24 junio 2018: la tierra se alinea con el cielo. Es una alineacion cosmica, que precede al salto evolutivo. Y el ser humano está participando, desde su corazón

24 junio 2018. Tierra resonante 7. Onda del mono. Aguila 7 y mono 1 en el tzolkin evolutivo. Nawal 13 mono.

En estos momentos la tierra se alinea con el cielo. Es una alineacion cosmica, que precede al salto evolutivo.
Y el ser humano está participando de esta alineación, desde su corazón, para renacer a la nueva realidad que ya va estando accesible (onda del mono).

Cada persona tiene un sentido, un papel en este proceso, aunque no sea consciente de ello.
Todo está bien.
Gracias. Bendiciones

7 octubre 2017: Nuestro lugar de poder aparece cuando nos hemos mostrado voluntarios para desarrollar nuestros dones y compartir lo que somos con los demás

7 octubre 2017. TIERRA Resonante 7. Onda del Mono. Águila 7 y Mono 1 en el Tzolkin evolutivo. Nawal 13 Mono

En este día la tierra se vuelve resonante (tono 7 y columna 7), conectando con dimensiones superiores y mostrando su caracter sagrado. Nos invita a alinearnos con la vida, en toda su fuerza e intensidad, mostrándonos dispuestos a vivir las experiencias que sean más adecuadas.
Es el momento para mostrarnos, si así lo sentimos, voluntarios para el bien mayor. Quizá ya hayamos comprobado que nuestro ego no nos trae una vida mejor, que la realidad visible no nos llena, que los patrones y comportamientos de antes no nos sirven para lo nuevo.

Nuestro lugar de poder aparece entonces, cuando nos hemos mostrado voluntarios para desarrollar nuestros dones y compartir lo que somos con los demás (semilla, sello oculto). Ahí es cuando nos sentimos plenos, reconocidos y satisfechos.

Es un momento crucial para la humanidad, pero también para cada uno de nosotros, donde lo más importante es estar en nuestro centro y colocar nuestra intención.

Gracias por compartir camino. Bendiciones.

20 enero 2017. Cada vez estamos más cerca de nuestro hogar y de nuestro origen.

20 enero 2017. TIERRA Resonante 7. Onda del mono. Águila 7 y Mono 1 en el Tzolkin evolutivo. Nawal 13 Batz

¿Por qué no estamos manifestando la alegría?
En estos días el Tzolkin propone (onda del mono) jugar, cantar, reír y disfrutar de este momento tan especial que estamos viviendo, asociado a un nuevo nacimiento o forma de vivir. Llevamos mucho tiempo esperando este momento de transición, que aun no ha terminado. Hemos avanzado mucho pero todavía quedan los pasos finales. ¿No vamos a celebrarlo? Tenemos muchas razones para estar contentos y mucho por agradecer.

La tierra y el cielo están cercanos, y podemos entrar en conexión con ambos, uniendo cielo y tierra en nuestro corazón y conectando así con el corazón de la vida. Es una alineación desde nuestro interior, desde lo que somos (semilla, sello oculto).

Estamos en un año de grandes transformaciones (año maya tormenta 11). Por ello es conveniente aprender a volver a nuestro centro, rápidamente y con profundidad, para seguir avanzando.
Cada vez estamos más cerca de nuestro hogar y de nuestro origen.

Gracias por estar ahí. Bendiciones.

5/5 Es un momento de máxima resonancia. Hoy podemos acceder al corazón de la vida

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5/5 TIERRA Resonante 7. Águila 7 y Mono 1 en el Tzolkin evolutivo.
Estamos ante un gran día. ¿Somos conscientes de ello?
Las oportunidades pasan por nuestro lado, pero no siempre estamos preparados o nos damos cuenta.
Hoy podemos acceder al corazón de la vida, con intensidad y profundidad, asumiendo la vida. Se trata de conectar con el cielo y con la tierra, mostrándonos voluntarios para la alineación.
Los pies están tocando la tierra, sintiendo la energía de la madre tierra y conectando con árboles, piedras y seres afines.
Los brazos, como si fueran las ramas de los árboles, pueden dirigirse al cielo, conectando con dimensiones superiores, con lo más espiritual, con seres de luz y guías.
Y en medio, estamos nosotros, si así lo deseamos. En nosotros se juntan esas energías, proporcionándonos la oportunidad de acceder a otras realidades o formas de vivir la misma realidad (onda del mono).
Hoy es un momento de máxima resonancia.

Gracias y perdón

18 de agosto. El caos parece que va adquiriendo sentido. Todo se va alineando en nuestro corazón, que se conecta con el corazón de la tierra y el corazón del cielo

18 de agosto. TIERRA Resonante 7. Águila 7 y Mono 1 en el tzolkin evolutivo
Estamos en el séptimo día de la onda del mono, en la columna resonante.
El caos parece que va adquiriendo sentido. Todo se va alineando en nuestro corazón, que se conecta con el corazón de la tierra y el corazón del cielo.
Basta ya de sobrevivir con voluntad y coraje. Es el momento de VIVIR en plenitud, siendo voluntarios para el plan de dimensiones superiores.

De forma evolutiva, en este nuevo nacimiento estamos cambiando nuestra forma de mirar, para convivir con las emociones de forma armónica, más allá de apariencias, asimilando y aceptando lo que sucede, sabiendo que todo tiene un sentido.

Quizá no sea tan necesario planificar, definir estrategias y objetivos, organizar y controlar.
Todo está bien.
Gracias y perdón.

1 de diciembre. Si estamos preparados y así lo deseamos, ¿por qué no manifestamos ya la nueva realidad?

1 de diciembre. TIERRA Resonante 7. Águila 7 y Mono 1 en el tzolkin evolutivo.
Para nacer de forma consciente, hay que “rendirse” y ofrecerse voluntario.
“Rendirse” significa no necesitar tener razón, conseguir un objetivo ni salirse con la suya.
“Ofrecerse voluntario” implica reconocer que hay una razón superior y que todo tiene sentido y es en sí mismo maravilloso, por lo que solo hay permitir que suceda.
La visión desde el corazón es la intuición que facilita el proceso y hace desapegarse del resultado, para no tomarse nada de forma personal y limpiar las emociones.

Si estamos preparados, si así lo deseamos, ¿por qué no manifestamos ya la nueva realidad?
Gracias y perdón.

Meditación onda espejo: Semilla 7

MEDITACIÓN ONDAS ESPEJO Y MONO: Semilla 7 y Tierra 7

La semilla 7, con su oculto la tierra 7, son los dos tonos resonantes de la columna resonante.
En esta columna encontramos dos movimientos que van a confluir en un momento o vivencia privilegiado, que se considera un nuevo nacimiento.
Los dos movimientos, el que va en dirección ascendente -también ascendente en la línea temporal-, y el que va inverso procedente de dimensiones superiores hacia el encuentro del nuevo nacimiento, extraen su fuerza de lo que denominamos el día verde, expresado por los sellos de su familia. Uno es el ESPEJO, onda 10 que estamos desarrollando, y otro es la NOCHE, que es la intensidad transcendente de lo que denominamos nuevo nacimiento, mono 1, y que con su color azul hace visible a la conciencia los contenidos del tiempo maravilloso como oportunidad maravillosa. La noche, que popularmente denominamos el ensueño, tiene un contenido de facilitar el encuentro con la luz, porque en la oscuridad la luz es totalmente manifiesta.

De modo que este tiempo de aproximadamente 26 días es un tiempo favorable para que la conciencia perciba la luz con claridad y te puedas afirmar subjetivamente en lo que sientes, porque es un momento de claridad.

Pero la onda que va en sentido hacia el tiempo es la del espejo, y de alguna manera estamos entrando en una realidad que no precisa del soporte material, aunque lo contiene, porque las vivencias son totalmente espirituales, ya que son totalmente gozosas, y el vehículo, es decir la parte corporal, también es espiritual, porque es luz cumpliendo una misión en la forma.

Entonces, conviene LEER qué símbolos se utilizan para estos momentos resonantes dentro de la columna resonante, que en sí es ESPEJO.
Los dos símbolos que van a expresar esto son la semilla y la tierra.
Por un lado está el símbolo que contiene el programa (SEMILLA), donde si queremos hablar del big bang, sería el programa del big bang amoroso, que construye la vida, y si queremos hablar de la realidad Dios, sería el programa de lo óptimo amoroso que contiene la vida, y que tal vez crea la vida con su palabra, que puede ser su vibración sonora y que sin duda es simplemente su vibración amorosa. Reconocer la existencia de un programa amoroso, sentirlo y vivenciarlo es una invitación a la libertad del ser humano para entrar en la resonancia.
Y, por otro lado, desde dentro y como expresión de lo oculto, está el asentir del voluntario (TIERRA), “sí quiero”, que son palabras mágicas de amor; son palabras mágicas solemnes de amor, como un código humano, de modo que el voluntario a vivir el programa es también voluntario desde el amor.

El guía de la semilla 7 es el guerrero 7, la conciencia expandida y resonante que expresa la onda cuyo propósito es el perro, o sea el amor incondicional. Esta onda es la número 14, y el 14 en el código Tzolkin es una expresión del oculto en el tono, ya que es aquel que sumado con el primero da 14, o sea una realidad que, teniendo un vehículo que es el cuerpo, no es visible y no precisa de la forma.
Entonces, la semilla 7, que es la forma resonante de la columna resonante, expresa el in lak’ech del espejo con la perfección del amor por ser la onda 10, guiada por el tono resonante del sello 10, el perro, que como onda también hace una referencia al oculto.
Hay algo oculto dentro de la semilla, del programa, y encontrarlo es una expansión de la conciencia, habilitándote al sí quiero.

Mientras la semilla habla de la perfección del 10 y del amor incondicional, la tierra 7, que es su oculto y también una expresión resonante de la columna resonante, habla del ensueño, porque viene en sentido inverso desde la noche 13, es decir desde la forma transcendente de lo que es el nuevo nacimiento, de la alegría, el osar y la inocencia del mono.
La tierra 7 está guiada por la luna 7, que es el propio tono resonante de la noche, del ensueño.

La tierra 7 es el 7 contado desde la noche en sentido inverso, y su guía la luna 7 es el 7 contado desde la noche en sentido directo.
Pero la noche, a través de su color azul, es una expresión del tiempo y de la transformación. El tiempo es una oportunidad llena de amor para vivir, sentir y vivenciar la realidad oculta más allá de la forma, que es totalmente amorosa.

Sabemos que hay una realidad que simbólicamente expresa el Tzolkin a través de la tierra y la luna enlazadas por el número 17 (tierra sello 17 y luna onda 17), transformándose la tierra de cuarta dimensión en la tierra que da sustento a lo verde, a lo óptimo. La tierra se transforma transcendentemente en una nueva tierra, siendo la misma, pero que ha desplegado su característica transcendente.

Por otra parte, en el Tzolkin evolutivo la semilla 7 es el enlazador 7, cuyo guía es el espejo 7, donde sigue presente esa característica del amor, de la incondicionalidad y de la perfección, y la tierra 7 es el águila 7, siendo su guía la mano 7.
Aquí están presentes las ondas del sol y de la luna, y la lectura sería considerar el enlazador 7 como expresión de la solidaridad y de la energía femenina, y además, por pertenecer a la onda del sol, una vivencia iluminativa, que realizas guiado por el espejo 7 de la onda del humano, es decir con plena libertad.
Mientras, el águila 7 expresa qué hace el enlazador, por ser su oculto, siendo el ver del enlazador. Por eso está situado con la tierra 7, que está relacionada con el ensueño, y ya como una expresión de lo verde, porque pertenece a la onda de la luna y precisa también el reconocimiento de la presencia de la canalización y la sanación de la mano 7 desde la solidaridad.

En el otro evolutivo, que es el que se consigue cuando ubicas el kin en su onda en el Tzolkin evolutivo y lo trasladas al Tzolkin habitual, encontramos al perro 13 y al mono 1, es decir que entramos en un tiempo expandido donde las vivencias desde el in lak’ech y el ensueño fundamentalmente, pero también desde la solidaridad y la libertad, son iluminadoras.
No estamos hablando de un tiempo de 24 horas, sino de un tiempo al que se le ha olvidado el reloj y no sabe dónde porque no lo necesita, pero sí precisa del “sí quiero”.