Hay una forma de medir los días donde el día es el amor

Podríamos hablar de los días y considerar que es algo gobernado por el reloj y cualquier forma de medir, y que un día son 24 horas o la forma en que mida el tiempo esa cultura. Pero no, hay una forma de medir los días donde el día es el amor. La aparición del amor es lo que determina un día. Cada vez que aparece el amor es un día.
De esta manera pueden aparecer días interminables, que no eternos, porque tarda en aparecer el amor, y días donde el amor es como un río, una constante y tu disposición y tu actitud es abierta hacia el amor.
Hay días de 24 horas donde te introduces en la inmortalidad, porque todos los instantes son días de amor, de tal manera que cuantos más días, mejor.

Hay algunas personas, sobre todo las que no son felices, que no quieren y se pelean con la idea de cumplir años, cumplir días. Tratan de entrar en la inmortalidad como oponiéndose a vivir, a cumplir, a completar.
Sin embargo, cuantos más días, mejor, solo que el día es el amor. Esos larguísimos días donde no aparece el amor -a lo mejor un día dura 10 años- son lo contrario a la inmortalidad, porque es lo que te hace cumplir.

El tiempo del ser, que es el tiempo del amor, se opone al tiempo de cumplir, que es el tiempo del no amor. Se acaba el tiempo y no ha aparecido el día. O el día está apareciendo constantemente y cada segundo es un nuevo día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *