Todas las células del cuerpo proceden de células madre indiferenciadas, es decir, totipotenciales

Todas las células del cuerpo, todas las células que componen cada uno de los órganos, el ojo, el hígado, los huesos, etc., proceden inicialmente de células madre indiferenciadas, es decir, que son totipotenciales. Pueden aparecer en su expansión y crecimiento en la forma que elijan, según el programa que decidan seguir. Todas las células del cuerpo proceden de células indiferenciadas que luego se especializan.

En cada célula hay un programa funcional. Las células están desarrollando un programa para la función que han elegido como voluntarias desarrollar. Todo el cuerpo está compuesto por energía voluntaria cumpliendo una misión, desarrollando un trabajo que ha elegido desarrollar. Todo en el cuerpo proviene de células indiferenciadas y totipotenciales, que desarrollan una especialización.
Esa parte funcional es la que está mostrando que está vivas; están vivas desarrollando ese programa. Esa funcionalidad es lo que se considera “parénquima”. Parénquima es la parte funcional del órgano.

Cuánticamente podemos considerar que la célula es igual a un ser humano, o que un ser humano es igual a una célula, porque la visión cuántica encuentra que el todo aparece en cada parte. De este modo, mirando en este espejo cuántico, encontramos que, al igual que las células son voluntarias para asumir un programa, también los seres humanos son voluntarios para asumir un programa. Las células son voluntarias para asumir un programa donde todo el programa está en cada célula, pero también en la unión de todas las células encargadas de llevar a cabo ese programa.
Si esto es un símil del ser humano, el ser humano también contiene un programa, que le hace depositario al 100% de la configuración de la realidad, pero que también lo es en el enlazamiento, en el encuentro y en la cohesión con todas las demás expresiones de ese programa, que son todos y cada uno de los seres humanos.

El todo está en el uno, y el uno es la expresión del todo, pero necesita en su conciencia incluir a todos. Por eso el camino de la conciencia es también el camino de la paz.

El voluntario ilumina su historia en la cuarta dimensión

EL VOLUNTARIO ILUMINA SU HISTORIA EN LA CUARTA DIMENSIÓN (Extracto del libro “Tiempo de ser o la impecabilidad sin esfuerzo”)

El programa de la cuarta dimensión contiene la realidad del voluntario, esa persona que no está en guerra con lo que sucede sino que ha reconocido que eso tiene sentido. Lo reconoce a través de iluminar su historia, de ver lo que le ha pasado, dándose cuenta de que las cosas que consideraba malas, negativa o contrarias, eran buenas porque le llevaban al sitio correcto.
Al iluminar tu historia, personas que creías enemigos de repente aparecen como ángeles. Entonces, te rindes ante la realidad porque reconoces que es una realidad amorosa, apareciendo las dimensiones superiores como una expresión de ayuda y cuidado en todas las dificultades y encrucijadas difíciles.

El voluntario, ante los acontecimientos, aun ante los más negativos, no los encuentra como negativos

El voluntario, ante los acontecimientos, aun ante lo que podría ser considerado como negativo, no lo encuentra como negativo. No lo encuentra, no lo dice y su palabra no resuena con lo negativo, porque el voluntario no es una víctima sino un voluntario.

El voluntario entra en el inframundo llevando la luz. Por eso, cuando relata el inframundo, no lo hace como una víctima. Él no es una víctima en el inframundo. Él ha entrado en el inframundo a producir un rescate, que es sencillamente encender la luz y decir “qué hacéis ahí, esparramados por el suelo como si no tuvierais existencia”, “despertad, que se llene de conciencia vuestro ser”.

Reescribir la historia es importante. Es del voluntario.
Muchas personas están llamadas a reescribir la historia, a encender la luz.
Gracias y bendición.

Lo que hace falta es saber que todo va a ir bien, pero no como un deseo, que significa que estás en lo precario

(20/11/2014)
Lo que hace falta es saber que “todo va a ir bien”, pero en plan azul Tzolkin, es decir, no como un deseo, ya que significa que estás en lo precario y no tienes lo que deseas; tampoco como un conocimiento mental, como diciendo “si digo esta frase, me protejo”, porque eso significa también que estás en precario, que tienes miedo.

En sí estas dos actitudes también son útiles, por lo menos en el pasado. Ha habido un momento en el que la ilusión y el deseo podía ser útil para alinearte con lo óptimo. También ha habido un tiempo realmente muy cercano, del que casi estamos saliendo, en el que las afirmaciones positivas ayudaban a configurar una realidad, incluso desde lo mental.

Pero el azul Tzolkin está hablando de un presente donde te instalas y entras como voluntario. Es un presente adverso y por eso es necesario un voluntario, conectado conscientemente con el corazón del cielo, con el corazón amoroso de la vida, donde su actuar y su vivencia del presente contenga elementos del osar, pero del osar como experimentación, consciente.
Ya no se actúa ni desde el deseo, porque no quieres ni deseas que suceda tal o cual cosa, sino que solamente eres voluntario para vivir aquello, sabiendo que todo va a ir bien.

No necesitas hacer nada, ni repetir ninguna frase, ni visualizar. Solamente necesitas estar en el suceso, en el acontecimiento, con plena conciencia; quizá investigando, diciendo “mira lo que está pasando, tan raro”, “yo nunca hubiera transitado por aquí, pero aunque esto me desagrada, todo va a ir bien”, “aunque esto no es lo que deseo, todo va a ir bien”, “aunque no hay lógica en estos acontecimientos, pero todo va a ir bien”.
Todas las personas, por bien que hayan ido las cosas, por buenas experiencias que hayamos tenido, estamos yendo hacia el encuentro de lo maravilloso. Por mal que parezca que te van las cosas en este momento, incluso si los diagnósticos parecen inamovibles, estamos cerca de la maravilla.

Sea como sea tu realidad interior, no tiene más espectador que tú. Pero si atraviesas desde dentro del conflicto, ampliando la realidad, transformas el conflicto en cielo. Y si lo has hecho una vez, sabes que siempre va a ser igual.
Por eso no necesitas desear ni afirmar, solamente estar conscientemente allí, porque sabes vivencialmente que todo va a ir bien, y entonces eres un benefactor. Y cuando eres un benefactor, estás en la estrella.

Sol 4: la manera de ser voluntario

El tono 4 significa “cómo lograr el propósito”.
También, “cómo lograr el propósito” puede ser considerado como la manera de ser de lo que indica el propósito. Por ejemplo, en la onda en que estamos, que es la onda de la tierra, podemos decir que el tono 4, sol 4, indica cómo lograr el propósito de ser un voluntario, o podríamos decir que es la manera de ser voluntario.

Ser como el sol es lo que te permite ser un voluntario. La manera de ser un voluntario es ser como el sol.
Podríamos pensar que la característica del sol es producir calor o producir luz, pero parece ser que hay muchas estrellas que producen mucho más calor y luz, por lo que no creemos que eso defina al sol.

Parece que lo más significativo, lo que realmente singulariza a nuestro sol es que nos da luz a nosotros, nos da calor a nosotros y ayuda al crecimiento de las plantas para nosotros, los humanos.
Esto lo hace de una manera singular, que quizá sea también una invitación a contemplarte en ese espejo y a actuar como el sol para ser un voluntario.

El sol sale para todos. El sol sale para todos sin excepción. No juzga ni excluye a nadie y además cumple su tarea con absoluta regularidad, sin pedir que le den vacaciones ni que le reduzcan la jornada.
De esta manera podemos encontrar que el sol 4, que explica cómo ser un voluntario, expone que cumpliendo tu misión, haciendo lo que tienes que hacer, en favor de todos sin excepción, sin juicios y con plena entrega, es como eres un voluntario alineado con el corazón del cielo.

Es justamente la forma en que vives lo que produce luz.

Posiblemente la alineación con el corazón del cielo y el corazón de la tierra consista en no sentirse nunca amenazado

Posiblemente la conexión con el corazón del cielo y con el corazón de la tierra, esa alineación, consista en no sentirse nunca amenazado, es decir, no transmitir al colectivo, arquetipo o conjunto de los seres humanos información de peligro y de desesperanza.
Esa información es tóxica ya que ante un peligro extremo la persona puede incluso elegir abandonar la vida, es decir ir en contra de la vida.
Eso tiene una traducción en palabras acerca de la realidad Dios, porque estás diciendo a Dios que lo hace mal.

Cuando hablamos de alineación con el corazón del cielo y el corazón de la tierra, conectando con tu corazón, parece que gusta más hablar de amor y de tener un corazón dispuesto al amor. Sin embargo tu vibración, aun queriendo ser de amor, podría estar traduciendo el miedo.
Por ese motivo hay un momento de crecimiento, de lo que consideramos amarillo, maduración y limpieza de hechizos en el que esa alineación se produce cuando independientemente de las informaciones que escuches, veas o percibas, lo que encuentras es seguridad. Se trata de la seguridad en el amor del todopoderoso, con lo cual la protección es absoluta.

Esto está perfectamente descrito en el auténtico libro de la auténtica tradición y se denomina Pascua, es decir, paso: paso a través de lo que parece ser un peligro extremo; paso a través de la muerte, que es una vivencia experiencial.
Es una experiencia que en un momento determinado vives. Normalmente es un momento extremo donde encuentras que explicable o inexplicablemente la realidad se abre para ti en terreno seguro, mientras que a tu alrededor todo se derrumba. Pero para ti no.

Por eso es una vivencia experiencial y por eso sucede en el interior y no en el exterior. No es algo que vayas a ver en la televisión ni en ninguna narración exterior, sino desde tu experiencia.
A partir de ahí es cuando puedes ser un voluntario, es decir, estar perfectamente alineado, porque ya no se trata de un deseo, donde priorizas el amor pero lo desconoces, sino que ese amor aterrizado se ha hecho suelo firme sobre lo que era un imposible y la muerte.

Entonces, es cuando eres tierra, como voluntario.

El auténtico voluntario necesita ser una persona libre y entusiasta

Escalones de sellos según colores
El voluntario es un entusiasta. Además, un auténtico voluntario necesita ser libre, es decir, es una persona libre entusiasmada, cuyo entusiasmo es similar emocionalmente al enamoramiento, con una adhesión total al proyecto.

En nuestra lectura del Tzolkin encontramos al voluntario asociado al sello de la tierra.
Los 20 sellos presentan una evolución, donde la tierra es la quinta presentación y mutación del rojo, de aquello que da realidad corpórea, que sustenta y es el vehículo con el cual el espíritu puede moverse.

La tierra es la quinta forma del rojo.
La primera forma del rojo, en el PRIMER ESCALÓN, es el dragón, que es luz cumpliendo una misión y para eso entra en la forma. La luz es un voluntario para entrar en la forma.
En este primer escalón, el espíritu del rojo (número 2) es el viento, asociado a la comunicación y también expresión máxima de Dios, Huracán, el dios creador. Cuando la luz decide entrar a tomar parte de un campo unificado donde va a aparecer la forma, está dando el vehículo a través de esa forma al espíritu, al dios creador, a la fuerza creadora de Dios, que es viento.
Pero también es noche, porque la fuerza creadora aparece en el ensueño. El descubrimiento de que el ensueño es una expresión de la fuerza creadora es un regalo para los seres humanos.
Así, el dragón, que es forma, traduce simultáneamente al viento como expresión dialogante que necesita al otro y también al ensueño.

El segundo rojo, en el SEGUNDO ESCALÓN, es la serpiente, que es la luz tomando forma en el ser humano. La luz, que primero toma forma en las cosas, luego toma forma en el ser humano, con la kundalini. Es un espíritu presente en el ser humano.
En este escalón aparece lo rojo como enlazador y mano. El enlazador pertenece a la familia del dragón, de la luz que ha tomado forma, y se muestra amorosamente, invitándote a prescindir del ego. Está asociada con la parte transformadora y fuego (azul).
Hemos hablado anteriormente de la ayahuasca, donde el fuego actúa en la cocción por la que la liana y la planta se transforman en ayahuasca. Para ello tienen que abandonar el yo, desapegarse del ego; no de la conciencia superior sino del “yo ego”, gracias justamente al fuego.
En este escalón, el fuego aparece en forma de la mano, que es sanación y realización pero también el reconocimiento de las faltas al amor, que forma parte de la cocción que permite emerger la kundalini.

En el TERCER ESCALÓN nos encontramos con la luna, que es propiamente la emoción. Primero aparece como cuerpo o vehículo la luz cumpliendo una misión, luego es la luz en el ser humano y después aparece la luna como emoción y agua en esa tercera presentación del rojo. Claro, esa asociación es la que permite entender qué es la emoción, que por un lado es amor incondicional (perro) y por otro lado una expresión del fuego-azul donde aparecen la alegría y el osar (mono). En este caso lo transformador es osar (azul), y ese osar produce alegría.
La luna es una emoción, que está asentada sobre la capacidad de resonar con su interior sin restricciones que le impidan actuar con total entrega. Por eso hay un osar que es como un romper rigideces, que viene propiciado por la incondicionalidad del amor y por reconocer las faltas al amor. Cuando reconoces y re-conectas con la fuente del amor, te produce alegría.
El reconocimiento de las faltas al amor es lo que te aporta alegría, por cuanto te reconecta. No es un “soy más bueno”, sino un elemento nutriente intrínseco imprescindible. Reconocer las faltas al amor es como volver a respirar, como haberte quitado la escayola y poder correr; devuelve tu ser y devuelve tu alma.
Eso forma parte de la luna como expresión del mundo de la emoción, porque la restitución está en el nivel emocional. Las faltas al amor es huir de poner límites, cotos y fronteras al amor.

Hay una progresión en este nivel. Cuando llegamos al 10, simultáneamente estamos en el 11, donde hay una progresión de la libertad, que es una progresión de la conciencia.
La línea del espejo, que expresa arriba y abajo, sucede entre las filas 10 y 11 del Tzolkin, ocupadas por los sellos del perro y el mono. El comienzo dentro del espejo está asociado al osar y a la libertad. El osar es el momento transformador que te va a permitir ser libre.
Osar, como azul, es una vivencia experiencial, que trae aparejada la alegría y te permite ser libre y ser humano, dando el siguiente paso que es el humano.

El osar del mono, como vivencia experiencial, abre el ser libre del humano, asociado a los pensamientos elevados. Es una fuerza elevante, expansiva y está enlazando con el siguiente paso que es el caminante del cielo, el rojo del CUARTO ESCALÓN, donde la exploración ya es más que un osar. O sea, el osar y el ser libre te llevan al caminante del cielo, asociado al explorar.
El vehículo corpóreo en la realidad visible al que hace referencia el caminante del cielo está representado por el mago y por el águila, que van a propiciar la aparición del voluntario.
El caminante del cielo, sello 13 asociado a la transcendencia, es un explorador que ha transcendido; es un paso más allá del osar; es un paso más allá de la libertad, donde ya no hay límites, produciendo un gozo porque te está permitiendo ser quién eres.
Esto está asociado con el mago, que es un caminante del cielo. El mago es uno de los sellos más controvertidos, porque hay quien lo aplica desde una expresión de poder, pero desde lo espiritual no expresa un poder, ya que estaría hablando de un enemigo, de tener un poder sobre alguien que te hace más fuerte que él.
El mago expresa una expansión emocional, porque es blanco, una expansión del agua, de la luna, que es emoción.
Por otra parte, vemos que las vivencias experienciales del mago están asociadas al ver (águila). La característica del mago es ver. De hecho, las ondas del mago y el águila son ondas asociadas, donde los ocultos de una están en la otra, y por ello están íntimamente asociadas.
De modo que el caminante del cielo es un mago que empieza a ver la maravilla.

La progresión dentro del espejo comienza con el osar del mono, que propicia la libertad del humano, y esto te transforma, te da un cuerpo donde se puede asentar el espíritu del mago que empieza a ver la maravilla, del mago como emoción amorosa que empieza a ver que las vivencias experienciales son ya de la maravilla, de la sociedad de la estrella.
Pero también es un inicio: el osar es un inicio, la libertad es un inicio y el caminante del cielo es un inicio del ver, que se transforma y faculta al voluntario.

Ahora eres voluntario para ese ver, como última expansión del rojo, en el QUINTO ESCALÓN. Esa quinta expansión del rojo es la del voluntario que ha hecho el camino desde la libertad, que cada vez es más entusiasmante porque aporta alegría, pensamientos elevados, gozo y la vivencia emocional amorosa y sanadora del mago (la mano es el oculto del mago), donde mientras reconoce sus fallos al amor se va nutriendo y expandiendo.

Cuando empiezas a ver se abre el cuerpo del voluntario, que está asociado al espejo, porque lo que ves es “tú eres otro yo”. Ves la unión, lo que supera el conflicto, pero también la resurrección (tormenta) y la luz (sol).

En la cuarta dimensión no entra la víctima, ni siquiera el victimario, sino el voluntario

Entrar en la onda de la tierra es entrar en la cuarta dimensión.

Entrar en la onda de la tierra es entrar en la cuarta dimensión, ya que es iniciar el cuarto castillo.
Si el cuarto castillo significa algo y es algo, significa la cuarta dimensión y es la cuarta dimensión. Pero el cuerpo o la forma roja en que se entra en la cuarta dimensión es del voluntario. En la cuarta dimensión no entra la víctima, ni siquiera el victimario, sino el voluntario.

Hay un cuerpo real, o sea un vehículo en la cuarta dimensión, que está alineado, no mentalmente sino voluntariamente, o sea desde el corazón, desde el querer.
El hecho de que haya un cuerpo para la cuarta dimensión, que es el cuerpo del voluntario, quiere decir que es voluntario para que sucedan cosas diferentes de las que piensa, conoce, crea, de las que están en los estándares de lo bueno y de lo malo y de los métodos que controlan las revistas científicas y sus subvenciones estatales o privadas.
El voluntario se adentra en lo desconocido. Es voluntario para entrar más allá de lo que conoce, porque hay un enamoramiento, es decir, vibra.

Cuerpo, o sea rojo, quiere decir que hay leyes científicas diferentes. Las leyes físicas en la cuarta dimensión son diferentes; no es un tema de conceptos, sino algo muy físico, muy bosónico higgs, o sea puramente un tema de la luz, pero de la luz adoptando formas extrañas porque está cumpliendo una misión.
No te va a preguntar a ti lo que debe hacer o no, ni a lo que está escrito en tu mente, a veces a tortas y a veces con regalos, como los perros de Pavlov, que hacen pis cuando se enciende una luz, o tienen hambre cuando se enciende una luz o suena un silbido.

La cuarta dimensión tiene leyes propias y como todas las leyes, se cumplen. El asunto es cuarta dimensión, sin paliativos. No traigan su carnet de hincha de un equipo, no traigan su certificado de buena conducta, no traigan su carnet de conducir, no traigan nada. Todos son bienvenidos.

Ese agua de la luna que te impulsa y te franquea la puerta del castillo verde, riega, nutre y limpia a todos tus ancestros

CASTILLO VERDE: Tierra 9. Tierra 8 y Tormenta 11 en el Tzolkin evolutivo.
El noveno día del castillo verde va a hacer referencia a algo muy práctico que a todo el mundo le interesa, sobre todo cuando ha iniciado algo, y es cómo conseguir conectar con la energía que lleva al éxito total, que sería la finalidad de aquel impulso inicial.
El tono 9 expresa en la onda esa fuerza que lleva hasta su tono 13 o transcendencia.
El castillo verde o quinto castillo, en el desarrollo de la onda de la luna sitúa a la tierra en tono 9 con el valor de aquello que da fuerza al propósito, pero no en los inicios sino en el final.
Muchas personas inician muchas actividades, pero la auténtica maestría consiste en llevarlas a su desarrollo máximo.

El sello que aparece cumpliendo esta función de impulsarte hasta la transcendencia en esta onda que inicia el castillo verde es el de la TIERRA, de modo que podemos entender que se trata de la actitud del voluntario.
La actitud que propone no es hacer las cosas a regañadientes y de modo parcial, sino con una total entrega en tiempo total.
De modo que si esa no es la actitud es que no estarías en la proximidad del castillo verde.

En la tierra 9 aparece la actitud del voluntario como algo de donde procede una fuerza extra que te va a impulsar hacia la consecución del propósito, donde vas a encontrar que la emoción y el agua se transforman o aparecen como luz cumpliendo una misión, de forma voluntaria y además temporalmente. Temporalmente quiere decir que la luz pertenece a dimensiones superiores y que su presencia en esta dimensión en forma de objetos materiales es solo algo temporal, porque sigue siendo luz y sigue perteneciendo a la dimensión de la atemporalidad.

La onda de la luna encuentra como transcendencia al dragón 13, que es un voluntario dimensional, de modo que la tierra en tono 9, que es voluntario en la presentación de tierra y es fuerza que va a su realización en su presentación de 9, saca su fuerza precisamente del mismo sitio que la saca el dragón.
Conectar con esa fuerza es una experiencia gozosa, sublime e inacabable.
La tierra 9 es el 9 del 9, es decir el tono 9 de algo que se ha iniciado en el sello 9.
Por ahí vemos que precisamente este momento contiene una especial fuerza sincrónica. Además, ese tono 9 del sello 9 está realizado por el sello 17 en la onda 17.
Encontramos que hay una extraordinaria invitación al juego, es decir al gozo y a lo sublime, precisamente a través de cosas que precisamente adquieren un gran valor debido a que no tienen ningún valor real en la dimensión donde las cosas se compran y se venden, sino que su valor está expresando otras dimensiones de la vida asociadas al gozo, a través del compartir y del interactuar.

Si miramos las aportaciones del Tzolkin evolutivo, nos encontramos con la TIERRA 8 y con la TORMENTA 11.
Aquella fuerza que te impulsa al éxito y a lo óptimo y que conecta con la fuerza de dimensiones superiores de la luz como voluntario del dragón, añade al concepto de voluntario el de integridad que nace del amor incondicional, que es lo expresado por la tierra 8 de la onda del perro. Es decir, es un voluntario que además está entregado al amor incondicional.
Por otro lado se encuentra la característica del tono 11, que es la retroalimentación gozosa que proviene de cumplir tu misión, donde encontramos que ese es un tiempo, o sea lo expresado por el azul, donde estás resucitando. Es decir, que todos aquellos puntos que en tu ADN conectan con la muerte a través de las experiencias de tus ancestros y de tu linaje, justamente con tu actitud y tu entrega al cumplimiento de la misión, encuentran que son regados por la vida, y precisamente ese riego también te va a nutrir a ti, porque todo tu linaje quiere que llegues al final, al triunfo total.

Todo tu linaje quiere que entres al castillo verde. Todos resucitan contigo.
Ese agua de la luna que te impulsa y te franquea la puerta del castillo verde, riega, nutre y limpia a todos tus ancestros.
Sí, ciertamente encuentras un gozo inefable.

La alineación con el corazón del cielo y de la tierra te abre los portales dimensionales que te transforman en humano

El quinto día del castillo verde presenta un encaje especial, en cuanto a su intensidad y a su contenido, con el año de la era común en que estamos.
El quinto día del castillo verde pertenece a lo atemporal porque expresa un contenido tipo, independientemente del momento concreto en que se presente. Pero en este año concreto 2014 de la era común presenta un contenido actualizado, con una especial intensidad.

Por un lado hay algo invariable, ya que el quinto día del castillo verde siempre es caminante del cielo 5, pero por otro lado está la forma en que se concretiza en el tiempo real, que en su traducción al tiempo de la era común aparece como 31 de mayo, pero en su traducción espiritual se revela como ascensión, es decir, el momento en que Jesucristo sube al cielo.

Por un lado es un caminante del cielo poderoso, para introducirte en el propósito que aparece al inicio del castillo verde, y por otro lado está escenificando cómo Jesucristo asciende al cielo.
Claro, previamente ese caminante poderoso ha entrado en el inframundo y ha salido indemne, más vivo y luminoso.
Visualmente puede ser contemplado en esa personificación de lo que se expresa con el número 5, donde aparece la serpiente, o sea la luz kundalini interna de cada persona. Ese caminante, que entra y sale del inframundo, también en este día aparece como accediendo a una montaña en la tierra, o sea arriba, y finalmente entrando en el cielo.

Hoy en el Tzolkin es caminante del cielo 5, que es el primer 5 del 5º castillo, castillo verde, y también corresponde como propósito al inicio de la 5ª onda (onda caminante del cielo).
El quinto sello es la serpiente y es diferente de la realidad que expresa el quinto castillo o castillo verde. El quinto sello no es la realidad del castillo verde, sino la preparación para acceder a él.
Son dos realidades dimensionales diferentes.

Por un lado está el ritmo del 4, con los 4 colores, que expresa una dimensión que podríamos considerar como cuarta dimensión, acceso a la 5ª dimensión.
Y por otro lado está el ritmo de 5.
En el ritmo del 4 están expresadas las 4 direcciones, o sea un suelo dimensional, pero cuando aparece el 5 se convierte en el centro donde te conectas y alineas con el centro de la vida, con el corazón amoroso del cielo y con el corazón amoroso de la tierra, y es ahí, en el 5, donde se produce un salto dimensional.
Esa conexión es la que te introduce en la escalera ascendente o descendente, donde puedes entrar en el cielo y bajar al inframundo, pero ya no atrapado en el poder del inframundo, sino libre, que es lo que expresa la Pascua.

También el sello 17 de la tierra habla de alineación, porque el voluntario está alineado con el corazón del cielo y su misión, y con el corazón de la tierra, es decir, firmemente asentado, traduciendo a la tierra. Pero el 17 también es la luna, el inicio del castillo verde.
El 17 transcendente, es decir expresando las ondas, es justamente la luna, es decir el castillo verde.

Si miramos las indicaciones que aporta lo que llamamos Tzolkin evolutivo, que es el que se forma presentando las 20 ondas, vemos que por un lado se presenta como tierra 6 y por otro como mano 11.
En la tierra 6, el 6 expresa lo mismo que aparece en la columna 6, que son portales dimensionales. El propósito es el humano, la libertad, y lo que abre los portales es la actitud del voluntario, la tierra 6. La tierra 6, la alineación con el corazón del cielo y de la tierra, te abre los portales dimensionales que te transforman en el humano, donde aparece en plenitud la expansión del color amarillo.
Por otro lado, la mano 11, que pertenece a la onda de la tierra, expresa cómo el cumplimiento de la misión produce gozo, que como 11 está expresando un nuevo nacimiento.
De modo que lo que es evolutivo es la actitud del voluntario que abre puertas y también el propósito del voluntario y el cumplimiento de la misión, la cual encuentras desde tu centro.