Las personas que tienen sellos blancos o azules, a través de sus experiencias están viviendo el presente

Hay unas personas que nacen en sellos blancos o sellos azules, y otras que nacen en sellos amarillos o rojos.

El blanco y el azul son sellos ocultos, y también el rojo y el amarillo. Así, la persona que nace en sello blanco tiene como oculto un sello azul, y al revés, y la persona que nace en sello amarillo tiene como oculto al rojo.

Las personas que tienen sellos blancos o azules, a través de sus experiencias están viviendo el presente. Son personas que están concretizando el presente, mientras que las personas con sellos rojos o amarillos, que están más relacionadas con el futuro y el pasado, están concretizando en el mundo real lo que está en el mundo de lo posible, pero sin una implicación emocional. No les mueve una emoción, sino más bien el cumplimiento de una misión, qué tienen que hacer, qué saben hacer y qué terminan por hacer, a pesar de cómo interfiere toda la parte educacional, que les lleva en otras direcciones, pero finalmente se conectan con esa misión que tienen que realizar.

Entonces, hay unas personas cuyo cometido es vivir el presente, aportando esa conexión con las emociones (sellos blancos y azules), y otras que están creando realidad (sellos rojos y amarillos).

El amarillo es el rojo, solamente que ha madurado y ha dado un fruto. El rojo-amarillo es la necesidad de crear realidad y el azul-blanco es cómo entra la emoción, el agua de más allá del sol. El agua, que es creador, crea el presente a través de las personas que nacen con esa configuración.

Entonces, por una parte está el agua y por otra está lo que llamamos la luz, el sol, el calor. Hay unas personas que son rojo y amarillo, que tienen más relación con la luz y son más creadoras y menos emocionales, y otras que tienen más que ver con el agua, con el amor y son más emocionales.

El Tzolkin presenta cómo es en el presente donde la realidad puede ser desplegada

El Tzolkin tiene muchos contenidos, que a veces pasan desapercibidos. El Tzolkin, como expresión de una sabiduría atemporal y no de una sabiduría tecnológica, tiene muchos contenidos que permiten desplegar la realidad.
La ciencia del siglo XXI dice por boca de los físicos que la realidad está compuesta por muchas dimensiones posibles. La ciencia por boca de los físicos habla de que la realidad es despegable, y ese es precisamente uno de los contenidos que pertenecen a esa sabiduría no tecnológica sino atemporal que se expresa a través del Tzolkin.

El Tzolkin presenta cómo es en el presente donde la realidad puede ser desplegada. El Tzolkin presenta un juego de colores, que son cuatro posibilidades o cuatro expresiones, donde algo es rojo, expresando un nivel dimensional, es decir, un tipo de realidad, el cual siempre viene unido con un color blanco, que expresa un valor emocional, que de alguna manera se trata de la actitud con la que te sitúas en esa dimensión expresada por lo rojo.
Siempre hay una realidad, rojo, y siempre hay una actitud con la que tú lo vives, blanco.

Luego presenta el color azul, que es el aquí y ahora, lo que sucede. Tú puedes tener una actitud ante la vida depresiva, alegre, bipolar, supermental, de altas capacidades o intuitiva, pero todas esas características no expresan el aquí y el ahora, no expresan el presente.
El presente es lo que sucede. El aquí y el ahora es lo que estás viviendo en un momento determinado: te has dado un golpe, has perdido las llaves, has encontrado un billete de 10 dólares… Todo eso sucede en el presente. Da igual que seas una persona bipolar, supermental, de altas capacidades, depresiva o entusiasta. El aquí y ahora es lo que tú vives.

Entonces, el Tzolkin describe el azul como el presente. El amarillo es lo siguiente al azul, que es donde la realidad se expande. Entonces vemos que toda la realidad está destinada a expandirse porque eso es su programa, pasar del rojo al amorillo.
El presente es el lugar donde la realidad puede expandirse, es el lugar donde puede aparecer una madurez, pero puede que no aparezca; es una posibilidad que se abre.
Esta sabiduría está expresando cómo la realidad está hecha en su esencia para madurar, es decir para ser desplegada. Y eso también es afirmado por la ciencia actual, donde dice que la materia se está expandiendo. La luna se separa de la tierra y todo está en expansión, que es un poco la idea que expresaba la explosión del Big bang.
Encontramos que son lenguajes que dicen lo mismo con palabras diferentes.

También la realidad puede ser desplegada. También el presente puede ser vivido en el encogimiento o en la plenitud. Eso es lo que expresa el color azul. Podemos preguntarnos cómo se despliega la realidad.
El color azul significa el aquí y ahora, la transformación y también la conciencia. El desplegamiento de la realidad, que es la transformación, sucede a través de la conciencia.
Cada vez que tu conciencia se expande, esa expansión de la conciencia es un desplegamiento de la realidad.

De tal manera que vemos el azul, que es el aquí y ahora, la conciencia, y luego vemos el amarillo, la madurez. Podemos preguntarnos si el desplegamiento sucede en el azul o en el amarillo. El amarillo acontece como día que transcurre detrás de otro, pero eso no quiere decir que despliegue la realidad. Esa es la secuencia. Pero el concepto de expansión o desplegamiento de la realidad sucede cuando se ha saturado el azul, se han saturado las posibilidades de la conciencia, se han completado todas las posibilidades que da de transformación el azul, y entonces la consecuencia es el amarillo.

No estamos en un sistema estático sino dinámico. La consecuencia de expandir la conciencia es que la realidad está desplegada.

Una de las cuatro direcciones está representada por el mago, que es el mago del agua

En el mundo maya y en la sabiduría de ese pueblo, de esa nación misteriosa, que tiene un conocimiento tan profundo de los movimientos estelares y del tiempo, una de las cuatro direcciones o cuatro puntales que sostenían la realidad está representado por el mago, que es blanco. Es el mago del agua. El término mago se asocia con el agua, en esta sabiduría ancestral primigenia.

Aquello que representa el mago es tan fundamental como aquello que representa el agua. El agua es imprescindible para el cuerpo del ser humano, para que se mantenga vivo y no acontezca el final, sino que continúe.
Entonces, se vuelve especialmente importante saber de qué se trata ese conocimiento que expresa el mago, de qué conocimiento trascendental se trata.
Y aparece como más importante, como más trascendental cuando vemos que lo que expresa el mago, es justamente lo que hace, permite o está asociado a que el cuerpo esté vivo, por cuanto tiene calor. El blanco, que expresa al mago y al agua, va con el azul, que expresa al águila y al fuego. Sí, el águila, la visión elevada, la visión de la maravilla, de aquel que ve la maravilla, está asociado al mago como onda. Son las ondas asociadas.

El mago aparece antes del espejo y el águila después, cuando has atravesado esa línea, esa frontera dimensional entre la dimensión material y la dimensión espiritual.
¿Cómo podemos traducir esto a un lenguaje coloquial? Vamos a recurrir a María Magdalena. El mismo cuerpo, la misma persona corpórea es María Magdalena cuando está sometida a los siete demonios que dice el Evangelio, y cuando está viendo la resurrección.
El mismo cuerpo, que es lo que expresa el color rojo. La misma persona, el mismo cuerpo que está sometido a los siete demonios es el mismo cuerpo de la misma persona que está viendo la resurrección, pero en otro momento. La resurrección es la maravilla.

Entonces, el mago está expresando un nivel de realidad que podemos asociar al agua, en cuanto que es algo que une, que son las emociones. Las emociones, el amor, unen a las personas: el hijo ama a sus padres, los padres a los hijos, los hermanos se aman entre sí. Hay algo que une, que está expresado por el blanco.

Hay una sabiduría en la que, aquello que une, esas emociones, también son lo que te permiten estar vivo. En realidad, todas las personas están unidas con todas las personas, pero como en círculos cada vez más amplios, trascendiendo el tiempo.
Estás unido a personas que hace milenios, siglos o años que no existen y estás unido a personas que todavía no han entrado en un cuerpo y que quizá no lo hagan nunca, porque quizá la evolución de la humanidad se dirija en otra dirección.

El caso es que lo blanco está asociado a lo azul, que es el fuego. El mago es la expresión de lo blanco y está asociado al águila, que es la expresión del azul, que también es el presente. Por eso sabemos que el blanco es tan importante para entrar en el presente.
Es importante conectar con tus emociones, pero con las trascendentes, no con las emociones que puede haber en la tercera dimensión, donde está el dolor, el miedo, sino conectar de forma trascendente.

Hay algo en ti que es anterior a cualquier afrenta, a cualquier dolor, a cualquier injusticia, a cualquier enfermedad. Si logras conectar con eso que es anterior a cualquier desastre, entonces saldrás de cualquier desastre, de cualquier enfermedad, de cualquier disgusto. Y si lo haces, cuéntalo, porque facilita el proceso.

La sabiduría de las tradiciones de los pueblos hace referencia a las cuatro direcciones, pero hace falta un quinto elemento

Para los mayas, el mundo estaba sustentado en cuatro soportes. En eso coinciden con muchas civilizaciones y también con los egipcios.
En general la sabiduría de las tradiciones de los pueblos hace referencia a las cuatro direcciones. Concretamente la sabiduría maya habla de esos cuatro sustentos o cuatro direcciones y los asocia a cuatro colores: rojo, blanco, azul y amarillo.

El ser humano necesita comida, y ese es el color rojo, la materia. Para los pitagóricos y los egipcios sería el cubo.
Pero también necesita agua. Efectivamente el ser humano si no come, se muere, pero si no bebe, también. El agua es fundamental. Para la sabiduría maya ese sería el color blanco, y los pitagóricos hablan del icosaedro.
El ser humano también necesita fuego. El calor del ser humano es imprescindible para que esté vivo. Si no hay ese intercambio de electrones, de oxidación-reducción, no hay calor, y la persona si no puede realizar ese intercambio, fallece. La persona que está viva, está caliente, y el que ya no está vivo, deja de estar caliente y se queda frío. Eso viene expresado con el color azul, que también a veces se representa como negro, y con el tetraedro para los pitagóricos y los egipcios.
Y luego está el color amarillo, que es el oxígeno. El ser humano también necesita para estar vivo respirar, el oxígeno.

El oxígeno, el calor, el agua y el alimento son imprescindibles, pero luego hay un quinto elemento. Es necesario todo esto, pero una persona puede estar en coma, como un vegetal, y estar caliente, siendo nutrido, hidratado y respirando.
Entonces, claro, hace falta un quinto elemento para explicar la vida del hombre, no su cuerpo. ¿Qué podemos colocar en ese quinto elemento? Ya no vamos a colocar asuntos materiales como el oxígeno, el agua o la comida, sino que estamos hablando de cosas inmateriales, sus pensamientos, sus sueños, sus emociones, sus ideales, su vocación.
Todo eso configura otra realidad. Los sabios mayas lo presentan como el color verde y en Egipto y en el mundo pitagórico es el dodecaedro o la realidad del cielo, la realidad celeste.

Para ser feliz, esa es la que es necesario trabajar. Para existir como cuerpo, para estar vivo hacen falta esas cuatro anteriores, pero para ser feliz hace falta conectarse con la quinta energía, con el mundo de emociones, de pensamientos, de ideales, con el mundo espiritual.

Todo ocupa un lugar, que no hace falta que sea espacial

Todo ocupa un lugar, que no hace falta que sea espacial, ya que también podríamos estar hablando de palabras, de emociones o de energías y que no ocupan un lugar en el espacio.
Cuando nos referimos a “todo” está incluyendo tanto palabras y cosas inmateriales, como cosas materiales que pueden ser materia inorgánica, como piedras, montañas o nubes, o materia orgánica, como insectos, plantas, animales o personas.
Podemos decir que la vida, o sea la realidad viva en la que estamos, está compuesta por cosas que ocupan un lugar en el espacio. Pero para ello, para definir una de estas presencias que sustentan la realidad viva, cada una de ellas tiene que tener una frontera que delimita un dentro y un fuera. Esa frontera la hace distinta de cualquier otra, la hace “otra”.

Eso lo podemos relacionar con la terminología de la sabiduría maya, que presenta la realidad como formada por cuatro aspectos. A uno le atribuye el color rojo, asociado precisamente a lo que decíamos al principio, “todo ocupa un lugar”, es decir, la realidad está compuesta por “presencias” que ocupan un lugar.
No tienes más que mirarte a ti mismo y ver que tienes un cuerpo que ocupa un lugar. Toda la realidad está compuesta por algo que es similar a ti, porque toda la realidad es como tu espejo. El ocupar un espacio te permite ser, estar y formar parte de la realidad viva, igual que todas las múltiples formas que componen la realidad. Pero el hecho de tener una frontera te permite reconocer un dentro y un fuera.

Entonces, lo que está dentro, tomándote a ti como ejemplo, siente, piensa y tiene emociones. La sabiduría maya propone que todo lo que compone la realidad, que ocupa un espacio (rojo), también está lleno de un sentir. Todo tiene una realidad inmaterial que podemos asociar con espíritu y a eso le llaman blanco.
La parte material con esa frontera marca separación, porque dice “dentro y fuera, hasta aquí llego yo, y fuera es fuera”. Y eso lo dice porque lo blanco también manifiesta una fuerza que une. Según lo rojo todo está fragmentado, pero según lo blanco todo se une, porque efectivamente todas las cosas que ocupan un espacio están a su vez formadas por otras múltiples millones de cosas unidas, y están unidas por su propia voluntad.

Cuando entras en la materia, ves que toda la materia está compuesta por átomos, y a su vez los átomos están compuestos por partículas subatómicas. Pero todos esos átomos se unen dentro de la frontera. Por eso la frontera separa y tiene una fuerza que une dentro y separa fuera esas partículas subatómicas y átomos, que objetivamente podrían ser iguales, aunque cada átomo sabe a qué proyecto pertenece. Lo que une a esos átomos es que quieren estar unidos en ese proyecto, en el proyecto de que tú seas tú y vivas unas experiencias.
Todos los átomos de tu cuerpo están unidos porque quieren que tú estés vivo, es decir que experimentes, disfrutes, goces y expandas tu conciencia.

Entonces, podemos decir que todo lo que existe ocupa un espacio, pero también tiene emociones, sentimientos y expresa algún nivel de amor como una fuerza que une. Pero también sucede que todo lo que ocupa un lugar en el espacio tiene movimiento permanentemente. Cuando deja de tener movimiento, esos átomos que estaban dentro de esa frontera abandonan ese proyecto, es decir deshacen la frontera.
Todo lo que ocupa un espacio y tiene emociones, también está permanentemente en movimiento, aunque a veces no se vea. El ser humano es un ejemplo, porque siempre está permanentemente en movimiento. Todos sus huesos y estructuras tienen un movimiento intrínseco. Además, todas las personas están respirando y con su metabolismo activo.
Entonces, podemos decir que todo en la realidad viva también tiene esa cualidad del movimiento, algo que en esta sabiduría maya se expresa con el color azul, que también expresa la conciencia, el despertar, cuando respondes a la pregunta de qué hago aquí.

Pero esta sabiduría maya también dice que hay un cuarto elemento, que expresa como amarillo. Este elemento contiene la idea de que todo lo que ocupa un espacio, tiene emoción, sentimiento y espíritu, y está permanentemente en movimiento, también está unido a una dimensión de la vida diferente de su propio proyecto personal.
Todo lo que ocupa un espacio, tiene espíritu y movimiento, está en un nivel de la realidad, que en el caso del ser humano corresponde a sus proyectos, sus esfuerzos, sus decisiones y su posicionamiento en el tiempo, en el aquí y el ahora. Pero de forma no siempre consciente también está unido inevitablemente a otro orden de cosas, a otro nivel más profundo de la realidad viva que le está llevando al florecimiento, a la expansión, a la maduración, y que llena y da sentido a todo lo que hace, porque todo está encaminado a ese florecimiento que te permite entrar en otra dimensión. Incluso los errores o las acciones contrarias a todos los valores, tienen sentido en otro nivel de la realidad, formando parte de algo que lleva al salto dimensional.
El color amarillo significa que todo madura, que todo da fruto, que todo florece. Y de esa manera entra en otra dimensión de la vida.
Cada vez que actúas desde la libertad, estás entrando en otra dimensión, diferente de cuando actúas de forma reactiva. Cada vez que expandes la conciencia estás entrando en otra dimensión. El color amarillo forma parte de la descripción de la realidad, de manera consustancial y obligatoria. Todo está encaminado al florecimiento. Aquello que tú eres está encaminado al florecimiento, está encaminado a ser luz.

Los sellos en la onda del dragón

LOS SELLOS EN LA ONDA DEL DRAGÓN:

PRIMER ESCALÓN: Dragón, Viento, Noche y Sol
El DRAGÓN significa la solidaridad y es justamente partiendo de ahí donde puede suceder todo esto. La característica mítica del dragón significa simplemente que esto es así incluso antes de que tú lo sepas, lo reconozcas, te lo creas o lo vivas, o incluso estés en contra.
La solidaridad actúa dentro de ti aun estando en contra de ella, esperando que la autorices.

El segundo sello de la onda es el VIENTO blanco, que significa de una forma sencilla la comunicación y la palabra. El tono 2 es fundamentalmente un regalo. Cuando has asumido el propósito se produce el tono 2 como regalo. Por eso, podemos decir que la primera onda es una comunicación, porque su tono 2 es el VIENTO.
Hay palabras que tienen que ser dichas y ellas mismas se encargan de todo a través del diálogo interior. Eso es lo que significa el viento en tono 2.

El tercer sello de la onda primera, la NOCHE, nos habla del poder de la visualización, y de soñar la abundancia para todos. A esto le da la característica de ser tono 3, que significa servicio. Llega un momento en que lo importante es soñar la abundancia, pero hay que comprobarlo, qué sucede en tu interior y en tu exterior, como algo más importante que un concepto.
La experiencia vale más que un concepto.
El color azul significa vivencia experiencial, es decir, es algo que haces. Te invita a comprobar cómo te transformas cuando sueñas la abundancia, porque activas en ti una fuerza creadora, que es la fuerza que crea la vida.

El tono 4 significa cómo lograr el propósito, y la SEMILLA responde “siendo tú mismo, siendo como eres”. El color amarillo habla de limpiar los hechizos, porque las creencias equivocadas te impiden ser tú.

Estos 4 primeros tonos forman una unidad, que se puede considerar unidad tipo, donde hay algo que representa la realidad (color rojo); algo asociado al diálogo, que hace presente al otro, al grupo y a la emoción (color blanco); algo que expresa el momento presente, a través del servicio (color azul); y algo que te hace ser más tú (color amarillo).

SEGUNDO ESCALÓN: Serpiente, Enlazador, Mano, Estrella
La quinta propuesta es la SERPIENTE, que es tu interior, la kundalini y tu energía vital. Refuerza el propósito de la onda, al expresar por segunda vez el propósito. Es una fuerza, que refuerza el propósito. Por eso es del mismo color.
La serpiente, como expresión de tu propia luz, vuelve a hacer presente la luz que está cumpliendo una misión (dragón).

El sexto elemento es el ENLAZADOR DE MUNDOS, que es la capacidad de enlazar, siendo una expresión de la luz cumpliendo una misión, al formar parte de la familia del dragón. La palabra “familia” aquí es un tecnicismo, que de alguna manera indica que aparte de su propio valor como sello independiente, el enlazador también es cómo se presenta la luz cumpliendo una misión en el terreno emocional expresado por el blanco. Y la forma en que se presenta la luz es uniendo, o sea amando. No uniendo como ata un cazador a su presa, sino amando.
El tono 6 es para nosotros como una puerta, y cuando actúas desde el enlazamiento amoroso abres puertas a una realidad escondida pero amorosa más allá de la forma, que muchas veces es una forma desde el miedo o la imposición o desde el “yo primero”, el ego.

Y cuando abres esta puerta te encuentras en el tono 7, que es una canalización, que aquí aparece como manik, MANO, siendo la sanación algo relacionado con reconocer dónde no has actuado desde el amor.
Esa canalización que tú activas desde el color azul, liberándote al reconocer cómo has actuado en contra del amor, también tiene una resonancia que libera a las demás personas.

El tono 8 aparece como la ESTRELLA y le damos el valor de integridad, como una forma más afirmada de “ser tú” al reconocer el programa. La primera vez que aparece el amarillo es “sé tú y reconoce el programa” (semilla), y la segunda vez es en el tono 8, reafirmando esos contenidos y haciéndote más íntegro, porque te hace más “ser tú” y te propone conceptualmente los valores de armonía, belleza, ética, y también la sociedad armónica de la estrella.

TERCER ESCALÓN: luna, perro, mono, humano
El tono 9 es la LUNA, que asociamos con la emoción, y que también da fuerza al propósito, porque es la tercera vez que aparece su color rojo. En este caso la emoción ayuda al propósito para llegar a la transcendencia, que es el cielo, el caminante del cielo. La emoción da fuerza a la luz para llegar al cielo.
Al pertenecer al tercer peldaño de 4 sellos, decimos que la emoción forma parte del servicio, porque es la tercera vez que aparece el color rojo.
El amor es una expresión del servicio. El amor refuerza al servicio, y el servicio refuerza al amor, conectando con el agua de la luna, la cual es un espejo del sol. La luna en la noche es una luz en la oscuridad.

El décimo sello, que indica una perfección, es el PERRO como amor incondicional, que es parte del servicio, de la propuesta de cómo llegar al cielo.
Este servicio incluye considerar la emoción y el amor incondicional como parte de aquello que te relaciona con las demás personas. Lo activas como azul, siendo una de sus características la conciencia. Tú haces presente ese servicio como forma de estar consciente, es decir, de estar despierto en el intento.

Entonces, aparece el tono 11 como una liberación. El MONO significa alegría, osar e inocencia. También es una expresión de la luz cumpliendo una misión (familia dragón). Ante la conciencia es una de las formas del color azul, produciendo una liberación de luz.
El mono azul da sentido al tercer peldaño de 4, que comienza con la emoción (luna), sigue con el amor incondicional (perro) y dice que esa emoción y ese amor incondicional van asociados con la alegría en el presente, que es una alegría que te transforma, porque te hace libre y te lleva lejos del miedo, la envidia y todas esas cosas.

La consecuencia de esa liberación que contiene un nuevo nacimiento es el HUMANO, la libertad, los pensamientos elevados y colaborar con todo lo existente, como una forma de expansión.
De esta manera el humano es el final del tercer agrupamiento en los bloques de 4 colores, que contenía la emoción, el amor incondicional, la alegría y la libertad.

CUARTO ESCALÓN: Caminante del Cielo
El caminante del cielo pertenece a la familia del día verde por su plenitud, expresando a través de su color rojo que crea esa realidad y de alguna manera en ti activa un cuerpo de gozo.
La posición del sello 13, caminante del cielo, en la onda tipo nos muestra la cuarta manifestación del color rojo, es decir, cómo la realidad se va transformando, llegando a algo que contiene, como 4, el símil del cuarto sello, como expresión del programa, y también del cuarto color como expresión de la expansión y la madurez.

Inicia así el cuarto grupo de 4, del que solamente va a estar visible el primero, porque los otros ya se sitúan en una elevación y se salen del mundo de la forma y ocurren en el mundo de las emociones (color blanco), que no es algo visible, o en el mundo de la conciencia (color azul), y que también suponen una limpieza de hechizos (color amarillo), es decir de limitaciones al programa diseñado en dimensiones superiores. Y eso también es una disposición y no una forma.

De esta manera la primera onda va del rojo por primera vez al rojo por cuarta vez. Termina enlazando con la dimensión más allá de la forma, que es la onda del mago.

Los 20 sellos aparecen primero en un grupo de 13, dejando 7 fuera de ese grupo de 13. Eso también tiene un lenguaje, donde los 13 primeros aparecen como una propuesta para la transcendencia, donde es importante que tú quieras, y los 7 segundos aparecen con la característica 7 de canalización, resonancia y sanación, desde la transmutación.

La existencia de los 4 colores es lo que nos permite contemplar la aparición del quinto color

La existencia de los 4 colores es lo que nos permite contemplar la aparición del quinto color. Reconocer los 4 colores es un acto de conciencia, que te sitúa en la realidad de la forma. Y situarte ahí con conciencia, que es la realidad normal, te permite encontrar, más allá de la forma aparente de las cosas, lo que se expresa con el quinto color, el color verde.

El color verde es lo óptimo, más allá de la sucesión de los acontecimientos que parecen llevar un desorden y que por tanto necesitan que te sitúes desde tu voluntad a la defensiva y en defensa de tus propios intereses.
En determinadas situaciones de lucidez, es decir de iluminación, encuentras que ese desorden, que es lesivo para ti si no te defiendes, en realidad contiene un orden maravilloso que va siempre en favor tuyo, y eso es lo que llamamos el quinto color, el color verde que expresa la quinta dimensión y lo óptimo.
En ocasiones puedes reconocerlo y, entonces, ya sabes que existe. Eso determina que estás en lo que podemos denominar cuarta dimensión, que es una expansión de la realidad puramente de la forma.

La forma, que es lo rojo, hace que las cosas sean reconocibles, pero lo amarillo dice que eso rojo puede expandirse. Cuando te estás peleando con las cosas, éstas son reconocibles, pero no están expandidas, ya que la expansión de las cosas es armoniosa, floreciente, liberadora, sabia, luminosa.
Todos esos conceptos son atribuibles al color amarillo y también al cuarto castillo, cuarto concepto de la realidad.
Cuando encuentras que la realidad es amorosa, encuentras que se expande y te es favorable; encuentras que todo viene a ti con facilidad cuando lo necesitas y estás preparado.

Pero en ese periodo que denominamos cuarta dimensión, todavía estás entre la consideración amorosa de la realidad y la consideración de lucha por la supervivencia. Cada vez que la realidad, desde su realidad espiritual y en su diálogo contigo, reconoce que está suficientemente despierta, se manifiesta como maravillosa y se producen cambios en tus células; tus células también se despiertan a la vibración de la maravilla.

Para ello no puedes tener enemigos. Ni la realidad puede ser tu enemiga ni las personas.
Tienes que haberte abierto a las emociones y a la belleza, porque la maravilla es bella. No una belleza de cánones, sino la belleza de la emoción.
Gracias. Bendición.