Cuando haces lo que tienes que hacer, sucede algo, pero en el momento oportuno

Lo que sucede en la cuarta dimensión es que, si eres como Cenicienta, haciendo lo que tienes que hacer en el día a día, en cada momento del aquí y ahora, llegado el momento sucede algo, que no pertenece a tu ensueño, deseo o voluntad.
Sucede algo extraordinario y maravilloso, pero en el momento oportuno, cuando has pasado todas las pruebas y comprobaciones de que estabas actuando como voluntario (tierra), desde el amor incondicional (perro), atrayendo y cocreando la abundancia para todos (noche), y expandiendo la conciencia (guerrero).

Cuando has estado viviendo de esta manera, sin esperar ni desear nada, solamente haciendo lo que tienes que hacer, llega un momento en que empiezan a suceder cosas maravillosas.
Eso lo vemos también con Noé, que hace lo que tiene que hacer, y de repente, en medio de una gran adversidad, lo que ha hecho le permite pasar a través de esa prueba final, llevándole a lo nuevo, a esa nueva vida.
Es decir, haciendo lo que tiene que hacer ha superado todos los obstáculos para entrar en la vida. Además, va a ser el benefactor, porque se lleva consigo una representación de todo.

Las dos imágenes, Cenicienta y Noé, colaboran para expresar lo que sucede en la cuarta dimensión. Pero se trata de hacer lo que tienes que hacer, lo que desde tu interior vas recibiendo como apropiado, sin entrar en juicios ni quejas, porque estás centrado.

Gracias

Evolutivamente el inicio del castillo verde es también el inicio de la resonancia y por tanto aporta una explicación acerca de qué podemos entender por castillo verde

El inicio del castillo verde es la luna 1, y cuando lo vemos desde la óptica del Tzolkin evolutivo encontramos que, como inicio de la onda 17, corresponde en el Tzolkin tipo a la TIERRA 4, que es el sello que aparece por primera vez en la horizontal 17 en la primera columna o columna tipo, es decir programa.
Justamente este sello, tierra 4, es también el guía que te introduce en la columna resonante asociado al dragón 4.
Es decir, evolutivamente el inicio del castillo verde es también el inicio de la resonancia y por tanto aporta una explicación acerca de qué podemos entender por castillo verde.
Solamente estás en lo verde cuando eres resonante, entendiendo que la columna resonante está expresando que estás alineado con el corazón del cielo y con el corazón de la tierra, exactamente como un rayo de sol bajando perpendicularmente hacia la tierra.

También desde estas páginas hemos relacionado este sello, tierra 4, con la imagen que aparece en la tumba de Pacal Votán
Pacal Votan aparece en posición horizontal y tiene una cruz en dirección vertical sobre su cuerpo. La cruz como expresión del árbol, con sus cuatro brazos, hace referencia a la semilla 4 y a la tierra 4, presentes en la primera columna o columna tipo.
La tierra 4 está hablando del voluntario, pero en conexión con una fuerza interior que denominamos autoexistente, como todo lo relacionado con el 4. Pero, al hablar de “interior” está expresando que hay una forma, que en este caso ha comenzado como luz cumpliendo una misión, pero también habla de otras dimensiones, siendo justamente la conexión con la autoexistencia la que te introduce en la plenitud de dimensiones superiores, porque la autoexistencia está en el programa y conectar con tu programa autoexistente es conectar con esta fuerza de la vida sin fin, que está cumpliendo una misión.

Pacal Votan horizontal con su cruz vertical está diciendo que, aunque no lo digan nuestros ojos, el programa es luz, y cuando dejas actuar al programa, dejas actuar a la luz, y cuando tu conciencia conecta con el programa, abre libremente todo tu ser a la luz, y eso te introduce en lo verde.

La luna 1 también corresponde evolutivamente con el águila 11. La luna 1 está en la horizontal 9, que corresponde al sello de la luna, en el lugar donde se cruza con la vertical 11, de modo que ese 11-9 en las ondas sería el tono 11 de la onda 9, que es la onda de la serpiente y corresponde a la luz interior ascendente que también reconocemos como kundalini.
El tono 11 corresponde justamente a la actitud de aquella persona que está cumpliendo una misión sin referencia a que le aplaudan desde el exterior, sino cumpliendo una misión desde el interior; es decir, a la liberación que siente una persona que sigue su interior.

Es como la imagen que expresa Noé, quien siguiendo un diálogo interior construye un arca. En su momento eso le produce una gran expansión de conciencia, que arrastra en su expansión a toda la vida. Pero para hacer esto no se referencia en su exterior, que incluso le es hostil, sino en su interior.
Esa actitud también se ve asociada con el castillo verde, y a esto es lo que en la página denominamos agente secreto.

De modo que la actitud del agente secreto, que permite la ascensión de la kundalini a través de su forma de ver, y también la actitud del voluntario expresado por la tierra 4, son lo que te franquea el acceso al castillo verde.
Gracias y perdón.

Resucitar también es despertar, desde la no conciencia a la conciencia

Resucitar también es despertar, sobre todo si consideramos que cementerio significa dormitorio.
Resucitar está permitido traducirlo por “despertar”, para lo que no hace falta estar descansando en la paz del cementerio, sino simplemente despertar desde la no conciencia a la conciencia.

Plásticamente podemos ver que el asunto se traduce en que haces cosas diferentes. Cuando estás dormido respiras, roncas y te mueves, incluso hablas y sueñas. Pero es evidente plásticamente que cuando estás despierto, aunque también respiras, haces toda clase de ruidos, te mueves y hablas, todo es totalmente diferente: trabajas, amas, disfrutas, lees, estudias, tropiezas…
Cuando estás dormido puedes hacer cosas, pero cuando estás despierto has ampliado tu escenario, tanto como posibilidades tenga la tierra. El escenario del sueño es muchísimo más reducido. El máximo viaje físico, no astral, que puedes hacer dormido es el que va desde la altura en que esté tu cama al suelo.

De alguna manera estamos hablando de realidades diferentes. Pero en esas realidades que hay entre el sueño y el despertar, aun pudiendo tener una analogía entre la tercera dimensión, donde no hay conciencia, y la cuarta, donde sí la hay, hay un trasfondo que tiene más que ver con resucitar. Hay un despertar que es un resucitar, y hay un resucitar que es un despertar.

Cuando Noé construye su arca, le vemos hacer algo diferente de su entorno. Pero sabemos, porque así lo narra esa palabra o así lo cuenta esa narración, que la construcción del arca, siendo una prioridad en ese momento, no lo era en el cómputo total, sino solo en un momento parcial. Pero en ese momento situaba y sigue todavía situando a cualquiera que esté construyendo su arca en una situación totalmente diferente dimensionalmente de la realidad en que se encuentra.
De esa manera nos informa acerca de qué puede ser la cuarta dimensión, porque la cuarta dimensión y el cuarto castillo son un paso hacia lo óptimo, pero no son lo óptimo. Construir el arca es un medio pero no es el fin, solo que nos informa acerca de una actitud en ese espacio intermedio del despertar, o sea del resucitar.

Construir el arca permite ampliar la capacidad vital; transforma al uno en una totalidad. Si no amplias tu corazón el espacio que dejas a la vida es muy reducido. Pero ampliar el corazón es algo concreto; no es una ilusión, ni una medalla que te puedes poner a ti mismo. Amplias el corazón cuando la vida te saluda desde muchos lugares de forma maravillosa. Pero requiere una concentración.
Noé puede ser un ejemplo de la cuarta dimensión, porque expresa una conexión con realidades superiores en su interior y una acción en consonancia.
No es que tenga un diálogo con dimensiones superiores y que luego lo que haga no sea el resultado de ese diálogo; es decir, no es tener una conexión con dimensiones superiores pero que sea como los programas de televisión, que cuando los apagas vuelves a ser tú mismo, sino que esa conexión te transforma, y la transformación aparece porque haces cosas diferentes, encaminadas hacia donde te impulsa tu resonancia.

Por eso, encontrar la columna resonante personal propicia tu despertar y tu resurrección.
En la ceremonia del peyote el problema está en el miedo y el antídoto del miedo es el perdón. El reconocimiento de la falta de amor produce libertad, y solo la libertad inicia la vibración del humano.
Gracias maestros peregrinos. Gracias hijos de la sierra madre.

El mago expresa su capacidad de encontrar nutrición, es decir de encontrar vida de forma permanente y continua

Podemos considerar al arquetipo de Noé como una representación o arquetipo del obediente. Noé obedece una sugestión interior y en ese sentido añade al mago el contenido de obediente.

Seguir una indicación o pauta es una muestra de obediencia; por supuesto un obediente es un voluntario porque quiere conocer algo, pero la primera muestra de esa obediencia, de ese aprendizaje, es también traducible a la vocación. Obediencia y vocación. Obediencia a tu interior es descubrir y potenciar tu vocación.

Tenemos otro arquetipo que también realiza esto: Jacob.
Jacob es un obediente, porque consigue realizar lo que desea, obedeciendo a su madre Rebeca, que le dice cómo conseguir la bendición de su padre suplantando a su hermano Saúl, porque él valora esa bendición y su hermano no.
Pero independientemente de qué le sucede al hermano, se trata de saber qué le sucede a Jacob y qué te sucede a ti cuando escuchas y sigues esa voz interior, porque lo importante es estar dentro de ti y vivir tu vida. Si estás fuera nunca vivirás la vida, porque estás fuera del centro de la vida. Tu centro es desde donde te conectas con el centro de la vida. Por eso es importante no juzgar, porque juzgar es salir de ti.

En el código Tzolkin esto es lo que representa el sello de la tierra, que te conecta con el corazón del cielo y con el corazón de la manifestación, y ahí es donde puedes ser voluntario para vivirlo. Precisamente la tierra es el 4 del mago, el cómo llegar a ser el mago entrando en tu interior y conectando desde tu centro con el corazón de la vida como voluntario.

Recurriendo a esta otra visión de obediente que está presente en Jacob, vemos que él obedece una instrucción y hace lo que le dicen, que es absolutamente ilógico. Por eso cuando conectas con el corazón del cielo y de la tierra no estás en tu lógica, estás solamente siguiendo, obedeciendo, manteniéndote en esa dirección. La recomendación que recibe Jacob, que es una muestra del obediente, es una traducción de lo que en código Tzolkin podemos encontrar que es el mago.
Es fundamental, porque conectas a vivir dentro del Tzolkin cuando empiezas a realizar la onda del mago.

La instrucción que recibe es absolutamente absurda, porque se supone que el padre no ve y le van a engañar con una piel de cordero, ya que su hermano es muy velludo. Pero si una persona no ve, tiene más agudizado otros sentidos, como el tacto y el oído, y ni su voz va a ser la de su hermano, ni la piel del cordero va a ser la piel del brazo de su hermano.

Da igual, esto es como un arquetipo que representa que lo importante no es tu lógica sino tu seguimiento.
Que Noé construya un barco en tierra es absurdo y por eso muchas personas no lo hacen y no responden al seguimiento ni despiertan el contenido del mago, cuya transcendencia significa la capacidad de conectar con dimensiones superiores, siendo ese conectar lo que expresa su capacidad de encontrar nutrición, es decir de encontrar vida de forma permanente y continua. No acceden a ese misterio porque obedecen su lógica y entonces no siguen a su voz interior. Es el seguimiento de esa voz interior, que solo la encuentras cuando estás en tu interior, la que te va a permitir encontrar el camino que une distintas dimensiones de la realidad. La lógica no puede hacerlo, porque solo maneja lo conocido, y lo conocido es la dimensión en la que te encuentras.
En el diálogo con dimensiones superiores, puedes encontrar seguridad, plena certeza, pero tienes que abrir el diálogo, que no es hablar tú solamente sino también escuchar y sentir, y en algún momento ser voluntario, es decir libremente permitir que suceda.
Hay un tiempo de diálogo, y la resonancia forma parte de las respuestas.
No es tu lógica la que interesa, sino el seguimiento; el voluntario que sigue la instrucción sin poner la mente por delante, sus valores, su lógica.

Entonces sucede que aparentemente se realizan dos cosas distintas. Noé reúne en el arca todas las especies conocidas en parejas y a través del agua de la muerte, transporta la vida hacia una nueva dimensión de la vida. Sin embargo Jacob no realiza tal cosa sino simplemente recibe la bendición.
El arquetipo se completa cuando Jacob tiene 12 hijos, que significan una totalidad. Igual que antes la totalidad era la de las especies, aquí se trata de una totalidad más central, porque es la totalidad humana. Todos van con él y están dentro de él al recibir la bendición. En su seguimiento arrastra a todos.

En el código Tzolkin es traducible posiblemente al caminante del cielo, porque donde él va, va todo, y aparece la primera vez como transcendencia de la solidaridad del dragón.
Pero nosotros en este caso estamos utilizándolo en relación con Noé y con la propuesta actualizada que representa García en este tiempo: la realización de su obra Macondo, la realización de la obra de Noé, el arca, y la realización de la totalidad que representan las doce tribus, el pueblo, la sociedad.

La totalidad que presenta Jacob, que va a través de ese seguimiento más allá de la lógica donde tu eres voluntario, lleva consigo a toda la humanidad. Pasa toda la humanidad con él a otra dimensión, recibiendo con él la bendición, pero claro bendición es importante para quien es importante bendición. Puede ser que personas no lo consideren, que es el ejemplo de Saúl, y entonces no es que no lo reciban sino que es algo invalorado.

Vemos que en el mago como arquetipo también hay un seguimiento, una obediencia y una carencia de lógica.
El mago recibe como regalo, que es el tono 2, la visión y la intuición del águila; como misión a la expansión de la conciencia; esto lo realiza a través del cómo, que es el voluntario, la tierra, que aparece en cuarto lugar, siendo el mago un voluntario para ser mago; y entonces recibe como fuerza al espejo, que es la totalidad y de donde saca fuerza el mago, esa fuerza que es una transmutación, un salto.
De una presentación en 4 a una presentación en 5, el 5 siempre contiene por debajo de lo aparente una referencia a lo verde, o sea al quinto castillo, a la sociedad de la maravilla, de la estrella, donde todo se expande y se presenta lo óptimo.
Para el mago lo óptimo aparece a través del espejo, que es el conocimiento del “tu eres otro yo”, la unión que existe entre todos los seres humanos.

Contener todas las palabras es contener toda la vida, si es que la palabra es capaz de producir vida

Hay algo misterioso que desde mi ignorancia necesito expresar, no vaya a ser que sea transcendente y quede sin ser expresado simplemente por inhibición.
La inhibición no parece ser en este caso interesante. “Desde mi ignorancia” significa que no necesito tener todo el conocimiento, dejando que aparezca por sí solo, y tal vez también “sin necesidad de lógica”, es decir sin precisar que el orden sea lógico y consecuente de manera previa. Tal vez, aparecerá su lógica.

El asunto es algo referente a Noé y a David, que son dos arquetipos de conocimiento, dos propuestas o palabras que buscan realizarse en el interior de cada persona como una vía de autorrealización, y a través de ahí como una vía de realización del arquetipo humano en su forma grupal y social.

Noé está relacionado con el aprendizaje siguiendo una instrucción, es decir con el mago en el código Tzolkin. Noé construye, siguiendo una instrucción, la nave que va a transportar la vida, pasando las fronteras de la muerte.
Una de las características de 100 años de soledad es que García pretendía escribir un libro que contuviese todo, y esa es también una de las características de la nave que debe construir Noé.
Encontramos una relación entre Noé, el mago como sello y García. Si esa analogía es consistente entonces encontramos nutrición y crecimiento, y quizá incluso una explicación a por qué vivir con interés y encontrar atracción en el Tzolkin.
Si encuentras que está representado el sello del mago en esta experiencia vivencial de García y en esta experiencia enseñante e iluminativa de Noé, entonces quizá encuentras sentido a la atracción por el Tzolkin.

El segundo sello del Tzolkin es el viento, la comunicación, que es justamente el interés de una persona que se pone a escribir y a comunicarse. La comunicación y las palabras son fundamentalmente el contenido de una obra literaria, solo que si esas palabras son transcendentes sucede lo mismo que cuando se desarrolla la onda del viento, que al llegar al final y encontrar la transcendencia, es el mago. A su vez la transcendencia del mago es el enlazador, que representa la capacidad de enlazar con otras dimensiones y profundidades de la vida, y por eso es revitalizante y nutritivo.
Cuando las palabras y el viento se despliegan en forma transcendente, aparece el mago, y cuando el mago se despliega en forma transcendente lo que aparece es el enlazador, que es a su vez una expresión de la solidaridad cumpliendo una misión.

Entonces toman sentido esas palabras tan misteriosas de García, que pretendía escribir un libro que contuviese todo. Esas palabras, que ha repetido en montones de entrevistas que han sido públicamente vistas por millones de personas, contienen algo que puede parecer imposible.
¿Cómo puede contener todo un libro? Y de la misma manera, ¿cómo puede contener toda la vida un barco? La sugerencia que sentía Noé de crear un barco donde hubiese una representación de todo, es similar a la atracción o sugestión que sentía García por construir un libro donde existiera todo.
Además contiene una referencia a cuál es el valor de la palabra por cuanto que la palabra sostiene la vida.
Contener todas las palabras es contener toda la vida, si es que la palabra es capaz de producir vida.

No hay cultura que pueda ser considerada superior, ni mucho menos estar justificada por su pasado, porque en toda manifestación del ser humano, su integridad le recomienda, cuando mira hacia atrás, pedir perdón

La nave de Isis, alias Pascua, es un portento enlazador, porque en su actualización permanente, transcultural, es decir realzando, reavivando y reactualizando el arquetipo humano, activa una forma primordial enlazadora, manifestando que en el despertar del ser humano es donde se activa lo común, es decir el in lakech, y no en las fronteras y por tanto en las aparentes o pretendidas supremacías de una cultura, etnia o género.

La actividad enlazadora de la nave de Isis, que actualiza el poder enlazador de todas las naves, es siempre en dirección evolutiva hacia la aparición en el interior de las conciencias de la sociedad común de la estrella. No hay raza superior ni justificada por su pasado, porque el pasado de todas las razas es máximamente genocida.

No hay cultura que pueda ser considerada superior, ni mucho menos estar justificada por su pasado, porque en toda manifestación del ser humano, su integridad le recomienda, cuando mira hacia atrás, pedir perdón.
Actualmente es imprescindible recalcar que tampoco hay un género superior que pueda exigir sumisión al otro, sino que en todo caso en su despertar la integridad también le va a pedir perdón y agradecimiento, así como dejarse de tonterías y escuchar la solidaridad y la generosidad presentes en la energía femenina, porque ese es el único camino hacia la paz, siendo la paz imprescindible para la estrella.
En la estrella no te van a pedir la documentación, pero sí el despertar de la conciencia en la vibración de la paz, donde la paz es amor.

Por eso es conveniente reconocer en la nave de Isis esa energía que es femenina, enlazadora, de paz y liberadora, y por eso es constitutiva de lo común.
Esa energía también está presente en el Tzolkin, que comienza justamente con el dragón, que es la solidaridad y la energía femenina.
El Tzolkin es enlazador, y por eso la familia del dragón se despliega y pasa del dragón al enlazador en su evolución. Entonces, podemos volver a hablar de la proporción áurea, la secuencia de Fibonacci (1,1,2,3,5,8,13…) y el número phi, que son contenidos que no parecen realistas sino metafísicos, pero que en realidad están traduciendo la realidad de dimensiones superiores.
Son metafísicos porque son meta-apariencia, es decir más allá de la apariencia, y meta-reales, más allá de un nivel aparente de la realidad.

Su alto contenido vibracional es adecuado para aquel guerrero de la luz, es decir aquella persona expandiendo su conciencia en el arco iris, es decir en el arco de Noé, porque Noé, el del arca, también es el del arco.
Noé, el del arca que atraviesa el mar de la muerte, lleno de contenidos de vida, enlazando tiempos evolutivos, también expresa el arco de la luz, que es el arco iris, entendiendo que estamos hablando de la paz como una alquimia que permite el acceso a lo óptimo.
Por eso nos interesa resonar en phi, es decir en lo óptimo.

El Tzolkin manifiesta lo óptimo en los sellos a través de la familia del día sin tiempo. Sólo con esa frase hay un contenido meditativo altamente nutriente, porque no es un hecho casual sino que expresa una sincronía.
La noche 3, la estrella 8, el caminante 13 y el 5 representado por el espejo, que en la primera columna ya viene calificado con el tono 5, porque el primer espejo que aparece es el del mago. Esta frase también tiene un alto contenido meditativo y nutriente: “el primer espejo que aparece es el espejo del mago”.

Así, la plena utilización del espejo requiere de la aparición del mago, y en la forma que aparece es bajo el número 5, por lo que el mago trabajando con el espejo está activando la luz interior que expresa el primer 5 de la primera columna, que es la serpiente.
El mago con el espejo activa su propia luz interior. Más claramente, el in lak’ech activa tu luz; aquello que veas mal en otro, está en ti, y es mejor atenderlo que matar al mensajero.

Actualmente, que estamos en el siglo XXI de la era común donde ya todo ha sucedido muchas veces, conviene reconocer que tú eres todo tu linaje, y que todo tu linaje necesita que expandas la conciencia, entres en el in lak’ech, en el perdón, en el agradecimiento y en el voluntario, porque el 5, en palabras del Tzolkin va a manifestar su conexión con el 8.
Sí, gracias, y perdón.
Gracias, expresando su naturaleza enlazadora, ya que Tzolkin abraza al año común, procedente de la nave de Isis, es decir de la Pascua, que se considera y aparece como año común. Tzolkin abraza amorosamente al año común. Por ese motivo el año común no debe ser abolido bajo ninguna consideración mental, sino al contrario, escuchado. Gracias y perdón.

Tzolkin contiene 260 casillas organizadas en 13 columnas, y el inicio de esta forma de contar es el 25 de julio, que en el tiempo en que estamos ha correspondido a la noche 7.
Encontramos que si desplegamos la primera columna desde esa fecha, que aparece con la vibración phi de la noche, que es el sello 3, y a partir de ahí establecemos 8 columnas, encontramos que el inicio de la novena es la noche 11, que es lo que da inicio a este año 2014.

Si esto lo trasladamos al Tzolkin de 260 casillas y 13 columnas, vemos que el encaje entre la forma de contar Tzolkin y su enlazamiento con el año común, sitúa 8 columnas en un lado, que es un número phi, y 5 columnas en el otro lado, en el lado del año 2014 de la era común, siendo el 5 también phi, justamente el que corresponde al espejo, y es el camino al ascenso de la kundalini.
El 8 trae consigo al 5, solo que dimensionalmente traduce otro escenario; al 5 lo traduce el escenario de la era común, es decir el 8 y el 5 van juntos en el Tzolkin cuando sitúas el enlazamiento del año común.
Por ese motivo el diálogo del Tzolkin no es contrario al año común, que podemos encontrarlo como nos diga nuestro corazón. Pero en este caso pudiese ser que apareciese no nuestro corazón amoroso sino juzgador, y por eso es necesario reforzar el contenido ENLAZADOR presente en el Tzolkin, o sea amoroso, que no juzga, algo que confirma la aparición y el encuentro de aquel que habla con el águila, que dio en llamarse Juan Diego, en su encuentro con la nave de Isis.

Si seguimos mirando, podemos ver que la columna 8 es una de las columnas de Hércules, que comienza con el dragón 11, donde la solidaridad y la energía femenina aparecen como agentes secretos de la luz, es decir del sol 3, es decir de su servicio iluminativo.
Pero propiamente contiene, y por eso podemos adscribir a esta columna esos contenidos, la onda de la semilla que representa al programa interno, y también el inicio de la onda 13 que es la onda de la tierra, es decir del voluntario.
Casualmente la onda de la semilla tiene como compañera a la onda cuyo propósito es la expansión de la kundalini, es decir la onda que se inicia con la serpiente, que es el sello 5. De nuevo vemos que del 8 aparece un enlazamiento con el 5. La onda que se expande con la columna 8, se enlaza con la onda que contiene el primer 5, y esto también es una expresión phi, sobre todo en su valoración del 5.

Entonces vemos que cuando la onda que contiene el programa llega a su transcendencia, que es el guerrero 13 y la pareja oculta de la serpiente 1, lo que se produce es el surgimiento del voluntario, es decir de la tierra 1.
Pero también vemos que el sentido retrógrado a recorrer la onda cuyo inicio es la serpiente, sería desde la tierra 13.
El sentido retrógrado es el que aparece en la columna resonante enlazando el 1 y el 20 y todos los demás sellos con su oculto, y por eso es muy importante.
Cuando vemos que la tierra 13 va a desembocar en la iluminación de la kundalini, lo hace como 5, que es en sí mismo la serpiente, apareciendo múltiples manifestaciones de phi.

Por ese motivo hacemos hincapié en que la secuencia 3, 8, 13 va en una dirección, pero el 5 se pone después y va en un sentido retrógrado. Por eso la meditación retrógrada de la onda de la serpiente, que también es una de las columnas de Hércules, concreta de forma mucho más intensa, la vibración phi.

Hoy es un día favorable para conectar con tu interior y entrar en lo óptimo

Podemos traducir a Noé como esa mano espectral, mano en tono 11 de la tierra -sí, gracias, Noé-.
Podemos traducir el contenido de ese agente secreto, o sea de esa persona que está cumpliendo o canalizando una misión y que resulta incomprensible, incluso pudiendo ser motivo de burla en un primer momento por las personas que le rodean, pero que sin embargo está conectado con el corazón amoroso de lo existente y contiene una energía que sana, cuida, respeta y es favorable para todo lo existente. Además, con su hacer da sentido y consistencia al tiempo de la oportunidad, porque Noé es un arquetipo de la oportunidad en el tiempo, o del tiempo de la oportunidad, que es lo que traduce el color azul.

Hoy es un día favorable.
Hoy, para todas las personas, es un día favorable; favorable para conectar con tu interior y a través de tu interior entrar en lo óptimo. Es decir, es un día favorable para la vida.
Eso no significa que sea un día favorable para ganar dinero, ganar prestigio o para historietas aparentes, sino que es favorable para lo real, para llorar desde el corazón, para reír desde el corazón, para empatizar desde el corazón, para pedir perdón desde el corazón, para perdonar desde el corazón y para agradecer desde el corazón, porque todos los momentos favorables, lo son para resonar desde el corazón.

En el arquetipo expresado por Noé vemos cómo no se trata de encontrar la aprobación de lo aparente a través de tu forma de vestir, de tu forma de comportarte, ordenada, de tu forma de hacer las cosas, ordenada, sino de encontrar esa conexión interior, que te permite expandir tu singularidad interior, porque Noé no solo es un voluntario que expresa el tono 11, sino que también expresa al caminante del cielo, llevando consigo toda la vida o la vida en totalidad, y esa es la auténtica misión secreta del humano que está cumpliendo su misión -el oculto de la mano 11 es el mago 3 de la onda del humano-.
El mago en tono 3 está en lo invisible y es el humano cumpliendo su misión, y a eso se refiere, no al otro sino a ti, cuando estás actuando desde el arquetipo humano conectado al corazón del cielo.

Entendemos que estos son contenidos traducibles que conviene expresar, porque la traducción es un acto enlazador, que supera las fronteras y que favorece la resonancia interior que despierta el in-lak’ech.