El acceso personalizado al 14

Compartimos la respuesta a una pregunta sobre el acceso al 14, por si es de interés:
“Hola sol 12.
El 14 hace referencia al juicio de Osiris, que es el momento en que según la tradición egipcia te están calibrando para ver si puedes pasar a otra dimensión de la vida plena o tienes que reencarnarte. Quien te ayuda en el juicio de Osiris es Anubis, que es un cánido, perro o chacal. Para nosotros el chacal se nutre de animales muertos, o sea de carroña, y de alguna manera está diciendo que cuando te ayuda Anubis es porque todavía no estás vivo como estando en la vida plena, sino que estás en la vida sufriente.
La ayuda que te proporciona Anubis, que desde el código maya sería el 14, es lo que significa el 14, que como sello es el mago y como onda es el perro. El sello es un trabajo interior, que te lleva a conocer la otra realidad y eso es lo que te propone, y como onda te habla del amor incondicional, expresando un trabajo grupal, o sea, cuál es la actitud con la que te relacionas con las demás personas, y eso es desde el amor incondicional.
Para que tu alma no pese necesitas ser incondicional en tu trato con las demás personas, y eso lo logras en parte cuando desde tu interior te posicionas como mago, dejándote instruir por el Tzolkin.

Para identificar el 14 desde tu configuración natal, por una parte hay un 14 que nos va a hablar de tu relación con las demás personas, que es el 14 de tu onda natal, o sea el inicio de la siguiente onda, que en tu caso es el viento. Por otra parte, el 14 desde tu sello natal, que es el que te indica cómo ser mago, en tu caso es el caminante del cielo.
Cuando unimos el caminante del cielo y la siguiente onda nos encontramos con el caminante del cielo 12.

Encontramos que naces en la onda de la luna, que da inicio al castillo verde y está hablando de una emoción que te lleva a ser transcendente desde la solidaridad que expresa el dragón (tono 13). Tu emoción tiene que ser transcendente para que entres en el contenido que expresa el 14, que es que tu palabra sea lo que significa el viento. Lo primero para determinar tu 14 es el viento, que es el aire y une a todas las personas. Puede ser nutritivo, cuando es puro, o tóxico cuando está contaminado.

La forma en que puedes hacer ligera tu alma es cuando tu viento, lo que compartes con todas las demás personas, que es tu palabra e interacción, es nutritivo y no tóxico para las demás personas.
La palabra entra en los contenidos espirituales de las personas y crea o modifica valores, principios, creencias y códigos. Entonces, a través de la palabra puedes hacer gran beneficio o gran perjuicio.
Tu alma pesará como una pluma y podrá pasar al siguiente nivel de vida plena cuando tu palabra haga como el oxígeno al respirar, que nutre al cuerpo y se lleva en forma de CO2 los residuos de las células, es decir, nutre y limpia.

El otro 14, que es ya un trabajo personal, es cuando te sitúas como caminante del cielo. Estás en el 14 cuando tu palabra es nutritiva, pero estás en el 14 cuando personalmente te sitúas en el caminante del cielo, que lo que hace es explorar, es decir, entrar más allá de lo conocido.
La exploración significa entrar en territorios no conocidos, dentro de la onda del viento.
Es decir, tu palabra será nutritiva cuando sea la del caminante del cielo, que se ha adentrado en el misterio y en lo desconocido, y eso lo haces desde el caminante del cielo 12, donde el tono 12 está diciendo que ese entrar en el misterio es la forma en que tu colaboras con todo lo existente. Al ampliar lo conocido, amplías la bendición porque conoces la maravilla y puedes contarlo.

En tu caso personal, aun tendríamos que decir que ese caminante del cielo está llamado a convertirse en un águila. Cuanto más exploras el misterio, más liberas al águila, que es la siguiente onda.
Estás al final de la onda y tu 14 está muy cerca de la onda siguiente, en el lugar 3, que identifica el servicio. Tu 14 es también un 3, porque es también lo que aparece en el tercer lugar desde tu sello.
El viento es el 14 de tu onda y el 3 del sol 12. Pero el 3 del caminante del cielo 12 es el águila, que quiere decir que tu caminante del cielo es un águila que está ampliando la visión para poder contarlo. Las personas que son un tono 12 tienen muy remarcado el 3 como servicio. Por eso tenemos que hablar de dos lugares “tres”.

Para ti el viento es lo que da sentido a la encarnación en esta tierra. Estás llamada a hablar. Has nacido para eso, para comunicar, y tienes que liberar tu águila, que es cuando tu viento se transforma en su forma transcendente, que es el mago.
Gracias sol 12.”

Moisés, Jesucristo, Quetzalcóatl y Pacal Votan son una puerta a la inmortalidad, es decir a la vida en plenitud

Se considera al chacal que es un cánido, como un carroñero que se alimenta de cadáveres. La pregunta sería si visto desde el alma podría ser como un San Bernardo, que no te devora sino te da la vida.
A Anubis se le representa como un chacal, pero Anubis encuentra mágicamente al corazón preso y lo libera, enfermo y lo sana.
Anubis encuentra al corazón enterrado bajo un montón de escombros y lo aligera, mostrándole el camino a la inmortalidad.
Por eso encontramos que Anubis es el perro, el sello 10, que representa el amor incondicional, pero que evolutivamente se va a situar sobre la horizontal 14 ocupada en el Tzolkin tipo por los sellos del mago, y en el alfabeto primordial fonético –gracias y reconocimiento al pueblo del alfabeto primordial fonético, que no son precisamente los filisteos, pero gracias también a los filisteos, que hoy se llaman palestinos- va a aparecer como la letra 14, la Nun, que en el tarot sería la templanza.

Josué, hijo de Nun, de la tribu de Efraín -que es el segundo Israel y el segundo que recibe el nombre de Israel-, guía al pueblo en el paso en espejo al de la salida de Egipto, pero ahora al interior de la tierra prometida. Josué aparece en la escritura asociado a la cruz, liberando el ejército que pelea con los amalecitas, mientras Moisés está orando a Dios con los brazos en cruz.
También podemos ver claramente la cruz en el juicio de Osiris; solo hay que mirar la imagen del juicio de Osiris para ver una cruz que es la balanza, la Maat.
Moisés con los brazos en cruz es similar a la Maat y también es una representación visual en un formato diferente del juicio de Osiris, como paso a lo óptimo.

La Maat en ocasiones aparece como serpiente emplumada, como Quetzalcóatl. La Maat también aparece en ocasiones como Jesucristo, con los brazos en cruz, dando el veredicto que franquea el paso a todos sin excepción, “padre perdónalos”.
Moisés, Quetzalcóatl, Jesucristo y la Maat se explican mutuamente sumando sus contenidos. También el sepulcro de Pacal Votan contiene una cruz que es una Maat, porque ahora es la serpiente en la cruz, donde unifica los contenidos de Quetzalcóatl-serpiente emplumada con Jesucristo en la cruz.
Por eso sabemos que los sabios dimensionales atraen enlazadoramente a los que están a un lado del mundo, fijan la fecha y realizan la profecía.

Anubis busca a las personas sufrientes y les devuelve el alma. En la dimensión del conflicto la visión se distorsiona y todo el mundo aparece con contenidos negativos, y en la dimensión de la guerra todo el mundo aparece como tu enemigo, robándote y humillándote.

En el año 26-25 a.C, César Augusto fijó el calendario egipcio, que a partir de entonces empezaba siempre el 29 de agosto, de forma que el último mes, llamado Mesore, comenzaba el 25 de julio.
Debido a este acontecimiento sincrónico ocurrido hace más de 2.000 años, hoy podemos traducir los días del calendario egipcio, que a partir de entonces incluía también los bisiestos, al año común. De este modo podemos encontrar que el día en que se celebraba la fiesta de Anubis, que era el 22 del mes Mesore, es en nuestro calendario el día 15 de agosto, porque desde el 25 de julio hasta el 15 de agosto hay 22 días.

De ese modo, la Virgen de la Paloma, que es la festividad junto con otras advocaciones marianas el 15 de agosto, es similar o por lo menos festeja lo mismo que lo que los egipcios llamaban Anubis.
La Virgen Alada o Virgen de la Paloma y ese chacal, que en realidad es un perro amoroso que rescata el alma y lo lleva ante la cruz de la Maat, es similar a la Virgen María, que también ante la cruz recibe el encargo de transformar el alma y gestar un nuevo hijo: “mujer, he ahí a tu hijo”.

Moisés, con su decálogo, Jesucristo con su “amaos los unos a los otros”, Quetzalcóatl con sus enseñanzas y Pacal Votan con su Tzolkin, son una puerta a la inmortalidad, es decir a la vida en plenitud.
Para las personas que se nutren con el Tzolkin es importante reconocer en el inicio del segundo vinal, que siempre es el día 15 de agosto, una información nutriente, sobre todo en un año 20-14 donde se asocia la luz del 20 con el mago del 14, que en realidad es el amor incondicional evolutivamente, ya que el mago ocupa el mismo lugar que el perro como onda.

Anubis, con su cuerpo negro, también resuena con las vestimentas negras de aquellos del cuellecito blanco, que para algunos son chacales y quizá sean San Bernardos.

Este próximo 15 de agosto, en que se inicia el segundo vinal, también se asocia al evento de nuestros amados huicholes con su venado azul, ya que el 15 de agosto será Luna 3, que es una expresión de servicio desde la emoción, pero en favor precisamente del venado, o sea de la mano.
Encontrar y expresarse desde el alma es un servicio en favor de la sanación del arquetipo, porque el venado azul es nutrición y sanación, pero empieza pidiendo perdón.

Perdónenme. Gracias y bendiciones para ustedes. Maat y, quizá en espejo, “te amo”.

Las personas interesadas en elevar su vibración, el in lak’ech, la sociedad de la estrella, etc., están viviendo el juicio de Osiris.

Según Wikipedia: “El juicio de Osiris era el acontecimiento más importante y trascendental para el difunto, dentro del SISTEMA DE CREENCIAS de la mitología egipcia.
En la Duat, el espíritu del fallecido era guiado por el dios Anubis ante el tribunal de Osiris. Anubis extraía mágicamente el Ib (el corazón, que representa la conciencia y moralidad) y lo depositaba sobre uno de los dos platillos de una balanza. El Ib era contrapesado con la pluma de Maat (símbolo de la Verdad y la Justicia Universal), situada en el otro platillo.
Mientras, un jurado compuesto por dioses le formulaba preguntas acerca de su conducta pasada, y dependiendo de sus respuestas el corazón disminuía o aumentaba de peso. Thot, actuando como escriba, anotaba los resultados y los entregaba a Osiris.
Al final del juicio, Osiris dictaba sentencia:
Si esta era positiva su Ka (la fuerza vital) y su Ba (la fuerza anímica) podían ir a encontrarse con la momia, conformar el Aj (el “ser benéfico”) y vivir eternamente en los campos de Aaru (El Paraiso en la mitología egipcia).
Pero si el veredicto era negativo, su Ib era arrojado a Ammyt, la devoradora de los muertos (un ser con cabeza de cocodrilo, piernas de hipopótamo y melena, torso y brazos de león ), que acababa con él. Esto se denominaba la segunda muerte y suponía para el difunto el final de su condición de inmortal; aquella persona dejaba de existir para la historia de Egipto.”

El juicio de Osiris, aparece según esta información, como algo perteneciente al espejo interior, porque no es algo que se pueda ver y tocar, sino algo de lo que se puede hablar.
No es algo que pertenezca al presente inmediato, al aquí y al ahora, por lo menos aparentemente, ya que el aquí y ahora parecen ser el escenario de las cosas que se pueden ver y tocar.
Sin embargo, el juicio de Osiris hace una referencia temporal muy marcada, ya que no puede suceder en cualquier momento, sino solamente en el momento posterior a la muerte, y además de lo que se trata de dilucidar es si esa persona entra en el tiempo de la inmortalidad o se acaba el tiempo.

De ese modo, nos damos cuenta es de que el juicio de Osiris está plenamente instalado en el tiempo. Su escenario es el tiempo, tratándose de dilucidar si la persona puede dar un salto evolutivo y acceder a una nueva dimensión, que es precisamente el interés de muchas personas hoy, quizá de las personas que se consideran despiertas.
Esta imagen del juicio de Osiris, para las personas que quizá podríamos denominar dormidas, habla de algo que no les interesa en este presente del aquí y ahora, ya que su aquí y ahora está lleno únicamente de cosas que se pueden ver y tocar. Pero aquellas personas que en este argot llamamos “despiertas”, resulta que es justamente lo que ocupa su presente del aquí y ahora.

Las personas interesadas en asuntos aparentemente inmateriales, como subir su vibración, abrir sus escáneres espirituales, el in lak’ech o entrar en el espejo, encontrar la sociedad de la estrella, etc., están viviendo el juicio de Osiris, aun sin saber que en el código de alguna tradición es ese el nombre que recibe. De esta manera, no se trata de algo destinado a los muertos, sino de algo destinado a los despiertos.

Podemos encontrar que el arcano 13, en el lenguaje inicial e iniciático de la escritura fonética –gracias maestros iniciadores de la escritura fonética, bendición- es la muerte. El arcano 13 del tarot es la muerte y también la letra 13 MEM -letra madre por cierto-, que también forma parte de la figura central del juicio de Osiris, porque es la MAAT. La MEM no es la MAAT, pero forma parte constituyente.
En el código Tzolkin, el 13 es el caminante del cielo como sello, que pertenece a la familia que expresa el día verde. Eso es justamente lo que se está determinando en el juicio de Osiris, si la persona puede entrar en lo óptimo, es decir en la inmortalidad, que es también lo verde.
La primera vez que aparece este sello en el Tzolkin es justamente como 13, de modo que todo lo que significa 13 representa también el camino para entrar en la inmortalidad.
El 13 es el final del trayecto que va del 1 al 13, la transcendencia, y el caminante del cielo es el líder de ese contenido, porque es el primero que lo encarna, de forma primordial.

El 13 también es la tierra como onda. La onda 13, el equivalente de esa muerte que significa simplemente acceder a una dimensión óptima, también está expresado por la tierra como onda. La tierra expresa una alineación con el corazón del cielo a la que tu respondes “hágase en mi según tu voluntad, porque soy un voluntario para eso”, o sea, “amen”. Por cierto que amen también está construido con la Mem.
La onda 13 tiene como 13, momento transcendente, a la luna, y expresa cómo aquel que se presenta como voluntario entra en el castillo verde.

De modo que el juicio de Osiris aparece con la información de que la forma de entrar en el castillo verde es siendo voluntario.
Hemos relacionado el 5 con el KA, ya que la serpiente que a veces denominamos kundalini es la energía vital; el 9, la luna, contiene esos aspectos emocionales del alma que forman el BA; y en el 13, el caminante del cielo, está la realización de la propuesta del Tzolkin, que unifica el KA y el BA, produciendo el AJ.

La MAAT, que es como concepto una energía hija proveniente de RA, es precisamente la balanza con la cual se realiza el juicio de Osiris o pesaje del corazón -ahorrando palabras es simplemente Pesaj-, y lo que traduce en ese largo presente, en ese presente continuo de la persona despierta en su camino evolutivo, es esa actuación que aligera el corazón, a través de las acciones y las vivencias que realizas, no buscando tu interés sino como resultado de esa iluminación, que proviene del ver; al estar iluminada, otra realidad posible.
Es decir, ese presente está compuesto de acciones que contienen por ejemplo el desapego expresado por el enlazador, que casualmente parece más ligero que el apego, o sea que se te peguen las cosas en la mano; contiene amor incondicional donde tú no tratas de ganar, sino de ser incondicional, que parece también más ligero que el “todo es mío”; también el tú eres otro yo del espejo te hace ligero; y el viento, ya que las palabras como ondas portadoras de luz, no pesan; y desde luego lo que un mago no puede ser es un pesado, ya que el aprendizaje del mago es de liviandad.

De alguna manera lo que queremos decir es que el Juicio de Osiris sucede aquí y ahora, para las personas interesadas en el salto evolutivo. La Maat es la balanza; la pluma que se coloca en uno de los platillos también es la Maat, y de alguna manera si instalas esa balanza en tu interior encuentras que tu corazón se aligera.
Pero esa balanza, que en sí es un símbolo, también tiene una expresión simbólica personificada, que en el sistema de creencias y de valores egipcio está personificado en una mujer.
La Maat es energía femenina, y ese valor es importante mantenerlo, para que de su fruto. Pero esa energía femenina, hija de Ra, personifica esa balanza abriendo sus brazos, adoptando la forma de una cruz, o de una persona con los brazos en cruz.
Todas las balanzas pueden verse representadas en una cruz, donde en cada extremo del travesaño horizontal hay un platillo, y el travesaño vertical es el soporte. El cuerpo de la Maat o travesaño vertical es el soporte, y sus brazos son como el travesaño horizontal de la cruz o donde cuelgan los platillos.

El hombre perfecto en la cruz, o sea el hombre 10, es Jesucristo, el crucificado, y está justamente en ese paso que parece que es hacia la muerte pero es hacia la inmortalidad, precisamente abriendo la inmortalidad a la humanidad en esa tradición.
Jesucristo es como la balanza, pero si le escuchas, tu corazón se hace ligero, porque amarás a tu prójimo como a ti mismo, no juzgarás, … Bueno, ahí tenemos todas las parábolas y enseñanzas.

Maat, que es esta balanza que ayuda a aligerar el corazón para pasar a otra dimensión de la vida, también aparece en muchas imágenes como una mujer alada, pero también como una serpiente alada. La serpiente alada también es Quetzalcóatl, que con sus enseñanzas también aligera el corazón y favorece el salto dimensional.

Las imágenes son importantes, porque hablan un lenguaje atemporal que conecta con el alma.
Las imágenes surgen de lo ancestral. Todas las tradiciones ancestrales contienen imágenes, porque hablan al alma.
Algunos sistemas de creencias no ancestrales porque se conoce su autor, suprimen las imágenes y las cambian por órdenes. Con palabras-órdenes prohíben las imágenes, y por eso Maat no los representa.