Si no existiese la belleza no existiría el ser humano

Si no existiese la belleza no existiría el ser humano.
Relacionamos al ser humano con la belleza.
Para algunas personas, incluso para todas las personas en algún momento, una frase como esta, que olvida intencionadamente el pragmatismo y la utilidad, sería absurda, o romántica todo lo más.

Sin embargo, posiblemente sea una de las frases más ciertas que se puedan decir.
Si no existiera la belleza, si no hubiera nada que actuase desde esa dimensión que traduce lo bello y lo maravilloso, no existiría el ser humano.
Creo que podemos reafirmarnos en ello. La belleza y el ser humano van juntos.

Sin embargo, la mayor parte de la humanidad vive bajo el estrés, aunque la belleza exista a su alrededor, porque la madre tierra tiene empeño especial en manifestar la belleza y cuando es mirada adecuadamente, aparece como bella.
Pero la mayor parte de las personas, incluso la mayor parte del tiempo de casi todas las personas, está dominada por el estrés y por la reacción ante las cosas, más que por la acción y la contemplación.
Muchas veces las personas hacemos cosas pretendidamente obligados, desde un hechizo que hace creer que solamente puede ser de esa forma, y entonces, prescindimos de la belleza, de la armonía y de la gratuidad.

Sin embargo, se considera que aparece el ser humano no solamente cuando dispone de herramientas que modifican las piedras o cuando utiliza los metales para hacer herramientas, sino asociado a algo que mueve la parte estética del ser humano, la belleza.
El momento en que en la historia, pero la historia de antes de la historia, aparece el ser humano, está asociado a manifestaciones de utensilios donde está la belleza, bien sea a través de pinturas o de la forma de las cosas, de forma que cuando lo contemplas es bello. Por ejemplo, además de ser un vaso útil, es bello.
Por eso es importante reivindicar la belleza en medio del estrés, del pragmatismo y de la supervivencia.

En medio del estrés y la supervivencia es importante reclamar el sitio de la belleza, reconociendo la belleza de lo que nos rodea, que además es gratuita. Todo lo que rodea al ser humano es gratis y bello.
Por eso es importante en algún momento pararse a considerar esto, porque cuando descansas contemplando la belleza que te rodea, el ser humano en su forma arquetipo también descansa y se refuerza.
Simplemente, avanzar en tu día considerando las cosas bellas que te rodean y que te regalan su belleza gratis es higiene, descanso y restitución.
Esa belleza está asociada a lo que también podemos denominar energía femenina, como energía que potencia lo que une.

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