El camino del alma es el camino del Big Bang, hacia la vida en expansión en la explosión del amor

Hay un nivel de la realidad que es compatible con la luz y con la forma de las cosas.
También es compatible con una realidad plana, porque la forma de las cosas con volumen puede ser sugerida también en un plano. Esa capacidad que desde una figura plana construye una forma en volumen es una actividad mental.
Consecuentemente, la forma, la luz que revela las formas y la actividad mental son compatibles entre sí y traducen un escenario de compatibilidad similar.

Pero la emoción ya no traduce un escenario plano, que es compatible con la luz, sino un escenario vibracional similar al cosmos. Por eso, la emoción es compatible con el Big Bang, y posiblemente el alma de cada persona, sobre todo de las personas que desean recuperar y vibrar desde su alma, enlaza y es compatible con el Big Bang, que es una explosión de amor.

El camino del alma es el camino del Big Bang, hacia la vida en expansión en la explosión del amor. Es absolutamente ajena a las circunstancias, y su enlazamiento y realización sucede desde la conciencia, solo que desde la conciencia del corazón, pero no de forma aislada, sino en alineación con el corazón del cielo y de la tierra.

El Big Bang y el creacionismo tienen un nexo común

Hay una teoría que intenta explicar la realidad material o realidad que vemos como el resultado de una explosión.
Es la teoría que se denomina del Big Bang, quizá de una forma coloquial, donde la creación sería como una explosión.
De alguna manera está expresando que el surgimiento de la materia, que luego va conformando formas más estructuradas, es como una explosión. Por lo menos, se le denomina Big Bang, que son palabras inglesas que hablan del gran bang, el gran disparo o la gran explosión. Lo que quiere decir por analogía es que la realidad es fruto de una gran explosión.

Por otra parte, los que se denominan creacionistas consideran que la creación es fruto de una intención consciente de la divinidad.
Hay un plan divino, y como resultado de la ejecución de ese plan se crean las cosas.

Es decir, por un lado las cosas serían producto de una explosión, y por otro lado se estaría siguiendo un plan.
Si, por ejemplo, se quiere construir una urbanización en un terreno natural y salvaje, entonces podemos verlo de forma totalmente exterior, como que de repente llegó aquí una gente que empezó a romper la montaña y a apilar ladrillos, pero también, si estamos en el núcleo empresarial que ha decidido la urbanización, vemos que hay una planificación: tenemos que hacer esto, lo otro, vamos a contratar a tal empresa que haga las carreteras, a tal otra que haga las canalizaciones, etc.

De la primera forma vemos que llegan unas fuerzas que empiezan a romper la montaña, a remover todo, y casualmente aparecen casas, como si el caos de repente se organizase en cosas. Esta sería la teoría de la explosión: ha sucedido algo incontrolado y han terminado fabricando naves espaciales.
La otra visión, desde dentro del núcleo organizativo, es que están eligiendo un lugar, que sale más barato y tiene agua, cercanía a los lugares importantes, abastecimientos, y luego hay que empezar a diseñar materiales, estructuras, etc.

De modo que las dos visiones pudieran ser que tuviesen un nexo común.

Segundo castillo o castillo del agua donde la emoción te hace florecer de modo transcendente

SEGUNDO CASTILLO O CASTILLO DEL AGUA DONDE LA EMOCIÓN TE HACE FLORECER DE MODO TRANSCENDENTE

El habitante del segundo castillo, o sea el habitante de la realidad expresada por lo blanco, que es el segundo castillo, asociado al agua y a la emoción, es el HUMANO.

 

El agua proviene de más allá del sol; aparece en la tierra y continúa apareciendo constantemente, proviniendo de más allá del sol.

Hay estudios de la Nasa y de otras entidades nada sospechosas de fantasía que encuentran que el agua proviene de más allá del sol. Toda el agua que hay en la tierra es el resultado de muchos millones de años, de muchísimo tiempo.

Si asociamos el tiempo con la conciencia, con la transformación y con la oportunidad y el paso previo al salto evolutivo, el agua expresa cómo todo lo que sucede en la tierra lleva mucha conciencia, intención y enfoque dimensional a que suceda algo.

 

El ser humano tiene su raíz en algo más allá de la realidad, más allá del tiempo, más allá del sol. El humano proviene de más allá del big bang.

Eso que le gusta a la gente llamar big bang, que es una palabra onomatopéyica como infantil, lo que significa es que han aparecido cosas, y es lo que consideramos que es la entrada de la luz en la forma. Podemos considerar que el big bang significa formalizarse las cosas, tomar forma la luz para cumplir su misión.

El ser humano viene de más allá del sol, de la luz. La raíz del  ser humano está en el más allá.

 

El humano en el Tzolkin aparece como el habitante del segundo castillo, que se inicia y tiene como frontera a la quinta onda, siendo el último sello de la cuarta onda del castillo anterior el humano 13, que es el final del primer castillo que contiene la materia, la forma.

Contemplar al humano 13 es contemplar a la materia asomándose a la emoción. Pero es también la emoción fusionándose con la materia, y hay un momento en la vida del ser humano, en su forma de embrión, donde esto sucede.

Debemos decir que ya ese contacto es un acto de amor, de la misma manera que todo contacto entre los seres humanos como cuerpo, precisa ser revestido de emoción amorosa, porque si no, faltaría lo que expresa el humano 13, que es la vida transcendente del humano.

Cualquier persona que se acerque a tu vida, incluso en los momentos que parecen intranscendentes, están cargadas de transcendencia cuando tú eres un ser transcendente, o sea real. Y de esto precisamente quiere hablar el segundo castillo, donde el humano aparece como el máximo de consecución de la forma, que en realidad es luz cumpliendo una misión.

 

El humano transcendente es la frontera donde va a comenzar el segundo castillo, pero donde va a culminar ese castillo es en el humano como onda, como cuarta onda. El humano es la expansión de la emoción.

La emoción es la auténtica riqueza porque es el auténtico valor del ser humano.

 

Así que cualquier persona que nace en este castillo, cuyo oculto va a situarse en el cuarto castillo, necesita priorizar los contenidos emocionales y descubrir qué valor expresa el tono 12 como colaboración con todo lo existente.

Observamos que la columna 12, que también traduce al tono 12, comienza con el dragón 13, la solidaridad transcendente, que es la forma en que la columna 11, que expresa la liberación asociada al tono 11, se une con la 12. Porque la columna 11 se une a la columna 12 cuando la onda de la luna, que expresa el agua, llega a su culminación transcendente.

Pero la onda de la luna ya está en el castillo verde.