Estamos terminando el Tzolkin y también un año solar según los mayas yucatecos

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Estamos terminando el Tzolkin y simultáneamente también estamos acabando un año solar según el calendario de los mayas yucatecos.

El nuevo Tzolkin comenzará el día 13 de julio y el próximo año maya acabará el día 24 y recomenzará el día 26 como mago 1, haciendo emerger el día sin tiempo el 25 de julio, donde la energía verde está presente.

Son dos calendarios distintos. El Tzolkin es un calendario sagrado de 260 días, y el año solar ocupa un calendario de 365 más alguna fracción que obliga cada cierto tiempo a hacer algún reajuste.

El asunto es que el calendario de 260 días que conocían los sabios mayas es un fractal del año platónico, que también era conocido por los griegos, babilonios y otras culturas antiguas, mostrando así la esencia que une a todas las culturas.

El año platónico, o precesión de los equinoccios, está midiendo el tiempo, según el eje de rotación de la tierra, que tarda en dibujar un círculo en el cielo, que son 26.000 años, mientras que el año solar es el tiempo que tarda la tierra en dar la vuelta al sol y son 365 días.

Si hablamos de ciclos de cientos de días se ve claramente que son ciclos humanos, pero los ciclos de miles de años no. El asunto es que tenemos conciencia de que estamos en un ciclo humano, pero no siempre tenemos conciencia de que estamos también viviendo un ciclo celeste. Tanto si lo sabemos como si no, todos los seres humanos vivimos un ciclo celeste.

Si tienes un hijo, está claro que tienes un hijo, pero quizá no está tan claro que toda la humanidad tiene un hijo y que de alguna manera todos los hijos están expresando el arquetipo humano.

El despertar de la conciencia a esa conexión con todos los seres humanos y también a la conexión con todos los planetas, con todos los átomos, con todas las partículas subatómicas, actualiza la conciencia y promueve un cambio de actitud que produce una transformación que podemos asociar al nuevo nacimiento o salto cuántico. El caso es que te abre una puerta dimensional y toda tu vida se transforma.

Mirando el Tzolkin podemos ver mejor la Chacana. Mirando la Chacana podemos ver mejor el Tzolkin.

Mirando el Tzolkin podemos ver mejor la Chacana.
Mirando la Chacana podemos ver mejor el Tzolkin.
La unión de tradiciones amplia la visión. Todas las tradiciones expresan al ser humano.

La Chacana tiene un eje vertical que señala los solsticios. El Tzolkin también tiene un eje vertical en la columna 7, columna resonante.
El eje vertical de la Chacana, al indicar los solsticios, muestra polarmente el momento de más luz en el año, que en el hemisferio norte sucede a finales de junio, 21, 22, 23 de junio y que también aparece en la tradición que da origen al año común en la fiesta de San Juan.
En el hemisferio sur lo que sucede es el momento de menor luz del año. En el hemisferio sur es el momento en que la noche es más larga y el día más corto.

En el otro solsticio, el que ocurre a finales de Diciembre entorno al 21, 22, 23 de diciembre, en el hemisferio sur sucede el día más largo y el momento de más luz, y en el hemisferio norte al revés. En esos momentos en el hemisferio norte ocurre la noche más larga y la mayor oscuridad. También este momento aparece en la tradición que dará surgimiento al año común con la Nochebuena y la Navidad.

Entonces, la Chacana muestra con su brazo vertical el momento de más luz que asociamos con arriba, el sol y el cielo, y el momento de más oscuridad que asociamos con abajo e inframundo.

En el Tzolkin las líneas verticales muestran también al sol, la iluminación, arriba, como final del proceso que se inicia con el dragón, que también es un caimán, un cocodrilo que te lleva abajo, a lo oscuro, a la muerte.
Los contenidos son similares: arriba, abajo, sol, iluminación, cielo, inframundo, muerte, oscuridad, etc.

En la tradición de los creadores del año común también hay luz y oscuridad. Aparece resaltado el humano celeste y el humano terrestre. En esta línea, el humano conecta con lo divino y se reconoce hijo de Dios, lo cual sucede en el mundo oscuro. La oscuridad manifiesta más claramente la luz.

En el Tzolkin en la columna central, columna 7 resonante, se expresa el nuevo nacimiento. La conexión con lo divino aparece como nuevo nacimiento y señala el espacio entre el cielo y la tierra como lugar del ser humano y lugar para la iluminación.
Ese lugar aparece diseñado en la Chacana como Tawantinsuyo, con la figura de un cuadrado. Es el lugar del medio, entre el arriba, el cóndor, y el abajo, la serpiente. Es el lugar del Puma.
Tawantinsuyo es el lugar mágico de los seres humanos despiertos y también corresponde al rectángulo que forma el Tzolkin, como aquí y ahora mágico donde los seres humanos que despiertan evolucionan.

La otra línea que aparece en la Chacana como reloj cósmico es la línea horizontal, que muestra la luz con la misma duración, como sucede en los equinoccios: línea vertical, máxima luz y máxima oscuridad; línea horizontal, misma luz, misma luz.
La dualidad se iguala. La dualidad aparece como complementaria en el despertar mágico; no hay supremacía. No es mejor arriba ni peor abajo.

La línea horizontal diseña un espacio similar pero durante mucho tiempo, como indicando que hay un tiempo puntual y otro tipo de tiempo; un tiempo estable que no cambia, para que tú tengas tiempo para hacer los cambios.
Es el tiempo mágico del Tawantinsuyo; el tiempo mágico del puma; el tiempo mágico donde el puma se transforma en colibrí.
El colibrí es “el Resucitado”. El puma está en la tierra, que es el Tawantinsuyo, y es el ser humano despierto, que reconoce que hay una realidad más allá de la apariencia, pero está en la tierra. En algún momento hay una experiencia que le transforma en el colibrí.
El colibrí está en la tierra, pero también es multidimensional. “El Resucitado” es el ser multidimensional que se nutre de la belleza.

En el Tzolkin vemos algo que sucede entre Dragón, cocodrilo y abajo, y el Sol, arriba e iluminación, y es justamente el nuevo nacimiento, que es la conexión con la multidimensionalidad, que te permite vivir en esta dimensión, con sus leyes de esfuerzo, sufrimiento, deterioro y muerte, de modo que entonces puedes identificar está dimensión con abajo y oscuridad, pero donde simultáneamente vives en otra dimensión maravillosa, dónde las leyes, es decir lo que sucede, es alegría, inocencia, gozo y amor. Y eso es multidimensionalidad.

Ese es el despertar, el nuevo nacimiento y lo que sucede en Tawantinsuyo.
Tawantinsuyo no es un concepto político, sino maravilloso o mágico. Si miras Tawantinsuyo como lugar político, entonces encuentras enemigos y frustración. Los enemigos y la frustración no son Tawantinsuyo.

En el Tzolkin la línea horizontal del tiempo expandido aparece en el Perro, que es amor, y en el Mono, que es alegría e inocencia. Dónde hay amor no hay enemigos, dónde hay alegría no hay frustración.
En la tradición que da origen al tiempo común, en esa línea de equinoccios, donde el tiempo te da tiempo, aparece el cumpleaños del mundo, Rosh Hashaná, y la libertad, Pascua: Pascua, libertad, salir de la aflicción y entrar en la tierra prometida; el lugar maravilloso, Tawantinsuyo, la multidimensionalidad, el lugar del trabajo personal.

Rosh Hasaná inicia el tiempo. Da igual que estés dormido o despierto; estás en el tiempo. Pero la experiencia de la Pascua inicia otro tiempo, el tiempo del Puma en Tawantinsuyo, donde la tierra se transforma en la tierra prometida, y arriba y abajo se unen.

La Chakana y el Tzolkin


Nos situamos de frente al Tzolkin. Miramos el Tzolkin y vemos el lugar que ocupa el perro 11, que es el sello 50 en la columna 3, y el mono 12, sello 51 en la columna 3, y vemos su color negro contrastando con las demás casillas blancas.
Encontramos, abriendo una diagonal de casillas negras, la luna 4, kin 69, en la columna 4, y el humano 7-kin 72, también en la columna 4. Y vemos que esos dos lugares también están resaltados en negro. Y vemos también, siguiendo esas dos diagonales, la estrella 10 y el caminante del cielo 2, ambos en la columna 5.

La singularidad de estos lugares es que conforman una segunda línea de portales. Cada uno de los 20 sellos tiene una línea de portales hasta la columna resonante. Sin embargo, estos sellos que hemos citado, estrella-luna-perro-mono-humano-caminante, tienen dos portales.

Si miramos bien, vemos que el perro 11, la luna 4 y la estrella 10 conforman también una figura en escalera. Son tres escalones ascendiendo. Y el mono 12, humano 7 y caminante del cielo 2 también son tres escalones descendiendo. Si el horizonte está entre el perro y el mono, perro-luna-estrella es algo que sube.
También vemos que en el nombre de los sellos aparece algo similar: el perro se separa un poco de la tierra, la luna está algo más elevada y las estrellas están mucho más elevadas del horizonte. Vemos una línea ascendente.

En el mono-humano-caminante del cielo vemos una línea descendiendo. Son también 3 escalones. También nos cuentan una peculiar historia. Primero está el mono, luego aparece el humano. La evolución del humano a partir del mono forma parte de las discusiones entre los científicos.
Sin embargo, la línea es mono-humano-caminante del cielo. Mono puede significar como lo más antiguo, humano es como el presente. Cuando te quedas solamente a manejar los conceptos humano y mono, estás en el presente, has llegado a la dimensión del sufrimiento, no trasciendes. Estás solamente en la realidad de esta dimensión material asociada al tiempo. No estás en lo atemporal.

Sin embargo, si continúas el descenso de estos tres escalones mágicos, vemos que el mono se convierte en un humano, y el humano se puede convertir en un caminante del cielo. En estos momentos estamos en la tierra como lugar de sufrimiento, carencia, guerras, envidias… Si eres amoroso con la gente de tu alrededor, tienes la sensación a lo mejor de que no te devuelven lo que tu das. Si eres muy sensible, cualquier cosa te hiere.
Estamos en una dimensión de esfuerzo, de sufrimiento. Pero, hay un paso más, situarte en el valor del caminante del cielo, que en esta cuenta es el lugar 13 que asociamos a la trascendencia.

Entonces, vemos que en el horizonte están perro-mono, porque el perro y el mono en el lenguaje Tzolkin expresan la misma realidad, son ocultos entre sí.
Hay una elevación desde el perro, que en el lenguaje Tzolkin significa el amor incondicional. El amor incondicional te eleva hacia la luna, que es el agua, la emoción pura que te lleva al cielo y te hace encontrarte, como expresa la estrella, con que todos los demás seres humanos son seres de luz, son estrellas: el amor incondicional, perro; el agua pura de la luna, que es la emoción que te lleva al cielo; y la sociedad de la estrella, donde todos los seres humanos son estelares. Ahí hay una elevación que comienza con el amor incondicional.

Luego tenemos el mono, el humano y el caminante del cielo. El mono es la inocencia. Conectar con tu inocencia es parte del trabajo espiritual. Cuando conectas con tu inocencia, despiertas a otra realidad. Conectar con la inocencia te hace libre, porque eliminas pensamientos limitantes. Y eso se expresa como humano, asociado a la libertad y a los pensamientos elevados.
Pero hay un tercer salto que es el que te sitúa como un caminante del cielo. El amor incondicional te lleva a situarte en la sociedad de la estrella, donde todos los seres humanos son seres de luz, y la inocencia te lleva a situarte como un caminante del cielo, como alguien que está en el cielo.
Entonces, este concepto, caminante del cielo, se sitúa debajo de tus pies. Son tus pies, como expresión de la realidad, los que están en el cielo. Vemos que esto se adapta a esa figura que hemos descrito mono 12-humano 7-caminante del cielo 2, perro 11– luna 4-estrella 10.

Esta figura es media chakana. Esa figura aparece en la chakana. La chakana es una puerta, un puente entre dimensiones. El horizonte, el lugar donde se encuentra fácticamente es entre el amor incondicional y la recuperación de la inocencia, la conexión con tu alma.

Al otro lado del espejo, si entendemos que el espejo es la columna 7, encontramos la estrella 12, la luna 7, el perro 2, el mono 3, el humano 10 y el caminante del cielo 4. Vemos que de nuevo aparece una segunda línea de portales con la configuración de una chakana.
Entonces vemos que la chakana que aparece en el Tzolkin está como separada, como en dos partes. Pero si miramos qué separa las dos mitades, vemos que las columnas 6, 7 y 8 corresponden íntegramente al tercer castillo, castillo azul, y que contienen la experiencia del nuevo nacimiento.
El perro y el mono, el amor incondicional y la recuperación de la inocencia, conforman el horizonte, y en el centro aparecen las columnas 6, 7 y 8, donde sucede el nuevo nacimiento y que corresponde al castillo azul. Podemos considerar al castillo azul como al castillo de la conciencia, al castillo del presente.

El amor incondicional, perro, y la conexión con el alma, mono, te sitúan ante el presente, abren un presente iniciático, que es lo que aparece como tercer castillo.
Vemos que la chakana tiene en su centro un círculo vacío. Esas tres líneas, 6, 7 y 8 corresponden al círculo vacío, mostrando que hay un territorio con una materialidad, que está envolviendo otro territorio donde aparece ese vacío circular, mostrando una experiencia cumbre de naturaleza diferente del resto de las experiencias.
Aquí de nuevo encontramos un diseño. En el centro que corresponde al círculo vacío el Tzolkin va a situar las columnas 6, 7 y 8.
El primer valor asociado al 6 es enlazador de mundos. Enlazar dimensiones. La chakana entonces se muestra como un puente entre dimensiones según los contenidos que expresa el Tzolkin.
Al avanzar por ese puente entre dimensiones se produce la sanación, que es la mano, y el resultado de tu sanación personal, que es lo que está expresado con la mano, es que entras en la sociedad de la estrella, recuperas tu luz, sanas tu visión y entonces puedes encontrar que las demás personas son seres de luz.

En el centro de la chakana, que también es el centro del Tzolkin, hay una experiencia extraordinaria.

El Tzolkin con su tripleta de configuración binaria es como un panal de abejas

El Tzolkin con su tripleta de configuración binaria es como un panal de abejas, pero en invierno, cuando las abejas están hibernando. La configuración binaria permite buscar los ocultos de forma muy gráfica. Los ocultos están mostrando una energía toroidal que entra y viaja hacia el centro y de nuevo sale y se aleja.
Esa es la imagen que muestra la tripleta de configuración binaria, cómo hay dos energías que van a confluir en el centro, una avanzando y otra retrocediendo. Muestra cómo eso es algo permanente en la configuración de la realidad. Tú vas hacia algo y algo va hacia ti de manera simultánea. Tú quieres conseguir algo, y algo quiere que lo consigas.

Si se rompe este enlazamiento es que muestra que hay una fractura en algo; algo está roto, algo no está conectado y solamente puede ser algo en tu interior, porque el exterior, la maravillosa realidad amorosa que te rodea, es permanentemente activa, como lo muestra que estuviera allí antes de que tú estuvieras. Antes de que tu conciencia emergiese ya estaba la realidad. Incluso has estado durante muchos años en la realidad ignorando la realidad, en el sentido de que desconocías que la realidad que te rodeaba interactuaba contigo.

Esa realidad permanentemente está conectada con tu interior y sabe todos tus pensamientos, todos tus deseos, todas tus necesidades, todos tus miedos, todos tus problemas, todas tus miserias y también todas tus generosidades.
La realidad exterior sabe y conoce cada vez que te emocionas. Por eso hay una interacción con el exterior que te convierte en un mago del amor cuando lo reconoces y te permite florecer y favorecer el florecimiento de todo lo que te rodea.