Se llega a Tutmosis III, Thot 3, Hermes Trismegisto o Tres Reyes Magos desde la emoción celeste

Mono 1 - Mono 3 - Hermes Trismegisto - Tres Reyes Magos
MONO 1 – MONO 3.
Moverse por el mundo de los símbolos es moverse por el mundo de las resonancias, o por el mundo de la lógica si nos referimos a la lógica contundencia de las resonancias.

Mono 1 es claramente un babuino 1, o sea Thot. Claro que Thot es la sabiduría, pero Jesucristo también es la sabiduría -que no se ofendan las personas religiosas, porque solamente hablamos desde nuestra ignorancia y encima no pretendemos ser serios. De hecho, nos aburren las series. Sí, podemos estudiar las repeticiones para ver si ganamos a la banca a la ruleta, pero nunca vamos al casino-. Santa Sofía, esa maravillosa catedral existente en Turquía, está dedicada a Jesucristo como santa sabiduría, ya que Sofía, que actualmente es un nombre de mujer, significa sabiduría.
De modo que Mono 1 puede ser Thot 1 y sabiduría 1. Santa Sofía significa lo mismo que el mono 1, ya que es el nacimiento de lo divino.

Esto ya lo hemos dicho, pero, ¿qué pasa con el mono 3?
El mono 3 es la primera vivencia experiencial del castillo verde, ya que es la primera representación de lo azul en el castillo verde, que está asociado al dodecaedro del éter o del plasma de las estrellas, a lo óptimo y a la sociedad celeste.
Al mono 3 podemos llegar en sentido fluyente desde la luna 1, que representa las emociones en el nivel celeste del castillo verde, confiriendo a ese mono que significase sabiduría, el concepto de sabiduría santa o celeste por estar en el castillo verde.

También encontramos al MONO 3 como THOT 3, que entonces sería TUTMOSIS III, que es el faraón que se alimenta de Isis como árbol. Recordamos que los árboles son maestros. Para los seres humanos los árboles son entidades donde actúan las dimensiones superiores como maestros, porque siempre son benéficos.
En mono 3 encontramos una sincronía con Tutmosis III, con una equivalencia de Thot 3, donde se une el nacimiento con el 3, pero también la característica de ser REY de Egipto, o sea faraón, que tiene entre sus títulos el ser hijo de Dios. El Faraón es hijo de Sa-Ra, hijo de Dios.
Aquí hay una nueva sincronía, ya que el faraón hijo de Dios recibe un nombre femenino en el idioma que actúa como enlazador en el mundo -enlazador entre todas las culturas en el nuevo mundo, da igual que provengan de los que entran en América por Asia como los que entran por Oceanía o por Europa-, que es Sa-Ra, o sea Sara, hijo de Dios.

Mono 3-Tutmosis III. Pero Thot también es Hermes, por lo que estaríamos hablando de Hermes III, que es Hermes Trismegisto. Todo esto nos sitúa ante una experiencia vivencial que inicia la vivencia del castillo verde, y este es el momento apropiado, porque también los tres Reyes Magos son un Mono 3, por cuanto que Tutmosis III es “Rey III” o “3 reyes”, y no tres reyes cualquiera sino presentes en el nuevo nacimiento o nacimiento de lo divino ante la conciencia expectante.
Lo divino nace ante la conciencia expectante. Si la conciencia no está expectante, no se entera, luego no sucede. En el nivel azul solo sucede lo que es experimentado, que es atendido expectantemente, o sea con la conciencia despierta y mirando.

Como deciamos, a este Tutmosis III, Thot 3, Hermes Trismegisto o Tres Reyes Magos se llega en sentido fluyente desde la emoción celeste, que es la emoción transcendente del voluntario (la luna es el 13 o la transcendencia en la onda de la tierra). Hay una convalidación entre la tierra (sello 17) y la luna (onda 17), que se sitúa como onda sobre la horizontal 17 donde están los sellos de la tierra, estando el propósito de la onda de la luna justamente en el sello tierra 4, es decir actuando como un voluntario.
A su vez, la luna 1 (fila 9 y columna 11) se va a situar sobre el águila 11 (onda 9 y tono 11) de la onda de la serpiente.

Es decir, la luna 1 contiene referencias a la kundalini de la serpiente y al voluntario de la tierra.
Desde ahí en sentido fluyente te encuentras con el mono 3 de Hermes Trismegisto, los Tres Reyes Magos y todo lo demás.
Pero también hay un acceso desde el oculto, que iría en sentido inverso proviniendo del dragón 13, que es la forma transcendente de la luna 1. Es una solidaridad transcendente, pero también una energía femenina transcendente, porque es esa energía femenina que asociábamos con Sara y con Sofía, pero también con María, que es Miriam.
Esa energía en sentido inverso, es decir proviniendo de lo oculto, cuando llega al mono 3 lo encuentra en el lugar once desde el dragón 13. Esto significa que en un sentido tiene una característica de servicio, es decir que entras allí como un servicio o misión, como los Tres Reyes Magos, pero también hay un servicio desde lo oculto, placentero, gozoso y liberador, asociado al tono 11, resaltando la ubicación de la luna 1 en la columna 11.

El castillo verde empieza desde algo que podemos denominar 11, que es el resultado de un intento mantenido que recibe su premio. El dos es un regalo y el once, que también es un dos, es un premio y también un regalo.
El castillo verde es ambas cosas, un premio y un regalo; solo hay que estar despiertos.