Onda evolutiva de la tormenta

Onda evolutiva de la tormenta:

La onda de la tormenta, al ser la séptima onda, evolutivamente se va a situar en la séptima fila, donde está la MANO.Cuando comparamos el propósito de esta onda, tormenta 1, que está en la cuadrícula 79 en el Tzolkin tipo, con el kin que aparece en esa misma posición (cuadrícula 79) en el Tzolkin de las ondas, encontramos en ese lugar el ESPEJO 4 de la onda del águila.
Esto significa que la transformación es evolutiva cuando se hace desde la ley del amor o in lak’ech. Cuando miras la realidad, cualquier cosa que te suceda desde los ojos del amor, produce un momento evolutivo.
El propósito de la tormenta 1 es evolutivo asociado a la ley del amor del espejo actuando desde la visión del águila. Claro, la visión amorosa del águila es incompatible con una mirada desde el miedo, desde el juicio o desde el beneficio propio como forma de huir del miedo. De modo que hay una forma de mirar en el propósito de la tormenta que es evolutiva.

A su vez, el kin tormenta 1 se va a posicionar sobre el kin 7 para dar inicio en el Tzolkin de las ondas a la horizontal 7, que contiene a la tormenta como onda. Esto nos va a dar el otro valor evolutivo de las grandes transformaciones que expresa la tormenta, y es lo que representa la MANO 7, que es la forma en que es canalizado, tono 7, el propósito de la onda que es el dragón, o sea la solidaridad.
Lo que hace evolutiva la capacidad de producir grandes transformaciones es ser mirada con los ojos de la ley del amor, o sea del “tú eres otro yo”, y canalizar la solidaridad expresada por el dragón, que es ni más ni menos “luz cumpliendo una misión”.
Cuando actúas solidariamente para que la luz pueda cumplir su misión, produces instantáneamente transformaciones evolutivas, por lo que estás en la tormenta.

La mano 7 nos permite encontrar aún un acceso evolutivo. Sabemos que la mano es el venado azul, que también colabora activamente con la ley del amor a través del reconocimiento de las faltas contra el amor, ya que solo pueden caminar por la sierra madre –gracias caminantes de la sierra madre, gracias humildes maestros del venado azul, gracias, perdón y bendiciones- aquellos que han reconocido su abuso sobre el otro, o sea su falta de amor en hechos concretos y no como un bla bla bla más. Ese reconocimiento es iluminativo. Gracias pacíficos maestros de lo sagrado.
En la onda de la tormenta encontramos esas dos grandes ayudas para reconocer qué es evolutivo.

EVOLUTIVOS DEL MONO 13:
En el nivel transcendente, la onda nos va a llevar hasta el mono, el nuevo nacimiento, ya que la tormenta termina en el mono 13, que es justo una de esas filas que hemos encontrado como resonantes, es decir, capaces de producir un nuevo nacimiento.
La resonancia es una repetición del sonido, que se hace como sinónimo de la vida; es una renovación de la vida y de eso es de lo que habla el nuevo nacimiento.

Los evolutivos del mono 13 son la MANO 13, donde vemos que la actitud presente en la mano y su traducción en los contenidos del venado azul van a ser transcendentes, y el ÁGUILA 5, justamente la visión que antes aparecía asociada al espejo.
El águila 5 da fuerza al mono 1 en la columna resonante.

De esta manera encontramos que tanto el propósito como la transcendencia de esta onda están asociadas al nuevo nacimiento, cuando se les deja participar a los contenidos del venado azul, o sea de la mano, y a la visión amorosa del águila y del espejo.

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