En el Tzolkin hay una traducción de algo que se manifiesta en horizontal y algo que se manifiesta en vertical

En el Tzolkin hay una traducción de algo que se manifiesta en horizontal y algo que se manifiesta en vertical. Hay un plano de la realidad horizontal y un plano de la realidad vertical.

Estos planos espirituales están expresados en un idioma espiritual, dirigidos a personas que escuchan ese diálogo espiritual y poco a poco van conociendo ese idioma. Y al conocerlo, lo reconocen, encuentran lo que contiene.

Hay una realidad horizontal que explica cómo relacionarte con las personas que están en tu misma dimensión, las otras personas. Y de la misma manera que avanzas en tu camino espiritual, reconociéndote y relacionándote con las demás personas, se produce un viaje espiritual hacia realidades cada vez más inmateriales, que es lo que aparece hacia arriba, en vertical.

Entonces, hay un plano horizontal, más accesible inicialmente, y un plano de una realidad espiritual vertical de elevación. El asunto es que cuando te estás manejando en horizontal, de forma consciente y voluntaria, también te estás manejando en dirección vertical, sin darte cuenta, sin esfuerzo.

La virtud sin esfuerzo aparece como resultado de la conciencia. Libremente, como resultado de tu decisión libre y voluntaria, abandonas comportamientos reactivos y por inercia, y te sitúas en comportamientos voluntarios en tu relación con las demás personas. Y eso te abre puertas espirituales sin esfuerzo. Te abre puertas a una realidad maravillosa sin esfuerzo.

El esfuerzo está en ser consciente, en querer ser consciente. El esfuerzo está en permitir la conexión con esa realidad espiritual.

Entonces, el plano horizontal traduce el plano vertical. En el plano horizontal vemos la manifestación clara de dos líneas verticales, que son las columnas 6 y 8, que llamamos columnas de Hércules y son un signo multienlazador.

Dos líneas paralelas son las bases de los triángulos que conforman la estrella de David y el sello de Salomón en la tradición del pueblo de la libertad. También el mismo símbolo de los dos triángulos, con esas dos líneas paralelas, está en la tradición ayurveda, asociado al cuarto chakra y el corazón.

Por lo tanto, podemos encontrarlo en Asia, con el ayurveda, en el mediterráneo con la estrella de David, y en América con el Tzolkin.

Estas dos líneas paralelas en el Tzolkin aparecen dos veces. Por una parte, están en las columnas 6 y 8, en la tripleta de configuración binaria, en la secuencia del 1 al 13. Y Por otra parte, también aparecen en la secuencia vertical del 1 al 20, en las horizontales 10 y 11. Podemos dibujar perfectamente y resaltar las filas 10 y 11, porque expresan lo mismo. El 10 y el 11 son energías ocultas. Cuando vemos el 10, detrás, en la espalda está el 11, y viceversa.

Las columnas 6 y 8 envuelven la columna 7, formando una línea que a la vez es 1 y 2, y que es el trazo vertical de una cruz. Y en la horizontal vemos esa dualidad entre el 10 y el 11 que se convierte en realidad en una unidad, que sería similar al 7.

Las filas 10 y 11 son similares a las columnas 6 y 8, puesto que son una expresión de dos líneas paralelas.

Las columnas 6 y 8 son dos líneas paralelas presentes en la estrella de David y en el cuarto chakra, pero también son la expresión de uno y entonces sería similar al 7, a la columna 7.

Y ¿qué pasa, nos quedamos entonces sin las paralelas? No, vemos que las paralelas se reproducen en las filas 9 y 12, la luna y el humano. Entonces, la luna y el humano son similares a las verticales 6 y 8, que están envolviendo al 7, de la misma manera que las horizontales 9 y 12 están envolviendo lo que significa la unión del perro y el mono, que es el travesaño horizontal de la cruz y conformando el escalón 3, y por tanto central, en la aparición de los 4 colores.

Cuando la horizontal y la vertical, cuando el mundo horizontal y el mundo vertical confluyen, cuando tu intento desde la conciencia y tu mundo horizontal encuentra su encaje con la vertical, donde se encuentra la energía de la kundalini de la tierra y la kundalini del cielo, ese lugar es el del nuevo nacimiento. Es una puerta a una realidad más allá de la apariencia.

La horizontal eres tú y la vertical es lo eterno. La kundalini de la tierra y la kundalini del cielo se unen incluso antes de que tú existas. Cuando encuentras eso, se produce el nuevo nacimiento.

José Cabal. Vía Tzolkin.

El conocimiento de los 7 chakras

Si nos situamos ante el 7, lo más trascendente asociado al reconocimiento del 7 es el conocimiento de los 7 chakras. Los 7 chakras pertenecen a la tradición ayurveda de la India y expresan cómo en el cuerpo del ser humano pueden encenderse 7 luces.

Esas 7 luces, que son los chakras cuando están iluminados, dan origen a los 7 colores del arco iris, a las 7 notas musicales, pero también a las 7 virtudes, los 7 errores, los 7 planetas y los 7 días de la semana.

En unos casos son expresión de esos 7 chakras, como por ejemplo las 7 virtudes, que serían la forma positiva de los 7 chakras. En otros casos es como mostrar el espejo, la sincronía, ver que lo que sucede al ser humano también sucede en el cosmos. Y ahí estaríamos hablando de los 7 días de la semana como forma en que se mueve la luna.

Esos 7 chakras encendidos también son una expresión sincrónica del candelabro de 7 brazos con las 7 luces encendidas. Entonces, dice que el ser humano es un candelabro, que puede tener encendida la luz.

El candelabro es el bosón y el cuerpo, y cuando el candelabro está encendido quiere decir que el bosón se muestra tal y como es, como fotón. El bosón es un fotón que toma forma para cumplir una misión y al tomar forma crea todas las formas. Y cuando cumple su misión recupera su condición fotón.

Cuando se ilumina el chakra es porque tú estás siendo tú. Cuando no se ilumina es porque tú no eres tú, aunque triunfes.

Aquí es fundamental encontrar el enlazamiento con la sabiduría maya y andina, y lo encontramos en el valor 7 de la columna 7 o columna resonante.

El bosón que se ilumina es el despertar de Tezcatlipoca. Cuando aparece Tezcatlipoca, aparece en el bosón, en la forma, y aparece en forma de luz cuando dice “todo está bien”, que quiere decir, si alguna vez parecía que estaba mal, “ahora, todo está bien, no hay daño”. Y Tezcatlipoca se transforma en esa recuperación de la inocencia, que es la recuperación del alma, y ahí es el paso del 7 al 8.

Eso sucede en la columna 7 resonante, que a través de la inocencia, de la recuperación del alma, pasa de la columna 7 a la 8, lo cual traducido al símbolo expresado por el Hombre de Vitrubio significa que el hombre bosón, que es el hombre con los pies en la tierra, inicia el vuelo, que es el hombre en equis. Y el hombre en equis que inicia el vuelo es la auténtica serpiente emplumada, la auténtica Kukulcán, Gucumatz, Quetzalcóatl.

En la sabiduría maya también encontramos el 7 en el sello 7, la mano, mostrando cómo es precisamente a través de tus acciones como haces aparecer la luz. Aquello que haces, cuando es impecable, es luz. Y esa conciencia de la luz, asociada al 7, sello 7, se transforma en la estrella. La estrella es la belleza, la armonía, el cielo, donde todas las personas son seres de luz. Entonces, hay un paso del 7 al 8 a través de la invitación a ser impecable para despertar tu estrella y bajar el cielo a la tierra.

El Hombre de Vitrubio, con los pies en la tierra, se transforma en el Hombre de Vitrubio que vuela, que está en el cielo. Estar en el cielo es lo mismo que volar.

También tenemos otra representación del 7, que es el 7 como onda, la tormenta. La tormenta es la resurrección. Cuando llueve intensamente en un desierto, ese desierto resucita y aparecen múltiples formas de vida. Ese es el símbolo. Entonces, otra gran manifestación del 7 es resucitar. encender los chakras, recuperar el fotón es resucitar. La impecabilidad de tus acciones trae luz y te resucita.

Entonces, la onda 7 se transforma en la onda 8, el ser humano. El auténtico ser humano es el resultado de esa transformación resucitadora. Y esa es la invitación.

También podríamos encontrar otro 7 en el castillo 7. El castillo 7 se muestra como el castillo que se sostiene sobre el caminante del cielo. El castillo 7 se inicia con el propósito del caminante del cielo y te invita a explorar, a salir de lo conocido, y su forma trascendente va a aparecer como el castillo 8, que es de nuevo el castillo 3.

El castillo 7 termina con la semilla 13, que significa recuperar tu programa, que es lo que tú eres, en forma trascendente. Esto da origen al castillo 8, que es Quetzalcóatl, el resultado de aprender de tu experiencia. Esto significa reconocer cuándo no has actuado en favor del amor y reconocer cómo siempre has sido sostenido por el amor, aunque eras su enemigo. Siempre has sido amado. Y eso te introduce en el presente de la inmortalidad, donde te sitúas como un voluntario.

José Cabal. Vía Tzolkin.

La energía que crea la realidad es la de la unión

La energía que crea la realidad es la de la unión. Hay algo que mantiene unidos a los protones y neutrones en el núcleo, hay algo que mantiene unido al electrón girando alrededor del núcleo y evitando que se marche, que se rompa y se transforme la sustancia.

Hay algo que mantiene unidos los planetas, las estrellas, los satélites y evita que choquen entre sí y se destruyan.

Hay una fuerza que mantiene unidas las células formando los cuerpos.

La energía de la unión es una energía primordial, que mantiene unidas las partículas, los átomos, las células, manteniendo la forma de los cuerpos y de las cosas, y entonces también de la vida.

Esa energía enlazadora sostiene y crea la vida. Y fundamentalmente aparece en la energía femenina, que une, y al unir, crea. Por eso parte del despertar es reconocerlo.

José Cabal. Vía Tzolkin.

Es maravilloso ver cómo la adversidad te hace vivir más

Es maravilloso. Sí, realmente es maravilloso verlo. Es maravilloso ver cómo la adversidad te hace vivir más. Es maravilloso encontrar cómo la adversidad te despierta. Es maravilloso encontrar cómo la adversidad, la incomodidad, la tormenta, la pura tormenta te fuerza a encontrar soluciones, soluciones que existen, y que te enriquecen porque amplían tu realidad. Encontrar las soluciones necesarias, existentes en lo posible invisible, expanden tu conciencia y te hacen más real. Y no hay nada más divertido que ser real plenamente.

No hay nada más divertido que llenar la realidad de plenitud.

Por eso la adversidad también es maravillosa.

Quizás necesitas tiempo para amar y agradecer también a la adversidad, y reconocerla y honrarla como puerta a la maravilla.

Quizás primero huyes de la adversidad, que también es la incertidumbre, porque no quieres despertar, quieres seguir durmiendo. Pero finalmente sucede. Después de muchos naufragios te das cuenta de que vuelas. Cuando sueltas, vuelas. De eso se trata. Cuando se acaba, recomienzas. Ser siendo. Gracias.
José Cabal. Vía Tzolkin

Seguimos con el 7 y el 8

El Hombre de Vitrubio formando la cruz se inscribe dentro de un cuadrado de lados iguales, mientras que el Hombre de Vitrubio en equis se inscribe dentro de un círculo.

Resulta que esos mismos elementos, el cuadrado y el círculo, aparecen en la Chakana, que es una cruz que también contiene una equis. Realmente la Chakana es una cruz, que en su centro tiene un círculo y un cuadrado.

Las cuatro puntas del cuadrado de la Chakana es lo que se llama Tahuantinsuyo, que significa los cuatro suyos o cuatro territorios. Los 4 suyos forman un cuadrado y están señalando los periodos intermedios entre los solsticios y equinoccios, y viene a significar la tierra en su forma horizontal. Dentro de ese cuadrado hay un círculo y externamente una cruz. Es decir, contiene la cruz, la equis y también el cuadrado y el círculo.

El juego del cuadrado y el círculo también aparecen en el templo de jade de la ciudad prohibida de Pekín.

También la cruz y la equis aparecen en el Pakua, que es el nombre que recibe un símbolo de origen chino compuesto por 8 trigramas. Pakua o Bagua se traduce por 8 estados de cambio, alrededor del centro, que es el ying y yang.

Encontramos fácilmente que el 7, representado por el hombre en cruz de Vitrubio también está en la Menorah como hombre que tiene sus 7 chakras iluminados. Entonces incluimos la Menorah también enlazada a un significado que está buscando al ser humano que quiera recibirlo, porque la Menorah con 7 brazos se va a transformar en un 8 en la Januca, que habla de los 8 días de luz milagrosa, de luz imposible aparentemente, mostrando el paso de una realidad a otra, una puerta entre el 7 y el 8, donde primero es necesario realizar el 7.

El Pakua con sus 8 trigramas y su centro es similar a la Januca con sus 8 luces y su luz central, y está hablando de los 8 meridianos extraordinarios.

El esquema del 7 y el 8, visible, encontrable pero no evidente inicialmente en el hombre de Vitrubio, en la relación de la Menorah, Januca, en el Pakua, en la piedra de jade de la ciudad prohibida, en la chakana, también aparece en la cultura maya.

En el interior del Tzolkin también se encuentra una cruz y una equis. Se encuentra representado por los solsticios y los equinoccios en la chakana y las cuatro direcciones de la tierra en lo que se llama tripleta de configuración binaria. La línea central del Tzolkin es la columna 7 resonante en la vertical, y en la horizontal es la que está representada por los sellos 10 y 11 del perro, como amor incondicional, y del mono como inocencia.

Eso a su vez se traduce por el hombre de Vitrubio con los brazos en cruz y los meridianos extraordinarios que se abren desde el pie. El punto de apertura del meridiano está en el pie.

Mientras, el 8 dentro del círculo, volando, representa los meridianos que se abren desde la mano y cuyo centro está en el corazón.

La activación de los chakras permite encontrar el milagro.

La indicación desde la cultura maya para iniciar el vuelo es aprender de la experiencia, revisar tu vida y encontrar cómo has sido siempre sostenido desde el amor, no porque lo hayas hecho bien, sino incluso cuando lo hacías rematadamente mal, porque no se trata de encontrar la puerta del esfuerzo, sino la puerta del amor.

Queremos hablar del 7 y el 8

Queremos hablar del 7 y el 8, y enseguida aparece el hombre de Vitrubio, y viceversa, en cuanto miras al hombre de Vitrubio sabes que vas a terminar hablando del 7 y del 8. Y es por eso por lo que queremos hablar del 7 y el 8.
Cuando miras el 7 como símbolo, como objeto, olvidándote de Wikipedia y de todos los conocimientos que se te hayan pegado a lo largo de tu vida, es decir, cuando miras el 7 olvidándote de los 7 días, los 7 pecados capitales, las 7 notas, los 7 colores, los 7 enanitos, perdonar 7 veces o 70 veces 7, incluso la Menorah con sus 7 brazos, etc., cuando te olvidas de todo, cuando no sabes y miras el 7, lo que ves son únicamente líneas verticales y líneas horizontales. Y si prolongas las líneas, lo que aparecen son cruces, porque la esencia de la cruz es el cruce de lo horizontal y lo vertical.

Eso es lo que aparece al mirar el 7. La forma más simple del 7 sería una línea vertical y una horizontal por encima formando un ángulo, quizá como hablar de aquí y ahora.
También puede aparecer como dos verticales paralelas, una pequeña y otra más grande, con una horizontal que las une por arriba. Y también podría aparecer de forma más ampliada como dos horizontales, la de arriba más grande y la de abajo más pequeña, y dos verticales, la primera más corta y la segunda más larga. Esta segunda larga es cortada formando una cruz por la pequeña horizontal. Incluso el 7 puede aparecer como dos horizontales, la de arriba más grande, y una vertical que cruza la pequeña.
Entonces, está claro que el 7 y la cruz contienen los mismos elementos.

Resulta que el Hombre de Vitrubio también forma una cruz, con sus brazos en horizontal y su cuerpo en vertical, tocando tierra con sus pies.
También aparece un hombre con los brazos y las piernas abiertos, separado del suelo, como volando. Los brazos y las piernas forman una equis.

El 8 está formado por dos círculos superpuestos en vertical, de forma similar al símbolo del infinito, que está formado por dos círculos en horizontal. En los dos casos siempre aparece una equis. El centro es una equis, como en el segundo Hombre de Vitrubio, el que vuela.
José Cabal. Vía Tzolkin

Es muy importante el 7

Es muy importante el 7.
El 7 es muy importante porque es el anterior al 8, y hasta que no fabricas el 7, no fabricas el 8.
Si el 7 es muy importante, el 8 es total. El 8 es el infinito. Infinito y eterno es como lo mismo. De esta manera el 7 es como la puerta de la inmortalidad.
Entonces ¿qué es el 7 y qué es el 8?

Se considera que hay 7 planetas además del planeta en el que estamos: Marte, Venus, Júpiter, Saturno, Neptuno, Plutón y Mercurio. Es decir, hay 7 planetas y 8, que es donde estás.
Se considera que hay 7 pecados capitales, 7 virtudes, 7 días en la semana, asociados a cada fase de la luna, 7 enanitos con Blancanieves, 7 colores del arco iris, 7 notas musicales, etc.
Entre los sumerios, que es una de las tradiciones más antiguas conocidas, también el 7 expresaba una tensión asociada a haber completado un ciclo y comenzar el siguiente.
Y, aunque hay muchas otras tradiciones, la que parte del Génesis es la que ha unido todas las otras tradiciones, dando la vuelta a la tierra y explorando todos los lugares del mundo incluso el espacio.
Esta tradición, que parte del Génesis, habla también de 7 días para la creación del mundo, siendo 7 el día en el que el Creador descansa. Incluso esta tradición convierte de alguna manera el 7, el día de descanso, en 8, porque da dos días.

De esta manera, vemos que el 7 es el trabajo, unido con el descanso, y el 8 es el gozo. Y de alguna manera el 7 y el 8 van juntos, aunque están hablando de distintas dimensiones, del antes y del después. Del 1 al 6 es el trabajo, aquí en esta dimensión, y 7 es el descanso aquí en esta dimensión, mientras que 8 es el gozo, entrando ya en otra dimensión.

Del 1 al 6 es antes del descanso. Es decir, 6 es el momento de la tensión, del esfuerzo. 7 es cuando has terminado el trabajo y descansas, te relajas, revisas y contemplas lo hecho, y al mismo tiempo es la frontera donde comienza el disfrute, el gozo.
El descanso no es gozo. Si construyes una casa, el 8 es vivir en la casa. Antes has descansado del esfuerzo, ese es el 7, pero el descanso después de hacer la casa no es su uso, no es vivir en la casa. El descanso es la segunda parte del esfuerzo. El uso es el disfrute.

Entonces, vemos que hay un momento de esfuerzo, de tensión, que también es compatible con el inframundo. Hay un momento, que es el 7, de descanso, todavía pegado al esfuerzo, porque el descanso es la pareja del esfuerzo, no del disfrute, en una dimensión. Pero ya ese descanso también se conecta con el disfrute.

Podríamos decir que el 7 es como la cuarta dimensión. El uso es el disfrute, vivir sin esfuerzo. Eso sería el 8. Y el 7 es el comodín entre el esfuerzo y el gozo. Es la puerta del gozo.

Si a esta visión, donde hemos hablado de la tradición del Génesis, que de alguna manera une todas las tradiciones pero que pertenece al viejo mundo, le añadimos las tradiciones del nuevo mundo, nos encontramos con que en la tradición maya, también en la olmeca, tolteca, mexica y de muchas otras naciones, en el 8 se encuentra la Estrella y en el 7 se encuentra la Mano.

La Mano se va a transformar en la onda 20 como final del quinto castillo, pero la Mano se va a situar en el inicio, en lo que se llama primer castillo como onda 3 de servicio. De esta manera vemos que el servicio y la acción expresados por la mano tiene una culminación en la belleza y la armonía final que expresa la Estrella.

También, con la forma de utilizar la dualidad presente de manera central en estas tradiciones, vemos que el 7 a su vez es algo que también representa la resurrección, como es la tormenta como 7, de modo que en el inicio hay una resurrección. Y vemos también que otro de los valores del 8 es el ser humano. De esta manera, el ser humano, después de la resurrección, es decir, de reinventarse y resucitar, se asocia con el gozo, como si estuviéramos hablando de que el humano no pertenece al mundo del esfuerzo sino al mundo del gozo. Aparece el auténtico ser humano cuando se produce ese despertar.
José Cabal. VíaTzolkin

ABRIL 2021 (Calendario 2021)

El mes de abril comienza en pleno paso a la libertad con la estrella 4, que refuerza el propósito de la serpiente que quiere volar, de Quetzalcóatl. Actuar como la estrella, con armonía, caminando en la belleza, refuerza el propósito de Quetzalcóatl y el camino a la libertad.

El mes termina como la tierra 7, siendo un canal de sabiduría.

El mes de abril se inicia en plena Pascua, en la consolidación de la experiencia de Quetzalcóatl, y termina en la recuperación de la inocencia, el nuevo nacimiento y la canalización de la sabiduría.

En su interior lleva a Tezcatlipoca (onda del espejo). Todo está bien. No hay deuda. Quetzalcóatl se transforma en Tezcatlipoca, y Tezcatlipoca te conecta con la inocencia y te hace canal de sabiduría.

Vía Tzolkin.

La energía que contiene la madre tierra no está destinada a que aparezcan plantas

La materia inerte, la materia que aparece en forma de piedras, de rocas y en niveles más profundos en forma de electrones, protones, partículas subatómicas, no se ha transformado en materia orgánica, en plantas, en insectos, en animales como un objetivo en sí mismo. Es decir, el objetivo no es que aparezcan plantas.

La energía que contiene la madre tierra no está destinada a que aparezcan plantas ni siquiera a que aparezcan animales como fin en sí mismo, sino que está destinada a que aparezca el ser humano. Cada elemento de la creación es como un peldaño que va aproximándose a la aparición del ser humano.

Eso puede aparecer en forma de teoría de la evolución, entendiendo la evolución como supervivencia. Sin embargo, nosotros aquí presentamos la evolución como elevación. Es decir, lo importante no es que por la tierra corran jabalíes, leones, conejos, y que procreen, coman, defequen y vuelvan a dormir, correr, saltar, etc.

Lo importante no es que suceda esto, sino que aparezca el ser humano, que además de hacer todas esas funciones de procrear, comer, dormir y jugar, tiene la capacidad de conectarse con lo invisible, con la realidad invisible de donde procede la realidad visible.

La realidad visible procede de una realidad invisible y el ser humano, que pertenece a lo visible, tiene una capacidad interior de retornar a lo invisible, de reconocerlo, honrarlo y nombrarlo.

Entonces, el ser humano en algún momento de su despertar es como un puente que vuelve a conectar la realidad visible con la realidad invisible, y por alguna razón, la motivación de esa fuerza que aparece en lo visible, que aparece en la madre tierra generando vida, en su último escalón es el ser humano, que con su conciencia y emoción vuelve a conectarse con lo invisible. Hace como un círculo, vuelve a cerrar el círculo.

Todos los animales de alguna manera acompañan al ser humano en ese viaje a la reconexión con lo invisible. Son como fuerzas angélicas pertenecientes a lo invisible.

Entonces, es irrelevante el disfrute de los animales, porque como tales fuerzas angélicas, es decir, fuerzas que pertenecen a lo invisible, su auténtico disfrute es el cumplimiento de su misión, acompañando al ser humano.

Que exista disfrute en la vida de los animales es un espejo que está mostrando que existe disfrute en la vida de los seres humanos, porque ellos ocupan la parte de hacer visible lo invisible, favoreciendo el dialogo de la conciencia del ser humano con respecto a lo invisible.

De la misma manera, el ser humano no viene a ser similar a un animalito que salta, juega, corre, defeca y procrea, sino a ese despertar de conciencia, a ese nuevo nacimiento de la conciencia que le conecta con lo invisible.

Eso nos sitúa en que la realidad y la felicidad no consiste en ser libre en la superficie de la tierra, sino ser libre en esa conexión con lo invisible.

El ser humano no viene a ocupar un lugar en lo aparente, con risa o con llanto, sino a reconocer a lo invisible, nombrarlo, canalizarlo y vivirlo.

José Cabal. Vía Tzolkin.

David siempre vence a Goliat

David, pequeño, sin armas, sin tecnología, sin entrenamiento VENCE a Goliat. SIEMPRE le vence.
David siempre vence a Goliat. No decimos “venció” en pasado, como algo que ocurrió, sino en presente, como algo que es, algo que siempre es, algo que está sucediendo.
David, la inocencia, siempre vence a Goliat, el pensamiento, la astucia, la sabiduría del daño, del abuso.

La espada de Goliat supone muchas horas, días, años pensando en cómo hacer daño a tus enemigos; pensando en matar. Y muchas horas ejercitando la fuerza para matar, amedrentar, rendir.
La coraza y el casco necesitan y suponen años de perfeccionamiento de una tecnología para evitarte ser herido.
Pero toda esa técnica, esas tecnologías, ese entrenamiento, esa inversión monetaria queda sin efecto ante un simple niño.
Un niño sin armas, sin tecnología, sin fuerza, canaliza, es canal, baja a tierra la fuerza real y poderosa de lo invisible que crea y sostiene la vida.

La Madre Tierra golpea a Goliat. Un pequeño fragmento de la Madre Tierra, una simple piedra, es suficiente para acabar con el poderoso.
Entonces, el brazo de David es el brazo de la Madre Tierra.
El pequeño brazo del pequeño David es suficiente para poner en movimiento el pequeño fragmento de la Madre Tierra.
La Madre Tierra o el Padre Dios, aquel que todos los años proclama su nombre por boca de humanos que dicen “Él es La Roca”.
Él es La Roca, su obra es perfecta, pues todos sus caminos son justicia”(Dt 32,4)
Andrés significa “hombre”, ser humano, genérico que incluye varon y hembra.
Y Simón significa “que ha escuchado”. Todo hombre, hembra o varón que ha escuchado, que está despierto es una piedra, “Pedro”, que destruye la soberbia, el abuso, el terror, la arrogancia.
Todo ser humano despierto es el brazo, la mano de la Madre Tierra y del Padre Dios. No temas.

El poder está en lo aparente. La inocencia, la ausencia de malicia está en lo real.
Al desechar libre e intencionadamente la malicia abres la puerta a la maravilla.
David vence a Goliat siempre que desechas la malicia y haces real la inocencia.

José Cabal. Vía Tzolkin