Como humano transcendente, tú no haces nada, porque no puedes mejorar el programa

Como humano transcendente, tú no haces nada, porque no puedes mejorar el programa. Como humano transcendente, es decir como semilla 13 de la onda del humano, tú abandonas el estrés del hacer y simplemente permites el florecimiento de la semilla, es decir del programa. Pero eso no es una actitud pasiva, al contrario, es una actitud totalmente activa, porque liberas todas las restricciones.

El programa es perfecto, luego es inmejorable, pero el ser humano en niveles anteriores a la transcendencia, se resiste a la vida; trata de huir de aquello que le da miedo, intentando emular lo que desean otros, y se mueve en direcciones equivocadas. Pero situado en la transcendencia simplemente goza del momento, es decir entra en el gozo, y eso no es una actitud pasiva sino activa.

No existiría esa actitud si no eres voluntario; impedirías el gozo sin una actitud activa de voluntario, que no necesita hacer nada, solo plenitud. Y cuando permites activamente, sin hacer nada por supuesto, el florecimiento, es la luz la que aparece; la luz sale de lo oscuro durmiente.
Hay una huida hacia delante y hay una inhibición, pero el gozo no es ni una huida hacia adelante, que sería como huir agrediendo, ni una inhibición, que sería huir mostrando sumisión. En el gozo no hay huida, hay ecuanimidad.
En el gozo no hay huida porque no ha enemigo, pero sí hay una fuerza positiva que es la fuerza del amor.

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