Onda evolutiva del Caminante del Cielo: la apertura a la conciencia, la kundalini y el servicio

ONDA EVOLUTIVA DEL CAMINANTE DEL CIELO:

Cuando colocamos la onda del caminante del cielo en el Tzolkin de ondas, se superpone sobre los sellos de la serpiente en la quinta fila.
De esta manera vemos que cualquier traducción desde el punto de vista evolutivo de los contenidos de la onda del caminante del cielo, precisa la presencia consciente de los contenidos de la luz interior, o sea de la kundalini.
Independientemente del valor nominal del sello, todos los sellos que componen la onda del caminante del cielo son una expresión de la kundalini.

Pero al mismo tiempo, la onda del caminante del cielo transcurre enlazando la tercera y la cuarta columna, de tal modo que también precisa evolutivamente de la consideración de los significados del tono 3 como servicio para sus 8 primeros sellos, que son los que se encuentran en la tercera columna, y del contenido práctico del cómo lograr el propósito para los 6 restantes.
De esta manera el caminante del cielo, además de su expresión del día verde (familia señal o del día verde) y de todos los contenidos asociados a lo celeste y lo angélico, precisa la apertura a la conciencia, a la kundalini y al servicio, y también algo relacionado con la manera de vivir como forma de cumplir un propósito.

COLUMNAS 3 Y 4:
La onda del caminante del cielo enlaza las columnas 3 y 4. Como sincronía, aparecen varios sellos repetidos con los tonos 3 y 4, expresando las características que es necesario reconocer en esta onda.
La onda del caminante del cielo situada sobre el Tzolkin de ondas contiene la semilla 3 y la semilla 4, el perro 3 y el perro 4, y la tierra 3 y la tierra 4. Es decir que el servicio y el cómo realizarlo están en el programa, necesitando del amor incondicional y siendo una vivencia abierta al voluntario.

Cualquiera puede ser voluntario para ser un caminante del cielo. De hecho esa es la invitación del Tzolkin en su primera onda. Eso está favorecido desde el programa, siendo la actitud emocional la del amor incondicional.

LA FILA DE LA SERPIENTE:
Si la Tierra es el cielo, y qué otra cosa puede ser un cuerpo celeste, lo que impide que además de serlo lo parezca está en la conciencia de los seres humanos, que es a quienes les parece una cosa u otra. Claro que ese “parecimiento” o conciencia se va a traducir en actitudes, y las actitudes en hechos o formas de vivir. Es decir, según sea la actitud de una persona como expresión de sus contenidos internos, la Tierra va a ser el cielo o el no-cielo.

Hay algunas personas, o quizás sea una sola, que creen que hay serpientes volando por los aires de la Tierra, o quizás sea una sola la serpiente que parecen creer que vuela.
Pero si hay serpientes que vuelan y tú no, no hay serpiente voladora en aquella Tierra que eres tú, por bonito que lo pintes.
Todas las personas viven, como voluntarios o sin apercibirse, aquello que expresa el Tzolkin como SERPIENTE, porque es su luz, y su luz es su energía vital.
Si la persona reconoce su luz hablamos de luz, pero si no, hablamos de energía vital. Sin embargo, todas las personas lo tienen y lo son.

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