Perdonar es digerir

Perdonar es digerir. Por eso perdonar te da fuerza.

Perdonar te hace más fuerte porque te nutre. Y te nutre porque tu conciencia se expande y ves más allá de las apariencias. Si cuando perdonas te sientes débil es porque no has perdonado, solo haces como si.

Para el alma no existe el tiempo, solo el presente, ni el espacio, solo el aquí, solo el ahora. Por eso cuando perdonas muchas veces no sabes en qué tiempo ni en qué espacio, solo que te sanas y abres la puerta a otra realidad, y lo sabes porque te suceden cosas maravillosas.