Si nacemos y vivimos para transcender, quizá haya que plantearse la función de cada cosa, porque pudiera ser que no sobrase nada

Si venimos para durar un rato, 50 u 80 años, y luego morir, entonces aparece como deseable por lo menos no tener dolores.
Sin embargo, si nacemos y vivimos para transcender, entonces quizá haya que plantearse la función de cada cosa, porque pudiera ser que no sobrase nada y que todo tuviese su utilidad encaminada a la transcendencia y al salto evolutivo.
Si acertar no es envejecer mientras miras el dinero que has ganado, sino que es expandir la conciencia, gozando de la vivencia en nuevas dimensiones de la vida, entonces pudiera ser que los criterios no fuesen los mismos.