9 mayo 2018: La tormenta se presenta como una oportunidad para que movamos algo atascado hasta ahora

9 mayo 2018. MONO Cósmico 13. Onda de la Tormenta. Águila 5 y Mano 13 en el Tzolkin evolutivo. Nawal 6 Serpiente.

Llegamos al final de la onda de la tormenta, a su trascendencia. Las grandes transformaciones y las posibilidades de resurrección nos llevan hasta la alegría y la inocencia.
La tormenta no es por lo tanto algo trágico a sufrir, sino una oportunidad que se presenta para que movamos algo hasta ahora atascado. En función de nuestra actitud, de hacia dónde enfoquemos la mirada, puede aparecer de forma alegre y hasta juguetona.

Bendigamos lo que se nos presenta, los cambios, lo que es diferente, las crisis que traen de la mano una oportunidad.
Bendigamos la vida, nuestras circunstancias, la familia y también la risa y el juego.

Gracias por compartir esta vida en la tierra. Bendiciones.

22 agosto 2017: Después de tanto movimiento exterior, hoy podemos conectar con nuestro niño interior

22 agosto 2017. MONO Cósmico 13. Onda de la Tormenta. Águila 5 y Mano 13 en el Tzolkin evolutivo. Nawal 6 serpiente.

Después de tanto movimiento exterior, tanto cósmico como social y colectivo, ¿cómo sabemos si los cambios a nivel trascendente (tono 13) se han materializado? El Tzolkin responde que es así cuando conectamos con nuestro niño interior y nos sentimos con alegría (mono 13), surgiendo desde nuestro interior el amor incondicional(perro 1).

La alegría amorosa, incluso a veces la euforia, es una señal de que todo está bien. Estamos ante un día de fuerza cósmica (tono 13, tonos 5 y 13 en el tzolkin evolutivo), donde todo es posible. Los grandes cambios están más que nunca a nuestro alcance. Aunque quizá los cambios ya están disponibles y preparados, tanto en nuestro entorno como en nosotros, y solo tengamos que abrirnos a recibirlos, desde nuestra libertad.

No tengamos dudas en estos momentos. Todo se está sincronizando, empujándonos a nuestro destino, que está próximo. Quizá lo más difícil ya haya pasado para muchos.

Gracias y perdón.

5 diciembre 2016. Nuestro niño interior nos está esperando

5 diciembre 2016. MONO Cósmico 13. Águila 5 y Mano 13 en el Tzolkin evolutivo.

La onda de la tormenta llega a su culminación con la alegría transcendente, que representa las ganas de vivir. Es un nuevo nacimiento voluntario y consciente. Es una alegría que lleva asociada, quizá de forma oculta, el amor incondicional (perro y mono son sellos ocultos).
Nuestro niño interior está deseando sanar las heridas interiores y expresarse según su naturaleza, manifestando la inocencia, que es a la vez representación de su sabiduría.
El niño divino que reside en el interior no tiene porqué callar o resignarse, no sabe huir o controlar, no necesita imitar. Está pidiendo que demos un paso adelante, que convirtamos nuestras rutinas en novedades, que nos atrevamos a vivir de forma diferente.

En este día es posible resurgir de las cenizas como el ave fénix, transformando el final en un comienzo distinto.
Tenemos a nuestro alcance todas las herramientas que necesitemos, todos los maestros que nos puedan guiar y todos los amigos que nos puedan acompañar.
No será quizá como habíamos pensado, y sin embargo tendrá mucho más sentido de lo que podamos imaginar.

Nuestro niño interior está esperando a que juguemos con él.
Gracias por estar ahí. Bendiciones.

20 de marzo. Hoy es un día de gran alegría, terminando ciclo y celebrando las crisis que se han convertido en realidades positivas

20 de marzo. MONO Cósmico 13. Águila 5 y Mano 13 en el Tzolkin evolutivo.

Finalizamos los 13 días de la onda de la tormenta, llenos de oportunidades de transformación y resurrección.
Hoy es un día de gran alegría, terminando ciclo y celebrando las crisis que se han convertido en realidades positivas.

Podemos estar contentos del trabajo interior realizado y de nuestra apertura ante los cambios.
La alegría amorosa (perro, sello oculto), inocencia y osadía nos acompañan en este día.
Expresemos nuestro niño interior.

De forma evolutiva nuestra visión es sanadora y transcendente, dando fuerza a la alegría.

Gracias por estar ahí. Gracias por sonreír.
Perdón por dudar a veces de la vida

3 de julio. Es un tiempo de transcendencia, de alegría y de amor. No relativicemos o quitemos importancia a las transformaciones que se han producido. No son casualidades

3 de julio. MONO Cósmico 13. Mano 13 y Águila 5 en el Tzolkin evolutivo.
No es momento de pensar en los fracasos o de sentir miedo por lo que ha de llegar, sino de alegrarnos por lo que ya hemos recorrido y por todo lo que hemos liberado; de sentirnos libres y ligeros de equipaje, manifestando a nuestro niño interior como el niño divino que es.

Atrevámonos, desde la inocencia y la intuición, a seguir lo que sentimos y a avanzar en el camino del amor.

Nos encontramos al final de la onda de la tormenta. Muchas cosas han sucedido desde que empezamos. Seguramente habrá habido transformaciones, tanto interiores como exteriores. Es posible que haya surgido algún “milagro”. Seamos conscientes de ello, reconociendo y agradeciendo lo sucedido si así lo sentimos.

Es un tiempo de transcendencia, de alegría y de amor.

De forma evolutiva los cambios representan una sanación a nivel transcendente y fuerza para continuar nuestro camino, incorporando mayor visión e intuición.

No relativicemos o quitemos importancia a las transformaciones que se han producido. No son casualidades. En vez de ello, agradezcamos a los guías y a todas las personas que han colaborado, su aportación. Seamos generosos también con nosotros mismos.

Gracias y perdón.

16 de octubre. Son momentos de transcendencia, de alegría y de seguir nuestra intuición

16 de octubre. MONO Cósmico 13. Mano 13 y Águila 5
Son momentos de transcendencia, donde los grandes cambios transformadores que se han ido produciendo desembocan por una parte en un nuevo nacimiento, o un nacimiento a una nueva realidad, pero también en una gran alegría.
Es un momento de celebración, de juego y disfrute, y también de conexión con dimensiones superiores, algo que podemos percibir cada vez con mayor claridad.
Sigamos nuestra intuición y lo que nos pide nuestro niño interior, sin rigideces ni formalismos excesivos, pero con respeto y amor.

Gracias a los seres que nos acompañan, tanto de aquí como de allí.