Estate tranquil@

Estate tranquil@.
Siempre sucede lo mejor. Y todo tiene solución.
Lo que te asusta es una puerta a la maravilla.

Estate tranquil@ y consciente. Esa es la Barca de Ra.
Ra esta acosado por poderosos enemigos (problemas), pero defendido por maravillosos aliados.
Cuando atraviesa el problema, la noche aparece brillando luminosa como sol.

Estate tranquil@. Tú eres luz, eres vida.

Construimos la realidad o creamos la realidad a base de conceptos mentales

Todo son conceptos. Construimos la realidad o creamos la realidad a base de conceptos mentales. Eso es así cuando nos situamos como espectador, cuando estamos pensando la realidad, cuando estamos mirando. No somos agente, es decir, no estamos “haciendo”, solamente somos espectador. Cuando somos espectador construimos la realidad a través de conceptos.

Sin embargo, también hay momentos en que no estás construyendo la realidad sino arrastrado por la realidad. Estás siendo arrastrado por la realidad en determinados momentos en que no estás pensando, sino reaccionando ante un suceso. Como ejemplo, puedes estar en un edificio y de repente empieza un terremoto y todo se mueve. Tu instinto te lleva a actuar de una forma determinada, a salir corriendo, pegarte a la pared o tirarte al suelo; a buscar a tu hijo pequeño para sacarlo de allí o a tu anciano padre en silla de ruedas para ponerlo a salvo. Empiezas a hacer cosas que pueden no tener ni lógica aparente.

Son momentos de la realidad totalmente diferentes.

Eso responde también al criterio que se utiliza acerca de la luz, donde decimos que la luz a veces se comporta como corpúsculo, como partícula, y a veces como una onda, a veces rebotando y a veces atravesando.

Eso lo podemos traducir al ser humano. Podemos hablar de la luz individualizada, que sería un fotón. Un fotón ya no es la luz, es un fotón, de la misma manera que una persona es la humanidad, pero también es la humanidad individualizada como persona.

Podemos decir que la luz y la luz individualizada que es el fotón, cuyo similar es el humano individualizado como persona que también representa al arquetipo de la humanidad, se comporta como un corpúsculo, y como corpúsculo está en un sitio, en un lugar, en un momento, el aquí y ahora está “aquí”, en un sitio; no en muchos sitios, sino en uno.

Sin embargo, también como parte de ese arquetipo de humanidad, un ser humano está en muchos sitios, a través de muchos seres humanos.

Claro, puedes decir que eso es imposible, que no estamos hablando de lo mismo. Pero sí, estamos hablando de lo mismo.

Podemos decir que el ser humano, la humanidad, se comporta como onda y como partícula, porque puede estar en un lugar y en muchos a la vez. Está en muchos como humanidad y en uno como persona concreta del aquí y el ahora.

La persona, un ser humano concreto, está en un lugar concreto como individuo, como humanidad individualizada, pero también está como humanidad arquetipo, siempre. Hay algo similar a lo que decimos de la luz.

No lo decimos con palabras técnicas y entonces no tendrá valor como expresión de esos tecnicismos, porque todas las disciplinas tienen unos tecnicismos y se pueden entablar montones de discusiones acerca del tecnicismo. Sin embargo, el concepto lo puedes expresar de formas que no sean técnicas.

Entonces, encontrar cómo aparece la onda y el corpúsculo, que en sí es un concepto explicativo de la realidad, en tantos otros momentos o sucesos, es importante para donde nos estamos dirigiendo, como humanidad y como persona, cada persona como persona.

El comportamiento de una persona concreta está traduciendo el comportamiento de la humanidad. Eso es importante tenerlo en cuenta.

La dualidad activa el amor

En un determinado nivel, que “casualmente” es el nivel en que nuestros cuerpos, gracias cuerpos, nos sitúan, la Dualidad, gracias dualidad, activa el amor, porque el amor, gracias amor, reintegra la unidad.
El amor une la dualidad.

La oscuridad, gracias oscuridad, permite ver la luz. Gracias Luz.

De la misma manera que la oscuridad permite ver y reconocer la luz, la dualidad permite encontrar la unidad gozosa y entonces reconocer el amor.

También el fallo, el error permite encontrar el acierto. El acierto gozoso.

Saber quién eres te defiende de lo que podríamos situar en la oscuridad

Saber quién eres te defiende de lo que podríamos situar en la oscuridad.
Saber quién eres es una luz que te hace real y entonces te defiende de todo aquello que te arrastra a lo irreal.
Saber quién eres de alguna manera es conectar con el ángel Miguel, mientras que situarte en lo que no eres, te lleva a la infelicidad, el estrés, el miedo, la envidia.
Por eso es importante saber quién eres. Al indagar acerca de quién eres encuentras dones y cualidades que te singularizan.
Es importante afirmarse en lo que eres. Es importante ser esa luz que eres.

Ra es el dios del sol, de la luz, y aparece como el primer faraón

Ra es el dios del sol, de la luz, y en un momento determinado decide convertirse en un ser humano, y entonces Ra aparece como el primer faraón.
Esto está hablando de ti. Como ser humano, tú eres igual que el primer faraón, que era también un ser humano.
En términos matemáticos, en el conjunto de seres humanos está Ra, dios de la luz, que se convierte en el primer faraón, y tú. Ra, el dios de la luz, y tú sois seres humanos.
También en este conjunto estaría Metatrón, que antes de ser un ángel era un ser humano, Enoc; también estaría Hércules, que antes de vivir la inmortalidad en el Olimpo era un ser humano; y también estaría uno caña, Quetzalcóatl, que fue ser humano como rey de Tula.
Ahí estaríamos todos los seres humanos.

Hay dos Ra, igual que tú puedes aparecer de dos formas distintas, lo cual también está expresado en el símbolo o mito de dr Jekill y Mr Hide. Pero con Ra no vemos uno bueno y otro malo, como en Jekill y Hide, sino vemos Ra en la luz y Ra en la oscuridad, y cualquier ser humano puede verse en la luz o en la oscuridad.
Ra o un ser humano cuando es feliz está en la luz, pero cualquier ser humano puede aparecer como infeliz, como no feliz, sino atacado, agobiado por un entorno y unas situaciones adversas.
Ra viaja siendo luz, siendo feliz y también Ra viaja en el mundo de los muertos, que significa en la infelicidad. Y nos muestra cómo recupera la felicidad.

El viaje de Ra por el inframundo, por la noche explica con símbolos cómo puede el ser humano recuperar y asentarse en la alegría, en la plenitud y en el gozo.
Hay dos versiones de Ra, una como luz, y entonces aparece él mismo, como Jeffrey, que es un escarabajo pelotero empujando su bola de excremento. Eso significa simplemente que tú eres feliz cuando haces lo que tienes que hacer. Ra aparece en la luz también como Ra, al mediodía, en la plenitud, y significa que tú eres feliz cuando tu vibración es la más alta posible.

Ra también aparece en la luz como Atum. Atum es Ra al final del día. Lo que sucede al final de un proceso, cuando estás en la luz, es que has aprendido algo. Entonces, Ra significa que el ser humano es feliz cuando hace lo que tiene que hacer, cuando su vibración está elevada y cuando ha realizado su cometido y aprendido lo que tenía que aprender.
Pero luego Ra se adentra en la muerte, en el inframundo, y entonces ya no aparece como sí mismo, porque Jeffrey, Ra y Atum son los tres nombres conocidos de Ra. Los tres nombres son Ra. Ra es Ra cuando tú eres tú.

Luego viene la parte B, qué sucede cuando tú no eres tú, que es lo mismo que decir cuando no eres feliz, porque tú estás hecho para ser feliz. Ser feliz y estar vivo es lo mismo. Estar vivo es ser feliz. Estar vivo no es estar defendiéndote de los problemas, de los obstáculos de los enemigos, de la carencia, de la enfermedad. Estar vivo es ser feliz.

Las imágenes que crea Ra mentalmente son imágenes de luz y conocimiento. Pero en la versión de no luz Ra se enfrenta a un montón de obstáculos; todos los días tiene que resolver un montón de historias.
Según esto Ra tiene tres ayudas, tres poderes. Todas las personas tenemos esas tres ayudas.
Una es la palabra, otra es la mente y otra es la magia. Claro, podemos decir “yo tengo la palabra, tengo la mente, pero no tengo magia”. Y eso es lo que este símbolo te cuenta: todos tenemos magia.
La magia es el sistema de creencias. El sistema de creencias crea la realidad que cree. Eso es totalmente mágico. El sistema de creencias crea la realidad, eso es magia.
Heka, que es la magia, es nada menos que el Ka de Ra. El Ka es la ENERGÍA VITAL. El sistema de creencias y la energía vital son lo mismo. Entonces, merece la pena revisar cuál es tu sistema de creencias, porque eso es como reconsiderar, reconectar, reencontrar qué es tu energía vital. Entonces, no te conviene encontrar tu energía vital asociada a aquello que te da miedo. No te conviene encontrar kriptonita en el lugar donde está la energía vital. Te impediría ser tú. Te impediría conectar con tu mejor versión POSIBLE de ti mismo.

Tu sistema de creencias es el que crea todos los conflictos, porque te instala en el miedo, crees que esto es bueno para evitar esto, etc. Pero un sistema de creencias basado en la luz entonces, al contrario, te sana.

Entonces, tienes tres fuerzas; el ser humano tiene tres poderes para sortear los obstáculos: la palabra, la mente y la magia. Respecto a la palabra, hay que vigilar lo que decimos, si hablamos desde lo negativo nombrando lo que no queremos, o desde lo positivo nombrando lo que queremos.
Otro poder es la mente, que son las imágenes con las que traduces las cosas. La realidad es totalmente subjetiva, está totalmente basada en las imágenes con las que tú vives las cosas.

Entonces, cada vez que tú entiendes que necesitas algo, tienes que decirlo, nombrarlo. Si tienes molestias en el estómago dices “necesito armonía en el estómago, gozo, confort, efectividad; necesito que las digestiones se hagan fácilmente; etc.” Necesitas decirlo porque esa es una de tus fuerzas; necesitas creer que eso puede suceder. Esa es la magia y necesitas imaginar qué sucede, necesitas ver qué sucede, necesitas decir lo que quieres, imaginarlo y creer que puede suceder.

Entonces, tu cuerpo se convierte en un maestro, porque va a hacer una señal para que tú te dirijas ahí. Por ejemplo, si tienes problemas en las rodillas, a través de tu trabajo personal de luz, de lucidez, necesitas ver con qué está relacionado eso. Si es con inseguridad, entonces dices “necesito seguridad en mis piernas, necesito flexibilidad, necesito alegría, dar saltos, correr, necesito gozo en mis rodillas”. Muchas veces la mayoría de los dolores provienen de la infelicidad.

Luego hay otros dos elementos en la barca. Uno de ellos es Set, que es el que ha matado a Osiris. Ra, cuando está en la barca del inframundo es como Osiris. Entonces, necesitas visualizar de otra manera cualquier acontecimiento. La forma de las cosas te ayuda a crear imágenes, frases. Si las cosas no tuvieran forma, no podrías decir “necesito que la rodilla…”. Sabes que es la rodilla por su forma. Las formas crean palabras.
Lo que representa Set es la forma de las cosas.

Luego hay otro personaje más que es una serpiente. Igual que hay una serpiente que te ataca, hay una serpiente que te defiende, que también la vemos en las farmacias. Siempre gana la serpiente que te defiende.
Entonces, tenemos la forma y la energía. La energía va siempre a favor tuyo. Todas las cosas tienen una energía espiritual. Puedes hablar con las cosas o puedes hablar con tus órganos, porque te pones en el nivel energético espiritual, porque sabes que todo va en favor tuyo. La energía y todo va en favor tuyo.
Se trata de amar la forma y se trata de amar la energía, porque son aliados tuyos, son aliados del ser humano.

El ser humano se mueve en un mundo de conflictos

El ser humano, esa conciencia unida a un vehículo, a un cuerpo, se mueve en un mundo de conflictos; se mueve en un mundo donde hay carencias, hay falta de atención. Estamos hablando por ejemplo de un bebé muy querido, pero que en algún momento lo llevan a una guardería o hay una persona que le cuida, que no es la madre o el padre, que tiene un hermano que se pelea por las cosas y se las quita, o simplemente que la madre tiene que atender otras necesidades, como alguien que llama a la puerta.
Esto hablando en un mundo de atención y no en un mundo de desatención, como sería un bebé abandonado o en males condiciones, un bebé a expensas de lo que quiera suceder: hambre, frío…
Sin embargo, aun en un mundo favorable, el ser humano se enfrenta con conflictos, porque es el lugar donde estamos.

El salto evolutivo está hablando de cómo entrar en contacto con otras dimensiones; cómo salir del sufrimiento y la carencia, incluso cuando estás en la situación privilegiada, pero solamente en lo material.
Hay una propuesta a través del símbolo de Ra, donde ese cuerpo situado en el mundo del sufrimiento y de la carencia necesita conectar con otra visión. Por eso aparece en la cabeza el halcón, el águila, que ve de otra forma. Nosotros podemos decir que ve la maravilla.

Entonces, está el cuerpo con la visión normal, que está viendo el sufrimiento, la carecía, lo que le produce miedo y cómo anticiparse al miedo. Y también está la visión del águila, que ve más allá.
Luego aparece la figura de la cobra, del Ureus, que aparece en una figura redonda, bordeando el sol. Entonces quiere decir que primero hay que despertar la visión y luego conectar con aquello que significa la cobra circular, que es la serpiente del agua, la cobra del agua, y es emoción.
Es una emoción que lleva dentro la luz, el sol. Hay un trabajo personal que es pasar del simple cuerpo al cuerpo que ve la maravilla, sanando la visión, y esa visión tiene que dirigirse hacia la emoción que en el interior tiene la luz. No le sirven otras emociones a esa hipervisión. Esa hipervisión, esa visión extra no es para ver más profundamente los conflictos, la no vida, sino que aparece rodeando la luz.
Entonces, hay un paso en el cual la visión se transforma en emoción, porque la serpiente de agua es emoción. El contacto con la emoción es el que te introduce en la luz. La pura visión mental que juzga no te sirve. Es la visión que ama la que te introduce en la luz.

La frontera donde la luz aparece como amor

Podemos decir que el ser humano es aquella frontera donde la luz aparece como amor. El ser humano es esa expansión de la luz, y esa expansión de la luz es el amor.
Entonces, toda la creación es el trayecto, el camino que ha desarrollado la luz para convertirse en amor.
También el ser humano, al despertar su
conciencia a la conexión con la energía Dios, abre el camino para reintegrarse a la plenitud.

A través del amor el humano reconecta con Dios.

La luz te permite ver las cosas

La iluminación es ver. Iluminar es ver. La luz te permite ver las cosas. Cuando un lugar oscuro se ilumina, aparecen las cosas. La luz no crea las cosas; solo permite verlas.
Así, la iluminación es ver; iluminar es ver; la iluminación es lo que permite ver las cosas.

Entonces, igual que en la dimensión material cuando pones luz ves las cosas materiales, también hay una dimensión espiritual donde aparecen realidades ante tu visión, y eso es la iluminación. De repente tienes una iluminación y es que estás viendo otra realidad; estás viendo la realidad no visible con los ojos materiales.

La iluminación e iluminar es ver y hay momentos en que ves otra realidad. Hay momentos en que ante tu contemplación aparece otra realidad, compuesta de realidades que no necesitan ser materiales, pero no por eso dejan de ser reales.
Por eso se puede afirmar que existe una realidad no material, a la cual accedes en esos momentos de iluminación.

Mantenerse en contacto o adentrarse en esa realidad que ves en los momentos de iluminación ya es un acto voluntario. La realidad espiritual o segunda realidad aparece ante ti en los momentos de iluminación. Permanecer en ella o adentrarte en ella, ya es un acto voluntario.
A través de la evocación puedes volver a conectar y entonces instalarte en esa realidad.

Actualmente muchas personas están entrando en contacto con la realidad espiritual, donde están presentes todos sus ancestros y toda la humanidad trascendida. Muchas personas lo saben, lo reconocen, lo viven, mientras que otras se preguntan “¿por qué yo?”
Sí, tú eres importante, para la luz, para la trascendencia, para la humanidad, para el arquetipo, para la realidad espiritual. Tú eres importante.