Las personas que tienen sellos blancos o azules, a través de sus experiencias están viviendo el presente

Hay unas personas que nacen en sellos blancos o sellos azules, y otras que nacen en sellos amarillos o rojos.

El blanco y el azul son sellos ocultos, y también el rojo y el amarillo. Así, la persona que nace en sello blanco tiene como oculto un sello azul, y al revés, y la persona que nace en sello amarillo tiene como oculto al rojo.

Las personas que tienen sellos blancos o azules, a través de sus experiencias están viviendo el presente. Son personas que están concretizando el presente, mientras que las personas con sellos rojos o amarillos, que están más relacionadas con el futuro y el pasado, están concretizando en el mundo real lo que está en el mundo de lo posible, pero sin una implicación emocional. No les mueve una emoción, sino más bien el cumplimiento de una misión, qué tienen que hacer, qué saben hacer y qué terminan por hacer, a pesar de cómo interfiere toda la parte educacional, que les lleva en otras direcciones, pero finalmente se conectan con esa misión que tienen que realizar.

Entonces, hay unas personas cuyo cometido es vivir el presente, aportando esa conexión con las emociones (sellos blancos y azules), y otras que están creando realidad (sellos rojos y amarillos).

El amarillo es el rojo, solamente que ha madurado y ha dado un fruto. El rojo-amarillo es la necesidad de crear realidad y el azul-blanco es cómo entra la emoción, el agua de más allá del sol. El agua, que es creador, crea el presente a través de las personas que nacen con esa configuración.

Entonces, por una parte está el agua y por otra está lo que llamamos la luz, el sol, el calor. Hay unas personas que son rojo y amarillo, que tienen más relación con la luz y son más creadoras y menos emocionales, y otras que tienen más que ver con el agua, con el amor y son más emocionales.