Una de las cuatro direcciones está representada por el mago, que es el mago del agua

En el mundo maya y en la sabiduría de ese pueblo, de esa nación misteriosa, que tiene un conocimiento tan profundo de los movimientos estelares y del tiempo, una de las cuatro direcciones o cuatro puntales que sostenían la realidad está representado por el mago, que es blanco. Es el mago del agua. El término mago se asocia con el agua, en esta sabiduría ancestral primigenia.

Aquello que representa el mago es tan fundamental como aquello que representa el agua. El agua es imprescindible para el cuerpo del ser humano, para que se mantenga vivo y no acontezca el final, sino que continúe.
Entonces, se vuelve especialmente importante saber de qué se trata ese conocimiento que expresa el mago, de qué conocimiento trascendental se trata.
Y aparece como más importante, como más trascendental cuando vemos que lo que expresa el mago, es justamente lo que hace, permite o está asociado a que el cuerpo esté vivo, por cuanto tiene calor. El blanco, que expresa al mago y al agua, va con el azul, que expresa al águila y al fuego. Sí, el águila, la visión elevada, la visión de la maravilla, de aquel que ve la maravilla, está asociado al mago como onda. Son las ondas asociadas.

El mago aparece antes del espejo y el águila después, cuando has atravesado esa línea, esa frontera dimensional entre la dimensión material y la dimensión espiritual.
¿Cómo podemos traducir esto a un lenguaje coloquial? Vamos a recurrir a María Magdalena. El mismo cuerpo, la misma persona corpórea es María Magdalena cuando está sometida a los siete demonios que dice el Evangelio, y cuando está viendo la resurrección.
El mismo cuerpo, que es lo que expresa el color rojo. La misma persona, el mismo cuerpo que está sometido a los siete demonios es el mismo cuerpo de la misma persona que está viendo la resurrección, pero en otro momento. La resurrección es la maravilla.

Entonces, el mago está expresando un nivel de realidad que podemos asociar al agua, en cuanto que es algo que une, que son las emociones. Las emociones, el amor, unen a las personas: el hijo ama a sus padres, los padres a los hijos, los hermanos se aman entre sí. Hay algo que une, que está expresado por el blanco.

Hay una sabiduría en la que, aquello que une, esas emociones, también son lo que te permiten estar vivo. En realidad, todas las personas están unidas con todas las personas, pero como en círculos cada vez más amplios, trascendiendo el tiempo.
Estás unido a personas que hace milenios, siglos o años que no existen y estás unido a personas que todavía no han entrado en un cuerpo y que quizá no lo hagan nunca, porque quizá la evolución de la humanidad se dirija en otra dirección.

El caso es que lo blanco está asociado a lo azul, que es el fuego. El mago es la expresión de lo blanco y está asociado al águila, que es la expresión del azul, que también es el presente. Por eso sabemos que el blanco es tan importante para entrar en el presente.
Es importante conectar con tus emociones, pero con las trascendentes, no con las emociones que puede haber en la tercera dimensión, donde está el dolor, el miedo, sino conectar de forma trascendente.

Hay algo en ti que es anterior a cualquier afrenta, a cualquier dolor, a cualquier injusticia, a cualquier enfermedad. Si logras conectar con eso que es anterior a cualquier desastre, entonces saldrás de cualquier desastre, de cualquier enfermedad, de cualquier disgusto. Y si lo haces, cuéntalo, porque facilita el proceso.

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