EL SELLO DE LA NOCHE (Extracto del Libro de los Sellos)

La Noche se corresponde con visualizar, soñar, ensoñar, y tiene que ver con la abundancia. Mediante la meditación o ensoñación podemos visualizar la abundancia, y al permitir disfrutar de la imaginación, propiciar que se convierta en realidad.
La Noche representa el poder de la visualización y el sistema de creencias. Está asociado a ensoñar la abundancia, es decir crear la abundancia para todos, pero también a modificar el sistema de creencias, que presenta la realidad como algo encogido lleno de imposibles.
Noche es ver sólo cosas buenas para los demás, sin pactar con lo que quiere que veas lo malo en los demás; es bendecir a todas las personas, decir bien de todas las personas
La Noche es el tercer sello y nunca puede ser comienzo del año y tampoco es el comienzo del Tzolkin. Es uno de los tres sellos antes de la primera línea temporal representada por la Semilla, primer sello que puede abrir el año, o sea el tiempo real. Aparece una línea que marca el tiempo, y todo lo anterior se sitúa en lo atemporal. Es y existe sin referencia al tiempo. Por ello Noche estaría en lo atemporal.
El Viento es como el fuego del Dragón, las llamas que salen de la boca del Dragón, y la Noche es como las raíces de la Semilla. La Noche está antes de la manifestación, pero muy cerca. Es la puerta del amanecer.
El Dragón, la solidaridad, el Viento y la Noche sirven para mostrar cualidades de lo sagrado. Lo sagrado, lo anterior al tiempo, se presenta como algo que te cuida y te nutre (el Dragón), pero también se presenta como algo que quiere dialogar contigo (Viento).
Lo atemporal sirve como carta de presentación de aquello que nos busca desde dimensiones superiores: aquello que nos espera, nos cuida y nos guía.

EL SELLO OCULTO:
Como sello, la Noche es el oculto-gemelo del Espejo. El ensueño no es sólo un sueño, sino que conecta con la realidad, proyectando nuestras intenciones y deseos. Ensoñar la abundancia es visualizar para ir construyendo la realidad, co-creando. Siendo conscientes de lo que somos y hacia dónde vamos, podemos manifestar la luz en nuestros sueños para que se haga realidad.
Parece contradictorio, pero nada es más real que el ensueño.
La Noche no es el presente de soñar la destrucción y la maldición, sino la abundancia y la bendición. Es co-crear un presente de exuberancia. Estamos hablando de la Noche y su oculto el Espejo; descubrir la realidad Dios en cada persona.
El Espejo es pura y simplemente la realidad, solo que a la realidad no se accede mirando lleno de conceptos falsos sino soñando la abundancia. La propuesta maya no es aquello de “piensa mal y acertaras“, sino piensa lo mejor y acertarás.

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