Los arboles siempre están vivos. Su trabajo es amar. Son maestros

tú eres otro yo small
Los arboles siempre están vivos.
La muerte y el árbol no están en el mismo sitio, como no están en el mismo sitio los planetas y los policías. A una estrella o a un planeta no puede multarle un policía. Están en realidades diferentes.
Aunque cortes un árbol, mejor no lo hagas, no puedes matarlo y el espíritu del árbol se asomara por otro sitio para cuidarte, porque los árboles cuidan a los humanos como hermanos mayores.
El trabajo de los árboles es amar. Son maestros.
Gracias árboles y perdón.

A través del sentir tú puedes restaurar la red que une a todos los seres humanos

grupo de árboles small

(12/4/2014)
A través del sentir tú puedes reparar.
A través del sentir tú puedes restaurar la red que une a todos los seres humanos.
A través del sentir tú puedes recuperar el daño, sanar el karma y restablecer la totalidad armónica en la parte de la red que te corresponde a nivel personal.

Puedes sanar tus raíces porque son una parte de la red.
Puedes sanar tus raíces a nivel personal pero también a nivel grupal, en relación a todas las personas con tu misma información genética, y a nivel del arquetipo humano.
Claro que para eso necesitas ampliar el recorrido del sentir; necesitas expandir y encontrar la actividad posible expandida del sentir.

El sentir es utilizado normalmente como expresión de la individualidad. Es vivido normalmente como algo individual: “yo siento”, “yo siento mucho, por eso sufro o gozo”, pero siempre “yo”. Sin embargo la empatía es un compartir del sentir. A través de la empatía sientes, de forma demostrada y demostrable, lo mismo que otras personas.
Eso sucede en su forma más elemental, porque en realidad la emoción es una vibración y el sentir es una vivencia vibracional.
Pero es una vibración que permanece, de modo que cada vez que pasas sobre ella, la puedes sentir. De hecho muchas veces creemos que sentimos desde nuestro ser individual, pero no se trata de una experiencia individual, sino que sentimos la emoción vibrando con una característica que podríamos denominar atemporal, porque no es de ese momento aunque está presente en ese momento.
De esa manera a través de la emoción también entras en lo atemporal, que está sustentado por el tiempo –gracias tiempo-. El tiempo sustenta lo atemporal, en muchas ocasiones como un regalo para ti, para el ser que vive.

El sentir permite restaurar y restablecer la red, sanar el karma, reparar el daño y reconstruir la totalidad. Es una herramienta muy importante que precisamente se abre en este tiempo.
Este es el tiempo donde la expansión de la conciencia te permite conectar con el sentir.

Nosotros somos, como personas, la parte emergida o exterior de un iceberg, donde hay algo que se ve y algo que no se ve, aunque están unidos.
También somos como el árbol, que tiene algo que se ve y algo que no se ve. El árbol se expande en la parte que se ve en relación a la luz, captando luz, y se expande en la parte que no se ve en relación a la tierra, mediante las raíces. De hecho hay raíces que emergen en varios árboles, y en muchos momentos una raíz puede aparecer exteriormente en varios árboles. Las raíces se unen formando un entramado en la parte no visible, aunque lo más habitual es que una raíz sea de un árbol, pero no siempre.
También los árboles en el exterior pueden unirse y enlazarse, porque el árbol es enlazador.

El ser humano también es enlazador.
Es muy importante recuperar la característica enlazadora del ser humano, su característica semilla y su característica árbol.
A todas las personas nos sucede lo mismo. Tenemos unas raíces, pero si están cortadas no te puedes expandir en el exterior. Por eso es importante recuperar la malla y la raíz, porque la raíz es una malla y por eso se unen.
Si cortas las raíces a un árbol, solo permites que sea un bonsái. Puede ser divertido si eres un voluntario bonsái, pero si no lo eres solamente sentirás que estás limitado. Quizá le eches la culpa a la sociedad o al otro, pensando que es el que no te quiere o respeta, pero la limitación está en tu raíz.
Por eso ahora es un momento adecuado para sanar la raíz, y es posible a través del sentir, desde donde puedes desplegar tu totalidad y dejar de ser un bonsái.

Encontrar en tu sentir qué vivencias son ancestrales no es una tarea de la atención ordinaria, sino de la expandida. Es un momento donde puedes llegar adentrándote en ello, escuchando, abriendo tus escáneres e intentando comprender qué sientes, por qué tienes manía a una persona, por qué  tienes fobia a una situación, por qué odias y por qué amas, y encontrar qué parte es tuya y qué parte no lo es.
Eso permite sanar, reposicionar y recuperar. Se trata de sentir y sanar.

El Tzolkin nos enseña que se trata de sanar a través del espejo, donde “yo soy otro tú, y tú eres otro yo”. Tú quieres ser la víctima, pero eres los dos; quieres siempre ser justificado, pero eres lo justificado y lo no justificado.
Cuando “tú eres otro yo”, eres otro yo en la víctima y eres otro yo en el victimario, y reparar es sanar en las dos vertientes. Por eso es importante el amor, el agradecimiento y la vibración del mundo emocional, que te introduce en un estado de conciencia y crea una realidad nueva.

La perfección está en el programa y precisamente por eso es fácil, porque no tienes que crearlo; ya existe y solo tienes que encontrarlo, contemplarlo y quererlo, desarmando la parte reactiva, que dice no, y potenciando la parte que dice sí, sí quiero.

Sí gracias. Todo es posible.

El árbol, dentro del código Tzolkin corresponde a la semilla, al programa: hay un programa, hazlo, ponlo en marcha

Isis y just do it
Miramos el árbol, que es Isis dándole nutrición con su pecho al faraón y nos damos cuenta de que está hecho con uves. Todo el dibujo son uves, y, sinceramente, nos parece maravilloso hacer un árbol todo con uves. Bueno, claro que hoy en día podríamos decir que también se trata del símbolo de Nike, “hazlo, simplemente hazlo”.
También nos parece curioso expresar que la realidad viva, que sería amorosa como Isis, resucitante como Isis y fértil como Isis, está compuesta por uves, o contratada por Nike o quizá por la creadora de la empresa, no sabría decir exactamente. Pero, bueno, parece que el logo está ahí presente.
Hazlo.

El árbol, dentro del código Tzolkin corresponde a la semilla, al programa: hay un programa, hazlo, ponlo en marcha. Nos parece interesante.
Quizá no sea científico, que parece ser algo que determinan determinadas revistas, pero, bueno, podemos comprar otras revistas y no esas.
Encontrar que hay un programa y que puedes ponerlo en marcha, parece interesante.

Sobre todo teniendo en cuenta que la V también diseña un 3, al estar formada por tres puntos. Una línea de la V une los puntos A ó 1 y B ó 2, y la otra línea iría de B o 2 a C o 3. Así, la línea A-B estaría formando un ángulo con la B-C y, claro, estamos hablando de un 3.
Es el tiempo de la navidad, que es un tiempo de la magia, de los Reyes Magos y del 3. Nos parece interesante como sugerencia. Quizá no sea científica ni seria, pero no nos preocupa demasiado.
Si citamos el término científico y el término serio es porque nos parece un poco aburrido; no es solamente por interactuar, pero bueno, el asunto es que la realidad parece estar formada por “just do it”, por uves pero también por 3.
Quizá los Reyes Magos (ser un rey, ser un mago), sea algo accesible al “hazlo”. No está mal para construir un mundo maravilloso. Hazlo. Gracias.

Sí, se pueden hacer árboles con uves, es maravilloso, no solamente con redondelitos.
El pecho también es una V; la ubre también es una uve, claro, solamente tienes que quitarle una r.
El dibujo de Isis es francamente antiguo, una auténtica antigüedad aunque no esté a la venta. Además, por alguna razón quiere que lo veas, quiere que lo veas, quiere que lo veas.
También, hay un brazo en forma de uve. La mano o el brazo también es una uve. La mano, tu mano, la mano de los huicholes, del venado azul también es una uve, “just do it”.

Las pirámides también son 3 puntos. En cada cara hay dos puntos en tierra y un punto arriba. Podemos decir que es una superficie triangular, pero también que es una línea quebrada que va en una dirección y luego en otra. Hay dos líneas en el aire y una en la tierra, que es diferente, como en la V; dos líneas visibles y otra que une los otros dos extremos, visible con los ojos de la imaginación, aunque no esté dibujada en este nivel de la realidad.
Estamos entrando en el terreno de la sabiduría de las pirámides, que alguna sabiduría tiene, debe o puede tener.

Si te fijas en el árbol, que es Isis, el árbol del “just do it” y el programa de “puedes hacerlo si quieres”, vemos la ubre o pecho en una esquina de la mano, y el hombro, que es el origen del brazo, en otra esquina.
En el centro vemos dos líneas paralelas, que es el tronco del árbol.
Podemos asegurar que esto está en el Tzolkin: dos líneas paralelas que denominamos columnas de hércules y una V que es una línea de portales.
El Tzolkin tiene esta V y otra en espejo. La primera V une al dragón 1 con el dragón 7, y la segunda V en espejo une al sol 7 con el sol 13.

La V donde está la ubre o el pecho parte del dragón 1, al que se le atribuye nutrir y energía maternal. Todos los contenidos del dragón se superponen con el pecho de Isis en ese rumbo de portales. Y el origen del brazo está sobre el dragón 7 de la onda del águila.
El dragón cuando adopta la forma 7 es el dragón 7, y sabemos que el inventor del 7 es la mano.
Casual o sincrónicamente vemos que los contenidos del 7 le coinciden perfectamente.
Vemos las dos paralelas que forman el árbol y esa V, que sale del dragón 7 o dragón mano (canalizar, sanar y hacer), y que llega al pecho en el dragón 1 del nutrir.
Y en espejo, eso mismo se traduce en el sello del sol, pero más allá del espejo.

Estamos hablando de algo que ha creado este dibujo viajando a través de los milenios, que es la misma sociedad que ha dejado también otro dibujo o escultura que son las pirámides, con superficies triangulares.

El dragón 7 pertenece a la onda del águila, que es una visión, por lo que podemos decir que estamos viendo la mano del dragón. La mano procede de un ver, el ver del águila; es la mano del que ve la sociedad de la estrella.
En este árbol está Isis, corresponde al programa y está abierto a cualquier persona desde el hacer, “just do it”; este árbol del “just do it” corresponde a una realidad amorosa, resucitadora y fértil, y está expresando cómo todo esto sucede desde la energía femenina y la solidaridad, esa energía empática y solidaria. Hay un árbol, una realidad y un programa dispuesto para rellenarlo de sentido desde el hacer de la solidaridad, desde el hacer del dragón, desde el hacer.
En espejo también hay todo un árbol dentro de la tierra y de lo que no se ve. A través de la compactación de la luz que adopta una forma para cumplir una visión no vemos el interior, pero lo que nos traduce el Tzolkin y nosotros conocemos, es que las raíces del árbol son la figura en espejo de sus ramas.

La V en espejo une al sol 7 de la onda del mago con el sol 13 de la onda de la estrella. Vemos que también hay un 7. El equivalente al dragón es el sol, la iluminación. Hay una realidad de la iluminación, es decir, todo lo que haces desde la solidaridad, el “just do it” desde la solidaridad, es traducido en algo que no vemos que es luz, y tiene también una mano, un tono 7 que nace en la onda del mago.
El mago tiene una mano o brazo de Isis, un hacer de Isis, que proviene del sol 7, que va a conectar en forma de V con el sol 13, con la transcendencia como equivalente a lo que sucede en la visión.
Estamos hablando en un terreno espiritual. La luz es el resultado de la solidaridad.

En el centro, en las dos líneas paralelas, están la columna resonante y el tronco del árbol. En ese lugar, en la inflexión del brazo está el vértice de la V, ocupado por el sello de la mano en la columna central, y en espejo, en la parte que corresponde al sol, está el mago.
La mano 10 o mano perfecta es el vértice o codo de esa mano de Isis que está dando el pecho. Y por otro lado, en el oculto, el mago 4, la acción como mago o el actuar como mago es el codo de Isis cuando es luz, en esa realidad que representa Isis en lo que no se ve.

El equivalente de la realidad de Isis en lo que no se ve es Neftis. Isis está en la parte que vemos y Neftis en lo que no vemos, pero son dos manifestaciones de algo que denominamos energía femenina; una es la energía femenina en lo que se ve y otra en lo que no se ve. Eso es el mago, que tiene un cierto nivel de acción en lo que no se ve.

En esa columna central 7, el tono 7 de la columna 7 es el programa, la semilla, y sus raíces la tierra. La semilla y la tierra son los tonos 7 que aparecen en la columna 7. Hay un programa y un voluntario que son resonantes cuando son canalizados y no son filtrados por el ego. Entonces aparece el programa y lo que hay detrás del programa es el voluntario, que está alineado con el corazón del cielo, con la vida; el voluntario como alineación.