Para vivir en el presente es necesario ser libre

Para vivir en el presente es necesario ser libre. Pero, ¿qué significa esta frase?
El presente no es únicamente el mero pasar del tiempo, porque entonces todas las personas y todas las cosas estarían en el presente, con libertad o sin ella, de modo que no sería necesaria la libertad. Estamos hablando de una experiencia diferente de la realidad ordinaria. Estamos hablando de conectar, de entrar en otra realidad, de desplegar la realidad plegada. Y “entrar” es una palabra adecuada porque viene a expresar que se trata de algo totalmente diferente, que además es instantáneo y que configura una realidad totalmente distinta. También, entrar significa que de alguna manera es una decisión tuya, que puedes verlo desde fuera o puedes instalarte.

Entonces, cuando decimos que para vivir en el presente es necesario ser libre, estamos hablando de una realidad paralela, que está permanentemente a tu lado, y donde tú, como una decisión tuya, puedes instalarte y entrar, pero para eso necesitas ser libre. Aquí la libertad no se refiere a la libertad formal, de no tener unas ataduras físicas que te impidan moverte, sino que se trata de ataduras no físicas, de un acto de conciencia.
Lo que te priva de libertad está básicamente situado en tu sistema de creencias, es decir, en la explicación que asumes de la realidad. Lo que te quita libertad es lo que tú crees que es la realidad y eso te obliga a tener una posición, a hacer determinadas cosas.
Lo que te impide estar en el presente son todas las obligaciones que crees que tienes. Lo que te impide vivir en esa otra realidad, en ese otro presente, que es una realidad paralela, son las obligaciones, es decir, todo lo que tú tienes que hacer porque eso es lo normal. Y las obligaciones de alguna manera provienen de los miedos.
Estar dentro de la norma te sitúa en la realidad de esa norma. De alguna manera las leyes configuran la realidad.

Todas las cosas que crees que tienes que hacer son las que te impiden vivir el presente, es decir, te adentran en una realidad, configuran una realidad. Pero a su lado hay una realidad posible en la cual tú no entras, porque crees que sucedería algo terrible si dejas de hacer todas las cosas que crees que tienes que hacer y que son las que configuran la realidad ordinaria en que vives.
Es decir, son dos realidades simultáneas y también de alguna forma dos presentes simultáneos. La maduración te va llevando a una realidad. Todo lo que aprendes, todo lo que la vida te disciplina para evitar castigos o precariedades va configurando una realidad, la realidad ordinaria donde tratas de ser autónomo, fuerte, etc.
Y al lado existe siempre otra realidad, otro tiempo, que es más similar al tiempo que vivías cuando eras un niño. De hecho hay un aprendizaje para dejar de ser niño.
Esas dos realidades son contiguas. Entonces, hay un momento donde puedes preguntarte qué sucede si vuelves a ser libre, es decir, si entras en el otro presente.

Entrar en la otra realidad no significa entrar en la insensatez, es decir, no es necesario abandonar todo lo que has aprendido, sino que se trata únicamente de no creerte que esa es la realidad, y conscientemente, de manera despierta, explorar, re-explorar, volver a conectar conscientemente con la otra realidad, en la cual estabas al comienzo de tu vida en esta dimensión, donde no tenías un sistema de creencias. Entonces, eras libre de ese sistema de creencias. Eso es lo que has aprendido para ser útil, para ser autónomo, para huir de la precariedad, del castigo y la carencia, pero también para no soñar, para no vibrar, para no estar en la otra realidad.
Y eso se ha configurado como un sistema de creencias, como unos programas mentales para ser eficaz. Entonces, ahora no se trata de entrar en la insensatez sino de situarte de la forma más consciente en la frontera entre las realidades y ampliar la realidad consciente, para lo cual necesitas hacer nuevas conexiones. Al conectar con nuevas posibilidades creas nuevas conexiones neuronales.
Se trata de un trabajo de expansión de conciencia y no de entrar en la insensatez. Se trata de ser tan conocedor de la realidad ordinaria como seas, de ser tan sabio como seas, pero también de recuperar la conciencia, la conexión con lo que eras antes de saber “nada”.

Hay un primer momento donde no necesitas saber nada y fácilmente disfrutas de todo y hay un segundo momento donde necesitas saber y entonces anulas al que disfruta sin saber. Si te quedas ahí estás perdido, porque hay un tercer elemento, que es recuperar al que disfruta sin necesidad de saber, pero que ahora sabe. El tercer momento es el de volver a conectar con lo que aparentemente visto desde la realidad ordinaria es un niño que no sabe, pero que tampoco necesita saber, porque en realidad es un viajero dimensional, que viene de otra dimensión y se encarna en esta. Es necesario recuperar la conexión con el viajero dimensional, que ha aprendido a moverse en esta dimensión, pero que no puede creerse que esa es la única realidad.

De hecho, todas las personas de alguna manera necesitamos volver a ese estado de libertad, algo que sucede diariamente a través del sueño. También sucede muchas veces a través del sueño despierto, el ensueño, las ensoñaciones, a donde fácilmente te introduce la música o la belleza, que te sacan de la obligatoriedad y te introducen en otro mundo.
También muchas personas recurren al alcohol o a otras sustancias para volver a conectar con el estado inicial, con la dimensión de la que vienen, solo que cuando lo hacen de esa manera es porque se han olvidado de que son viajeros dimensionales y creen que la realidad es la ordinaria. Por eso trabajan, buscan su poder y luego se evaden. Se evaden a una realidad irreal, porque se han olvidado de que otra realidad existe y creen que la única realidad es la material, la realidad ordinaria.

Todas las personas necesitan de vez en cuando volver a ese estado anterior al nacimiento, cuando eran libres.
Ahora la propuesta es hacerlo conscientemente, porque esa segunda realidad está siempre a tu lado. Ese otro tiempo está siempre a tu lado y puedes volver a él, pero sin recurrir a otras sustancias, porque está dentro de ti la posibilidad de “entrar”. Dentro de ti está el ser espiritual que vive en otra dimensión y que necesita justamente ser libre.
Hay un aprendizaje de las leyes de esta dimensión, pero hay un momento en que si te quedas en ese aprendizaje, donde parece que eres muy útil, que has aprendido a resolver los problemas y parece que has conseguido algo, entonces te estás privando de algo.
Se trata únicamente de aprender las leyes de esta dimensión pero para volver a conectar con tu ser real y entonces quizá encuentres el motivo por el cual te has reencarnado. Algo tienes que resolver, pero no es pagar la letra del coche o de la casa.
Por eso hay un momento en que es importante entrar en el otro tiempo, entrar en el presente.a conectar con tu ser real y entonces quizá encuentres el motivo por el cual te has reencarnado. Algo tienes que resolver, pero no es pagar la letra del coche o de la casa.
Por eso hay un momento en que es importante entrar en el otro tiempo, entrar en el presente.

El presente es el momento en que estamos vivos

(Extracto del Libro de las Sincronías)
Mucha gente cree que desea, quiere o necesita conocer el futuro.
Pero tal vez lo que necesita o quiere es conocer el presente, es decir el momento en que estamos vivos. Desea, necesita o quiere encontrar la vida, actuando, y se proyecta a algo que llama futuro.

El presente es el momento en que estamos vivos. Y si quieres conocer tu futuro, tal vez lo que necesitas es conocer tu presente, pero tu presente REAL, y para eso muchas veces necesitas pararte y mirar; vaciarte de contenidos que modifican el presente y te impiden verlo.
De modo que cuando alguien desea conocer el futuro como esperando encontrar ahí la vida, lo que está tal vez deseando es volver a estar vivo, porque tiene una conciencia de una intensidad que ahora no tiene.
Quiere saber si le sucederá algo bueno en el futuro, para conseguir paciencia y esperanza mientras llega, o cómo evitar lo malo.

Pero lo mejor es conocer el presente más allá del velo, porque el simple hecho de existir, ya es un éxito. Sólo que hay que estar dentro de ti mismo.