Cuando el hombre no respeta la tormenta

21/3/2017
Cuando el hombre, con su prepotencia, no respeta a la tormenta, sino que trata de sojuzgarla, impedirla, frustrarla o dominarla, entonces es cuando se producen las enfermedades. Aparece la tristeza y la desubicación, y la persona no sabe quién es porque pierde su alma porque se ha desconectado de la madre tierra.

Cuando en lugar de aparecer la tormenta en su plenitud, el hombre considera que lo mejor no es el programa que despliega la tormenta, de resurrección y hechos milagrosos, sino que lo considera adverso, luchando contra él y tratando de imponer su propio programa como positivo, adecuado y bueno, que normalmente significa que es bueno para ese individuo pero no para todos, entonces la tormenta se ve negada y no puede desplegar sus maravillosos y amorosos hechos milagrosos y el ser humano se ve desprovisto de ese poder de resurrección.

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