Enlazar y unir forman parte del proceso de la resurrección

Podríamos encontrar que enlazar y unir, o sea todos los procesos que desde la conciencia encuentran lo que te une a las demás personas y también a las demás culturas, forman parte del proceso de la resurrección. Es decir, forman parte de un proceso donde cada vez estás más vivo, como saliendo de un mundo oscuro donde todo está basado en el esfuerzo y la defensa.

El proceso de enlazar, resituar, redimensionar, redefinir las cosas, el proceso de iluminar la realidad de modo que ésta aparezca de una forma en que encuentras que siempre ha ido a tu favor, incluso cuando era necesario para despertarte que ocurriese algún hecho adverso, algún hecho que rompía totalmente tu esquema de vida, forma parte de la conciencia de la resurrección.
Cuando encuentras que todo lo que ha sucedido en tu vida está bien es porque era adecuado todo aquello que en algún momento pensabas que era inadecuado, y eso es un enlazamiento con dimensiones superiores.

Cuando te sitúas en esta iluminación entonces redefines tu relación con todas las demás personas que han pasado por tu vida, porque en muchas ocasiones reconoces que aquel conflicto o desgracia te estaba llevando u obligando a moverte justamente en la dirección donde luego ha sido posible el reconocimiento de la maravilla a través de aquella desgracia.
Muchas veces tienes que volver atrás, recalificar y bendecir a aquellas personas que creías eran tus enemigos y que quizá ciertamente en aquella dimensión de la muerte y la oscuridad parecían actuar de esa forma, pero porque tú en esa dimensión material también definías a las personas, o a la mayoría de las personas, como potenciales enemigos de los que tenías que defenderte.
De alguna forma esa era tu realidad, de la que creías que solamente podías salir a través del triunfo material, del desarrollo de tu poder personal y en caso de que no tuvieras ese poder, de tu capacidad de engaño y simulación, y en el peor de los casos de extremada sumisión.

Pero ni la extremada sumisión, ni el engaño, ni el abuso por la fuerza corresponden a la realidad de lo óptimo, es decir a la realidad Dios, a la cual en algún momento despiertas, porque formas parte de ella.

El mago blanco expresa una sabiduría que une amorosamente

El mago 1.
Puede haber muchos contenidos en el mago en el nivel de los adjetivos, como sabiduría, atemporalidad y poder, y puede que todos esos adjetivos, aunque incluso quizá no lo sean, expresen en alguna dimensión al mago

Un mago puede ser un sabio, pero en el código Tzolkin siempre es blanco y por eso, sabio o no sabio, une, porque lo blanco une. Pudiera ser que la sabiduría sea UNIR, como Isis, que con su amor vuelve a reunir los fragmentos del cuerpo de su marido Osiris, troceado y esparcido por Seth.
Hay un momento, aun siendo cierto que en el mago haya sabiduría, en el que quizá sea importante ENCONTRAR que el mago une, y que ese unir es lo que expresa sabiduría, simplemente porque en el código Tzolkin no es el mago, sino el mago blanco.
En el caso de Isis la sabiduría que le permite volver a unir el cuerpo desmembrado de su esposo Osiris es la proveniente del amor.
En el manejo de los términos es conveniente en este año 2014 hacer un poco lo que hace el ángel del arcano de la templanza, que pasa el agua de una vasija a otra, es decir considerar el asunto desde el pensamiento y considerar el asunto desde el sentimiento.

Hablando del mago podemos obviar que sea blanco, pero recapitulando lo primero que encontramos es que precisamente el ser blanco es lo que en su raíz contiene la máxima información, porque unir es el acto del amor.
Consecuentemente encontramos que esa sabiduría no es de esta dimensión, donde sí se encuentran los colegios, los diplomas y las universidades, que quizá te llevan a una sabiduría que trocea las cosas para saber cómo están hechas por dentro; quizá las rompe y las mata pero desde luego no necesita respetarlas, porque cree que su saber es lo primero y da igual el sufrimiento que produzcan a sus animales de laboratorio, que pueden ser también los seres humanos usados como cobayas en tantos casos y que añaden aun un criterio más destructor, que es el criterio de la rentabilidad, que incluso puede ser denominado como benéfica.
Pero lo blanco, y por tanto la raíz del mago que siempre es blanca, expresa una sabiduría que une, y que une amorosamente, traduciendo una sabiduría de dimensiones superiores que es la que construye la vida.

Entonces, nos encontramos con que necesitamos discernir si aplicamos la sabiduría al estudio con el objetivo que sea, o la aplicamos a los contenidos que se atribuyen al blanco, como emoción, agua, lo que une, y que en el ejemplo arquetípico de Isis produce luz, ya que el hijo de Isis con el cuerpo reconstruido de Osiris es Horus, que es el sol y por tanto la luz, y para ello no ha necesitado nada físico ni leyes físicas, ya que el troceamiento de Osiris y su reconstrucción lo único que deja fuera porque no se encuentra es su pene. Osiris es troceado en 14 porciones e Isis solo recupera 13, siendo la porción que falta el pene. Sin embargo, la fuerza de la que estamos hablando no solo reconstruye a Osiris sino que produce una nueva generación, un hijo que es Horus, que no lo saca de nada material, mostrando así que esa fuerza blanca pertenece a otra dimensión de las cosas.

El nivel del estudio es siempre en la dimensión de las cosas. Por eso el aprendizaje que se asocia al mago se refiere a otras dimensiones. Podemos decir que ya lo tienes, porque en lo atemporal existe todo, pero podemos decir que en la conciencia es un aprendizaje en el cual no estudias cosas de esta dimensión ni tienes maestros de esta dimensión, y es un aprendizaje porque es una expansión de la conciencia.
Aprender significa recibir y guardar conocimientos. En ese sentido, el aprendizaje tiene relación con la memoria, que recibe conocimientos y los conserva.
Puede ser que el recibir los conocimientos sea a través del recordar, que es traer a la conciencia algo, y entonces a lo mejor es una sabiduría de otras vidas, pero que la traes a esta conciencia y la guardas.
Por eso en casi todas las cosas se puede tener una imagen fija como una foto, y entonces puedes decir que el mago es la sabiduría, pero en tu experiencia personal, en la medida que tu avanzas en esa dimensión, no es algo fijo sino que estás abierto a recibir esas informaciones.

Osiris es el dios troceado, mientras que Isis es la fuerza de la divinidad que une a través del amor y que tiene fruto

Osiris, troceado por su hermano Seth en 14 trozos que se distribuyen por todo el territorio conocido -por todo lo que se puede considerar “ecuménico”- es el dios de la civilización, de civilizarse y del civilizaje, es decir, de aprender y transmitir; las herramientas o útiles con los que haces casas, manejas el río o permites cosechas en la agricultura, todo eso es un aprendizaje y está relacionado con Osiris.

Osiris es un concepto que aparece troceado. Podemos entender que el conocimiento es un troceamiento, y al mismo tiempo es reconstruido por Isis.
Podemos determinar que hay un conocimiento que trocea y un conocimiento que reúne, que es fecundo por sí mismo; es el florecimiento desde sí mismo.
Osiris, el dios de la civilización, es el dios troceado, mientras que Isis es la fuerza de la divinidad que une a través del amor y que tiene fruto, no usando la fuerza natural sino la del amor, que es una fuerza transcendente, ya que lo que crea no está en la dimensión de los frutos naturales sino en la de los transcendentes.

Al mismo tiempo podemos determinar que aquella historia del asesinato por envidia, simplemente sucede en una dimensión donde existe la envidia y donde todos los seres humanos pertenecen a la dimensión del asesinato, aunque sean de la mafia y ni lo hayan visto, ni oído, ni quieran hablar sobre el tema. Están en la dimensión de la muerte y es a través de la reconstrucción de Isis donde encuentran una salida a la transcendencia dimensional.

Pero esa historia de asesinato en realidad solamente es así en la dimensión del asesinato. En otra dimensión, Seth no es envidioso, sino una fuerza creadora y creativa. Es la fuerza de la vida, pero sin conciencia. La conciencia está en el ser humano y esa fuerza creativa no precisa ser autorizada por la mente del ser humano. Por eso Seth no es asesino y mentiroso, sino vital, vitalista y creador de vida.
Pero las personas en una determinada dimensión pueden ver a la vida como enemiga, porque son amigos de la no vida. Por eso es necesario llegar a un punto donde se produce esa transmutación.

Eso está explicado a través de Anubis.
Donde Seth aparece como envidioso, Anubis es un chacal carroñero, pero en realidad es una fuerza amorosa que te busca y te lleva a la transmutación. Es una fuerza que se caracteriza como femenina, porque uno de los epítetos con que se conoce a Anubis es el señor de las vacas lecheras, entendiendo la leche como nutrición a través de la energía femenina. También es conocido Anubis como el señor que abre caminos. Lo hemos oído en la Pascua: algo abre camino a través de lo imposible.
Pero no hablamos de religiones, sino de idiomas, lenguajes y contenidos, que enlazadoramente, sumándose, contienen al estilo de Isis, un fruto.