirá riendo.

La vida es bella y seguirá siendo. Da igual como sea la llama, el fuego sale de otra dimensión.
La llama sirve para ver en la circunstancia. Solo que la circunstancia es aquí y es ahora, pero la esencia está fuera del tiempo.

Aquí y ahora tienes que hacer algo, ser tú. Es decir florecer, quizás ser feliz y reír, quizás bendecir y no estar encogid@,quizás perdonar, quizás encontrar tu agua.

El agua resucita lo que está muerto. Tu tienes poder cuando amas. Tu eres risa cuando amas.

La onda de la tierra se inicia en el sello de la tierra y termina en la luna

La onda de la tierra se inicia en el sello de la tierra. El propósito de la onda es la tierra y su desarrollo termina en la luna, que es el tono 13.
Entonces, podemos considerar que estamos ante una escalera que se inicia en la tierra, que también significa aquí abajo. Significa aquí, que es donde estamos, como humanidad y como persona concreta, y al relacionarlo con la luna adquiere el valor de abajo.
Así, la onda de la tierra comienza aquí abajo y termina allá, en el cielo, porque la luna se sitúa en el cielo, como un escenario diferente y opuesto al de la tierra. Podemos encontrar que la onda de la tierra comienza aquí, abajo, y nos invita y nos permite subir allá arriba; es el camino para subir arriba.

Si a esto le sumamos otros valores añadidos vemos que esta posibilidad se refuerza al ser la tierra el inicio del cuarto castillo, que también es un equivalente de la cuarta dimensión. El ascenso, la elevación desde aquí abajo en la tierra a arriba en el cielo, es lo que sucede cuando vives la cuarta dimensión.
La tierra inicia el cuarto castillo, con su equivalencia de cuarta dimensión, y termina como onda en la luna 13, y a su vez la luna como onda es el inicio de la quinta dimensión.
Vemos que hay un camino de elevación que une la tierra con el cielo, que es similar a adentrarse consciente y voluntariamente en la cuarta dimensión.

También podemos añadir para completar la expresión del diálogo, que la tierra es la onda 13, siendo el 13 el valor de la trascendencia, que se superpone sobre los sellos del caminante del cielo.
De esta forma, transitar la onda de la tierra, como onda 13, es lo mismo que desplegar los sellos del caminante del cielo como sello 13. De alguna manera, aquel que voluntaria y conscientemente se adentra en la cuarta dimensión en su camino hacia el cielo, es un caminante del cielo.

El cuerpo del ser humano es como la tierra

El cuerpo del ser humano es como la tierra. El cuerpo del ser humano, como la tierra, está compuesto por átomos, por partículas subatómicas y es expresión de distintas leyes similares, como la fuerza de la gravedad o las distintas fuerzas que hacen que se unan las partículas subatómicas, formen átomo y a su vez los átomos configuren moléculas.
La tierra, la madre tierra, y el cuerpo del ser humano son similares.

El cuerpo y la tierra son lo mismo, están en la misma dimensión. El cuerpo del ser humano es como la tierra, solo que se mueve, tiene un movimiento autónomo. Eso aparece en los pies. Los pies del ser humano permiten un movimiento autónomo.
El ser humano es como la tierra, solo que abraza.
La tierra para abrazar ha creado al ser humano.

El ser humano, gracias a sus manos y a sus brazos puede abrazar. Es la tierra la que abraza.
El ser humano es la tierra que habla, la tierra que bendice, la tierra que expresa sentimientos a través de su palabra.
El ser humano es la tierra que contempla, que ve la maravilla y empatiza, que es consciente del amor.

Lo material sustenta lo inmaterial

Hay una imagen arquetípica, que es la de Isis con Horus en brazos, que también es María con el niño Jesús en brazos, y también es lo que se expresa con el yin y el yang.
En nuestra dimensión el yin, que es la tierra, la materia, tiene en brazos al yang, sostiene al yang, que es la parte no material, lo inmaterial. Lo material sustenta lo inmaterial.

La kundalini de la tierra asciende, y en su elevación y ascensión crea las alas del águila

La kundalini de la tierra asciende, y en su elevación y ascensión crea las alas del águila.
La kundalini del cielo desciende como el agua. La kundalini amorosa del cielo desciende despertando las emociones, desciende como agua cósmica, y es esa kundalini amorosa del cielo que desciende como agua la que genera y crea la kundalini ascendente de la tierra, que en su evolución crea las alas del águila que se elevan.

Desciende el amor y la emoción. Es una energía que va buscando la debilidad, va descendiendo. El amor te va a buscar en el inframundo, el amor te va a buscar en el mundo de la muerte, donde crees que no hay vida, y cuando crees que no hay vida, el amor te está buscando, para llevarte a la elevación, para llevarte al cielo. Esa elevación genera alas.

Los antiguos egipcios hablaban de esto, los antiguos mayas hablaban de esto, y el descenso de Dios en forma de su hijo a la tierra también habla de esto. Entrar en el agua de la muerte, que es de lo que habla el bautismo, también habla de esto.

La dualidad contiene una energía que desciende, que es el amor, y una energía que asciende, que necesita la conciencia, la determinación de la conciencia, el despertar de la conciencia. Supone desplegar las alas del águila. Recuperar tu inocencia te sitúa en la elevación.

En este día se celebra que la parte mortal se hace inmortal

Los antiguos griegos celebraban el 12 de octubre la fiesta de la Herakleia, donde conmemoraban la muerte de Hércules y su entrada en el Olimpo. Hércules era un semidios, hijo del dios supremo Zeus y de una mortal, es decir, un poco como todos los seres humanos, que somos a la vez hijos de Dios e hijos de una mujer mortal.
Entonces, aquí lo que se celebra es que la parte mortal se hace inmortal. De alguna manera se celebra la iluminación, el Satori, el despertar pleno de la divinidad en el ser humano, el Buda, el Cristo, el Quetzalcóatl.

También sucede que en 1492 uno de los hombres que se habían adentrado en el mar TENEBROSO, que es como llamaban en aquel tiempo a ese mar, grito “tierra”, porque vio tierra. Y sucede que ese día, en la forma de contar de los humanos que habitaban al otro lado del mar tenebroso, era Tierra.
Si hoy miramos la fecha según el calendario maya, en la versión yucateca, encontramos que hoy es mano. Si profundizamos, vemos que el 12 de octubre va a aparecer como mano, al año siguiente como humano, al siguiente como viento y al otro como tierra, de forma que el 12 de octubre es tierra, además de ser humano, viento y mano.
En ese año, ese día era tierra. El año 2012 es el año 520 desde el año 1492. Exactamente, el año 2012 era tierra 7, que está en la columna resonante del Tzolkin, dirigiéndose hacia la experiencia del nuevo nacimiento.

De esta manera aparece una extraordinaria sincronía múltiple. A la singularidad del momento se une que, en el año 2012 por estas fechas, un tal Félix Baumgartner descendió desde el espacio exterior hasta la tierra. El nombre de Félix Baumgartner puede ser traducido por el de “feliz jardinero de los árboles”, pero también está estableciendo una sincronía:
Hércules viajando hacia el Olimpo, el feliz jardinero de los árboles llegando a la tierra desde el espacio exterior y el enlazamiento, el reencuentro de los hermanos, que era como el regreso de Quetzalcóatl.

Respuesta a una pregunta sobre la evolución planetaria actual

Compartimos la respuesta a una pregunta, por si es de interés.

PREGUNTA:
Estoy muy conciente de este cambio de esta evolución de la fusion y cada dia los signos de ello son mas evidentes.Vivo en el Peru y mi ciudad esta al pie de los Andes, siento la muy urgente necesidad de encontrar algo muy diferente , despierto con la enorme sensación de que estoy por encontrarme con alguien o algo muy diferente que me espera. El Perú en general ha despertado y se torna diferente, estamos con mas energia, fuerza, optimismo y union a pesar de tanta atrocidad que vemos todos los dias . Veannos en el MUndial de Rusia por ejemplo.Necesito saber mas al respecto.

RESPUESTA:
Estamos en un momento donde se están produciendo muy grandes cambios para la humanidad, que van precedidos de grandes cambios para cada una de las personas.
En ese nivel de las personas concretas, hay algunas que son llamadas a producir esos cambios, porque van a dar soporte al resto de la humanidad; van a ayudar a dar el salto a la humanidad. Es como si la cogiese en brazos y saltase; como un bebé que no se da cuenta de cómo está siendo transportado.

Usted parece ser una de esas personas que está llamada a la conciencia del cambio y así transportar al resto. Y en este año, que es luna cósmica y habla del agua cósmica, es importante que usted conecte con su agua. Las circunstancias personales van a ir surgiendo cada día, pero la parte que usted puede hacer es mantener despierta su conciencia.

La elevación de la kundalini de la tierra también es la forma en que el agua de manera invisible sube al cielo. Nosotros vemos el agua caer en la lluvia desde el cielo, pero no la vemos subir. Eso es parte de la elevación de la kundalini y en cada persona hay un agua que tiene que elevarse. Encontrar los valores del agua es importante y uno de ellos es que es de todos los sitios y no de un lugar. Es cósmica y está descendida en un lugar para cumplir una misión.
El agua de los Andes contiene actualmente la mayor cuenca si encontramos que tanto el Amazonas como el Río de la Plata y muchos otros ríos provienen de ahí.
Pero sucede que el Amazonas, siendo el de mayor caudal visible, tiene un caudal también subterráneo que le duplica y eso sin contar el resto de los ríos, de los cuales el Río de la Plata también maneja un caudal extraordinario. Entonces eso nos lleva de nuevo a lo que le decíamos al principio: es importante conectar con el agua personal y encontrar que es cósmica.

Sin duda que usted tendrá un maravilloso encuentro en este tiempo, porque cuando conecta con su agua cósmica se vuelve magnética y atrae.
Este año es luna cósmica y el próximo es mago magnético. Esa es una propuesta para que cada persona pueda vivirlo.

Onda evolutiva de la tierra

ONDA EVOLUTIVA DE LA TIERRA:

La onda de la tierra es la número 13 y por tanto, al colocar el Tzolkin por ondas se instala sobre los kin del caminante del cielo en el Tzolkin tipo.
La onda 13 es la tierra y el sello 13 es el caminante del cielo. Por ese motivo, sobre cada lugar que ocupa un kin del caminante del cielo se va a instalar un kin que pertenece a la onda de la tierra.

De alguna manera, los contenidos asociados al caminante del cielo se suman a los de la tierra. Podemos decir claramente que la tierra es un caminante del cielo.
Pero también se suman los contenidos asociados al 13 como transcendencia, como final de un proceso, donde la conciencia se ha visto implicada porque ha querido hacer ese proceso y es el momento en que ese proceso llega a su culminación.
El caminante del cielo es una expresión de la transcendencia, como lo es también la onda de la tierra.

Por lo tanto, en la onda de la tierra están presentes los contenidos del caminante del cielo y del tono 13 de la transcendencia.

COLUMNAS 8 Y 9:
Además, en el posicionamiento por ondas, también están presentes los contenidos asociados a las columnas 8 y 9. La onda de la tierra está presente en el final de la octava columna, en los cuatro últimos lugares, y en la novena columna, en los nueve primeros lugares.

Esto le confiere a la tierra por una parte los significados asociados al 8. El 8 como tono es una manifestación de la integridad. El 8 como sello (la estrella) es la ética, la estética y la sociedad de la estrella, y el 8 como onda es el humano.
La integridad es una forma de belleza y de comportamiento con las demás personas. Es algo humano, propio de la sociedad de la estrella. Todo eso está asociado al 8, y la onda de la tierra ocupa los lugares finales de la columna 8.
La columna 8 está ocupada por la onda completa de la semilla, que significa el programa. La integridad forma parte del programa. El ser humano intrínsecamente es íntegro, bello y ético, con un comportamiento que agrada y gusta. Te gustan las personas que se comportan de una determinada manera y te sientes bien interactuando con las demás personas, y eso es propio de la sociedad de la estrella, que es el tono 8, y forma parte del programa.
Cuando el programa llega a su máxima maduración, a su final, es cuando a esos contenidos del programa se añade el que la persona lo vive como un voluntario, que es lo propio de la tierra. La tierra le aporta a esa columna 8 la voluntariedad.

El ser humano puede tener un comportamiento íntegro, pero la integridad también supone que tú lo estás eligiendo. Una bola redonda cae por su propio peso por una pendiente, pero eso no es integridad. Eso forma parte del programa, pero no es la integridad humana.
En la integridad humana hay una consciencia que quiere hacerlo así, y cuando aparece esa consciencia para actuar en unión con el impulso interior del programa, aparece para la persona una plenitud.
Eso forma parte del caminante del cielo, que actúa voluntariamente. Por eso se asocia con la tierra, que es esa plenitud que proviene de la integridad, y que te va a conceder lo que significa el tono 9, que es un poder que te impulsa a la transcendencia. La realidad te empodera.

Ese contenido está expresado en la onda de la tierra, porque el voluntario de repente se empodera. Por eso es Quetzalcóatl, con su contenido de rey y voluntario, y eso es lo que está expresado en la tierra, el empoderamiento.
La semilla, en la columna 8, significa el programa, pero cuando el asunto es voluntario hay un empoderamiento. Cuando te sitúas en tu centro alineado, sientes el poder, porque eres íntegro.
El íntegro no es víctima sino un humano con poder. Ese poder quizá le hace estar presente en una situación adversa, pero donde él no es víctima sino voluntario; es necesario pasar por ahí para otras personas, para el arquetipo.
Esos son partes de los contenidos de la tierra, ese empoderamiento.

La onda 13 de la tierra está uniendo la onda 12 del programa (semilla) con la onda 14 del amor incondicional (perro). El empoderamiento permite vivir la incondicionalidad; es el eslabón que te permite entrar en la vivencia del amor incondicional; es el empoderamiento del amor. Eso forma parte de la tierra, como onda desde el Tzolkin.

SELLO 17 Y ONDA 17:
La tierra (sello 17) tiene como transcendencia a la luna, por lo que también podemos asociar la tierra con el inicio del castillo verde, cuando está en forma transcendente como luna (onda 17, comienzo del castillo verde). Cuando la persona que está situada en la tierra, sea o no su sello, porque el Tzolkin está abierto a todas las personas, está viviendo como voluntario, alineado y en forma transcendente, es cuando vivencia el castillo verde.

Los cuatro primeros pasos de la tierra como onda suceden con una vibración similar a la que contiene el castillo verde, porque la integridad y ese empoderamiento son una pertenencia al castillo verde; son un empoderamiento que te faculta para posteriormente vivir la incondicionalidad; es un paso.

ONDA DE LA TIERRA: Del 14 al 26 de julio

ONDA DE LA TIERRA: Del 14 al 26 de julio

Una de las características de la tierra es la alineación, y el sol, en el tono 4, nos indica cómo conseguirlo, mediante la elevación de conciencia y la luz.

El final de la onda es la luna, asociada a la purificación de las emociones.
El vehículo terrestre está formado por la tierra y la luna como planeta doble. El Tzolkin muestra la onda 13 comenzando en la tierra y terminando en la luna. Es un 13, un caminante del cielo (sello 13) y un lugar de transcendencia.
La tierra y la luna están unidas como un principio y un final.
A partir de ese momento comienza la onda 14, pasando más allá del velo a través del amor incondicional.

En el centro de la onda aparece como exposición de lo que viene canalizado la capacidad de crear a través de la visualización y el ensueño.
Si logras situarte a través de tu intento en la tierra-luna como vehículo celeste, te abres totalmente al ensueño y a la canalización (noche, tono 7).

El tono 2 es el espejo, la realidad como regalo.
Como servicio, tono 3, están los grandes cambios de la tormenta, la resurrección, la transformación y el reinventarse. Si te adentras en esta meditación es para producir cambios en tu entorno, en las personas que quieres, y sobre todo en las que no quieres, porque estamos en territorio del hombre y del tejido de luz.

La forma en que estás trabajando en esta onda a favor de todo lo que existe, tono 12, es a través de la estrella, la belleza, la armonía y la sociedad celeste.
Para ti es totalmente sanador, porque el tono 11 o “cómo puedo liberarme” presenta a la mano y la sanación. Esta actividad en beneficio de cualquier persona, de potenciar la red humana de cariño y amor, te sana.

Esta onda es la del enlazador perfecto, es decir el enlazador en tono 10.

La tierra, según el sentido que le damos, es fundamentalmente el voluntario.

Inicialmente lo primero que sucede es que quieres interactuar con el Tzolkin. No es que hayas oído hablar del Tzolkin y hasta ahí llegue la cosa, sino que algo ha resonado en ti que ha despertado tu interés, y ese interés ha ido creciendo hasta que de alguna forma ha establecido un diálogo con esos contenidos, que son como el whatsapp, donde puedes volver a ellos y continúan, ya que no se van.
Es fácil que, haciendo tu vida normal en los momentos de tranquilidad, de sosiego y de calma, interactúes con esas informaciones y observes cómo, por su simple presencia, te modifican formas de ver la vida, de considerar las cosas y hasta de alguna forma de ser. Te hacen más real y te abren más posibilidades y enfoques para considerar las cosas, con lo cual también influye sobre las demás personas de tu entorno.
De manera que el interés puede haber ido creciendo y entonces te encuentras ante situaciones que se resuelven modificando tu actitud inicial, donde te niegas o te peleas, presentándote una solución o salida cuando actúas con una actitud de voluntario.

La tierra se asocia con la conexión y alineación con el centro. Podemos darle un nombre, ya que da la impresión de que para determinadas personas el nombre es lo más importante del asunto. Sin embargo lo mejor es experimentalmente poner la conciencia, aunque no lo puedas expresar con palabras y menos aún poseas el mantra o el nombre, que pueden ser muchos nombres, porque hay muchas lenguas e idiomas.
Aun sin el nombre puedes conectarte con ello, porque es vibracional. El nombre puede ser vibracional, pero desde luego lo que es vibracional es el alma.

Entonces, cuando el alma percibe y entra en ese terreno vibracional, con nombre o sin nombre el asunto sucede. Cuando te alineas con el corazón amoroso del cielo, por decirlo de alguna manera, y con el centro de la realidad, que siempre es amorosa, estás expresando la tierra.
Pero esa alineación supone una actitud de voluntario. Te colocas voluntariamente en ese lugar, enfocando tu voluntad de encajar en ese punto vibracional.
Eso es lo que determina la propuesta del sello de la tierra.

Por otra parte, la onda 13 de la tierra se puede traducir como caminante del cielo, sello 13.
Caminante del cielo también contiene como otro nombre posible a Quetzalcóatl, claro que nosotros podemos usar el nombre o podemos serlo, porque serlo, aún sin nombre, es más importante, pero el nombre ya tiene esa vibración.
Quetzalcóatl está hablando de despertar algo que existe en el humano como posible y que sucede cuando llega a la transcendencia y se coloca en esa alineación.
Eso en una terminología puede ser Quetzalcóatl, un nombre celeste, un vuelo más allá de las formas, es decir que no vives pegado a la materialidad, sino que puedes desplazarte más allá, donde las cosas no te afectan y no son lo más importante en tu vida.
Puedes volar cuando entras en una dimensión donde lo más importante no son las cosas sino los asuntos espirituales; donde hay realidad pero no rigidez.

Una de las características de las partículas subatómicas, de los átomos y de la materia en general es la rigidez. La forma necesita una cierta dureza e inmovilidad, porque si no, no serían formas sino algo cambiante.
En niveles transcendentes uno puede ser voluntario para ser muy rígido, pero en el nivel evolutivo que está la humanidad en estos momentos la alineación con el corazón del cielo no pone a la conciencia del ser humano en la rigidez, sino en la evolución.