La función de la familia Cardinal (vídeo de 22 minutos)

La función de la familia Cardinal (vídeo de 22 minutos)

El dragón es la luz que toma forma.
Merece la pena meditar en cómo todo lo que tiene forma es luz.

El Tzolkin, además de un calendario, se puede comparar con una biblioteca, donde hay muchos contenidos que puedes ir extrayendo.

La familia cardinal está formada por el dragón, el enlazador, el mono y el guerrero.
Es sustentadora y mantiene la coherencia. Da soporte para poder crear el quinto nivel

El Mono: Está asociado a la alegría, osar, jugar, vivir lo que crees; a la inocencia; a experimentar

Mono
EL SELLO DEL MONO (Extracto del Libro de los Sellos)
El Mono está asociado a la alegría, osar, jugar, vivir lo que crees; a la inocencia; a experimentar e investigar lo nuevo.
El Mono siente la alegría, disfruta con lo que hace, comprueba, ríe, porque todo parte del amor e inocencia que existe en su interior.
Es propio del Mono reír, jugar, cantar, atreverse a hacer cosas distintas a las esperadas, experimentar, sacar al niño interior, improvisar, disfrutar.
El Mono se asocia también con la inocencia, que es la que permite la alegría, porque la inocencia quiere decir que no hay doblez en tu corazón. Y no hay doblez en tu corazón porque no hay sospecha, pero tampoco hay engaño. Y esto sucede porque tampoco hay miedo.
Si no hay miedo, puedes experimentar, porque el ser humano está hecho para conocer, y cada vez que pasa ante un enigma se activa algo que es constitutivo del ser humano y que le lleva a resolver ese enigma.
Solemos relacionar el Mono con alegría y realmente la alegría es lo que sucede cuando la fuerza desborda. La alegría es la fuerza vital que desborda. Se le relaciona también al Mono con osar, es decir averiguar posibilidades, ensayar cosas nuevas, aprender conociendo.
Todo esto también indica que hay una fuerza empujándote hacia fuera. La depresión te deja sin fuerzas, pero la fuerza te expande, te desborda como alegría y te lleva fuera de ti a conocer lo que te rodea; a conocerlo sin miedo, y eso es osar.
Pero no hay que olvidar que el Mono no es una condición, sino el final de un proceso. El nacimiento del embrión es el final de un proceso, donde el embrión ya maduro inicia otro nivel de la vida.
La situación de la onda del Mono unida a su onda asociada, que es la onda del Espejo, cohesionan toda la estructura de las ondas. Hay una secuencia que va del Dragón al Espejo, y donde acaba el Espejo comienza el Mono, inaugurando una nueva secuencia que va del Mono, onda 11, a la onda 20, en forma especular, es decir de espejo. De tal manera que el Mono es el centro, surgiendo. Esa es la fuerza. Es un lugar donde se ha integrado toda la energía de la luz en su descenso a la forma, a la materia, y te ha encontrado a ti. O mirándote en el espejo, me ha encontrado a mí; a cada ser humano, como lugar donde la fuerza toma asiento. Esa fuerza luminosa que viene de dimensiones superiores a buscarte, y de nuevo asciende.
El Mono es el centro exacto del telar maya, o sea del Tzolkin, pero es también un comienzo.
El metalenguaje quiere, y así lo presenta, que se considere comienzo al Dragón y por ello hay toda una tradición maya que hace comenzar el Tzolkin con el sello Dragón. Pero también, y el metalenguaje así lo quiere, hay una tradición que considera como inicio al Mono.
Dragón como inicio es como un surgimiento de la nada, como el inicio inicial, pero Mono es como el surgimiento en algo, como una nueva explicación de la realidad, pero la realidad ya está.
El Mono es el centro, está en medio de todo y como oculto, el Perro también.

EL NÚMERO 11:
El tono once responde a la pregunta ¿cómo puedo liberarme y dejarme ir?
Realmente lo que expresa este tono once es quedarte “a gusto”, o sea darte el gustazo de hacer tal o cual cosa. Antes te sentías inhibido para hacer tal o cual cosa, te sentías inapropiado, y de repente te das cuenta de que se trata de algo estupendo. No sólo puedes, sino que es lo mejor para todos.
Es algo casi visceral, no mental, por eso es liberador, porque aparece lo inocente natural, lo sabio salvaje. Y te quedas tan a gusto siendo, sabiendo quién eres.
El tono once es vivir sin doblez y sin miedo, y está unido al tono tres, que es el servicio.

http://viatzolkin.com/e-books-libros-y-calendarios/el-libro-de-los-sellos/

Se podría pensar que envejecer es algo fisiológico, y eso puede ser cierto, al menos en parte

Se podría pensar que envejecer es algo fisiológico, y eso puede ser cierto, al menos en parte.
Sin embargo, también es cierto, al menos en parte, que envejecer es educacional.
Volverse decrépito y lograr que los órganos no respondan a sus actividades fisiológicas también es el resultado de una elección.
Hay una diferencia entre cómo envejecen unas personas y otras. Hay personas que con 30, 40 o 50 años ya son ancianas y otras que con 60, 70 u 80 años aparecen relativamente como jóvenes, de modo que únicamente la edad es insuficiente explicar estos resultados.

Envejecer, sobre todo en sus posiblemente peores manifestaciones, es algo educacional. Parte de la educación consiste en convencer a las personas de que es mejor hacerse viejos que ser niños, gracias en muchas ocasiones a elementos correctores como castigos y también al juego de premios, que potencia actitudes de viejo, entendiendo que se empieza a ser viejo cuando se empieza a ser adulto, abandonando las actitudes de niño.

El niño es aquel que no coarta su fuerza vital; que no se reprime y juega si quiere jugar, salta si quiere saltar, duerme si quiere dormir, o canta si quiere cantar.
La persona que en algún momento de su vida ha realizado esa experiencia de romper estereotipos, empezando a hacer cosas extrañas que incluyen saltar cuando le apetece, correr, dar volteretas y hacer cualquier cosa que se le ocurra en cada momento, empiezan a rejuvenecer.

Quizá usted esté convencido de que el envejecimiento es algo fisiológico y que lo que estamos diciendo no está demostrado. Sin embargo, tiene la posibilidad de comprobarlo. Haga usted caso a su interior, y cuando quiera hacer algo, hágalo, aunque no sea correcto, sobre todo a nivel físico o corporal. Si quiere dar un salto par la calle, hágalo, aunque sea una persona que pretende ser respetable, entendiendo que respetable es como viejo.
Revise usted esos contenidos y luego me dirá si es demostrable o no esa conexión con el rejuvenecimiento, o sea con el estar vivo.

Todo esto tiene una expresión en el Tzolkin en el sello 11, el mono, donde se trata de osar, en relación a la inocencia y a la alegría. No se trata de osar contra nadie. Hay un osar que está unido a la alegría, a la inocencia y a la pureza, siendo una fuerza rejuvenecedora.
Entendemos que el tono 11 contiene la referencia a un agente secreto, a alguien que está cumpliendo una misión, consistente en parte en conectar a las personas con la resurrección, con la vida y con el gozar.
De modo que podemos decir que hay un traspasar el velo asociado al osar, dando un paso más allá hacia el gozo y alejándote de un estándar de bienestar que te conduce a la inmovilidad, al silencio y a la decrepitud; hay un traspasar el velo que es reconectar con la inocencia y con la alegría, pero también con el amor incondicional, porque la figura, realidad o concepto oculto debajo del mono como sello 11, es el amor incondicional (sello perro).
También, a nivel colectivo de lo expresado en las ondas, lo que está oculto debajo del 11 es el espejo, el “tú eres otro yo”. Hay un traspasar el velo adentrándote en el 11.

Gracias maestro del 11, gracias José el de los 100 ojos, gracias José Arguelles. Tú eres otro yo. In lak’ech.

El presente es resucitar, simplemente quizá porque eso es lo que está sucediendo

El presente es resucitar.
Simplemente, quizá porque eso es lo que está sucediendo, aunque a lo mejor crees que el presente es quizá que no tienes trabajo o que tu relación se ha roto, porque además era incluso insuficiente.
Pero el presente es resucitar, porque es una expansión. El presente es “ser”, pero no hacia la decrepitud, sino un ser siendo al cual le sobran las estrategias del miedo y de la carencia.

En el código Tzolkin el presente aparece asociado al color azul y lo primero que aparece en la secuencia de los 20 sellos como azul, es la noche.
La NOCHE expresa un presente real, aunque muchas veces sea también una indicación de que no estás en el presente, ya que quizá eres algo parecido a un dragón de komodo dispuesto a comerse ansiosamente a sus crías, lo cual es simplemente una aberración.
La noche tiene el significado de soñar la abundancia, pero apostillamos que es abundancia para todos, no para ti, porque entonces sería un poco código komodo, o sea depredador puro, y expresaría no tiempo, es decir, no felicidad, no plenitud y no ser siendo.
El tiempo en código Tzolkin viene expresado porque estás conectado con la abundancia, no con la carencia, y porque tu relación con todos es amorosa. Eso es la realidad del tiempo, ya que el tiempo es amor y tú estás en el tiempo como expresión del amor.

El azul y el tiempo también vienen expresados por la MANO, es decir por el venado azul y por vivir la vida desde lo sagrado. El venado azul y la mano implican sanación, como nos muestran los maestros huicholes –gracias, caminantes de lo sagrado-, cuando con el reconocimiento de haber actuado no en favor del amor sino en contra del amor producen reparación.

Uno de los componentes del presente es el ensueño, pero otro de los componentes es el reconocimiento de la falta de amor y su reparación. Ese reconocimiento es un despertar de la conciencia. Ese reconocimiento es una expansión.
El ensueño, como ideación, y el venado azul o la mano, como sanación, permiten otra cualidad del tiempo, que es el estar “naciendo constantemente” (MONO), o sea ser siendo, desde la inocencia, el osar, la alegría y la reconexión permanente con la vida.

Otro de los componentes del tiempo es la conexión; hay una conexión con la realidad, que puede ser reconocida en el ÁGUILA, porque todo lo que ves expresa cómo te relacionas.
Solo cuando está sanado ese contacto con la realidad, accedes a un tiempo real; cuando está sanada la visión y no hay miedo, odio ni carencia, entonces la visión, o sea el águila, conecta con la maravilla, o sea con la estrella.
Hay un tiempo real que es el de la estrella, la sociedad celeste y la sociedad de la luz.

El quinto sello azul que nos presenta el tiempo en el código Tzolkin, después de la noche, la mano, el mono y el águila, es la TORMENTA. La tormenta expresa hechos milagrosos instantáneos. A veces se asocia a la tormenta con el reinventarse, con el ave fénix o con el resucitar. Para nosotros, sobre todo, es una expresión del tiempo real, como tiempo de pasar del no ser al ser.
Hay un espejo como frontera de la realidad. Cuando te miras en el espejo recibes una imagen, que es una representación de ti, o sea hace aparecer otro tú. Por eso es una expresión del in lak’ech y también una frontera entre las realidades.
El espejo es el sello 18, que en la secuencia del año civil Haab expresa los 18 periodos normales, después de los cuales están los días epagómenos y el día verde, como una indicación de que cuando llegas al espejo entras en la segunda realidad.
La tormenta, en esa expresión de los 20 sellos, es el tiempo al otro lado del espejo. Le puedes poner a ese tiempo los contenidos que quieras, pero la tormenta en esa secuencia es la primera expresión del tiempo después del espejo, o sea el tiempo de la otra realidad, que es una realidad celeste donde aparece lo divino en ti y la realidad Dios; nada que ver con don komodo.

Así, hay 4 expresiones del tiempo antes del espejo: el ensueño –gracias ensueño-, el venado azul o la mano –gracias venado azul-, el mono –gracias alegría e inocencia-, y el águila – gracias conexión amorosa con la realidad-, y el 4+1, más allá del espejo, es la tormenta, reinventarse, la resurrección y la expresión de Huracán.

Cualquier otra cosa puedes considerarlo como sub-tiempo o anti-tiempo: el cabreo, el miedo, el egoísmo, etc. Todo eso expresa que no has conectado con tu alma, porque el alma está en el tiempo, pero en el tiempo real. Sí, gracias, almas.

El mono rompe con la lealtad a la tristeza familiar. El mono es maravilloso.

El mono rompe con la lealtad a la tristeza familiar. El mono es maravilloso.
El mono rompe con la lealtad al sentimiento de carencia.
El mono 1, en el centro del Tzolkin restaura la conexión con el espejo interior donde se asoma Dios. Sí, el mono es maravilloso.
El mono 1, como perro transcendente, es maravilloso.

Sí, claro, el mono también es dragón, o sea solidaridad, o sea luz cumpliendo una misión en la forma. El mono es la tercera transmutación del dragón, o sea de la solidaridad.
La alegría, la inocencia y la sabiduría del osar son expresión de la solidaridad y parte de la misión de la luz entrando a formar la materia para cumplir una misión.

Proponemos romper con la fidelidad aprendida a conservar ofensas o con la necesidad aprendida de parecer importantes tras una apariencia.
Proponemos romper con la fidelidad a unirse acosando al chivo expiatorio.
Proponemos abandonar la fidelidad a creerse seguro tras la riqueza, a las caras serias, a los gestos graves, explorarando el perdón, el gracias y el te amo, y también “se que me perdonas”, “se que te alegras”, “se que me amas”.

Thank es a think como song es a sing. Thank, agradecer, es realizar think, o sea buenos pensamientos.

Thank es a think como song es a sing. Thank, agradecer, es realizar think, o sea buenos pensamientos. Eso solo es posible desde la alegría y la inocencia, o sea desde el ensueño.
Sí, maravillosa noche que te permite encontrar la luz.
Sí, gracias y perdón. El perdón es bueno para los bandidos. A las tortugas les da igual.

La alegría es una expresión de lo sagrado, o sea de lo óptimo

La alegría es una expresión de lo sagrado, o sea de lo óptimo.
Sí, gracias, gente pura, o sea bandid@s pur@s, porque ser solo puro es un poco aburrido, y le debe faltar algo de lo óptimo o de lo sagrado, por lo menos en la dimensión del ser humano. Evidentemente en la dimensión de las hormigas, las abejas y las tortugas ya no es preciso ser además de puro, bandido, porque solo con ser puros ya se divierten, ya que no necesitan despertar.

Bueno, en un día mono 3 todo es posible, mejor dicho todo es posible cuando te sitúas vibracionalmente en el castillo verde, y para eso todos somos voluntarios, aunque a veces parezca lo contrario.

El tercer día del castillo verde en el primer año después del 2012, aparece como mono 3, es decir cuando aparece el tiempo real del castillo verde; cuando el castillo verde abre su puerta y se hace presente, porque el tiempo, lo azul y lo que aparece en tercer lugar en el código Tzolkin está asociado en el castillo verde como puerta inicial, momento temporal inicial y primer sello azul, con el mono, con el osar y con la inocencia.

Pero si situamos el mono como expresión de la inocencia y del osar es porque la irreverencia del mono es inocencia y muestra cómo muchos contenidos mentales de dimensiones inferiores, por ejemplo la dimensión del “mío y no tuyo”, del “para mí y no para ti” y del “todo para mí” está constituida con patrones mentales rígidos, estériles e infructuosos, y por infructuosos, contrarios a la vida. Es decir hay patrones mentales que pertenecen al depredador, y el mono, desde su inocencia y pureza, se lo salta.

El mono se bandidea porque no queda atrapado en la trampa del depredador, y la prueba está en la alegría, que es un florecimiento de lo óptimo y una expresión de lo sagrado.
Por supuesto la alegría es la expresión del corazón sano. Por eso sabemos que expresa lo sagrado, porque lo sagrado y lo óptimo encuentran su alineación y expresión desde el corazón, alineado con el corazón amoroso de la vida.
En la columna resonante esto se traduce en una alineación con el corazón amoroso de la tierra y con el corazón amoroso del cielo.

La alegría te redime de la víctima.
Si tu vibración es víctima, quizá porque tu linaje sea víctima o victimario, la alegría desde el corazón, o sea inocente, te redime de ello.
Si juzgas, si tu hígado está enfermo, también la alegría te sana.
Si tu vibración es de añoranza, o sea si tu pulmón está triste, también la alegría que procede del corazón, sana.
No puede coexistir el miedo con la alegría. La vibración de la alegría destruye el miedo, lo hace imposible.
Por supuesto, no hay que confundir la alegría con la euforia química, que en realidad extorsiona al corazón; ni tampoco es alegría la burla, el escarnio o situaciones que provengan de la humillación, la venganza o la superioridad, que solo muestran tu lado emocional enfermo, y que ni son alegres ni inocentes.

Bendito 3, porque el 3 es el tiempo y la transformación para el ser humano es solamente una cosa. Solo una, pero que puede ser dicha de infinitas maneras. La transformación es el paso de la infelicidad a la felicidad, o sea la resurrección, bueno quizá la iluminación o la enamoración o algo de eso.
Sí, gracias.

La familia cardinal: Dragón, Enlazador, Mono y Guerrero (extracto del Libro en preparación sobre las familias)

ES EL INICIO DE LA FORMA.
Esta familia está asociada a la energía del surgimiento, del ver.
Está compuesta por el dragón, el enlazador de mundos, el mono y el guerrero.

Exactamente se trata del surgimiento de la forma, es decir en el vacío, en la no-forma, aparece una forma, y eso es la materia, que ahora sabemos que en realidad es luz tomando forma.
Se relaciona con el ver porque la forma se enlaza con otra conciencia a través del ver, de la función del ojo o de la función de crear imágenes, y también del tacto, pero el tacto solamente puede crear imágenes de lo cercano, mientras que el ojo también crea imágenes de una forma lejana.
Los sentidos más asociados serían el tacto y el ver.

La característica de esta familia es la de ser principio, inicio, surgimiento, pero no de algo asociado al tiempo sino a la forma.

El dragón es el número 1 del Tzolkin y el mono 1 es justo el centro del Tzolkin, momento donde se produce un nuevo nacimiento o también el acceso a una dimensión superior. En el mono 1 está la puerta a la otra realidad.
El enlazador es una cualidad existente en todas las personas, de poder enlazar a esa puerta. El enlazador está dentro de cada uno, y es el sello y la garantía de éxito, incluso a través del error.
Y el guerrero es la otra gran herramienta para conseguirlo, que es la expansión de la conciencia.

A esta familia la relacionamos con el VER, porque es la luz entrando en la forma. Es el ver de hacer aparecer más claramente las cosas. No es como unas gafas, sino que la realidad se deja ver con más claridad, de modo que la característica de estas personas es la fiabilidad, la seguridad.
Aunque estas personas tengan muchas dudas en su interior, sin saber cómo ayudan a las personas que les rodean a tener más claras las cosas, y poco a poco van resolviendo su cuestionamiento y enseguida aprenden que el esfuerzo en una dirección siempre tiene un éxito, que es justamente lo que hace el dragón: la misión va siempre asociada al éxito; lo que no contiene éxito es no intentarlo.
Esta familia está muy asociada con la energía de las células madre, y según van trabajándose internamente, su éxito se multiplica.
Cuando el objetivo es correcto, y es correcto cuando es solidario, el éxito se multiplica.

Esta familia inicia una secuencia con el dragón y la finaliza con el guerrero, que a su vez es la última onda del cuarto castillo. Y a continuación se inicia otra secuencia y otra dimensión, que es la quinta dimensión, castillo verde.

LOS SELLOS EN LA FAMILIA:
Al leer esta familia en el orden de los sellos y utilizando el significado asociado a los tonos, podemos encontrar el propósito y la fuente solidaria del dragón; el desafío, que ya sabemos que es un regalo del enlazador; la misión del mono; y el cómo realizarlo del guerrero. Es una secuencia espiral, que va activando y habilitando cada vez más posibilidades: la energía femenina, el desapego, la alegría, la expansión de la conciencia.

El dragón comienza la familia, y se compone de solidaridad, en su forma roja; desapego, en su forma blanca de enlazador; inocencia en su forma azul de mono; y expansión de la conciencia en su forma amarilla de guerrero.

El dragón tiene que ver con la solidaridad y la energía femenina, y para refinar, para realizar esta solidaridad es imprescindible trabajar desde el desapego.
El enlazador es la segunda presencia del dragón cuando se da cuenta de que la auténtica y única misión de todos los seres humanos es abrirse al amor; y se sitúa en el dos y en el otro, no en el ego ni en el yo, sino que ocupa la segunda plaza y te cede a ti la primera, como expresión de la ley del amor, donde tú eres otro yo -in lak’ech-. Cuando ese trabajo evolutivo está hecho e instalado en el cuerpo, empiezas a disponer de un cuerpo enlazador.

Esta familia es en realidad siempre enlazadora de dimensiones superiores, pero también es enlazadora entre los seres humanos, porque la solidaridad es un esfuerzo para unir a todos los seres humanos y no dejar a ninguno excluido.
Y en el desapego están los valores mentales, raciales, adicciones, y un montón de trabas que pone el ego, y que crean diferencias entre las personas en lugar de unir.
Enlazador es una fuerza unitiva existente en cada persona capaz de permitirte conectar realidades, dimensiones y personas más allá de la lógica.
Como el dragón que viene desde dimensiones superiores a ésta, el enlazador conecta con otras dimensiones como fuerza espiritual y amorosa en el momento oportuno. En el momento oportuno, todo sucede.

El dragón es un comienzo, pero el mono también lo es. El dragón es un inicio pero desde lo inimaginable, y el mono es un inicio en la dimensión humana.
Cuando tú naces no tienes consciencia. Eres totalmente dependiente, pero a través del aprendizaje y el desarrollo vas adquiriendo fuerza y conocimientos y un cierto nivel de consciencia. Pero eso no es un nacimiento, sólo significa que el nacimiento abre o inicia un proceso de aprendizaje y maduración de algo, pero no es un nacimiento.
Sólo que de nuevo puede aparecer un nuevo nacimiento, como consecuencia del proceso de aprendizaje y de una decisión libre y luminosa. De esta manera el momento del nacimiento como un recién nacido, pasa a ser dragón y reunirse con todos los otros procesos míticos. Y el mono es ese nacimiento consciente fruto de una decisión, o sea el nuevo nacimiento.

El guerrero es un enlazador, de modo que si queremos comprender su significado conviene asociar la expansión de la conciencia con desapegarse de viejos enfoques, o sea no tener miedo y mirar.
No tener miedo, prescindir del miedo, es desapegarse. Y mirar, es enlazar.
Pero también el guerrero es un mono, y el mono es alegría, el nuevo nacimiento, o sea lo nuevo, pero también osar.
Además guerrero es dragón, o sea, solidario, de modo que el guerrero contiene solidaridad, alegría, desapego, además de conciencia, porque el guerrero no es mental.

EL MONO: El sello oculto (Extracto del Libro de los Sellos)

El sello oculto del Mono es el Perro, sello 10, que muestra el horizonte sobre la Tierra. Es la perfección en esta dimensión (tono 10), por comparación con el Mono, que está separado de la Tierra porque vive en los árboles, de modo que muestra elevación.
El Perro y el Mono son ocultos. No es posible hablar de auténtico amor sin alegría o alegría real sin amor, o dicho de otra manera, no hay perfección sin alegría y sin salud, porque tampoco hay salud sin alegría.
El Perro 13 y el Mono 1 están justamente en el centro del Tzolkin, que es donde se unen amorosamente en un acto de amor, la energía del cielo y la energía de la tierra. Y ese lugar es el hombre.