LO IMPORTANTE ES LA PAZ

Transcripción del vídeo del 5 de marzo “lo importante es la paz”

Saludos desde Madrid (España) a todas las personas que nos siguen en todo el mundo y cuya principal prioridad en estos momentos es la construcción de la paz, por encima del dominio de alguien o algo sobre las demás personas o posibilidades.

Creemos que lo más importante en estos momentos es la paz, sintonizando con el corazón amoroso de la vida y abandonando revanchas y conflictos. Todo nos sirve, no sobra nada, todo es útil para aprender a gozar.
Eso requiere momentos fáciles y momentos difíciles, pero la prioridad es “todos sin excepción”, ya que todos estamos unidos y conectados, a través de lazos personales y familiares, y de vivencias ancestrales, a veces conflictivas.

Podemos encontrar que somos solución para los conflictos familiares de los ancestros, sanando su hueco de dolor con el gozo; rellenando su dolor con la paz.
Es imposible que la forma expandida del ser humano encuentre gozo si no tiene paz, si no vibra en amor y sin conflictos.
En esa vibración la mujer es maestra, y el sufrimiento de todas las mujeres en la historia ha creado un hueco, amplitud u oquedad que puede ser llenada de gozo.
Ahora es tiempo de paz. Se ha terminado el tiempo de la amplitud porque ya hemos emergido a otra dimensión.
A través de vivencias personales, por ejemplo en experiencias más allá de la muerte, muchas personas han encontrado que hay vida gozosa, pacífica, amorosa y telepática, donde es imposible el conflicto. Más allá de la línea que nos apega a este transcurso del tiempo, están todos nuestros seres queridos, conocidos y desconocidos. Hay vida más allá y eso forma parte del despertar que está sucediendo actualmente.

Las personas que estamos vibrando con los contenidos del Tzolkin nos encontramos en un momento especialmente privilegiado. Toda la humanidad está en un momento privilegiado, pero las personas con una conexión vibracional con dimensiones superiores a través del Tzolkin, estamos en un momento especialmente excepcional para sentirlo.

Estos días son los últimos que transcurren en el Tzolkin, de 260 casillas o espacios.
Estamos transitando la onda del VIENTO, la comunicación, que va a terminar el 8 de marzo, día en que la humanidad va a buscar en su interior para hablar y considerar a la mujer.
Toda la humanidad, en todos los países y en todos los periódicos va a hablar sobre la mujer. Algunos países podrán silenciarlo porque tengan estructuras represoras, pero las personas que están ahí van a vibrar, conectando muy claramente con la energía de la mujer.
El 8 de marzo también conecta con la energía de atención al enfermo y al desvalido, a través del significado de San Juan de Dios (nacido y transcendido un 8 de marzo) con su obra hospitalaria, que es una de las primeras fuerzas similares a las ONG actuales.
Esa entrega desde el corazón para ayudar a los enfermos, se superpone con la atención amorosa que busca a todos, en lo que se reconoce como el día internacional de la mujer.
En este año, ese momento es el final de la onda del Viento y de la comunicación, pero también hace referencia según el Popol Vuh al creador Huracán, viento-tormenta.
La transcendencia del viento va a aparecer con el mago 13 el 8 de marzo.

El siguiente final de onda se produce en el equinoccio, en la cruz que forman los solsticios y equinoccios, que es donde empieza el otoño o la primavera, según el hemisferio. Hay una transformación, y también está relacionado con la luna de Isis.
El 21 de marzo, final de la tercera onda del castillo verde, onda del águila, va a ser mano 13.

Por un lado tenemos a la mujer, con el mago 13, y por otro al equinoccio y al comienzo de otra época, con la mano 13.
Hay que tener en cuenta que cuando hablamos a nivel transcendente del castillo verde, simultáneamente estamos recitando el primer castillo: dragón 1-dragón 13, mago 1-mago 13, mano 1-mano 13, sol 1-sol 13. Estamos en la transcendencia de todas las vivencias que hemos estado siguiendo.

Finalmente está sol 13, final de la cuarta onda, onda de la ESTRELLA, y final del Tzolkin, que va a ser viernes santo.

Como decíamos, encontramos a la mujer, la energía femenina y amorosa, que siempre va a ser una energía de atención al desvalido. No solo eso por supuesto, pero eso va a estar presente en mínimos. También vamos a tener el equinoccio, la primavera/otoño y el cambio estacional, y vamos a tener también el viernes santo, en una cultura en la que es importante hablar de toda la humanidad sin excepción. Hay muchas ideas por ahí diseminadas y uno puede acogerse a ellas. El cristianismo católico ha tomado como referencia “todos sin excepción”. Eso es lo que significa católico.
Hablar de “todos sin excepción” es un criterio importante gratuitamente, como idea que transmite y como semilla que va a dar un fruto. En esa fuerza aparece el tiempo común, el tiempo de todos. No está basado en la fuerza de los ejércitos, porque ahora mismo hay ejércitos muy poderosos por todos los lados: de la droga, del petróleo, de los diamantes, etc. Hay muchas posibilidades de tener armas y matar a gente, como hace ese señor que mata a sus enemigos con radiactividad o pegándoles un tiro por la calle. Pero nosotros hablamos de la paz, porque eso es lo importante.

En este caso tenemos el final de onda, sol 13, que va a asociarse con viernes santo, que es un sacramento de cómo la vida es imposible eliminarla. No hay nada más fuerte que la vida ni más real que la vida. Es imposible el miedo o el conflicto dentro de nosotros; lo que hay es permanente resurrección.
Es el color azul en el Tzolkin, donde se habla siempre de permanente (lo que está sucediendo o siendo). En el mono es un nacer, en la tormenta es un resucitar, en la mano es un sanar y en la noche una constante de abundancia, o sea permanente actividad vivencial.

Entonces, tenemos a la mujer, al equinoccio con su referencia a la luna de Isis, y al viernes santo, con su referencia a entrar y salir a otras dimensiones: entrar y salir de otras dimensiones, venir, regresar o volver a aparecer, es decir el viaje en las dimensiones.

Al mismo tiempo hay dos eclipses, el día 20 un eclipse de sol, y el día 4, comienzo del Tzolkin, un eclipse de luna. Los eclipses son señales cósmicas.
Sobre este momento Isis nos sitúa ante el juicio de Osiris, donde se evalúa si el corazón pesa o no pesa; el equinoccio habla de Isis e Isis habla del corazón.
Claro, estamos en un año que en el Tzolkin, en término maya, es luna 9, que habla de cómo recuperar el alma. Son vivencias relacionadas a dar un poder (tono 9) para encontrar el alma.

Nosotros desde España, Madrid, no jugamos en primera división, no tenemos decisión sobre las cosas. No somos decisivos y sin embargo hay algo que nos permite comunicarnos con todas las personas en el mundo. Ahí está el Tzolkin, porque su expresión máxima está sucediendo a través de este idioma, un idioma enlazador, que conecta personas que proceden de todas las partes del mundo. Sus ancestros son zulús, belgas o siberianos, pero todos se asocian entre sí en una lengua o idioma común, donde se pueden conectar.

La guerra no es exclusiva de una parte del mundo. La paz tampoco, que es de todas las personas que quieran vibrar en esa frecuencia.

Queremos contribuir a que todos los corazones vibren a favor de la paz, que siempre es en favor del otro, a través de la mujer, de la nave de Isis, de Osiris y de la muerte o la resurrección.
El viernes santo está hablando de la muerte, pero el sábado santo, donde sucede el otro eclipse, está hablando de la resurrección. El sábado es el momento de la resurrección.
Gracias.

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