Onda del Dragón: del 30 marzo al 11 de abril

Estrella es la última onda del Tzolkin y Dragón es la primera onda, pero van juntas actuando como ondas ocultas o asociadas, ya que cada una contiene los ocultos de la otra. Es decir son simultáneas, pero no de forma evidente sino en una manera no evidente o sea oculta, que no se ve.

La onda del dragón tiene como asociada a la onda de la estrella.
La persona que nace en la onda del dragón tiene su energía oculta en la onda de la estrella, y viceversa. Son energías complementarias, que se complementan.
En la conciencia de la persona debe aparecer ese contenido, para expandirse.

Las personas que nacen en la onda del dragón están situadas en un territorio donde es favorable el iniciar, el contenido de la solidaridad y la energía femenina.
La energía femenina inicia, porque como madre gesta y da a luz. Toda la vida de un ser humano ha comenzado siendo una célula del cuerpo de su madre; toda la vida inicia su viaje exterior desde la energía femenina, que es la que la nutre, gesta y enseña.
La energía femenina también tiene el contenido de solidaridad, ya que esa forma de cuidar y proteger es una expresión de solidaridad.

La energía de esta onda está asociada a la de la estrella, que corresponde a una forma donde la sociabilidad se ha expandido. Ya no está en cuestión la sociabilidad, sino que es reconocida, creándose la sociedad de la estrella, donde todas las personas son maravillosas desde tu visión. Cuando tu águila mira a las demás personas, ve que todas son maravillosas, sin juicios.
Esto es una forma elevada de solidaridad.

Entonces, vemos que las energías de las ondas del dragón y la estrella van juntas. La energía de iniciar va junto con la energía de la expansión; la energía de la solidaridad con la energía de la sociabilidad, armonía, estética y belleza.

Respuesta: Gracias Amiga

Compartimos por si es de interés la respuesta a una amiga sobre el comentario al vídeo “gracias amigos”:

Si, tienes razón Amiga.

Parece que el domingo cuarto de Cuaresma va antes del lunes cuarto de Cuaresma y no después del sábado cuarto de Cuaresma. Después del sábado cuarto parece que va el domingo quinto.

De alguna manera eso demuestra que soy persona libre, no dentro de una organización; alguien mirando en muchas direcciones. Gracias.

La propuesta-pregunta es fácil de responder por la evidente sincronía que muestra.

Terminar el Tzolkin es como resucitar. Completar el trayecto es como salir del sueño. El cementerio es como un dormitorio. Salir de la tumba es salir de una dimensión para entrar en otra.

Por eso es interesante ver cómo este Evangelio, esta Noticia del domingo quinto, continúa la Noticia del domingo cuarto, que interpretábamos como dialogo con dimensiones superiores, y cómo es necesario que haya “cosas malas” para poder reconocer las “cosas buenas”, es decir, discernir libremente, por tu propia experiencia.

En el Evangelio cuarto decía en relación a la pregunta “¿por qué está ciego?, ¿ha pecado él o sus padres?”, y la respuesta era que no se trataba de pecado, sino de iluminación: “no es por pecado. Es para que VEÁIS”. Es para que tú tengas una experiencia personal y tú decidas.

Aquí, en este quinto evangelio dice algo así como “ha muerto para que veáis la resurrección. Está muerto y huele a muerto, para que os deshagáis de la creencia y entonces búsqueda de la muerte y creáis, veáis la resurrección, la vida sin muerte y entonces busquéis la vida”.

Es importante resaltar algo que nosotros encontramos personalmente como experiencia. Cuando cometes un error, cuando hablando dices algo incorrecto, muchas veces es porque hay algo mucho más correcto, mucho más esclarecedor de lo que estabas diciendo. En este caso, este segundo evangelio es mucho más sincrónico. Y al ahondar en ello encontramos una información mayor acerca de lo que significa el sol cósmico, y es que el sol cósmico es salir de algo para entrar en otro algo mucho mejor, entendiendo que decimos “mejor” porque sales de la estrechez, que además huele mal, a la luz.

También parece que la intervención de esta amiga nos resalta cómo hay un camino que te lleva del lunes (luna) al domingo (sol). Hay un camino que te lleva a la iluminación, pero la iluminación no es el final del camino; es el inicio de otro camino, y es lo que denominamos sexto sol. De hecho, el sol 13 está unido en esencia con el dragón 1.

Entonces, el Tzolkin te lleva a la iluminación del Sol 13, pero te abre la puerta a una dimensión nueva (sexto sol) donde la base está en la solidaridad, siendo la solidaridad la esencia de la luz, es decir, luz cumpliendo una misión. Entonces, el sexto sol es cuando tú estás cumpliendo la misión de la luz. No la estás buscando. La estás viviendo.

Gracias amiga. Gracias amigos. Gracias amigas. Gracias.

Los caminos de la obediencia y la omnisciencia

La obediencia a normas absurdas bajo coacción puede ser inicialmente saludable, pero también puede ser fácilmente embrutecedora y entonces es profundamente anti-humana.

La obediencia a normas absurdas justificadas con imágenes mentales que juegan con el miedo puede ser inicialmente la respuesta saludable del instinto de supervivencia, pero si no entra la conciencia expandida, que trata de verificar los datos, entonces puede empezar a ser embrutecedora y anti-humana.

La verificación de los datos es parte del cerebro superior, cerebro racional, incluso del cerebro genio, pero la pseudo-elaboración mental basada únicamente en el miedo y la respuesta de obediencia, incluso asociada al bien común, en realidad es una carencia de humanidad, ya que falta la reflexión, que es la verificación, y entonces antepone la obediencia a la autoridad y aun creyendo o justificándose en el bien común en realidad pone en marcha mecanismos contra el otro.

La persona que se nutre, se satisface, que siente alimentado su ego con la exigencia de cumplir las normas y las ordenes, sobre todo bajo coacción, inmediatamente saca un supervisor, un perro policía dentro de sí y empieza a alardear y hacer ostentación de su obediencia, incluso adoptando gestos externos de imitación al líder, y vuelve su mirada contra las demás personas, y es entonces cuando pone en marcha al enemigo del ser humano y puede ser incluso peligroso bajo una sobredosis de miedo.

En un primer momento suave, critica a las personas que incumplen las leyes. En un segundo nivel ya no critica sino que insulta y hostiga. Y en un tercer nivel incluso agrede y desde luego fácilmente se alegra cuando ve imágenes de castigo a los trasgresores de normas objetivamente absurdas.

Y eso es lo grave. Todo lo que rompe la solidaridad y la cohesión entre los seres humanos va en contra del ser humano; todo lo que va contra el libre raciocinio y lo que destruye la empatía y el considerar lo que une a los seres humanos, va en contra del ser humano.

Hay una contradicción entre la obediencia y la omnisciencia. El camino a la obediencia es anti-humano y te lleva hacia la máquina. La máquina quizá se estropea, pero siempre es obediente hasta que se rompe, y no le interesa el conocimiento. Mientras que la omnisciencia es una búsqueda que se mueve armónicamente con el universo, ya que el universo se está expandiendo. La omnisciencia es una expansión. Quizá puedes decir que es imposible la omnisciencia como sabiduría total, pero es la tendencia del ser humano, de la misma manera que el universo se está expandiendo, pero tampoco está en la expansión total.

La libertad lleva al ser humano a la expansión de la omnisciencia y quizá la omnisciencia finalmente sea la apertura del corazón, mientras que la obediencia es cerrar el corazón, y cerrar el corazón es anti-humano.

Quizá la obediencia a leyes absurdas solo sirva para despertar la omnisciencia, la conexión con tu alma y la apertura del corazón.

El enemigo es el miedo

El enemigo es el miedo.
Quizás crees que haces todo lo que puedes y que lo haces bien y que quizás quien lo hace mal es el otro/a.
Quizás lo haces bien pero tienes miedo. Míralo, reconocelo y dile que se vaya. Recupera tu poder.
Dile que se vaya, veras como te obedece.
Recupera tu poder. Nada te hostiga, nada es enemigo. Recupera tu identidad. Eres vida y todo es vida. Todo tiene sentido. Todo es tuyo. Tú eres todo.
Quizás veas un malo/a, alguien haciéndolo mal, alguien que te asusta.
Deja de asustarte. Dale las gracias. Dile “gracias, he comprendido, elimino mi miedo, puedes descansar, persona, gracias, te amo”

27 marzo 2020: Permitan que salga la risa, la alegría, la inocencia

Permitan que salga la risa, la alegría, la inocencia. Permítanse disfrutar de un amanecer, de la belleza de una flor, de la sonrisa de un niño.

Hay placeres que aun en las épocas más duras están a su alcance. También es posible la serenidad en su interior, el equilibrio y la paz, aunque sea durante unos pocos segundos.

No se avergüencen de lo que sienten, sea miedo o ternura, amor o temor, enfado o alegría.

Todo está bien.

Gracias.

La opinión del entorno

Lo que te impide situarte y vivir en la quinta dimensión es la opinión de tu entorno.

Si en lugar de seguir tu voz interior sigues la voz exterior, entendiendo que estamos hablando de la opinión de tu entorno, entonces no sintonizas con tu ser espiritual en tu interior, sino que estás en el exterior.

En el exterior se encuentra la opinión de personas socialmente valoradas como doctores, maestros o científicos y, siendo importantes estas opiniones en la tercera o cuarta dimensión, el acceso a la quinta dimensión siempre sucede por una conexión con tu interior.

El símil es el nacimiento. El nacimiento, el salir del vientre materno siempre es una experiencia personal y única, donde no puedes referenciarte con opiniones exteriores.

El paso del aprendizaje a cualquier nivel de conocimiento o incluso a la maestría, sí tiene referencias exteriores, pero la entrada y el asentamiento en la quinta dimensión es desde el interior, porque tú ahí no entras como discípulo, no entras como un seguidor, sino como perteneciente. Se podría decir que entras como hijo, como perteneciente. Y esa pertenencia es una experiencia interior, donde precisamente uno de los pasos es conectar con el interior y desconectar con el exterior.

Si buscas el aplauso o la aprobación fuera, te quedas fuera.

Es el conflicto entre la experiencia y tu diálogo interior que no se ven refrendados por el exterior, sino que incluso se ve negado, para que se haga más interior. Pero sí se ve acompañado, porque la realidad se transforma. No se transforman las opiniones, sino la propia realidad.

Las opiniones pueden ser contrarias, pero los hechos son extraordinarios cuando conectas con tu interior. Y eso precisamente sirve de referencia para progresar en ese camino.