Las personas que tienen sellos blancos o azules, a través de sus experiencias están viviendo el presente

Hay unas personas que nacen en sellos blancos o sellos azules, y otras que nacen en sellos amarillos o rojos.

El blanco y el azul son sellos ocultos, y también el rojo y el amarillo. Así, la persona que nace en sello blanco tiene como oculto un sello azul, y al revés, y la persona que nace en sello amarillo tiene como oculto al rojo.

Las personas que tienen sellos blancos o azules, a través de sus experiencias están viviendo el presente. Son personas que están concretizando el presente, mientras que las personas con sellos rojos o amarillos, que están más relacionadas con el futuro y el pasado, están concretizando en el mundo real lo que está en el mundo de lo posible, pero sin una implicación emocional. No les mueve una emoción, sino más bien el cumplimiento de una misión, qué tienen que hacer, qué saben hacer y qué terminan por hacer, a pesar de cómo interfiere toda la parte educacional, que les lleva en otras direcciones, pero finalmente se conectan con esa misión que tienen que realizar.

Entonces, hay unas personas cuyo cometido es vivir el presente, aportando esa conexión con las emociones (sellos blancos y azules), y otras que están creando realidad (sellos rojos y amarillos).

El amarillo es el rojo, solamente que ha madurado y ha dado un fruto. El rojo-amarillo es la necesidad de crear realidad y el azul-blanco es cómo entra la emoción, el agua de más allá del sol. El agua, que es creador, crea el presente a través de las personas que nacen con esa configuración.

Entonces, por una parte está el agua y por otra está lo que llamamos la luz, el sol, el calor. Hay unas personas que son rojo y amarillo, que tienen más relación con la luz y son más creadoras y menos emocionales, y otras que tienen más que ver con el agua, con el amor y son más emocionales.

Las religiones son ideología, o sea, explicaciones de la realidad

Sellos azules en el tzolkin
Las religiones son ideología, o sea, explicaciones de la realidad.
En este sentido son similares a lo que expresan los partidos políticos, que sustentan conceptos acerca de la realidad. También son similares a las filosofías, cosmogonías, etc., tanto grupales como individuales. Es decir, el propio pensamiento subjetivo acerca de la realidad formaría parte de este grupo.

Las religiones no son cosas que suceden fuera, sino que, como la prosa, uno siempre las utiliza, aun sin saberlo. Todos hablamos en prosa, y todos y cada uno tenemos una visión de la realidad.

Ese es el territorio en el Tzolkin ocupado por los sellos de color azul y por las ondas cuyo propósito es azul, donde por supuesto el nivel de transcendencia al que se llega también es azul, al igual que las fuerzas y la conexión con los guías de dimensiones superiores.

Ese es uno de los contenidos que expresa el azul, que también es el presente, la conciencia, las experiencias vivenciales y el ver, o sea la explicación que damos a la realidad, que es lo que hemos expresado como ideología y también religión.
La forma en que te explicas la realidad es la forma en que te unes con la realidad. Unir como religar.

En la explicación propuesta por el Tzolkin del color azul, el primer color azul que aparece en la presentación de los 20 sellos en la segunda parte, es decir, en la parte que en algún momento describimos como virtual, es el águila, como ver.
Esta última frase parece un poco confusa. Vamos a repetir una explicación que hemos dado anteriormente, procurando que sea lo más breve posible.

El Tzolkin, con 20 símbolos que son los 20 sellos, contiene dos herramientas diferentes. Una es la primera columna, que es la primera vez que aparecen los 20 sellos, y la otra es la presentación de esos 20 sellos agrupados de 13 en 13, o sea por ondas, dando como resultado 260 imágenes, pero con los mismos sellos que en la primera columna.
Son dos herramientas, los 20 sellos, que es la primera columna con su orden específico, y los 260 kines con sus 13 columnas y 20 filas, que es el Tzolkin tipo.

La primera columna tiene dos partes, una es la presentación de la primera onda, que es la onda del dragón, que también aporta y entremezcla significados con las 13 columnas del Tzolkin tipo.
La segunda parte de la primera columna son los 7 últimos sellos, que pertenecen a los 20 pero no están en la primera onda, y por tanto no tienen columnas que los representen.
La primera parte de la primera columna llega hasta el caminante del cielo, partiendo de la solidaridad del dragón 1.
La segunda parte comienza en el mago 1, sello 14, y llega hasta el sol 7. No necesita más, porque el sol 7 significa canalizar la luz, y eso es presentado como una expansión con el color amarillo.

Los 13 primeros sellos en la primera onda están unidos y forman un programa para entrar en el espejo, que es ese momento donde la plenitud del amor incondicional en que se ha transformado la solidaridad te permite vivir experiencias vivenciales gozosas, como expresa el mono, inocentes, puras y que además expresan también la liberación atribuida al tono 11, y que ya te sitúan en el interior del espejo, como otra realidad. Ves otra realidad vivencialmente, por eso es azul.

En esta secuencia de la primera columna, hasta el perro ves lo mismo y estás en el mismo escenario. Se te invita a superponer a las imágenes que ves, las que tu creas a través de la visualización del ensueño de la NOCHE. También a buscar y ver dónde has fallado al amor para sanarte, como propone la MANO. Sin esas dos experiencias no puedes entrar en el espejo, porque no puedes ver.
El último color azul dentro del enlazamiento de los 13 primeros sellos es el MONO, donde hay liberación, alegría.

Los dos colores azules que faltan ya están en la realidad interior del espejo, que es virtual; es de una naturaleza diferente. Se trata de ver, desde el ÁGUILA, con esa visión profunda y elevada, la maravilla.
Eso es ideología, o sea religión. Ver la realidad traduce la religión, y la realidad de los ateos, que también es una religión porque es una visión de la realidad.

Es presente y es conciencia. En este sentido el azul del águila, como cuarta forma del azul corresponde a los contenidos del cuarto castillo.
Una vez que se ha realizado esa vivencia experiencial que limpia la visión y permite mirar la maravilla, es cuando se produce la quinta visión, la de la TORMENTA, la resurrección, el milagro, que también expresa el quinto castillo.

De esta forma, los dos colores azules de la segunda parte podemos denominarlos virtuales, porque se presentan como diferentes en algo de los otros tres azules, en cuanto a la capacidad del ver.
De hecho son una invitación a repasar la religión personal, es decir, la ideología personal y los conceptos vivenciales o aprendidos que soportan la explicación que nos damos de la realidad.

Sinceramente, ese es el lugar desde donde se puede acabar con la guerra y potenciar la paz.