La luz empieza a existir cuando existe el ser humano que la ve desde su conciencia

La luz empieza a existir cuando existe el ser humano que la ve desde su conciencia.

Nada existe sin conciencia. Nada existe sin la conciencia.

La conciencia y la vida están unidas. Van juntas. Son como dos caras de la realidad.

Nada existe de manera fortuita, de manera accidental, porque no hay error, todo lo que existe está convocado a la existencia desde la conciencia.

Entonces, hasta que no existe el ser humano capaz de ver la luz, la luz no existe. La luz está asociada al ser humano.

El ser humano es como un prisma. El ser humano es capaz de abrir la luz, es capaz de separar los colores de la luz y hacer aparecer los 7 colores del arcoíris. Porque a su vez la luz también está compuesta. Dentro, están los siete colores del arcoíris.

La luz parece invisible porque lo que se ven son las cosas. Las cosas reflejan la luz y entonces ves las cosas, pero no ves la luz. Pero cuando un prisma abre la luz, es cuando ves la luz en realidad. Ves de qué está compuesta: rojo, naranja, amarillo, verde, índigo, añil, violeta y magenta.

Todo eso el ser humano lo está viendo, pero lo está viendo sin saber que lo está viendo.

Posteriormente, puede darse cuenta y entonces ser consciente y recuperar que lo estaba viendo.

Por eso, el pasado también tiene expansión para el ser humano. El humano se expande en el pasado cuando conecta con su conciencia dormida, inconsciente.

Cuando conecta con su conciencia dormida e inconsciente hace aparecer la luz de su pasado, y entonces se nutre de su pasado y se expande.  La expansión significa que ha entrado nueva información y nueva nutrición.

Entonces, el ser humano se vuelve más ligero y empieza a volar, a despegarse de la tierra y entrar en el cielo, que es el lugar de lo maravilloso.

La tierra es el lugar del despertar, pero el cielo es el lugar de lo maravilloso, y para eso hace falta la nutrición de la luz.

La luz no necesita existir si nadie la ve. Si existe es porque alguien la ve. Esa es la conciencia del ser humano cuando despierta.

Cuando el ser humano despierta, esa luz comienza a adentrarse tanto en su pasado como en su futuro. Y cuando la luz del ser humano desde su conciencia se expande tanto en su pasado como en su futuro entra en lo atemporal, en lo que siempre es, lo que es en esencia, y hace la paz. Por eso, abrir la luz está asociado con el arco iris y con la paz.

Entonces, aparece el ser humano cristal, que es transparente a la luz, el ser humano que es luz, que no es un obstáculo para la luz, sino que es luz.

José Cabal. Vía Tzolkin.

Todo lo que sucede puede ser traducido a información

Todo lo que sucede puede ser traducido a información, de modo que si estás observando con la suficiente atención, con la conciencia despierta, queriendo aprender, resolver, lograr, eso es lo que sucede. Te despiertas, te empoderas, llegas a ser tú, y logras. Despiertas al sol y entonces te entregan tu mision.
José Cabal. Vía Tzolkin.

Las personas podemos tener muchos objetivos en la vida

Las personas podemos tener muchos objetivos en la vida, segun el grado de despertar.
Inicialmente miras fuera y quieres ser o vivir como algo que ves. Quieres ser músico, artista, empresario, deportista, bandido, politico, youtuber o cualquier cosa que signifique triunfo, glamour, éxito, etc.
Pero en algun momento puede que decidas, quieras, desees o permitas ser tú.
Y eso es una gran decision.
Un despertar, y lo primero que necesitas para ser tú es dejar de no ser tú.
José Cabal. Vía Tzolkin.

El Ego es como un nivel de conciencia bajo

El Ego es como un nivel de conciencia bajo. El dolor te hace sentirte, y aparece la conciencia. La conciencia del dolor te despierta.

Aquel que se descartaba decía “pienso, luego existo”, pero en realidad la frase es “me duele, luego existo”.

El dolor te mete en el presente, te lleva a tierra, te descabalga, te hace saber quién eres, “yo”, y dónde estás.

Entonces, el ego es esa conciencia de ti mismo/a y del dolor. Es como la conciencia de ti mismo/a rodeado/a de dolor, no de gozo. Es como la conciencia de ti mismo/a rodeado/a de una realidad que puede agredirte.

El Ego es como la conciencia defendiéndose de la realidad, intentando vencer a la Realidad, intentando amaestrar y dominar la Realidad, y para eso necesitas ser fuerte, el/la más fuerte, el/la más sabio/a, el/la más astuto/a.

Decimos que es una conciencia baja porque aún, ese es el siguiente paso, no has descubierto que la Realidad es amor.

Entonces, el Ego te da inicialmente conciencia de ti, de que existes, y te separa del resto de la realidad, situándote aquí, ahora. Eres, estás aquí, ahora.

Parece que estás solo en un lugar hostil. Luego aprendes que no estás solo/a, sino que estás conectado/a, unido/a a muchas conciencias y a la Gran Conciencia, que también eres tú. No estás en un lugar hostil sino en la Maravilla, en el Amor.

José Cabal

Vía Tzolkin

Las puertas existen. Hay puertas entre las dimensiones.

Las puertas existen. Hay puertas entre las dimensiones. A veces es una simple palabra, una simple frase la que con su resonancia te abre esa puerta y entonces ya depende de ti desplegar la realidad en ese momento.

Desplegar la realidad es sencillamente atravesar la puerta que se te abre a través de una resonancia, una palabra o la resonancia de una sincronía; a veces a través de sentir la emoción; a veces es un diálogo interno.

La puerta que comunica dimensiones existe y cuando se abre, como resultado de que el momento es adecuado, gracias a tu trabajo personal o a tu cita en el tiempo, porque quizá es un acuerdo o una cita en el tiempo, en tal momento despertarás.

Entonces, es importante acudir a la llamada y también decir “cuando suceda estoy dispuesto”.

El despertar es un transvase

El despertar es un transvase, porque gran parte del despertar sucede en el mundo de las emociones. Es necesario limpiar, desintoxicar y sacar el daño emocional, y la emoción es el agua.

La emoción conecta con el ser multidimensional, que de alguna manera es el ser extraterrestre. Todo el agua que hay en la tierra viene de más allá del sistema solar y el ser humano está también hecho de agua en un 70%. Conectar con ese agua extraterrestre es recuperar tu conciencia extraterrestre. Entonces, te das cuenta de que estás aquí no circunstancialmente sino cumpliendo una misión, intencionalmente. Has venido aquí a recuperar, a sanar algo, a recuperar tu conciencia de plenitud.

El caminar en ese presente, que te traslada del presente sufriente al presente maravilloso, se hace a través de la conciencia de la emoción, y eso es un transvase.

Dentro de esa conciencia, de esa iluminación de la emoción, se trata de eliminar aquello que proviene del miedo, del sufrimiento, del odio, de la envidia, del auto desprecio, del desprecio del otro o del desprecio de la vida, y conectar con la maravilla.

La forma de eliminar todo ese contenido desde lo mágico maravilloso es simplemente decir, deseando que suceda, sabiendo que es posible: “elimino estos programas y activo la conciencia de la plenitud, la conciencia del gozo y la conciencia del amor. Elimino y elijo”.

Desde el mundo mágico-maravilloso del agua cósmica, puedes elegir, y eso es lo que provoca el transvase, de una situación a otra.

Quizá es simplemente a lo que venimos, a despertar.

Recuperar tu poder es recuperar tu conexión con el agua cósmica

Recuperar tu poder, recuperar tu energía perdida en tantas circunstancias adversas y desarmónicas es recuperar tu conexión con tu agua cósmica, limpiar tu agua cósmica, limpiar tu lecho emocional de emociones adversas que te frenan y desdibujan.

Recuperar tu energía, recuperar tu poder, recuperar tu esencia es limpiar tu agua cósmica y conectar con tu ser extraterrestre, extradimensional, con tu ser que viene más allá del sol a cumplir una misión, y entonces honras a todos tus ancestros, que es la vía por la cual has descendido al aquí y al ahora a cumplir tu misión.

El momento de recuperar tu poder es todo aquel momento en que conectas con el amor. Recuperar tu poder sucede cuando tu conciencia despierta, siente ese flujo de amor, siente que está en el amor y siente que ama.

Cuando no amas es que hay algún bloqueo que te lo impide, te impide saber quién eres. Cuando no amas y cuando no te sientes amado hay algún bloqueo.

Es como una hucha donde se acumula mucho amor, mucha energía, mucha lucidez, esperando al momento adecuado en que accedes a tu despertar.

Gracias. Bendición.

Al final resulta que las máquinas eran los robots

Al final resulta que las máquinas eran los robots.

Inicialmente se hablaba de las máquinas como ayudantes. Se hablaba de la revolución industrial como PROGRESO, con mayúsculas.

Las máquinas en el campo producían más comida, actualmente transgénica. Quizás más riqueza, pero quizás no para todos. Parecía en un momento que las máquinas producían más puestos de trabajo, porque siempre necesitaban personas para manejarlas, pero ahora resulta que las máquinas en realidad, en REALIDAD, son robots y NO necesitan a nadie.

Los automóviles son robots y no necesitan a nadie para conducirlos. Los aviones son robots. Todas las máquinas son robots y no necesitan a nadie para manejarlas, y si no al tiempo. Solo necesitan una buena programación. Solo necesitan un buen programa informático.

Claro, los dispositivos informáticos también son robots. Son robots los teléfonos móviles, las computadoras, las tablets. Las casas llamadas inteligentes también son robots.

–  Pero entonces, ¿qué pasa, corremos peligro?

–  Para nada. El asunto es que, si no te despiertas, hasta tu propio robot te dará una bofetada para que te despiertes.

Parece que estamos en la era de los robots, pero es solo apariencia. En realidad, estamos en la era de los enanitos.

– Pero los enanitos son los elementales de la tierra y hablar de los elementales no tiene nada que ver con las máquinas. Las máquinas son ciencia y los elementales son cuentos, leyendas, ensueños.

–  No te creas que no existen. Los enanitos son esas personitas diminutas que viven en los dispositivos informáticos, teléfonos, portátiles, tablets, computadoras…, y anda que no hay. Cada vez más. De hecho, tú también te conviertes en un enanito cuando haces una vídeo llamada o un simple selfi, pero claro es que siempre has sido un enanito. Mírate en cualquier fotografía. No se te ve muy grande. También las cámaras fotográficas son robots.

Hay que convivir con todo, pero lo importante es saber quién eres.

Hay que convivir con máquinas, robots, enanitos, porque todo está bien, todo te ayuda. Lo importante es saber quién eres, reconocer tu linaje, reconocer que el linaje del “ser siendo” está en ti; reconocer, encontrar que el linaje del amor está en ti. Tú ERES.

Todos los árboles, como todas las personas, son voluntarios

Todos los árboles, como todas las personas, son voluntarios. Todos los árboles son voluntarios, conscientes y ocupan su lugar, y todas las personas también son voluntarias, solo que necesitan despertar esa conciencia.

Todos los árboles son voluntarios para sostener la vida, para dar espacio a que las cosas sucedan. También los hombres, como los árboles, tienen una misión que realizar, que es lo que les sitúa como voluntarios, solo que el reconocimiento de esa misión está asociado al despertar de la conciencia, y el despertar de la conciencia normalmente es una maduración.

Es necesario que sucedan muchas cosas sin sentido aparente para que al despertar la conciencia la persona encuentre que todo tiene sentido. Y cuando la persona descubre que todo tiene sentido, también se da cuenta de que en ese momento todo es muy fácil y que realmente no tiene nada que hacer , solo permitir que las cosas sucedan y acompañarlas con su presencia, con su conciencia despierta, conectada con el corazón amoroso de la vida, con el interior amoroso de la vida, dejando que todo suceda y deseando que lo que suceda sea lo mejor para cada persona.

Los cromosomas no pueden verse

Los cromosomas no pueden verse. Cuando ves una persona, no ves sus cromosomas. Si pudieras ver los cromosomas de una persona, podrías ver que esa persona viene de muchos lugares. Esos cromosomas han creado sociedad en muchos sitios. Tienen cromosomas hermanos por todos los lugares.

Si pudieras ver los cromosomas, podrías ver que cada persona es de muchos sitios, por lo menos en el siglo XXI. Por eso hay una expansión de la conciencia cuando te reconoces como expresión de muchos lugares y de muchas culturas, no solamente de una. Quizá te reconoces de una cultura y entonces tu actitud es excluyente respecto a las demás, pero es excluyente respecto a ti mismo, respecto a tu interior.

Por eso hay un momento en que la persona, como resultado quizá de su trabajo interior o quizá del trabajo interior en otras vidas, tiene un despertar de conciencia. Y ese despertar de conciencia es importante llevarlo hacia el interior de tus cromosomas, conectando con toda esa información latente en el interior, que te ha acompañado en tu interior, que quizá te ha impulsado desde tu interior, para que quizá en ese despertar de conciencia salgas de tu ser reactivo en el presente y te expandas en lo atemporal que hay en ti, porque los cromosomas son atemporales, son viajeros en el tiempo, desde lo atemporal.

Quiere decir que el tiempo nos va a arrastrar. Los cromosomas, cualquiera que sea su información y su juego, son anteriores al tiempo. Cuando alguien se preguntó la primera vez acerca del tiempo, esa pregunta se la hizo montado en sus cromosomas, como quien va montado en un caballo, solo que sin darse cuenta de que va montado en un caballo.

Cualquier despertar de la civilización, como un salir de la prehistoria y entrar en la historia, todo eso ha sucedido sobre cromosomas perfectamente elaborados. Hay una expansión de la conciencia en el reencuentro con los cromosomas.
Hay preguntas que quizá no te has hecho nunca y algunas de ellas tienen la solución de tu momento presente. La pregunta abre el diálogo y la respuesta abre puertas.
Hemos llegado a un momento en el espacio-tiempo donde es necesario abrir la puerta, pero para abrir la puerta es necesario encontrarla.

Cada vez que una persona encuentra la puerta y abre la puerta de la expansión de su conciencia, entra en otra dimensión.
Y cada vez que una persona abre esa puerta y entra en otra dimensión, toda la humanidad entra con ella.