Abrir el sepulcro de Pacal Votan es descifrar sus contenidos

Abrir el sepulcro de Pacal Votan supone en primera instancia encontrarlo y tal vez abrirlo físicamente, pero en una segunda instancia es necesario encontrar lo que está vivo, y no solamente restos antiguos. Por eso abrir el sepulcro es establecer el diálogo, es decir mirar como quien escucha, y escuchar con todos los escáneres abiertos, como Urano.
Como Urano, con todos los escáneres abiertos de la comunicación, y como Argos, con 100 ojos, en vacío, para que los contenidos lo llenen.

Hay un encuentro, una apertura y un desciframiento.
Vemos que en la nave de Isis hay una superposición en el tiempo, adoptando formas diferentes, pero para traducir lo mismo.
La nave de Isis, como aquello que te pasa a la libertad, se superpone concretizando el símbolo sobre el símbolo en sí. Pero en una nueva expresión, la nave de Isis aparece como aquello que te lleva a la resurrección, es decir a la vida en plenitud.
Por eso también desde ese mismo lugar recibimos la información de que el sepulcro de Pacal Votan puede ser abierto de una manera adecuada a un tiempo, pero necesita ser abierto de nuevo en otro tiempo.
Hay un tiempo de tercera dimensión y las cosas se abren para la tercera dimensión, hay un tiempo de cuarta dimensión y las cosas se abren para la cuarta dimensión, y hay un tiempo de quinta dimensión y las cosas se abren para la quinta dimensión. Por eso, aconsejamos mirar como quien escucha.

Pacal se encuentra en posición horizontal, como la tierra, y la cruz se encuentra en posición vertical, como el árbol, o sea como la semilla. La tierra y la semilla, creciendo, o sea el árbol, y Pacal Votan, expresan una misma forma y es preciso encontrar un significado.

En la primera columna la tierra es el cuatro. Pacal Votan puede estar escenificando esa tierra 4, que expresa mediante el tono el “cómo” y la “autoexistencia”.
La tierra 4 es el 4 del mago, y en la primera columna la semilla también es el 4. Esa singularidad sucede en la primera columna, y decimos singularidad porque la semilla 4 y la tierra 4 son los únicos sellos de los 20 que repiten entre los ocultos el mismo tono en la columna. Esa singularidad le da un valor de contenido escondido en algo, como el sepulcro que necesita ser abierto. Quizá es un contenido de lo que visualmente vemos, porque la forma del árbol sobre Pacal Votan es un 4, ya que los cuatro brazos de la cruz dibujan un 4.

Ese 4 es el “cómo”. La tierra 4 es cómo ser un mago, y la semilla 4 es cómo ser solidario, cómo dar soporte a la luz cumpliendo una misión.
La tierra 4 se asocia en el castillo verde con la semilla 10, el cumplimiento perfecto del programa, la expansión perfecta del programa, y la semilla 4 se asocia en la onda de la estrella, final del castillo verde, con la tierra 10, el voluntario perfecto; como el mago para permitir la expansión perfecta del programa, o sea para ser, y como el dragón, para entrar en la perfección de la estrella, porque a la estrella se entra siendo un voluntario. El 4 de la onda del mago y el 4 de la onda del dragón.

La tierra 4 tiene aún otra definición o cometido, y es en su tarea directiva de guía. Es muy interesante considerar el sello en sí y el sello en la onda, pero en un determinado momento evolutivo conviene considerar el contenido del guía, y la tierra 4 como guía te introduce en la columna resonante, situándose en el primer espacio de la columna resonante, como guía del dragón 4.
Ese es un lugar privilegiado porque te encamina al nuevo nacimiento, pero ya estás dentro de la experiencia de la resonancia.
Asociar la apertura del sepulcro de Pacal Votan como guía hacia el nuevo nacimiento es parte de abrir este sarcófago y liberar sus contenidos.