La noche azul, tercer sello del Tzolkin, introduce el color azul además de a su propia familia, con una vibración expresada en los 4 colores

La noche azul es el tercer sello del Tzolkin tipo. Introduce el color azul además de introducir a su propia familia, con una vibración que se va a expresar en los 4 colores.

El tercer color, azul, tiene el significado de presente o tiempo presente, porque corresponde al fuego, como algo que arde pero solo en presente. Cuando algo arde es que “está ardiendo”; no sirve una foto, enunciarlo de palabra o una grabación. Si algo arde, es que se está quemando en ese momento y se está produciendo fuego.
El color azul, que significa fuego, es también el presente.

El azul en el código Tzolkin es una observación del presente y una conciencia, frente a la inconsciencia o no consciencia, donde el tiempo pasa pero no te das cuenta.
El azul es un tiempo donde te das cuenta de que pasa el tiempo, lo que supone una conciencia despierta. El tiempo está cargado de contenidos, nutrición, expansión, realización, sanación y abundancia. La observación del tiempo produce abundancia, porque el tiempo es el momento del metalenguaje de la comunicación. El tiempo no es un transcurso como un tubo que cae al vacío, sino que algo llega a ti; es la conexión contigo. Por eso cuando estás despierto, estás en el presente, en el tiempo y en la conciencia.

En el Tzolkin tipo la familia o enlazamiento de sellos encargada de transmitir esto contiene a la noche, la estrella, el espejo y el caminante del cielo, que eres tú. Puedes poner ahí tu nombre, apellidos y todas tus referencias. Lo rojo y el cuerpo en esta familia, sucede en ti; tú eres el caminante del cielo.
Por eso este lenguaje Tzolkin, que utiliza los mismos lenguajes, palabras, componentes, letras y vocablos que otros Tzolkin, es mágico. Se dirige a ti, independientemente de que hayas nacido en un continente u otro. Solamente requiere que estés despierto, lo escuches y conectes tu tiempo para ti.
El caminante del cielo eres tú pero sin saberlo. Estás empezando a saberlo pero todavía no sabes que lo eres, y esto comienza con la noche.

La noche aparece como AZUL, que es el presente, la conciencia, la transformación, el fuego, y, como contenido muy importante hoy, las vivencias experienciales.
Cuando estás despierto conectas con el tiempo y con la oportunidad de adentrarte a través de tus propias vivencias en la experiencia. Aprendes a través de tus sentidos, incluyendo los sentidos espirituales, donde está la intuición, la resonancia, la telepatía, la precognición y la profecía. Aprendes a través de algo que tiene que ver contigo. Eso son las vivencias experienciales, la conciencia, la observación, la intuición pero también el osar. Te deshaces de una rigidez solamente diciendo “quizá sea posible, voy a comprobarlo, voy a ser como aquel que denominan Santo Tomás, el que prueba y comprueba qué sucede en el sucede”.

La noche azul tiene una expansión que viene expresada por el color AMARILLO de la estrella. Toda esta familia está bañada del concepto de vivencia experiencial. La estrella, con la armonía, la ética, la estética y la belleza, es una invitación a entrar en vivencias experienciales, que van a producir esa armonía y belleza, y en un nivel superior o grupal, la sociedad de la estrella.
Esta familia comienza en el Tzolkin con la noche y va a tener su expansión cuando te adentras en las vivencias experiencias por las que encuentras armonía. Tu ser, a través de todos sus escáneres espirituales físicos y mentales, se encuentra con armonía cuando realiza determinadas vivencias experienciales, adentrándose en el presente, y grupalmente encontrando la sociedad de la estrella. Determinar qué es la sociedad de la estrella es una experiencia. No está en ningún sitio y está en todos. Es un momento experiencial, una vivencia, una realidad, donde accedes a través de tu vivencia experiencial que despierta tu conciencia.

El color ROJO, aquello que va a aparecer como cuerpo, eres tú, el caminante del cielo. Esto de lo que estamos hablando existe, porque existe en ti, en el territorio de las vivencias experienciales del caminante del cielo, que en otras tradiciones se denomina “caña” y otras cosas, pero que aquí mágicamente es algo similar a un guerrero de la luz, Luke Skywalker. Evidentemente estamos hablando de vivencias experienciales. Las vivencias del cielo son las que recuperan tu cuerpo glorioso, tu cuerpo de caminante del cielo, de una realidad absoluta que eres tú.

El nivel BLANCO es el espejo, que también es una vivencia experiencial. La ley del amor, el “tú eres otro yo” también son vivencias experienciales. Es una ley conocible y una invitación a esa experimentación. Solamente puedes ser un caminante del cielo cuando tu herramienta de poder es el espejo, que te devuelve la condición divina, de hijo de Dios, cuando descubres al hijo divino que hay en todas las personas.
Esa es la ley del amor, tú eres otro yo.

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