El enamoramiento no pertenece al comportamiento lógico

¿Por qué no se puede enseñar a enamorarse? Porque el enamoramiento no pertenece al comportamiento lógico, que es lo que está gobernado desde el hemisferio lógico.
En el hemisferio lógico se encuentran los aprendizajes, ya que está lo correcto y lo adecuado, pero también está lo beneficioso, lo que te evita carencia, peligro, etc., y también la simulación, el engaño y el abuso a través del poder, porque lo que maneja el hemisferio lógico hace referencia al ego y a la realidad ordinaria. El hemisferio lógico del aprendizaje le enseña al ego a lograr confort.

Pero el enamoramiento está en la frontera con dimensiones superiores. El enamoramiento es un inicio de diálogo con la dimensión Dios, o sea con la dimensión del amor, que en definitiva es lo que crea y sustenta la vida.
Por eso no se puede enseñar a enamorarse, porque pertenece a otra dimensión. Se puede enseñar a hacer un matrimonio ventajoso, pero eso no es enamoramiento sino cordura, lógica, etc. Un matrimonio ventajoso puede ser un buen negocio, pero el ser humano solo es un negociante en la dimensión ordinaria, que es también la dimensión del sufrimiento y la enfermedad que acaban con todas las riquezas.

En realidad, el ser humano lleva en su interior la realidad Dios, y el cuerpo instalado en la realidad ordinaria es un soporte de esa realidad Dios. El enamoramiento es parte del despertar de la realidad Dios y un momento privilegiado, aunque no es el único. Hay otros caminos del despertar, todos maravillosos, porque el despertar de la realidad Dios en el interior te introduce en la plenitud y el gozo.

Si pones un grano de arena junto al otro grano de arena pueden estar juntos, pero juntos de una manera que están separados. Lo mismo sucede con cualquier realidad material, ya sean lentejas zapatos, rocas, etc. Pero si juntas una gota de agua con otra no resultan dos gotas juntas pero separadas, sino una gota de agua más grande. Lo mismo le sucede a la luz.

El enamoramiento está en el terreno del agua y la luz
Pero el lenguaje y la realidad del agua y de la luz son diferentes del lenguaje y la realidad del cuerpo.
Los padres con los cromosomas te dan un cuerpo en esta dimensión y una tarea.
Primero sucede el nacimiento que es la entrada en esta dimensión, pero luego tiene que suceder el nacimiento del agua y luego el de la luz.

La ciencia está relacionada con el hemisferio lógico, donde se sitúa el recuerdo y la repetición

Se considera la ciencia como un conocimiento objetivo, verificable y reproducible.
Esto vendría a significar que la ciencia es un conocimiento o sabiduría de algo objetivo que excluye las visiones subjetivas. Es verificable y reproducible, es decir, que se puede repetir. Quiere decir que puedes hacerlo muchas veces y siempre con el mismo resultado, con lo cual se trata de unas leyes que siempre van a actuar así. Eso es la ciencia.

Es posible que sea así. No queremos conflictuar con esto ni con nada, pero quizá lo que estemos utilizando como ciencia esté relacionado con el hemisferio lógico, donde se sitúa el recuerdo y la repetición.
Sin embargo, también hay un hemisferio que no es lógico, que no está basado en el recuerdo y por tanto en repetir algo. Solamente sabes que algo se ha repetido porque tienes una imagen anterior de lo mismo, pero esto ya se ha visto y ha pasado.
El hemisferio creativo no está asociado a la lógica sino al sentir y a la creatividad. Todas las cosas que podamos encontrar que están relacionadas con las emociones y con este hemisferio, no pertenecen al escenario de la ciencia. Las leyes de las que habla la ciencia, que son las de la repetición, no expresan este hemisferio.

Desde este enfoque podríamos conseguir mayor información acerca de qué significa conocimiento objetivo. No significaría objetivo como que te diriges hacia ello sino objeto formal. Estaríamos hablando de un conocimiento que sucede en la forma de las cosas.
Entonces la ciencia, que está considerada como conocimiento máximo precisamente por ser objetivo y no subjetivo, se transformaría en un conocimiento mínimo, puesto que es el conocimiento de la forma y de la apariencia exterior de las cosas; no el conocimiento profundo sino el superficial.

Entonces, el científico sería simplemente la persona que estudia las leyes de las cosas, la forma y la repetición. Sin embargo, eso mismo nos sitúa ante la posibilidad de adentrarnos en otro territorio expresado por el hemisferio creativo.
El científico estaría expresando un territorio que conecta en el ser humano con el hemisferio lógico y habría otro territorio expresado por la presencia de un hemisferio no lógico, funcional y creativo, como una frontera abierta simplemente a la conciencia que la percibe.

El hecho de percibir que existe esa frontera la hace real. Es como estas tradiciones que hablan de lugares que aparecen y desaparecen, de lugares míticos y por tanto no objetivables y formales, pero sí reales; que habla de un territorio de experiencias que tiene unas leyes diferentes. Estaría hablando de actuaciones y hechos que suceden más allá sin contar con las leyes de la ciencia: milagros, sanaciones espontaneas, sincronías y coincidencias. Pero también estaría hablando de la belleza.

La belleza tiene un aspecto objetivable, porque hay muchos comportamientos humanos que solo se explican por la atracción inconsciente que produce, por ejemplo el que tantas personas se sientan en un lugar huyendo de otro, que luego compruebas que simplemente es feo a la vista, y les encante sentarse en un sitio que goza de una visión bonita.
Utilizamos este ejemplo para sacarlo de connotaciones que pueden ser sexuales y entonces quizá instintivas en algún sentido. O por qué una persona siempre elige un tipo de ropa o un determinado color, mostrando así una afinidad con ese color.
Hay ejemplos de ese tipo que no necesitan mirarse en ningún libro porque se pueden observar en el propio comportamiento: por qué te gustan determinadas cosas que no te están produciendo un beneficio material, económico o social, o por qué te gusta tener un determinado objeto, que simplemente te agrada.
Esto está hablando de una actuación desde un hemisferio que no es lógico. Es un territorio que existe.

En el código maya encontramos que una gran parte de este territorio vendría expresado por el caminante del cielo. La exploración que se le atribuye, que nosotros en esta página consideramos asociada al gozo, está movida por el gozo o satisfacción que produce adentrarte en ese terreno. No está asociado a ganar más prestigio, poder o gratificación sexual, sino simplemente a producir una expansión en algún nivel. Por estar expresado con el rojo sería una expansión con una connotación física, siendo la forma física vibracional.
Más allá de la forma aparente lo que une es una determinada vibración, que está asociada a la esencia de las cosas que permite hacer aparecer una forma.

En el caminante del cielo encontramos algo relacionado con este territorio, no lógico sino real. Por eso nos interesa extraer el máximo de información acerca de qué es el caminante del cielo.

El acceso al Tzolkin es meditativo

El acceso al Tzolkin es meditativo y la vía de aproximación es a través de sentir.
El intento de memorizar conceptos es un estrés innecesario. El acceso al Tzolkin es a través del sentir y la actitud adecuada es la meditación.
La meditación es un no hacer, que es una de las expresiones del wu way, y el resultado es la iluminación.
Parar la actividad del hemisferio lógico es permitir la emergencia del hemisferio creativo.
El hemisferio creativo está enfocado especularmente con la realidad Dios, y cuanto más tiempo pasas en esa actitud, más facilitas la emergencia de la realidad Dios en tu vida.