La realidad parece inerte. Las cosas parecen inertes. Las montañas, las estrellas, los árboles todo parece inerte, sin voluntad

5.
La realidad parece inerte. Las cosas parecen inertes. Las montañas, las estrellas, los árboles todo parece inerte, sin voluntad, pero Viracocha y Shu y su hipóstasis Heh muestran cómo las cosas son también la realidad creadora, que ofrece voluntaria y amorosamente el espacio y el tiempo para que tú existas, para que tú goces, para que tú ames, para que tú reconectes con tu realidad mágica, con tu linaje mágico.
La realidad se vuelve maravillosa cuando tú descubres esa realidad mágica y amorosa, y encuentras el Espejo donde todo eso ES.

Vemos esa realidad plegada, arrodillada, pero que se puede desplegar justamente cuando tú despliegas tu propia realidad plegada, tu ser espiritual, tu ser Hijo de Dios.
Sí, cierto, también la ciencia absoluta, que no necesita ser deísta, habla de “realidad plegada”, como Viracocha.

Gracias abuelos Andinos, gracias abuelos Mayas por vuestra paciencia.
Gracias y perdón.

La mujer crea el mundo

Paseando a la orilla de un pequeño lago inadvertidamente escuché una conversación entre dos pequeñas ranas.
Una decía “la mujer crea el mundo y el hombre lo habita, porque si fuese el hombre el que lo creara primero crearía a la mujer, para que creara el mundo, y entonces poder habitarlo él. Por eso creo que es la mujer la que crea el mundo y cuando ya ha creado todas las cosas, crea al hombre”.
Y la otra respondía “bueno, quizá no sea verdad, pero es cierto”.