Quizá la sabiduría es haber cometido errores

Quizá la sabiduría es haber cometido errores. Pero la sabiduría no puede ser solo cometer errores, sino haber cometido errores y haberte dado cuenta de que eran errores.
La frase “ese trueno vestido de nazareno” corresponde a la persona que ha cometido barbaridades en un determinado momento de su vida, que se viste de Nazareno, como aquel que acompaña y reconoce lo divino, aunque sea en el nivel del símbolo.
El abuelo es el que sabe, pero no necesariamente el que sabe cuando tiene 5 años, 7, 12 o 15, sino el abuelo que sabe como resultado de todas sus vivencias, entre las que se encuentran sus errores.

Entonces, quizá tenemos que hablar en este momento de los tres Reyes Magos, los tres sabios o The Three Wise Men. Aquello que en español se expresa como tres Reyes Magos en inglés se expresa como Tres Sabios. El sabio en un idioma está expresando lo mismo que en otro idioma es rey y mago.
La sabiduría es una magia, una conexión con la realidad mágica. También estamos diciendo que la sabiduría es una conexión con lo que te sitúa como Rey, entendiendo que el Rey es el que está situado en el centro.
Hay otras muchas posiciones que se van alejando del centro, hasta que llegas a la frontera entre dentro y fuera. Pero eso es un desarrollo en la oportunidad que ofrece el tiempo, donde la persona a través de sus errores se acerca al centro, es decir, a su lugar de poder, y cuando se acerca a su lugar de poder recibe la iluminación.

La iluminación no se estudia. La iluminación es un acercamiento a aquel lugar donde coincide la kundalini del cielo con la kundalini de la tierra. La iluminación es un momento amoroso; es donde la conciencia se encuentra con el amor entre el cielo y la tierra. La iluminación es un elemento vibracional, no un elemento lógico.
La iluminación es vibracional, no es lógica, solo que es REAL con mayúsculas o real con minúsculas, pero la iluminación es totalmente real, modifica la realidad.

Sabemos experiencialmente que lo que dificulta la iluminación es el juicio, es decir, aquel lugar donde existe lo correcto y lo incorrecto.
Algunas personas necesitan entrar en lo absolutamente incorrecto para encontrar la iluminación. Pero también lo que dificulta la iluminación es situarse en la víctima. Situarte en la víctima te cierra la puerta de la quinta dimensión.
Si te sientes víctima y encuentras que al ser víctima eres infeliz y entonces estás fuera de la quinta dimensión, puedes decir como un juego, es decir, conectando con tu niño/a, con aquello incontaminado y puro “elimino, borro, anulo todos los programas mentales que me sitúan como víctima”, “elimino todos los programas que me alejan de mi centro, es decir, todo lo que me aleja de donde se encuentra mi kundalini del cielo y mi kundalini de la tierra”, “elimino desde mi libertad todos los programas y transferencias que me alejan del centro”, “elimino todos los programas que me alejan de ser siendo”.

La sabiduría, wise en inglés, es una traducción en la multi-culturalidad de “ser rey”, donde tienes poder, y “ser mago”, donde tienes magia. Tener poder quiere decir que la realidad responde y corresponde a tu interior, a tus deseos, y entonces es mágica, porque cuando tú deseas algo, sucede.
Tú eres un rey mago cuando eres sabio, y eres sabio cuando eres un rey mago.

Cuando “tú eres otro yo”, eres otro yo en la víctima pero también en el victimario, y reparar es sanar las dos vertientes

A través del sentir tú puedes reparar.
A través del sentir tú puedes restaurar la red que une a todos los seres humanos.
A través del sentir tú puedes recuperar el daño, sanar el karma y restablecer la totalidad armónica en la parte de la red que te corresponde a nivel personal.
Puedes sanar tus raíces porque son una parte de la red. Puedes sanar tus raíces a nivel personal pero también a nivel grupal, en relación a todas las personas con tu misma información genética, y a nivel del arquetipo humano.
Claro que para eso necesitas ampliar el recorrido del sentir; necesitas expandir y encontrar la actividad posible expandida del sentir.

El sentir es utilizado normalmente como expresión de la individualidad. El sentir es vivido normalmente como algo individual: “yo siento”, “yo siento mucho, por eso sufro o gozo”, pero siempre “yo”. Sin embargo la empatía es un compartir del sentir. A través de la empatía sientes, de forma demostrada y demostrable, lo mismo que otras personas.
Eso sucede en su forma más elemental, porque en realidad la emoción es una vibración y el sentir es una vivencia vibracional.
Pero es una vibración que permanece, de modo que cada vez que pasas sobre ella, la puedes sentir. De hecho muchas veces creemos que sentimos desde nuestro ser individual y no se trata de una experiencia individual, sino que sentimos la emoción vibrando con una característica que podríamos denominar atemporal, porque no es de ese momento aunque está presente en ese momento.
De esa manera a través de la emoción también entras en lo atemporal, que está sustentado por el tiempo –gracias tiempo-. El tiempo sustenta lo atemporal, en muchas ocasiones como un regalo para ti, para el ser que vive.

El sentir permite restaurar y restablecer la red, sanar el karma, reparar el daño y reconstruir la totalidad. Es una herramienta muy importante que precisamente se abre en este tiempo.
Este es el tiempo donde la expansión de la conciencia te permite conectar con el sentir.
Esto tiene una traducción en el código Tzolkin, y por eso es desde la apertura del Tzolkin desde donde nosotros accedemos a ello. El Tzolkin tiene una apertura, un abracadabra, algo que lo abre y es vibracional, y por eso tiene una conexión emocional.

Nosotros como personas somos como la parte emergida o exterior de un iceberg, donde hay algo que se ve y algo que no se ve, aunque están unidos.
También somos como el árbol, que tiene algo que se ve y algo que no se ve. El árbol se expande en la parte que se ve en relación a la luz, captando luz, y se expande en la parte que no se ve en relación a la tierra, mediante las raíces. De hecho hay raíces que emergen en varios árboles, y en muchos momentos una raíz puede aparecer exteriormente en varios árboles. Las raíces se unen formando un entramado en la parte no visible, sin embargo lo más habitual es que una raíz sea de un árbol, pero no es obligatorio.
También los árboles en el exterior pueden unirse y enlazarse, porque el árbol es enlazador.

El ser humano también es enlazador.
Es muy importante recuperar la característica enlazadora del ser humano, su característica semilla y su característica árbol.
Hay un programa que aparece como semilla, y lo decimos en un día semilla 8, que es una emergencia al exterior que comienza en la tierra 1. Hay una raíz que llega hasta la tierra 1, que está escenificado en este momento.

A todas las personas nos sucede lo mismo. Tenemos unas raíces, pero si están cortadas no te puedes expandir en el exterior. Por eso es importante recuperar la malla y la raíz, porque la raíz es una malla y por eso se unen.
Si cortas las raíces a un árbol, solo permites que sea un bonsái. Puede ser divertido si eres un voluntario bonsái, pero si no lo eres solamente sentirás que estás limitado. Quizá le eches la culpa a la sociedad o al otro, pensando que es el que no te quiere o respeta, pero la limitación está en tu raíz.
Por eso ahora es un momento adecuado para sanar la raíz, y es posible a través del sentir, desde donde puedes desplegar tu totalidad y dejar de ser un bonsái.

Encontrar en tu sentir qué vivencias son ancestrales no es una tarea de la atención ordinaria, sino de la atención expandida. Es un momento donde puedes llegar adentrándote en ello, escuchando, abriendo tus escáneres e intentando comprender qué sientes, por qué tienes manía a una persona, por qué tienes fobia a una situación, por qué odias y por qué amas, y encontrar qué parte es tuya y qué parte no lo es.
Eso permite sanar, reposicionar y recuperar. Se trata de sentir y sanar.

El Tzolkin nos enseña que se trata de sanar a través del espejo, donde “yo soy otro tú, y tú eres otro yo”. Tú quieres ser la víctima, pero eres los dos; quieres siempre ser justificado, pero eres lo justificado y lo no justificado.
Cuando “tú eres otro yo”, eres otro yo en la víctima y eres otro yo en el victimario, y reparar es sanar en las dos vertientes. Por eso es importante el amor, el agradecimiento y la vibración del mundo emocional, que te introduce en un estado de conciencia y crea una realidad nueva.

La perfección está en el programa y precisamente por eso es fácil, porque no tienes que crearlo; ya existe y solo tienes que encontrarlo, contemplarlo y quererlo, desarmando la parte reactiva, que dice no, y potenciando la parte que dice sí, sí quiero.

Sí gracias. Todo es posible.