Cuando tu vas, algo viene (vídeo de 10 minutos)

Cuando tu vas, algo viene (vídeo de 10 minutos)

Cuando tú vas, algo viene.
Sucede como en el Tzolkin, que al movernos en una dirección, los ocultos se mueven en la contraria hasta encontrarse en el centro. Cuando unos ascienden, descienden otros.

Cuando haces un “gesto mantra”, las cosas se aproximan o alejan.
Cuando propones algo y te instalas en esa elección, aquello viene hacia ti.
Por eso es mejor adentrarse diciendo “¿esto que es?” en vez de “sé lo que es”.

Ampliar la visión, aceptando todos los componentes, te dimensiona

La visión amplia asociativa te dimensiona. Es un mecanismo existente de fábrica que puedes actualizar. De hecho, es importante que lo actualices, incluso va adquiriendo una característica de urgencia para activar la actualización de la recepción de los mensajes.

Ampliar la visión, aceptando todos los componentes, te dimensiona. Es extremadamente útil y se utiliza como una herramienta frente a la depresión o la obsesión, donde te centras solamente en ese contenido. Pero si amplias la visión, ese contenido pierde fuerza.
Si es un contenido que te produce dolor, al ampliarlo pierde fuerza e incluso permite la descarga de un contenido gratificante. Empieza a decirte quién eres, que no eres una víctima ni un ser incapaz, sin poder y sin fuerza, sino que estás haciendo algo y lo estás haciendo con potencia, algo que te viene de ampliar la conciencia.

Para entrar en una visión amplia es importante considerar todas las circunstancias. Quizá un día has perdido algo y lo has estado buscando, y de repente quizá lo encuentras, incluso en un sitio donde ya habías buscando. Es importante asociar cuál es tu estado de ánimo cuando lo encuentras y qué valores mentales estás manejando, ya que frecuentemente ocurre simultáneamente a un diálogo interior: estás pensando o cavilando sobre algo, a lo mejor distraídamente, y entonces sucede que algo aparece.
Si experimentalmente unes los dos contenidos, encontrando algo de aquello que estás pensando, te das cuenta de que tiene mayor importancia y que contiene elementos que empiezan a expandirse y florecer.

Por eso hacemos claramente esta invitación, siendo urgente que todas las personas comprometidas en el plano espiritual se adentren con la asociación de contenidos de lo que viven. Eso forma parte de las vivencias experienciales, porque en esos contenidos hay una fuerza que necesitas para algo que estás desarrollando.

Tezcatlipoca desciende por la tela de araña y parece que es el malo, al contar la narración que desciende para luchar con Quetzalcóatl. Quetzalcóatl aparece como el bueno y Tezcatlipoca como el malo.
Eso es confusión, pero la consideración desde la visión amplia necesita evitar juicios, que solo llevan a la confusión.
Cuando Tezcatlipoca es esa expresión de la divinidad, desciende desde dimensiones superiores, de forma similar a lo que hace el agua, que también es la emoción. Tezcatlipoca desciende con su espejo y una de las imágenes que aparece es el agua. También el ser humano desciende porque proviene y es energía Dios, como hijo, a imagen y semejanza, pero se encuentra descendido en la materia, que en su inmovilidad o forma de ser inerte expresa el “no puedo” -no puedo abrazarte, no puedo reír, etc.- y de alguna manera lo contrario de dimensiones superiores.
Sin embargo, igual que el agua desciende de forma similar a Tezcatlipoca, también la luz desciende, tomando forma y adentrándose en la inmovilidad. Únicamente que aquí no hay ni buenos ni malos, sino algo que sucede dentro de un diálogo.
El ser humano también está representado ahí.

Tezcatlipoca desciende a encontrarse con Quetzalcóatl, que es ese ser humano que ha descendido; o el cumplimiento de la misión por la cual la luz entra en la forma; o ese descendimiento de la emoción como agua para volver a darle oportunidad de ascender a dimensiones superiores, ya que el agua desciende como lluvia, en forma visible, y asciende en forma de vapor, siendo permanentemente una fuerza de ascenso.
Cuando Tezcatlipoca desciende en contacto con la realidad de la forma, que llamamos “descendida”, despierta un proceso que lleva a la realización de Quetzalcóatl, donde aquello descendido vuela y se eleva. El descenso es lo que propicia el ascenso. El descenso en forma de Tezcatlipoca propicia el ascenso en forma de Quetzalcóatl.
Lo que necesita Quetzalcóatl es el reconocimiento de sus faltas al amor, que es lo que ve en el espejo. Aquello que le expulsa del reino del ego donde suceden todas estas barbaridades que ve en el espejo, es lo que le propicia el vuelo.

De alguna manera todos nosotros estamos invitados a buscar un diálogo que invita al surgimiento de Quetzalcóatl. A veces creemos que Quetzalcóatl nace de la fuerza, pero nace de la visión de aquello que no está bien en ti, donde reina el depredador y el ego.
No se trata de reforzar a través de la fuerza y del “yo-ismo”, sino a través del reconocimiento de la falta del amor.

Estos contenidos pertenecen al mes de septiembre, donde vemos los frutos –Ceres- y el sanador sanado -Quirón-, que es una forma de volar, porque Quirón asciende a la inmortalidad. Es una forma de Quetzalcóatl.

Una de las fronteras de la paz es el reconocimiento de lo sagrado en la mujer, quien como expresión de la energía de lo óptimo@ se entrega por amor y no puede ser dominada por ninguna legislación

SENTIDO EVOLUTIVO DE LA ONDA DEL ÁGUILA
Cada persona vive a lo largo de su vida cuatro sellos, en todos los tonos posibles.
En total son 52 combinaciones de tono y sello, de modo que después de las 52 experiencias se vuelven a repetir.
El año 52 es igual que el primer año, es decir el equivalente al año cero, cuando todavía no ha sido el primer cumpleaños.

Estos 4 sellos están en la presentación circular de los 20 sellos formando una cruz. Cada uno está separado por 90 grados, configurando la familia.
Sin embargo, cada persona vive todas y cada una de las 20 ondas. Es decir, trabaja con todas las posibilidades de 4 sellos y con todas las ondas. Las ondas expresan a todos los seres humanos.
El arquetipo humano contiene una expresión directa de todas las ondas, de modo que después de conocer los sellos relacionados con tu kin de nacimiento y tu kin anual, es imprescindible conocer todas las ondas para activar el proceso evolutivo y reconocer su vibración de modo interno individualizado.

El águila se asocia con la visión, y con la visión aparece la creatividad, que es una ampliación de las posibilidades, y la intuición, que es una visión sugerida desde dentro.
También es importante reconocer la característica enlazadora del águila. En la propia visión se establece para todas las personas la posibilidad de establecer un enlazamiento que tiene una realidad sólida muy consistente, no visible en el mundo de las apariencias, pero sí muy real, de modo que la visión enlazadora crea la realidad de un auténtico y real puente con otras dimensiones o incluso con otras personas.
La simple visualización de una persona te une con ella de un modo totalmente real, sobre todo con tu intento.

También es importante reconocer en el águila una expresión del tiempo, que te va a decir dónde te encuentras, pero en la realidad real. Esto es debido a su color azul, que significa el tiempo, la conciencia y la activación de la transformación.
El águila, dentro de los sellos azules ocupa el cuarto lugar del azul, por lo que como sello la activación de la visión te va a situar en una realidad de cuarta dimensión.
La auténtica intuición, la auténtica creatividad y la auténtica visión enlazadora, como sello expresan algo relacionado con el 4, que es algo que podemos reconocer como cuarta dimensión, donde la persona ya está despierta y su modo temporal de estar despierto contiene el momento evolutivo transformador, donde se está preparando para el acceso a la quinta dimensión.

Pero el águila como onda azul se presenta en el quinto lugar. La vivencia de la onda del águila ya contiene elementos de quinta dimensión, y por ese motivo se sitúa como expresión del tiempo del castillo verde.
La onda del águila es la onda azul del quinto castillo, expresando la atemporalidad y las transformaciones asociadas al quinto castillo.
El águila como sello, que es la cuarta vez que aparece el azul, está viendo al guerrero (siguiente sello), la expansión de la conciencia, pero como onda está viendo la expansión que se produce en la sociedad de la estrella (siguiente onda).

Evolutivamente, cuando situamos el Tzolkin por ondas, la onda del águila corresponde a la 19 horizontal, que tiene un valor de resurrección, ya que se superpone sobre los sellos de la tormenta. La visión de la estrella es resucitadora; algo que aparecía desvitalizado, se presenta en plenitud, o sea la resurrección.
En las columnas, el águila se encuentra en la unión enlazadora entre las columnas 12 y 13.
Por una parte, tiene los contenidos del tono 12, que expresa al humano como sello y a la semilla como onda, conteniendo el programa que en su expansión te va a llevar a lo óptimo, al castillo verde, a la sociedad de la estrella.
La presencia en el final de la columna 12 aporta al águila como onda y como impulso evolutivo, la característica imprescindible de colaborar con todo lo existente. La creatividad del águila, su intuición y visión, sacan su fuerza del estado evolutivo en el cual la persona se ha entregado al programa, siendo su actitud de colaborar con TODO LO EXISTENTE.

Por eso, es ecológico y se alinea con los débiles y con las personas excluidas, colaborando activamente con el lado amoroso, enlazador y creador de la realidad que se presenta en forma de energía femenina y madre tierra, y con el reconocimiento de lo óptimo en la mujer, que también puede llamarse diosa, como un reconocimiento de que la energía de lo óptimo es en realidad, optim@.
Actualmente, una de las fronteras de la paz es el reconocimiento de lo sagrado en la mujer, quien como expresión de la energía de lo óptimo@, se entrega por amor y no puede ser dominada por ninguna legislación.
Este simple hecho en la conciencia de cada persona mueve y modifica en el momento adecuado todas las leyes humanas, porque le quita la legitimidad a los esclavistas, o sea al depredador.
Señor depredador, su papel en esta función ha terminado; puede usted irse de vacaciones. Sí, gracias y perdón.

Por otra parte, la onda del águila que se inicia en la columna 12, no acaba ahí sino que enlaza con la columna 13, que expresa la transcendencia. Es decir, lo que hace la onda del águila es elevar hasta los niveles de la transcendencia la actitud de colaborar con todo lo existente.
La actitud de colaborar con todo lo existente, que aparece en la conciencia de algunas personas asociada a la expansión de la conciencia, enlaza con la transcendencia a través del tiempo expresado por la onda del águila, que está enfocada a la contemplación de la sociedad de la estrella.

El águila expresa los contenidos donde la onda del viento (onda anterior), que significa comunicación y también Huracán o el corazón del cielo, y aparece como la estrella (onda siguiente).
El águila te introduce evolutivamente y colectivamente en el arquetipo humano, como similar a Huracán, el corazón del cielo, utilizando contenidos del propio huracán, que como tiempo resucitador es la tormenta. Pero la tormenta también es el águila, porque la línea 19 contiene simultáneamente a los sellos de la tormenta y a los sellos de la onda del águila. Esa es parte de la fuerza transformadora de la visión.

La visión del águila en sentido retrógrado se expresa en la onda del mago (onda asociada), uniendo al águila 1 con el enlazador 13; la visión del mago trascendente expresada por el enlazador 13 también aparece en el desarrollo de la onda del águila.