Cuando nutres lo real en una persona, le devuelves su alma

Nutrir lo real es un privilegio porque permite la plenitud y lo óptimo.
Pero nutrir lo real también es un lugar, no geográfico como pueda ser el emplazamiento de una ciudad, una montaña o un río, sino un lugar dimensional donde se produce la materialización y desmaterialización, es decir la transformación real; el surgimiento de lo real y el desurgimiento de lo no real, donde lo no real desaparece y lo real aparece con consistencia, con solidez.

Por eso hay una actitud donde encuentras vivencialmente que cuando nutres la realidad eres feliz; cuando nutres lo real en una persona, le devuelves su alma, y cuando descubres lo real en un lugar, encuentras su alma.
Todo eso pertenece a nutrir la realidad; es un privilegio. Pero al mismo tiempo existe un lugar donde esto es posible. Es un lugar deslocalizado, no como los del mundo de la apariencia, sino un lugar real donde estás o no estás, y sabemos que es real porque ahí se produce la transmutación, es decir la materia aparece y algo desaparece.

Ese lugar tiene que ver con el conejo de la luna, que llega a la luna en el código Tzolkin más allá de la frontera que separa las dos realidades de lo sufriente y lo óptimo, en el castillo verde, y llega allí a través de su actitud.
Pero esa actitud sincrónicamente también la encontramos en las palabras de un maestro que señala el lugar del nuevo nacimiento. Es el maestro que dice “mujer, he ahí a tu hijo” y señala a Juan, lo cual es un arquetipo de nuevo nacimiento; ese mismo maestro dice “tomad y comed, este es mi cuerpo, tomad y comed todos de él”. Pero al mismo tiempo establece un puente dimensional entre la realidad del viejo y del nuevo mundo.
A las personas del viejo mundo les señala una actitud y les invita a un enlazamiento cultural, pero también a las personas del nuevo mundo les señala una actitud, una realidad y un enlazamiento.

No sobra nadie. La totalidad significa todos.

la iluminación es un hecho instantáneo que acaba con el karma, cuando es auténtica

La leyenda del conejo en la luna, que es el lugar donde es situado el conejo al ofrecerse a Quetzalcóatl como alimento al encontrarle desfallecido después de su largo caminar, nos permite encontrar resonancias que pueden ser significativas y nutritivas, ya que la luna en determinados códigos es Isis.
Isis lleva a su hijo Horus en brazos, como la luna lleva al conejo. El conejo está como sujeto amorosamente por la luna, y es la misma imagen que representa Horus el niño en brazos de Isis, o Jesús en brazos de la virgen.

Además, sabemos que la luna en leyendas de Mesoamérica es la madre del sol, que llega a ser sol como consecuencia de su interacción con los seres humanos, aunque no precisamente en su mejor aspecto. Es decir que el hijo de la luna, en su interacción con los seres humanos cuando no eran aun personas expandidas dimensionalmente, sino sufrientes y por tanto también productores de sufrimiento, es cuando aparece como sol.

Así, encontramos a Isis con su hijo Horus, el sol, y a la virgen con su hijo Jesús, que también sufre en su interacción con el humano sufriente y creador de sufrimiento, y que adopta forma de humano, accediendo de esa manera al lugar de hijo de Isis, reencontrándose con la divinidad y con lo óptimo.

Por otra parte, vemos a la luna como inicio del castillo verde, expandiéndose en la estrella, que es el sello 8 en la onda 20 y terminando como transcendencia en el sol 13, que es el 20-13 y aparece como inicio de algo nuevo.
Nosotros estamos viviendo en estos momentos en el año maya 2013 según el código Tzolkin, alboreando lo nuevo sin referencia al sufriente y creador de sufrimiento; es una liberación.

Aunque haya personas que hablan de un karma como consecuencia de unas acciones, la iluminación es un hecho instantáneo que acaba con el karma, cuando es auténtica.

Hay otra realidad donde una persona que vive sufriente, o por lo menos con esfuerzo, puede vivir en plenitud

Parece ser que la chacana también pudiera contener una referencia a Isis. Sí, gracias.
Y por tanto, también el núcleo interno del Tzolkin, que contiene una chacana, tendría una referencia a Isis.

Parece ser que la chacana contiene una referencia en su formulación de escalera, como acceso a Isis. Y entonces el Tzolkin, justamente en su núcleo central contendría esa traducción, donde habría una escalera a Isis.
Sí, claro, nosotros compartimos el concepto de que el núcleo central es el lugar de ascenso, porque precisamente el rombo que se dibuja con los portales en el centro del Tzolkin es similar al sello de la estrella.
Por eso consideramos que el Tzolkin tiene en su centro una expresión de la sociedad de la estrella, que también es la expresión de la expansión del castillo verde, porque la onda de la estrella es una onda amarilla, que significa que el castillo verde ha llegado a su máxima realidad en el tiempo, en el espacio y en el ser.

El Tzolkin dibuja con la línea de portales una X en los extremos, y en el centro un rombo, y hace referencia al espejo y a la estrella. El espejo es el acceso a la estrella, o traducido, la vivencia del in lak’ech es un acceso a la vivencia de la sociedad celeste.
La vivencia del in lak’ech, del “yo soy otro tú, y tú eres otro yo”, es la vivencia del amor, donde vivencia no significa que consideres mentalmente que eso es bueno, sino que vives eso, entrando así en otra dimensión donde la respuesta que tiene tu vivencia es la maravilla. Es decir, entras en otra dimensión de la vida según vives, porque la vida te devuelve lo que tú le das. Eso es lo que hacen todos los espejos, te devuelven tu imagen. Cuando tu vibración es según la ley del amor, lo que te devuelve el espejo es la ley del amor, o sea la vida amorosa, porque el amor no es una idea, es la vida, el ser siendo, lo óptimo.

Isis es un arquetipo, es decir que también contiene una vivencia, que es el nacimiento de Dios. Mientras estamos hablando de ello son palabras, pero contienen información de una realidad, ya que hay otra realidad donde una persona que vive sufriente, o por lo menos con esfuerzo, puede vivir en plenitud, es decir gozosamente, siendo esa nueva situación algo que puede ser llamado hijo porque proviene de la situación anterior, cuando aparece lo que contiene el arquetipo de Isis como madre de Dios.
Es un poco jaleoso, pero significa de forma escueta que cualquier persona puede ser feliz, plenamente feliz, incluso arrastrar, atraer e incluir en esa felicidad a todas las personas que conoce, porque en la realidad Dios, en lo verde y en lo óptimo solo existe gozo, plenitud, y cualquier persona que pueda subir esa escalera transforma todo su mundo y a todas las personas las introduce en esa realidad.

Isis con su hijo en brazos es similar a la Virgen con su hijo en brazos. El hecho de que su hijo esté en brazos quiere decir que los pies que tocan la tierra son los de Isis, o sea los de la Virgen, pero lo que contienen esos pies que tocan la tierra, que pueden ser los tuyos, es a Dios, o sea a lo óptimo.
Por ese motivo merece la pena hacer un trabajo interior para cuando consideras a la virgen con su hijo, que en un lenguaje más antiguo sería Isis. No juzgues a quienes han transportado esa imagen, porque ellos son auténticos portadores y guardianes de la escalera, que hoy vemos que sincrónicamente da incluso una explicación a toda la historia, porque todo lo que ha sucedido está encaminado al hoy, al hoy donde el presente es el presente, que es el hoy de la conciencia expandida.
De modo que lo que interesa no son temas étnicos ni ofensas, sino arquetipo y óptimo, y cualquier otra traducción no asciende la escalera sino desciende, solo que desciende sin escalera y hasta sin paracaídas. Y no es por no ir, pero ir para nada… Porque ahora el tiempo no es el de ir para nada a ningún sitio, sino el de abrir la puerta y encontrar lo óptimo.

Sí, claro, la Virgen es un arquetipo y es la doncella de Israel. Son palabras proféticas, y hoy podemos verlo al mirar el Tzolkin, porque el círculo se ha cerrado y el principio ha encontrado al fin, y cuando el principio se encuentra con el final, se abre la puerta dimensional.
La doncella de Israel está hablando de la tierra y del florecer. La semilla, cuyo oculto es la tierra, expresa florecer, y es una de las columnas de Hércules, es decir algo de lo que rodea el nuevo nacimiento, y donde también visualmente podemos ver un símil del lugar por donde entran a la vida los seres humanos. Pero cuando está hablando de la doncella que da a luz, también habla de un suceso sobrenatural, no del orden natural sino de lo sobrenatural.

Si a la doncella, que es la tierra dando a luz ese florecimiento, le añadimos Israel, también vemos a Is, que está en Isis y que significa humano y hombre. Es la misma palabra, porque Isis es una palabra de Egipto, e Israel aparece también al salir de Egipto, porque también es Egipto. Is –hombre-, Resh/r –que también significa espejo y ver- y El –Dios- está hablando de la tierra donde el hombre ve a Dios, es decir el florecimiento que sucede en la situación donde una persona se transforma en alguien que ve a Dios. Y eso adquiere un carácter multidimensional, porque en cualquier dirección a la que te dirijas encontrarás eso, porque te está buscando. Puedes ir a los Andes, al Caribe, a Oriente Medio, y en cualquier dirección lo encontrarás, tanto si vas hacia el sol como si huyes del sol, si vas hacia la luz o si huyes de la luz.
Siempre es propicio para subir la escalera de Isis.

Sí, gracias. Claro, gracia es lo mismo que merced. Quizá cuando decimos “sí, gracias”, podemos decir “sí, Mercedes”, incluso “gracias, Mercedes”.