No hay que creérselo. No hay que quedar atrapado en el relato

No hay que creérselo. No hay que quedar atrapado en el relato.

Quizá parece que te sucede una cosa terrible. Quizá todo el mundo te mira como si te estuviera pasando algo horroroso, brutal o calamitoso.

Pero no hay que creérselo. Todo eso está en la superficie, en el exterior, en el devenir.

En la esencia está la maravilla. En el interior está la verdad. Y la verdad es la plenitud. Cualquier problema lleva a la plenitud. Conectar con la esencia es despertar la conciencia de lo real.

El amor es la verdad

EL AMOR ES LA VERDAD (Extracto del nuevo libro en preparación)

El amor es una emoción, pero no es una emoción. Es la verdad.
El amor es una emoción y actúa en el terreno de las emociones, provocando cascadas emocionales y respuestas fisiológicas, a favor de la vida o huyendo de la vida.
Pero dejar al amor, que es la verdad, solo en el territorio de las emociones, es una reducción, y de esa manera le privas en parte de su potencialidad. Mientras que reconocer la realidad de verdad en el amor no le priva de sus características como emoción, sino que, al contrario, las potencia, porque reconocer la verdad te hace más real y más cierto.

El amor es la verdad

EL AMOR ES LA VERDAD (Tiempo de Ser)

El amor es una emoción, pero no es una emoción. Es la verdad.
El amor es una emoción y actúa en el terreno de las emociones, provocando cascadas emocionales y respuestas fisiológicas, a favor de la vida o huyendo de la vida.
Pero dejar al amor, que es la verdad, solo en el territorio de las emociones, es una reducción, y de esa manera le privas en parte de su potencialidad.
Mientras que reconocer la realidad de verdad en el amor no le priva de sus características como emoción, sino que, al contrario, las potencia, porque reconocer la verdad te hace más real y más cierto